INTRODUCCIÓN
La universidad en el siglo XXI reclama las exigencias de una sólida formación cultural como fundamento de la comprensión global de la época en que se vive. El proceso formativo se ha orientado hacia una amplia y profunda visión determinada por el impetuoso desarrollo de la ciencia y la tecnología en estrecha interconexión con las diferentes esferas del saber, así como por su repercusión en toda la vida de la sociedad. A la universidad actual le corresponde ser un factor clave para el desarrollo científico; el modelo de universidad científica, tecnológica y humanista conjuga fortalezas que son atributos únicos: una elevada concentración de hombres de ciencia y pensamiento, que hace de la universidad una institución social con capacidad de general nuevos conocimientos y habilidades para comprender los desarrollos tecnológicos, y con capacidad de difundir, socializar dichos conocimientos.
El tema de la extensión universitaria se ha abordado indistintamente,
mas no hay referencias de investigaciones desde la perspectiva del
protagonismo estudiantil en el desarrollo de este proceso y de la
formación del estudiante para que pueda desempeñarse en este ámbito.
La Universidad de Pinar del Río en los últimos años se ha destacado, a
grandes niveles, por sus resultados alcanzados íntegramente y en
particular en el ámbito de la extensión universitaria, el cual sobresale
por el trabajo que se desarrolla para potenciar la dimensión
extensionista de los proyectos educativos. En este centro se trabaja
arduamente por graduar un profesional calificado e integral de gran
utilidad para la sociedad.
A pesar del esfuerzo aún existen dificultades que restringen, un tanto,
el protagonismo de los estudiantes en su actuar, así como en su
formación integral. Partiendo de las limitaciones que presentan los
Ingenieros Agrónomos para desempeñarse como promotores en el ámbito del
extensionismo agrícola y las principales vías o formas con que cuenta la
institución para fomentar el desarrollo de estos procesos; proponemos
una metodología para la formación extensionista del Ingeniero Agrónomo
en la Universidad de Pinar del Río.
DESARROLLO
1. Referentes Teóricos de la Extensión Universitaria.
En los tiempos en que vivimos, las universidades, además de cumplir su
encargo social como institución cultural, tienen el propósito de
asegurar la calidad de la formación integral de personalidad del
profesional, a través de los procesos sustantivos universitarios
(docente, investigativo y extensionista).
En este sentido el componente extensionista se convierte, a partir de
su práctica, en el elemento integrador y dinamizador que facilita el
flujo cultural continuo entre la universidad y la sociedad que las
enriquece mutuamente. Contribuye, además, a la formación integral del
profesional con un enfoque social humanista; aspiración de la Educación
Superior Cubana.
Para analizar el proceso de extensión universitaria es necesario que
quede bien claro el alcance del concepto de cultura, problema
relacionado con la extensión, por lo que asumimos lo planteado por
Fernández, el cual sugiere que es necesario “llenar el término de
cultura de unos contenidos más amplios y diversificados, menos elitescos
y conservadores. Saltar de una concepción estática, acabada, de cultura
como producto, de cultura como resultado, a una de cultura como proceso,
de cultura como actitud, de cultura como apertura, de cultura como
energía”. [1]
Esta perspectiva amplia de cultura coloca a la universidad como
facilitadora para que la comunidad construya, elabore, reelabore,
produzca, cree y se apropie de su propia cultura.
Una vez que se tenga bien claro lo relacionado con la definición de
cultura, podemos continuar el estudio de la extensión universitaria como
una de las funciones sustanciales de la universidad, la que González
González, la define como: “Sistema de interacciones de la Universidad y
la Sociedad, mediante la actividad y la comunicación, que se realizan
dentro y fuera del centro de educación superior, con el propósito de
promover la cultura en la comunidad universitaria y extrauniversitaria,
para contribuir a su desarrollo cultural”.[2]
Esta definición de extensión universitaria nos permite comprender a la
misma como proceso de interacción humana, donde se redimensiona su
resultado como actividad y comunicación, además que ilustra la función
fundamental de la extensión de promover la cultura, con el fin de
alcanzar un desarrollo cultural en la comunidad intra y
extrauniversitaria.
El papel de la extensión mediante su propia participación en el
desarrollo cultural de contribuir a la transformación de la sociedad, de
los procesos que intervienen en la universidad y de la universidad
misma, la dimensionan como actividad, en cuanto persigue como objetivo
la transformación consciente del medio.
