1) PARÁBOLA – SABIDURÍA
Señor Presidente: ¿cuál es su secreto para el éxito?
"Dos Palabras"
¿Y cuáles son estas dos palabras, señor?"
"Decisiones Correctas"
"Y cómo detecta usted la decisión correcta?"
"Una Palabra."
"Y cuál es esa palabra, señor?"
"Experiencia."
"Y cómo obtiene usted la experiencia?"
"Dos Palabras"
"Ah, muy bien. ¿Y cuáles son ellas, por favor, señor?"
"Deciciones incorrectas"
autor desconocido
2) Introducción
Si le impactó esta parábola, si se sintió a tono con ella, entonces,
este trabajo le vendrá bien. Es mi esperanza ayudar hacia la
clarificación personal, enseñar a echar luz sobre algunos segmentos de
la historia personal para aprender de la desilusión y sacarle todo el
jugo.
A menudo las personas sufren de angustia, remordimiento, envidias,
incluso desesperación por el efecto adverso de sus decisiones pasadas.
Olvidan cómo se encontraban en aquel entonces y con qué datos contaban
al momento de tomar aquella decisión que hoy desaprueban. Este olvido no
es inofensivo: genera mucho malestar: emocional y físico; de él pueden
nacer elucubraciones mal orientadas que solo contribuyen a empeorar las
cosas. El que se desestimen las emociones intervinientes en un
determinado momento pasado (amor, temor, apuro, orgullo, odio, etc) es
un síntoma muy frecuente. Sin embargo, al observar que fueron justamente
aquellas emociones los elementos clave que inspiraron esa decisión que
hoy no tomarían, resulta obvio el que tal desestimación es inconducente.
Cuando esto ocurre la evaluación final a la que se llega suele ser
errónea y el sujeto puede correr el riesgo de llegar a una conclusión
injusta ocasionando daños variados como por ejemplo, daño a sus
vínculos, a la visión de su futuro, puede dañar incluso su auto-estima y
el concepto que conserva de sí mismo.
Antes de continuar, y puesto que escribo en mi carácter de especialista
en Flores de Bach, permítaseme subrayar el que las Flores de Bach serán
un elemento indispensable aquí si lo que se quiere conseguir además de
una idea más para las prácticas de auto-ayuda, es un destrabe rápido,
concluyente y sobre todo, satisfactorio. Adecuadamente trabajadas, las
Flores de Bach contribuyen a armonizar emociones y clarificar la mente
con un nivel de acierto y amabilidad a la salud que raramente un
medicamento químico ofrecerá. En este curso voy a dar un ejemplo sobre
maneras creativas que pueden implementarse para impactar la inteligencia
Cerato y abrir, como dice Bach, esos canales preceptuales a fin de
acuñar excelentes decisiones en el futuro implementando un estado de
seguridad en el presente.
3) Instalar un estado de seguridad valiéndose de la energía floral
Cerato
La diferencia entre una práctica de auto-ayuda y una práctica floral
para destrabar un bloqueo es que mientras una práctica de auto-ayuda
sirve para iluminar la conciencia una práctica floral instala una
actitud. Podemos ensayar infinitos sugerencias para la mejora personal
pero si no contamos con la energía adecuada difícilmente podremos poner
en práctica y sostener una conducta sugerida por beneficiosa que
resulte.
Para que el estado de seguridad verdaderamente se instale es importante
no intentar inventarlo a tontas y a locas ni repetir frases pre-fabricadas
con un optimismo o un estado de seguridad que no son los propios. Menos
aún basándonos en experiencias que no son las nuestras. Con las Flores
de Bach bien trabajadas, estos recursos nacerán del interior, y el
estado de seguridad aflorará de un modo genuino y será duradero.
