Si en el mundo, existe mayor preocupación por desarrollar una agricultura amigable con el medioambiente y socialmente más justa, por que en el Perú no le damos la debida importancia?. En Matagalpa – Nicaragua, entre el 3 y 15 de Julio se reunieron más de 50 profesionales de diferentes países de América y Europa y desarrollaron el Curso Internacional de Agroecología y Desarrollo Rural Sostenible.
Este curso fue organizado por un comité integrado por la Red de Agro
ecología Comunitaria (CAN), la Universidad de California, Santa Cruz
(UCSC), el Instituto interamericano de Cooperación para la Agricultura
(IICA), las Universidades nacionales y la sociedad civil. Este evento si
bien es cierto que no es igual a la organización que proponemos
“Consorcios Rurales o de Productores” analizaron primero los problemas
de actualidad como la situación del daño de una agricultura intensiva,
dado que trataron sobre la degradación y contaminación al ambiente por
acciones atropogénicas, y luego la situación de lugares con agricultura
orgánica certificada, amigable con el medio ambiente y socialmente más
justa, que los participantes internacionales han visitado.
Entendemos que para las instituciones y los profesionales involucrados
con la producción, investigación y capacitación, las ideas aún están
sueltas y muchos temen que sus propuestas caigan a saco roto por que
realmente no existe una voluntad política del gobierno actual y el
entrante. Corresponde entonces a la Universidades tomar la iniciativa
para convocar un evento similar para tratar sobre temas como: Marcos
Conceptuales de la Agroecología, Ecología y Desarrollo Territorial,
Procesos Ecológicos y Metodologías de Evaluación, Ecodiseños y ciclos de
la Producción, Sistema Agroalimentario y otros temas; que permitirá
generar Conocimientos y Propuestas para Promover Acciones concretas e
iniciar un verdadero proceso de cambio de Modelo de Desarrollo
Agroalimentario de cara al reto de los diferentes tratados de Libre
Comercio del que no podemos sustraernos como peruanos pensantes y
responsables. Si la iniciativa no surge por parte del gobierno o las
instituciones organizadas, corresponderá a la sociedad civil asumir el
reto.
¿Qué medidas debemos tomar para convertirnos en potencia alimentaría?
Debemos reconocer que otros países como Chile por ejemplo ya son
considerados como una potencia alimentaría. La industria de alimentos en
ese país sudamericano el año 2005 exporto US$ 8.120 millones,
convirtiéndose en la segunda fuerza exportadora del continente, donde
con actores de más de 4.000 empresas en diversos sectores exportan:
alimentos procesados, fruta, vinos, salmones cultivados, carnes y otros.
En nuestro país el pico más alto de exportación total (2005) no superó
los US$ 16 millones.
Si tenemos en cuenta que EE UU, Francia, Japón y otros países han
llegado al sitial donde se encuentran por el alto desarrollo
tecnológico, por que no empezamos por desarrollar nuestra tecnología y
trabajar en forma ordenada, definiendo políticas, modelos, competencias
y acciones. Lamentablemente no vemos proyecciones alentadoras por parte
de los gobernantes a nivel nacional, regional y municipal. Los planes y
programas de gobierno se conciben y son elaborados por pequeños grupos
de profesionales que conocen los problemas del país en teoría, o bien se
apoyan en propuestas de algunos estudiosos. El Perú, si bien en los
últimos años, ya exporta algunos productos como los espárragos, mangos,
páprikas, piscos y vinos, fibra de vicuña y alpacas, cochinilla,
artesanía y confecciones, aún estamos lejos de ingresar al ranking de
los exportadores, dado a la existencia de factores que no sintonizan la
oferta peruana con la demanda externa.
Por el lado de la oferta, nuestro país presenta un clima saludable y la
mayor parte de las zonas de vida del mundo, que facilita la producción
de alimentos sanos y diversificados. Su desierto, la cordillera, sus
valles interandino, selva tropical y el Océano Pacífico le confieren la
calidad de país mega diverso.
En estos últimos tiempos algunos políticos han alentado movimientos para
frustrar la firma del TLC con USA, cuando nuestra realidad requiere de
mayores relaciones comerciales regionales y continentales. Para nadie es
novedad que nuestro vecino país ha implementado tratados de libre
comercio con países que representan cerca del 75% del PIB mundial y con
el TLC con India y Japón (en camino), ubicándose en una posición
privilegiada. Este país es exportador de la manzana chilena de
incomparable calidad, muchos técnicos y fruti cultores han tratado de
propagar las pocas semillas que se encuentran en los frutos comerciales,
con resultados negativos, precisamente por cuanto las semillas de los
frutos son genéticamente inviables y si logran germinarlas las plantas
resultaran andro estériles; es decir ellos hace mucho tiempo, vienen
aplicando alta tecnología y los conocimientos científicos que solo ellos
la dominan. En el Perú la piratería y la informalidad está muy
generalizada, poco o nada se ha hecho por lo menos para proteger
nuestros recursos genéticos, productos comerciales y nuestras
tecnologías.
Por el lado de la demanda, las tendencias mundiales apuntan en varias
direcciones que nos favorecen: existe una preocupación creciente por la
salud. La población mundial crecerá de los 6.500 millones actuales a
9.000 millones al 2050, debido al aumento de la expectativa de vida, la
cual en un corto plazo rondará los 90 a 100 años. Si la expectativa es
vivir más, con una buena calidad de vida (servicios de salud,
alimentación, educación y servicios básicos), debemos preocuparnos aún
más por nuestra salud y esto se logra consumiendo productos inocuos para
considerar como dieta sana: principalmente pescado, menestras, frutas y
verduras. Para balancear esta dieta no tenemos por que importar
alimentos de otros países por que si la producimos.
En resumen, la buena noticia para el Perú sería potenciar el desarrollo
de la producción de alimentos para el consumo en el mercado interno y
ampliar la lista de productos exportables teniendo en cuenta aquellos
productos que la gente está demandando a nivel mundial.

Esto es sin duda constituiría una base sólida para ingresar como país
a los TOP 15 en exportaciones de alimentos, si pretendemos consolidar
nuestra posición como potencia alimentaría en un mediano plazo. No
debemos olvidar que las condiciones para convertirnos en potencia
alimentaría debemos partir por institucionalizar trabajos de
Ordenamiento Territorial, organizar a los productores, mejorar las
infraestructuras productivas, desarrollar tecnologías innovadoras, que
son elementos estructurales que van más allá de temas circunstanciales
por los que puede pasar nuestra economía. Debemos preocuparnos de no
desaprovechar las ventajas competitivas y ponernos a trabajar, gobierno,
sector público-privado y los productores organizados.