La extensión universitaria es una manifestación de la relación
dialéctica entre la Universidad y la Sociedad, se da en el vínculo, pero
no en todo vínculo, sino aquel cuyo fin es la promoción de la cultura;
es decir, es aquel en que se establece la relación, entre la cultura y
la elevación del nivel cultural de la sociedad en general a través de la
función extensionista.
Extensionista puede ser cualquiera de los miembros del claustro, de los
colectivos de investigadores y de toda la masa estudiantil de la
universidad, además de los líderes y activistas que se suman a los
proyectos y acciones comunitarias. El perfil no se puede ver relacionado
con una profesión o especialidad dada, lo común en ellos es ser
promotores culturales.
Se confirma así el alcance de la extensión universitaria, donde se
implican, no solo actores relacionados con lo artístico y lo literario,
sino que abarca todo un conjunto de personas que tengan el interés de
promover cultura, en una definición amplia, que incluya conocimientos
científicos, técnicos, humanísticos; para elevar el nivel cultural de la
comunidad.
2. La formación extensionista del Ingeniero Agrónomo en la Universidad
de Pinar del Río.
Los desafíos de la agricultura mundial y en particular la de nuestro
país, en la producción de alimentos para satisfacer las necesidades de
una población creciente, urge la necesidad de preparar un Ingeniero
Agrónomo capaz de transformar el medio en la adaptación y en la
extensión de las tecnologías más apropiadas en el medio rural a través
de su accionar en la utilización de métodos y técnicas participativas,
su nivel de comunicación con los campesinos y el dominio tecnológico
para la capacitación.
Los productores no solo necesitan recursos, necesitan además
conocimiento, información y capacitación y estos deben ser trasladados
al productor de la manera más comunicativa y eficiente posible, haciendo
de la preparación del futuro Ingeniero Agrónomo una tarea que lleve
implícita la integralidad.
Al decir de Álvarez y Torres desde la concepción de formar las nuevas
generaciones en vínculo con la búsqueda de soluciones a los problemas de
la sociedad, de la comunidad, consideran que: "La universidad para la
sociedad, para la comunidad, formará profesionales progresistas, que
respondan a los intereses de su pueblo y la mejor forma de conocer la
realidad es conviviendo con ella, resolviendo sus problemas, como vía
para ser creador, investigador, desarrollar el pensamiento y formar
valores y sentimientos”. [3]
Desde este enfoque toma gran importancia el proceso de extensión
universitaria, el cual constituye una de las vías fundamentales para la
formación del estudiante. Su metodología fundamental es la promoción
cultural en un sentido global, lo que incluye la actuación del
estudiante como sujeto de la promoción de la cultura académica e
investigativa de la universidad. Recordemos que todo estudiante
universitario puede ser promotor cultural, la labor extensionista no se
limita a una especialidad específica, ni rama del saber.
Así mismo como al estudiante se le instruye en el conocimiento acumulado
por la humanidad y se le forma como investigador; es necesario que
igualmente se le forme en la labor extensionista. Muchos han sido los
autores que han plantado la necesidad de la integración de los tres
procesos sustanciales de la universidad para formar un estudiante
integral. Un buen profesional requiere de la investigación para buscar
soluciones a los problemas identificados, de la docencia para apropiarse
de los conocimientos ya acumulados y de la extensión para la
introducción de experiencias, conocimientos, resultados de investigación
y la solución de problemas y necesidades comunitarias.
La formación de promotores culturales es parte de las estrategias
sustantivas de la Universidad Cubana, pues estamos hablando de cultura
en su más amplia acepción, donde junto al arte y la literatura, la
ciencia, también es objeto del proceso promocional.
En sentido general la estrategia para la formación de promotores
culturales en el Centro de Educación Superior debe partir siempre de lo
curricular y tomando sus fortalezas, vincularse, con todas las
posibilidades que brinda, la dimensión extensionista para lograr una
educación en valores como marcos de identificación, auto reproducción y
acción sobre el medio.
Se estaría entonces respondiendo a una de las tareas que tiene
actualmente la Revolución, de preparar egresados universitarios
integrales, con vocación de servicio; además al encargo social de la
universidad como institución cultural de promover la cultura, en toda su
amplitud. El graduado universitario estará capacitado,
independientemente de la profesión que vaya a ejercer para promover,
difundir, y transmitir toda una gama de conocimientos aprendidos en sus
años de estudios.
Ante esta problemática, se hace necesario seguir laborando por la
inserción del componente extensionista en las áreas curriculares de las
carreras, pero de manera natural, coherente y conociendo los valores que
aporta al proceso docente- educativo. Esta inserción implica contrastar
el análisis de la dimensión social, el carácter y sentido del
conocimiento, los sistemas de valores y de habilidades en que se
sustentan el proceso de aprendizaje individual y social del alumnado
pero también del profesorado con el conjunto de elementos existentes en
las prácticas reales de la enseñanza dentro y fuera de los muros
universitarios, en definitiva, el estudio de las estrategias globales de
la cultura a construir.