De modo pues que para ofrecer aquí el prometido recurso adicional al
trabajo de potenciar la energía de Cerato daré por hecho el que el
sujeto en cuestión trabaja las flores de Bach adecuadamente. Esto es: ha
procedido a un auto-análisis del tipo sugerido en las guías de Aflorarte
y ha dado respuesta sincera al cuestionario, que ha detectado fallas del
tipo Cerato en su personalidad y por ende, determinado la necesidad de
proporcionar a su sistema la energía Cerato. Imaginaremos también que el
individuo ya se ha preparado el remedio floral siguiendo las
indicaciones del libro, que ha iniciado sus primera tomas y ha respetado
los tiempos de espera tal como se sugieren para su caso en las guías de
los Manuales de Aflorarte.
NOTA: este trabajo no es excluyente a quienes desconocen el sistema
Aflorarte, a ellos también les resultará de utilidad y será fácil de
comprender. Las guías de Aflorarte sirven simplemente para ahorrar
tiempo y alcanzar la precisión frente al cuadro que presenta la persona
y a propósito de las esencias que le convendría tomar. Quienes todavía
no están familiarizados con las guías de los Manuales, (que no
transcribiré aquí), encontrarán al final de este curso enlaces a la web
de Aflorarte.
Valga esta aclaración respecto del trabajo de potenciar Cerato porque
este cuadro con este sufrimiento podría ser el resultado de otras mareas
emocionales en conflicto muy cercanas a la problemática que toca Cerato
como por ejemplo, las de la culpa, la vergüenza, el estado de extrañeza
o de miedo. Las fronteras emocionales no están delimitadas por muros
rígidos, ellas fluctúan, son sensibles, a menudo inestables por lo cual
suelen traer confusión. Para que este trabajo resulte efectivo, se hace
obvia la importancia de tomarse unos minutos para confirmar que estamos
lidiando con un faltante Cerato en la personalidad y de no ser tal el
caso, destinar otro par de minutos al auto-análisis para descubrir
exactamente con qué emoción y rasgo floral estamos lidiando y que nos
mete en problemas. Si se descubre que otra emoción está actuando en
lugar de Cerato, se impondrá una preparación previa, junto con la toma
de esa otra esencia.
Por lo general, un remedio floral dura un mes, por lo tanto, habrá que
diseñar un plan para trabajar la flor durante ese mes e ir impulsando su
energía semana a semana. Esto no significa un trabajo arduo pero sí,
destinar unos diez minutos mínimos semanales para iniciar la ruta mental
y luego un minuto diario para concentrarse en el trabajo como sigue.
Aclarados estos puntos, estamos listos para empezar. Tenga a mano papel
y lapicera o un archivo de Word donde anotará sus impresiones.
4) Primera Semana
Para empezar, usted necesitará concentrarse en una decisión que haya
tomado en el pasado y que hoy desaprueba.
Concentrarse es una forma de indicarle a la mente sobre qué asunto se va
a trabajar. Voy a servirme de la parábola al inicio de este curso para
desarrollar este trabajo, y como se trata de una parábola me tomo la
licencia de recorrerla de atrás para adelante, resulta más entretenido.
Si lo prefiere, relea ahora la parábola, tomaremos como punto de
partida, el último segmento de la misma.
Luego del tiempo de espera, inicie la primera semana trayendo a su
memoria ese episodio de su vida en que tomó esa decisión “incorrecta”.
Con esta orden a su mente, no sería de extrañar que vayan desfilando por
su mente varias decisiones incorrectas que ha tomado a lo largo de su
vida. En ese caso, empiece por la más temprana, luego prosiga con la más
significativa y si puede escribir sobre ellas, será mejor.
Es posible que encuentre similitudes entre ellas que no había conseguido
enlazar antes. Es posible también que no consiga definir sobre cuál
decisión equivocada le conviene iniciar su trabajo; en ese caso se le
planteará el primer desafío que es confíar en su mente y en el sistema.
Si ha venido impactando a su organismo con la toma de Cerato tal como se
espera que haga, notará que una parte de su personalidad no tardará en
emitir señales claras respecto de la decisión sobre la que usted merece
y le conviene trabajar primero.
Estas señales pueden venir en cualquier momento: en la ducha, en un
sueño, en su viaje al trabajo de modo pues que prepárese para recibir la
primer gran sorpresa.
Una vez definida la decisión sobre la que va a trabajar, deje en
suspenso todas las demás.
