PERLAS DEL MANAGEMENT JAPONÉS III. UNA EMPRESA DEPENDE DE LA CALIDAD DE SU GENTE

Autor: Dr. Mauricio Lefcovich

Estrategia y dirección estratégica

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02-2007

Texto

Para Kazuo Murata “a largo plazo, buena compañía simplemente significa una compañía que tiene buena gente de alto potencial”, y luego aclara: “cuando uno visita un domingo una compañía manufacturera excelente, allí solamente se pueden ver máquinas excelentes. Tal vez haya incluso un sistema industrial integrado al computador. Pero sin la gente no funcionará”.

Este consultor japonés es merecedor de los mayores elogios. Miembro de la Academia de Creatividad del Japón y ganador de un premio a la innovación de productos japoneses, fundó la empresa Yuasa Battery en Gales en 1981, construyendo de una empresa de tal nivel y capacidad de competitividad que le ha permitido hacer frente no sólo a las empresas europeas, sino también a la del Japón y sobre todo lograr iguales niveles de productividad que su casa matriz en el Japón. Por ello lo suyo no es teoría o asesoramiento, es eso más la puesta en práctica y desarrollo de los valiosos conceptos del sistema de gestión japonesa.
 
Sabedor por propia experiencia deja bien en claro que aunque la inversión adecuada es siempre fundamental y hasta crítica, la verdadera competencia no pasa por la adquisición de refinadas máquinas y equipos, sino en hacerlas funcionar eficientemente. Las buenas máquinas lo son sólo en potencia, para llegar a ser tales requieren de buenos operarios. Pues los malos operarios llevan siempre a reducir notablemente el valor de los activos de la empresa.
 
Debe quedar en claro que el trabajo del operario es el mismo tanto si la máquina es compleja, como si es sencilla. Siempre hay y habrá la necesidad de detectar desviaciones mediante la observación, el análisis inmediato y la acción correctiva, así como también siguiendo operaciones rutinarias estándares. Debe quedar perfectamente bien en claro que si los operarios no trabajan de acuerdo a las normas establecidas, causarán problemas, de igual forma si no tienen la capacidad y voluntad de observar, han de pasar por alto todos los problemas. Estas capacidades fundamentales no se consiguen con entrenamiento directo, pues sólo pueden adquirirse a través de un entrenamiento prolongado en el sitio de trabajo, de tal modo que termine convirtiéndose en hábitos.
 
Si nos concentramos en los trabajos de oficina, los mismos aspectos esenciales tienen en ella aplicación. Cada vez más los trabajos de oficina se hacen mediante la utilización de computadoras. Cuando se sistematicen dichos trabajos de oficina el trabajo de carácter rutinario se reducirá notablemente. A partir de allí asumirá un papel crítico la capacidad de observar y detectar problemas. El personal administrativo podrá continuar disfrutando de su trabajo pues a partir de la computarización de sus labores dispondrá de mayor cantidad de tiempo para descubrir problemas, corregirlos y mejorar de manera continua sus niveles de performance.

Hoy más que nunca las empresas requieren de personal disciplinado y creativo. El personal disciplinado respeta las reglas y normas, comunicándose correctamente con toda la organización. En tanto que la creatividad requiere de la capacidad de observación, análisis, comprensión, saber detectar los puntos clave, producir ideas y ponerlas en práctica para mejorar las actividades y procesos. Para Kazuo Murata “la gente que puede hacer esto trabaja mejor en cualquier organización y posición. Eso significa que puede disfrutar de su trabajo todo el tiempo”. Para Murata no caben dudas de que una empresa que ha tenido éxito entrenando a la gente en esta forma, tendrá éxito indudablemente en el futuro.
 
Murata conocedor por oficio y experiencia nos dice: “La gente es el principal activo de la compañía y esa es la razón por la cual yo miro el brillo de los ojos de la gente y la pulcritud de la fábrica cuando visito alguna para estudiar su desempeño. El brillo de los ojos de la gente es un buen indicador de su creatividad; la pulcritud de la fábrica muestra el grado de disciplina de la gente que allí trabaja. A veces estas observaciones son más importantes que el rendimiento de la compañía comprobado con documentos”.
 
En este sentido, afirma Murata, una compañía buena sólo puede ser el resultado de gente buena. La disciplina y creatividad de todos sus miembros hace a una organización eficiente y altamente competitiva.


Bibliografía
 
How to Make Japanese Management Methods Work in the West – Kazuo Murata y Alan Harrison - Gower Publishing Company Limited - 1991

 

Dr. Mauricio Lefcovich - mlefcovicharrobahotmail.com 

Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor.

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