Cuando se pretende formar profesionales con mente analítica, crítica y
creativa con interés de transformar y con la verdadera capacidad de
solucionar problemas, es esencial que se propicien los medios que le
permitirán obtener mejor desempeño técnico, económico y comunicativo
para las diferentes condiciones en que podrán actuar. La formación del
profesional en Ciencias Agrarias, debe atender sin dudas a las demandas
sociales existentes. Es necesario conseguir una formación capaz de
vincular la teoría con la práctica del trabajo, para que se gradúen
profesionales conscientes de la realidad y capaces de transformarla por
medio de soluciones propias.
La determinación de que se impartiera la asignatura de Extensionismo
Rural en las universidades donde se estudie la carrera de Ingeniería
Agronómica responde esencialmente, al propósito que tienen las
instituciones de la educación superior de formar egresados integrales,
con un carácter humanista y una cultura general; es decir, de formar
hombres y mujeres de estos tiempos capaces de transformar las realidades
donde se desarrollan. Específicamente a través de esta asignatura se
forma al estudiante de Agronomía como extensionista o promotor de la
cultura de su profesión, dándole un conjunto de elementos y habilidades
comunicativas, de participación y trabajo en grupo que le posibilitan
socializar, intercambiar el conocimiento adquirido de manera eficiente.
Es decir, le ofrece al estudiante los mecanismos a emplear para detectar
amenazas, debilidades, oportunidades y fortalezas de una comunidad, con
el fin de lograr mayores niveles de producción y de desarrollo social.
La Universidad de Pinar del Río ha contribuido a que los egresados de
Ingeniería Agronómica sean profesionales más integrales, a partir de que
se imparte la asignatura de Extensionismo Rural hace dos cursos atrás,
lo que ha posibilitado que estos profesionales de la Ciencias Agrarias
estén mejor preparados en cuanto a desarrollar habilidades en el
componente laboral que le permitan comunicarse con más facilidad,
autosuperarse, detectar problemas, oportunidades, debilidades,
fortalezas y amenazas en las empresas que trabajan y en consecuencia se
encuentran mejor preparados en función de su futura actuación laboral.
Las influencias formativas que tienen lugar durante el desarrollo del
proceso docente revisten especial importancia para la formación del
profesional integral a que aspiramos. Cada disciplina y asignatura del
curriculum desempeña un papel específico el cual es necesario determinar
claramente a través de una labor pedagógica que brinde las estrategias
formativas a tener en cuenta en cada etapa del desarrollo del proceso
docente, por lo que se hace imprescindible abordar esta tarea
científicamente de manera que las influencias lleguen al estudiante de
forma sistemática a través del contenido mismo de la asignatura; en la
clase, la práctica de laboratorio, la actividad laboral, etc., de manera
que se desarrollen las cualidades personales que ya hemos referido en
los estudiantes, desde el primer año de la carrera hasta el último.
Se aspira que cada profesor sea capaz de formar en sus estudiantes
cualidades y habilidades que le permitan promover los conocimientos que
van adquiriendo. En este sentido es necesario que los profesores se
encuentren preparados y capacitados en cuanto a cómo se desarrolla el
trabajo en grupo, técnicas participativas y de comunicación. No se trata
de que cada profesor sea un especialista en la labor extensionista,
nuestro fin es que cada cual considere entre sus objetivos educativos e
instructivos el de que sus estudiantes desarrollen habilidades
extensionistas en estrecha relación con el contenido de la asignatura
específica que ellos imparten.
Otro aspecto importante en la formación extensionista del estudiante de
Ingeniería Agronómica lo constituyen las Unidades Docentes, las cuales
son extensiones materiales del desarrollo de los procesos
universitarios.
Se considera a la unidad docente como extensión de la universidad,
por lo que en ella tienen que desarrollarse necesariamente los procesos
universitarios de docencia, investigación y extensión; y la cual consta
con grandes potencialidades para extender la cultura de la universidad a
todos los ámbitos de la comunidad.
Sin dudas esta forma interactiva de la docencia de la unidad docente
permite que el estudiante sea promotor de todo ese conocimiento que ha
adquirido ya sea académico o por las investigaciones realizadas por él,
que forman parte de la cultura de su profesión en la comunidad donde se
encuentra.