Sin demoras, registre el modo como usted recuerda ese episodio, cómo
habla sobre él y lo que siente al recordarlo. Posiblemente se acuerde de
memoria las cosas que dice y se díce a usted mismo, las relaciones que
establece y las conclusiones a las que llega al relatar este hecho.
Vuelva a hacerlo una vez más aquí y al hacerlo trate de detectar ese
aspecto de su forma de pensar, (alguna creencia, alguna ambición, alguna
comparación que su mente establece) y que lo lleva a concluir
negativamente como lo hace.
Finalizado este punto, establezca una hora del último día de esta
primera semana en el que se compromete con usted mismo a dedicar cinco
minutos del día para dar respuesta a los siguientes interrogantes:
¿Sobre qué parámetros se ha basado para calificar aquella decisión como
“incorrecta”?
Si observa ese recuerdo como si estuviera “viendo una película vieja con
ojos nuevos” ¿que detalles surgen ahora y que por aquel entonces
escapaban a su conciencia?
(Por “detalles” entiéndase cómo era usted entonces, cómo era su entorno,
cuáles eran sus aspiraciones, con qué información contaba, etc.)
Exactamente qué pensó, qué comparaciones o ambiciones estableció y
que lo condujeron a esta conclusión.
¿Llegó a esta conclusión por su propia cuenta, o alguien lo hizo por
usted?
Anote sus descubrimientos y expláyese sobre cualquier elemento novedoso
que surja. Por ejemplo, suponiendo que haya descubierto que fue alguien
ajeno a usted quien definió su decisión como “incorrecta”, aproveche
para dejarlo sentado aquí.
Ésta es una oportunidad para clarificar y separar lo que es de uno y lo
que no es de uno. Este punto podrá incluso servirle para detectar
características distintivas entre aquella personalidad y la suya, entre
aquellos tiempos y los de hoy. Aproveche para asentar estas diferencias.
Haga justicia con aquel “usted” de su ayer recordando que siempre
decidimos del mejor modo que podemos basándonos en la información con la
que contamos al momento de decidir.
5) Segunda semana
Vaya tomando la flor como se indica y durante esa semana guiará a su
mente para que le aclare los siguientes puntos. Si en cualquier parte
del ejercicio nota que su mente retoma esos carriles conocidos, fuércela
a traerle a usted la información que usted necesita y ninguna otra. Una
manera de forzarla y adiestrarla es aprenderse de memoria estas
preguntas e imponerlas a su diálogo interior. Formule estas preguntas en
voz alta y también pronúncielas con firmeza en su interior.
Manténgase atento a lo que le surja en el curso de esta semana. Las
preguntas son:
¿Qué objetivos que no conseguí me encontraba yo persiguiendo en aquella
oportunidad?
¿Qué costumbres/lugares/personas/valores morales, éticos, religiosos,
financieros, culturales, etc. entraron en juego o ejercieron presión
sobre mi personalidad de ayer induciéndola a tomar esa decisión?
“Me estoy dando plena cuenta de que mientras me abocaba a aquel asunto,
apareció una oportunidad no calculada, insospechada y positiva a la cual
me cerré, negué o descalifiqué”. ¿Qué razones me presionaban entonces y
que me impulsaron a negarme? Quiero que mi mente traiga este dato a mi
conciencia. Es un dato importante porque él podría revelar la verdadera
decisión “incorrecta”. Por ejemplo: haber desestimado mi percepción.
A medida que progresa la semana irá obteniendo importantes
descubrimientos. Siguiendo la parábola, se abocará al concepto de
“experiencia” y antes de finalizada esta semana asomará una percepción
más conveniente de lo que venía considerando una “mala decisión”.
Manténgase atento a esa calificación novedosa que le aparecerá en la
mente y que excluye juicios de valor. Posibles ejemplos de esta nueva
etiqueta son:
experiencia amorosa / de vida / de negocios / de coraje/ de susto, etc.
Una vez haya recibido esta revelación, anótela de inmediato y expláyese
por escrito sobre en un artículo que lleve por título la frase:
“No hay fracasos, hay solo resultados”
6) Tercera Semana
Siguiendo la parábola, debemos ahora abocarnos al concepto de “Decisión
Correcta”.
Siga tomando las esencias como se indica y durante esa semana pídale a
su mente que le clarifique los siguientes puntos. (De nuevo esta
clarificación irá viniendo mediante recuerdos, sueños, letreros, una
imagen o frase, etc. Sea claro en su pedido y manténgase atento a las
respuestas que recibirá. Usted da la orden y su mente responde. La
energía de la esencia hará esos datos comprensibles para usted)
¿Conservo hoy la misma manera de pensar que ayer? Si noto cambios,
¿cuáles son?
Según mi manera de pensar de hoy: ¿Cuál hubiera sido una decisión
correcta?
¿Para satisfacer qué fines?
TOME NOTA: ¿Estos fines que hoy menciona son los mismos que lo motivaban
en aquella oportunidad?
Si son distintos, escriba sobre a qué se debe ese cambio? (por ejemplo,
pudo haber experimentado un cambio en sus aspiraciones, en sus
intenciones, en sus necesidades, en sus vínculos. También pudo haber
experimentado cambios en sus emociones o sentimientos, por ejemplo no
teniendo las inseguridades, celos o miedos de aquel entonces.
¿Con qué datos contaba al momento de tener que decidir?
¿Con qué conocimientos / datos cuenta hoy y que no estaban presentes en
aquél momento? Es decir: ¿Qué cosas sabía /no sabía en aquel momento y
que de haberlas tenido presente le hubieran facilitado la toma de esta
decisión correcta que menciona?
Para el término de esta semana, pida a su mente que otorgue una
calificación positiva que se ajuste a “aquél usted” del ayer, a aquella
persona que usted fue cuando se encontraba en aquella circunstancia y
guiándose con aquella información y aquella motivación que sostenía.
Puede utilizar calificativos como prudente, inteligente, generoso,
ambicioso, humilde, curioso, valiente, etc.
7) Cuarta Semana
Revisar el concepto de decisiones “incorrectas”
En el curso de esta semana trate de observar su entorno y fíjese qué
cosas le parecen correctas, cuáles incorrectas y cuáles no necesitan
calificación alguna.
Establezca una hora del último día de esta cuarta semana en el que se
compromete con usted mismo a dedicar cinco minutos del día para dar
respuesta a los siguientes interrogantes: (Pronúncielos en voz alta y
con autoridad)
¿Qué es lo PEOR que podría suceder(me) si descubro que la decisión
incorrecta que tomé fue la de calificar una decisión?
¿Qué es lo MEJOR que podría suceder(me) si descubro que la decisión
incorrecta que tomé fue la de calificar una decisión?
¿Qué es lo MEJOR y lo PEOR que podría suceder(me) si descubro que tomé
la decisión de calificar mi decisión de un modo excesivamente rápido,
incompleto, rígido, parcial?
En el curso de esta semana impulse a su mente a pasar revista a todas
esas experiencias que ha vivido, de la cual ha extraído algún tipo de
aprendizaje valioso y sobre las que no haya caído en el impulso de
calificar.
Cuando ellas vengan a su memoria, intercepte el modo como su sistema las
ha venido registrando. (por ejemplo, a través de sensaciones,
sentimientos que funcionan para usted como guía, dando señales de
aviso). Tome nota de esas observaciones.
En muchos asuntos uno se mete en situaciones desopilantes decidiendo con
liviandad y ligereza propias de la Pantera Rosa, sin preocupaciones,
sufrimientos ni juicios de valor. Y esto es así por lo general porque el
elemento fundamental en una experiencia es la lectura que le damos.
Estas lecturas son a menudo definiciones robustas que luego gobiernan
acciones y actitudes posteriores. Habrá notado que ante un mismo
episodio las personas reaccionan de modo diferente según el cristal con
el que cada una lo mire. Para algunas personas una adversidad es motivo
de excitación o desafío, una señal para modificar algo o mejorarlo. Para
otras puede inspirar el sentimiento de fracaso. Más aún: ante este
sentimiento de fracaso, algunas personas tienden a detenerse mientras
otras piensan que el fracaso es una opción y esta lectura misma los
impulsa a persistir.