Otras instituciones que están muy ligadas a la formación extensionista
del Ingeniero Agrónomo son las encargadas de emplear a los egresados
universitarios, donde ellos se desempeñarán en un futuro como
profesionales. En estas instituciones es donde se encuentran
fundamentalmente, las personas que realizan la labor de extensionismo
agrícola, muchos han realizados postgrado sobre el tema y otros la
dirigen, por lo que conoce cómo se desarrolla la misma en el país y en
la provincia, cuáles han sido sus resultados y las principales
dificultades que se les presenta para realizar dicha labor.
En la formación extensionista del estudiante de Ingeniería Agronómica
también juega un papel importante la Cátedra Honorífica de Agronomía. La
cual tiene el objetivo de familiarizar a los estudiantes de la carrera,
sobre todo los de primer y segundo año, con los principales resultados
de la producción de la agricultura en el país, acercarlo a la historia
de la profesión, a su cultura.
La elaboración y realización de los proyectos educativos y los proyectos
sociales sería otra de las vías que contribuyen a la formación
extensionista del Ingeniero Agrónomo. Cada brigada elabora sus proyectos
que responden a una necesidad de la comunidad intra o extrauniveritaria.
Es un hecho que la formación extensionista del Ingeniero Agrónomo es de
vital importancia para su formación integral como profesional de estos
tiempos. El Ingeniero Agrónomo debe ser un promotor de la cultura de su
profesión, con una marcada formación humanista que le permita poder
comunicar su conocimiento técnico, pero además que contribuya a lograr
un mayor nivel de productividad y de desarrollo sociocultural en las
diferentes comunidades donde se encuentre presente.
3. METODOLOGÍA PARA LA FORMACIÓN DEL INGENIERO AGRÓNOMO COMO PROMOTOR
EN EL ÁMBITO DEL EXTENSIONISMO AGRÍCOLA.
El diseño de una metodología y su implementación para la formación
extensionista del Ingeniero Agrónomo posibilita que los mismos adquieran
técnicas y desarrollen habilidades para desempeñarse como promotores en
el ámbito del extensionismo agrícola, en correspondencia con los
fundamentos teóricos señalados. Al estructurarla se debe considerar:
A. Las dificultades que presenta la formación extensionista de los
estudiantes de Ingeniería Agronómica en la Universidad de Pinar del Río.
B. Habilidades a desarrollar y técnicas que deben conocer un Ingeniero
Agrónomo para ser promotor en el ámbito del extensionismo agrícola.
C. Políticas de la educación superior en la formación profesional del
Ingeniero Agrónomo.
La metodología para la formación del Ingeniero Agrónomo como promotor
cultural relaciona los lineamientos de la educación superior en la
formación del profesional y los requerimientos que debe tener la
formación extensionista del estudiante de Agronomía; facilitando así el
direccionamiento de los fundamentos teóricos y su futura implementación
a través de los pasos que propone. En la puesta en práctica de la
metodología van a tomar relevancia la Dirección de la Facultad de
Agroforestal y el Departamento de Agronomía de dicha facultad.
§ La metodología cuenta con cinco pasos esenciales: diagnóstico,
establecer las premisas esenciales, selección de las alternativas,
diseño de las acciones previstas y evaluación de los resultados
alcanzados.
§ La definición de las acciones metodológicas para la implementación de
la metodología establece el orden a seguir en la creación de un clima
favorable para el desarrollo, control, evaluación y seguimiento del
desarrollo del proceso que le permita comprobar los resultados del mismo
y determinar las acciones correctivas en caso de ser necesario.
§ La capacitación de los docentes es de vital importancia para la
implementación de la metodología, teniendo como base el desconocimiento
de los referentes teóricos y metodológicos de la extensión universitaria
y el extensionismo agrícola.
CONCLUSIONES
El Ingeniero Agrónomo debe ser un promotor de la cultura de su
profesión, con una marcada formación humanista que le permita poder
comunicar su conocimiento técnico, pero además que contribuya a lograr
un mayor nivel de productividad y de desarrollo sociocultural en las
diferentes comunidades donde se encuentre presente.
· La determinación de que existe una total correspondencia entre la
fundamentación de la formación extensionista del Ingeniero Agrónomo y la
metodología propuesta para su implementación en la carrera de Agronomía
de la Universidad de Pinar del Río, garantiza un progreso en el proceso
de extensión universitaria esencialmente en cuanto a lograr la
implicación de los estudiantes de Agronomía en el mismo, actuando como
promotores en el ámbito de la cultura de su profesión.
BIBLIOGRAFÍA
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