Dos sujetos en la misma circunstancia experimentan emociones muy
diferentes según el valor que otorguen a los hechos y la lectura que den
a las circunstancias. Cada persona reaccionará de un modo diferente
según la conclusión a la que llegue a partir de una determinada
situación y de acuerdo al tipo de energías que ruedan en su interior.
Esta diferencia surge de la calidad de la energía que habita en la
persona. Así es que ante un mismo reto, dos personas básicamente
parecidas y pertenecientes a una misma cultura reaccionen de modo
diametralmente opuesto si la energía de uno es de polaridad positiva y
la del otro, es de polaridad negativa. Polaridades opuestas generan
tipos de pensamientos opuestos y por ende, llevan a la persona a
concluir de modos diametralmente opuestos. No siempre somos responsables
de nuestras conclusiones, pero somos definitivamente los responsables
máximos de la calidad de energía que suministremos a nuestro sistema. El
cuidado de nuestras energías, como el cuidado de la dieta es de nuestra
máxima responsabilidad.
Con esta observación en la mente, trate de imaginar a alguien que usted
admire, que sea casi diametralmente opuesto a usted y que habiendo
experimentado su situación, haya concluido de un modo diametralmente
opuesto al suyo. Alguien que haya decidido por ejemplo, que después de
todo, “la suya fue una buena decisión” “una decisión importante,
novedosa, valiosa, positiva, una decisión menor, una decisión más”.
Con esta nueva etiqueta positiva, trate de imaginar cómo se desarrollan
las cosas. Fíjese en el comportamiento de esta persona, en el efecto en
su entorno (si esto cabe) e intente detectar sus sentimientos.
Si esta reflexión cambia en algún modo su concepto de decisión
“incorrecta”, aproveche para anotarlo en esta instancia. Si descubre que
en su afán por alcanzar una cosa, otra cosa se le escapaba de las manos,
aproveche para dejar aquí su testimonio.
Para el término de esta semana escriba sus conclusiones y sus
descubrimientos de un modo global. Si en algún modo cambió su concepto
de decisión “incorrecta”, aproveche para anotarlo en esta instancia. Si
descubrió por ejemplo que se había cerrado o negado a percepciones que
hubieran sido importantes de seguir, escríbalo. Si tuvo la experiencia
de traer al presente y de algún modo “resucitar” percepciones del
pasado, escriba sobre eso también: es motivo de celebración y esta
celebración abre las puertas a la posibilidad de algún fabuloso
aprendizaje futuro.
Recuerdo que a estas alturas del trabajo, una persona descubrió que en
su obsesión por cerrar una venta, dejó pasar al amor de su vida. Se dio
cuenta que desestimó una vocecita en su interior que le impulsaba a
actuar de un modo que no obedeció presionado como estaba por el cierre
de tal venta. A menudo ocurre este desvío a la atención, en la playa
frente al mar, los ojos y la mente concentrados en la lectura del
periódico, uno se pierde ese deleite magnífico que ofrece la puesta del
sol. Y ese instante es irrecuperable.
Conforme avanza su escrito, vaya preparando a su mente durante esta
última semana para que tome una decisión correcta. Al finalizar la
semana, necesitará de su mente una redefinición respecto de aquella
decisión mal calificada. Afirmar a viva voz cosas como ¡Caramba, había
sido una decisión acertada!, no es suficiente. La totalidad de usted
necesita saber por qué esta exclamación surge de un modo natural.
Según Edward Bach, venimos a esta vida a extraer lecciones. Cada vida es
según su filosofía como un día de colegio. De modo pues que una nueva
definición es algo así como cambiar el término “decisión incorrecta” por
un término positivista y constructivo como por ejemplo: “experiencia de
aprendizaje” “experiencia valiosa”, “experiencia inolvidable” “decisión
importante”. Escriba y repita una vez más. Es importante explayarse
acerca de esta nueva “experiencia de aprendizaje” anotando los costados
positivos que ahora observa en ella y que antes no reconocía. Y es
importante escribirlos y repetirlos una y otra vez para alcanzar
seguridad en lo que recuerda y concluye. Note que fue justamente de este
modo, habiendo repetido muchas veces su concepto negativo de aquella
decisión, que terminó usted por convencerse que tal decisión fue
incorrecta.
Aproveche esta instancia para ofrecerse un escrito que sirva de
documento y antecedente para evitar errores posteriores. Converse sobre
este asunto con personas de su confianza y que servirán de apoyo para
confirmar esta nueva idea.
Fuerce a su mente a traerle todos los datos que necesita para hilvanar
aquella experiencia de un modo que abulte en usted ese estado de
seguridad y confianza.
A estas alturas, su sistema ya cuenta con suficiente provisión Cerato
como para alcanzar este propósito, para definir con qué personas puede
usted contar y con cuáles no. Si ha seguido el ejercicio desde el
inicio, notará que los cambios que podemos producir con las esencias y
nuestro pensamiento adiestrado son formidables.
Vuelva a leer la parábola y fíjese lo que siente ahora. Si lo hace
sonreír, ¡fantástico!
La sonrisa siempre es un recurso poderoso y magnífico para dar renovados
bríos, abrir esos magníficos caminos mentales que tan bien hace
transitar.
8) El poder de la pregunta
Esta parábola se inicia con una pregunta.
La pregunta adecuada es como una flecha directa hacia el objetivo que se
está persiguiendo. Decimos en Aflorarte.com que “La mente es como un
paracaídas: solo sirve si se abre”. Abramos el paracaídas haciendo las
preguntas adecuadas a la fuente de información adecuada: la mente.
Un trabajo responsable con Flores de Bach consigue abrir la mente de un
modo tal que permite abrir caminos, o re-transitarlos. Nunca para
cerrarlos. Asume una postura de humildad desde donde consulta a su
mente. Da por descontada la existencia de una mente universal a la que
podemos acceder en busca de información y soluciones.
Con estos trabajos afloran elementos de nuestra personalidad, de
nuestros recuerdos, del tiempo histórico, del entorno, de nuestras
predilecciones y prejuicios, de nuestras percepciones e intuiciones que
pueden no estar permanentemente a flor de conciencia pero que están
siempre disponibles, son siempre impulsores y benéficos. Si preguntamos,
nos responden.
Podemos preguntar si el acto de calificar una decisión como acertada o
desacertada es un acierto en si mismo o si es simplemente el producto
directo del hábito de calificar. Este hábito es propio de la modalidad
mental, que hace que la mente ofrezca un juicio, un resultado o una
definición sobre aquello en lo que se la ha forzado o acostumbrado a
hacer foco.
Utilice el recurso de la pregunta, evitará conclusiones que pueden dañar
o limitar.
Pregúntese acerca de todas esas decisiones que tomó en su vida y no
recuerda. Ellas podrían resultar más significativas de lo que parecen.
Los seres humanos debemos tomar decisiones. Y lo hacemos a diario. Ahora
bien, ¿preguntamos siempre? ¿Hacemos las preguntas correctas: esas que
impulsan?
¿Por qué recordamos algunas decisiones y no otras? ¿Por qué emitimos
juicios de valor sobre algunas decisiones y no sobre todas? ¿Con qué
clase de “linterna” hacemos foco sobre una determinada decisión y para
qué?
No podemos engañarnos en la presunción de que nuestra vida y nuestro
destino dependen de aquel puñado de decisiones que recordamos y que nos
hemos ocupado de calificar. Hubieron innumerable cantidad de otras
decisiones y siempre elegimos del mejor modo que podemos, con los datos
con los que contamos en cada situación.
Siempre elegimos a nuestro favor ya sea que elijamos para tener
experiencias o para evitarlas. Frecuentemente las decisiones
“equivocadas” son aquellas que se tomaron para evitar sentir algunos
miedos, para ahorrarse disgustos, o para seguir a tono con prejuicios.
Ya sea que elijamos por curiosidad, por capricho, por moda o por
tradición para sentirnos cómodos o aceptados, aún si decidimos siguiendo
la sugerencia de los demás estamos decidiendo y estamos eligiendo dicha
sugerencia.
Asumir esta humana rutina es asumir una responsabilidad con nuestra
propia persona.
Con esta reflexión en la mente, concluya su escrito transcribiendo con
sus palabras este concepto y agregando lo que en aquél entonces faltó y
que prefirió no ver dejándole cierta sensación desagradable como
insatisfacción, frustración.
Pregúntese:
¿Faltó alguna pregunta inteligente de mi parte?
Por ejemplo, es posible que no haya accedido a iniciarse en algún
entrenamiento, o que haya evitado encontrarse con alguien, o que haya
evitado hacer averiguaciones que pudieron haber sido útiles entonces. Si
tal es el caso, escríbalo con sinceridad. Es posible también, que
descubra usted hoy que aquellos fines que perseguía en el pasado ya no
son válidos, o que los que persigue hoy no aparecían antes.
Haga preguntas a su mente
Aproveche su trabajo Cerato para legitimizar sus objetivos pasados y vea
cómo queda su escrito ahora y cómo cambia su relato y mejora su
sensación.
Concéntrese en aquella situación desde esta nueva perspectiva y
amigándose con su “usted del pasado” fíjese todo lo que su mente puede
contarle ahora. Disfrute a pleno de este reencuentro tan íntimo y tan
sublime con usted mismo; instalando en su interior un clima de
aceptación y confianza.
Pregunte y pregunte a su mente, ella no tardará en enviarle datos que
serán útiles y reveladores. Su mente es como un músculo que necesita
ejercicios para desarrollarse. La pregunta es algo que su mente adora,
le propone desafíos que siempre alcanza.
Impulse a su mente con el trabajo adecuado de energías emocionales, ella
se convertirá en guía confiable para futuras decisiones y apreciaciones.
A lo mejor descubra usted que en aquél entonces fue movido por una
creencia y será tarea de detectar si se trataba de una creencia que
usted decidió tener....o si una creencia lo tenía a usted. Las creencias
son energías de alta vibración. Ellas son capaces de abrir y cerrar
oídos y corazones, y con ello traer belleza y progreso o producir
horrores en el mundo. Eso tan etéreo que no puede verse ni olerse –la
creencia-- le confiere las fuerzas para desplazarse, le da la razón para
reír o para sufrir. Si se da cuenta de que una creencia proviene de un
estado emocional, notará la importancia de trabajar adecuadamente sus
emociones pues ello afectará toda la rueda de sus pensamientos y por
ende del curso que tome su vida.
Formule entonces la pregunta: “qué tipo de creencias están configurando
mis decisiones?
9) Las Flores de Bach como impulsores de Cambio
Las esencias del set de Bach son algo más que remedios naturales, son
despertadores de la conciencia. Se espera de un trabajo floral correcto
que equilibre las emociones, ilumine el espíritu y la razón.
Las prácticas diseñadas para potenciar una determinada esencia del set
de Bach abren superautopistas en la mente y despejan el mundo emocional
de un modo refinado. Ejercitarse en el trabajo de estas energías
confiere un estado de certeza y serenidad envidiables. Esto sucede
siempre que el trabajo floral se centre exactamente en el tipo de
inteligencia que la esencia transporta y recorriendo sus canales de
inicio a fin.
El trabajo floral le brinda la oportunidad de aprender a poner palos a
las ruedas de sus pensamientos improductivos, un freno a esa rueda que
transita el mismo camino una y otra vez. Es una oportunidad de
asombrarse descubriendo por ejemplo lo que usted entendía por buenas
decisiones podrían resultar justamente las erróneas...y al revés.
Si usted busca aliados de cambio, y una oportunidad de evolucionar sin
sufrir en el intento, acérquese al sistema. Las flores ayudan. Impulsan.
Sin requerir de usted un esfuerzo tortuoso lo irán desplazando de lo
negativo a lo positivo, abriéndole los ojos y la mente de un modo que
solo puede traer alegría y sorpresas gratas.
El pensamiento siempre contiene una energía que enfila hacia una
polaridad definida (positiva o negativa). Usted elige la polaridad. Esto
es una responsabilidad personal. Cambiar la polaridad en la mente se
logra mediante el ingreso de estas energías.
Sentirse responsable por el estado de sus energías confiere un poder
magnífico y sumamente liberador. Si usted ha dado con la esencia de Bach
que su sistema necesita, entonces habrá experimentado esa maravillosa
sensación de tener sus pensamientos energizados y la libertad de elegir
con mente fresca.
No siempre una esencia floral obra milagros. A veces esto ocurre porque
se toman las esencias equivocadas, a veces se necesita un pequeño
refuerzo mental para que el sistema se desbloquee por completo. A menudo
es necesario activarlas con la mente para que el mecanismo arranque y no
pare. Luego, uno puede ir tan lejos como desee con sus trabajos
florales, las guías siempre le darán la pista para continuar cuesta
arriba. Por ejemplo, es posible que usted no haya conseguido destrabar
por completo su situación con este trabajo Cerato, en ese caso en los
Manuales encontrará la respuesta sobre qué faltó preguntar en su caso, a
lo mejor se trata de un área particular de su vida, a lo mejor se trata
de encarar el trabajo alrededor del entorno. No podemos predecir. Cada
caso tiene su peculiaridad y no pueden cubrirse en este brevísimo curso.
Cada persona puede, con su trabajo floral personal, descubrir las
razones que la fuerzan a actuar de un modo que no quiere, y podrá
instalar en su sistema una creencia positiva y magnífica que desearía
tener a partir de ahora. Y esto significará un clic en la conciencia que
lo llevará a abrir al mejor estilo “Windows”, inusitadas ventanas en su
mente y finalmente dar el paso correcto, ese paso que siempre puede más
que mil excusas o que cien ideas acerca de cómo darlo.
10) A propósito del trabajo Cerato
Un trabajo Cerato impecable consigue modificar no solamente una mera
conducta, sino la totalidad de una actitud en la vida porque el trabajo
Cerato impacta directamente sobre los valores personales. Conseguir un
cambio Cerato significa haber generado una transformación radical a la
cual solo se llega mediante un efectivo cambio de creencias y un
acertado reajuste de los valores personales.
Las maniobras propuestas para Cerato resultan de especial utilidad para
aquellas personas confundidas, que sienten que algunas cosas se le
imponen y que todas tienen el mismo valor, para quienes sienten
presiones que le hacen actuar de maneras con las que no se hallan
completamente de acuerdo.
Muchas personas se encuentran lidiando con fuerzas interiores en
conflicto, hacen cosas que no quieren hacer, dudan en extremo, deciden
mal, pierden tiempo. reaccionan como si estuvieran funcionando en
automático sin darse cuenta de que podrían estar perdiendo además de un
precioso tiempo, preciosas oportunidades y solo porque no conocen
todavía la mecánica para dar respuesta ni solución a estas cuestiones.
Una manipulación responsable de las Flores de Bach abre caminos
magníficos; brindan mucho más que respuestas y soluciones. “Magníficos”
porque uno no necesita creer en las energías ni en el sistema para que
energías y sistema funcionen como lo hacen en todas las personas de
todas las edades, y digo “mucho más” porque esas respuestas y soluciones
se quedan en uno para siempre inaugurando una característica benéfica en
su personalidad gracias a lo cual muchas cosas grises o insulsas de la
vida adquieren de pronto exquisito sabor, brillo y color.
Si desea ampliar sus conocimientos sobre la dinámica floral, encontrar
más ideas para impactar una determinada flor o simplemente tener más
información acerca de los modelos aplicables a la tarea de potenciar una
energía floral, visite la sección archivos en http://www.aflorarte.com/archivos.htm
¡A su salud!
Liliana Dercyé - http://www.aflorarte.com/liliana_dercye.htm - contactoarrobaaflorarte.com
Master
en Programación Neurolinguística. Certified Master Practitioner de la
Society of Neuro Linguistic Programming. USA Técnica en Hipnosis
ericksoniana. Terapeuta Floral dominando los tres sistemas: Bach, Bush,
California, Master en Terapia Floral y Psicosomática.
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