RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA INTERNA
La Responsabilidad Social Corporativa Interna se conceptúa como la parte
de la Responsabilidad Social Corporativa que gestiona de manera social,
sostenible, ética, humanista y solidaria los Recursos Humanos de una
empresa.
Las pymes que deseen alcanzar la excelencia empresarial, obtener un
plus de competitividad, productividad, rentabilidad y, consecuentemente,
mejorar la cuenta de resultados, deberán diseñar un Plan de
Responsabilidad Social Corporativa Interna, incluido en el Planning de
Responsabilidad Social Corporativa Integral o Global y, lógicamente,
incorporado en el Plan Estratégico de la empresa.
En la planificación y diseño del Plan de Responsabilidad Social
Corporativa Interna se fijarán los criterios básicos de reestructuración
interna y cambios del organigrama organizacional en cuanto a la gestión
de los Recursos Humanos de la pyme para adaptarlos a las nuevas
tendencias psicosociales y demandas laborales, se trata de asumir un
proceso de renovación que afecta a la gestión de personas y, por
supuesto, al objeto de preparar a la empresa para atender las
necesidades de una nueva generación que aporta otra concepción de
entender el trabajo.
El proceso de cambio en la gestión de los Recursos Humanos de las pymes
debe ser enfocado desde una dimensión bilateral, impregnado de un
espíritu de aportación mutua entre la empresa y las personas que
trabajan en ella.
Las nuevas políticas internas de gestión del capital humano deberán
estar encaminadas a garantizar, por parte de las pymes, una mayor
calidad de vida laboral y familiar a sus trabajadores y,
proporcionalmente, a exigir a los mismos más compromiso, lealtad y
eficiencia en el trabajo realizado, todo ello, con el objetivo
prioritario y fundamental de lograr mayor competitividad, rentabilidad y
productividad para las mismas.
Las pymes que adopten programas internos de gestión sostenible de
personas, tales como planes de conciliación de la vida profesional y
familiar, medidas o planes de igualdad, políticas de flexibilidad
horaria y laboral, medidas de apoyo a la maternidad, implantación de
nuevas formas de trabajar como el teletrabajo con aportación
tecnológica, medidas de ayuda a familiares de los empleados y personas
dependientes de los mismos, programas sociales complementarios, planes
de recolocación, ayudas por hijos, planes de reconocimiento, sistemas de
sugerencias, política retributiva personalizada y con componente
emocional, canales anónimos de denuncias, programas anti estrés,
manuales de buenas prácticas internas, medidas para no fijar reuniones
más tarde de una hora determinada, no coincidencia de horarios laborales
con escolares, planes de formación, planes de carrera, ascenso y
promoción, programas de apoyo al empleado incluyendo en los mismos vales
para comidas, gimnasio y guarderías, etc, y por mediación de sencillos y
económicos programas de marketing y planes de comunicación, debidamente
estructurados y perfectamente ejecutados, tanto a nivel externo como
internamente, sepan transmitir este nuevo modelo de gestión de Recursos
Humanos, además de potenciar determinados activos intangibles como la
imagen y la reputación corporativa, conectarán con una nueva demanda
sociolaboral compuesta por personal cualificado, el denominado
“talento”, que elegirá a este perfil humanizado de organización como
primera opción profesional para trabajar.
La pyme, al ejecutar el mencionado proceso de comunicación, posicionará
su marca en relación a determinados valores que marcarán su identidad y
cultura corporativa y proyectará un modelo de gestión de los Recursos
Humanos moderno y sostenible, el “talento” percibirá a la empresa como
”buen empleador” y ésta se asegurará la competitividad que garantiza el
poseer la mejor plantilla posible del mercado.
El mencionado posicionamiento de marca social se efectuará en dos
direcciones, ante los diferentes “stakeholders” o grupos de interés y en
relación al empleado o “cliente interno”, se atraerá el nuevo talento y
se retendrá y desarrollará el existente.
Igualmente, la pyme tendrá que actuar de verdadero nexo de unión y
conectar los valores que posee y comunica con los valores del “talento”,
esa identificación ayudará a fidelizar, comprometer y alinear al
mencionado colectivo formado por profesionales cualificados con el
proyecto y la misión de la empresa.
En virtud de lo anteriormente expuesto y en relación con el título del
presente artículo, añadiré que el modelo retributivo que adopte la pyme
representará uno de los activos más relevantes a considerar en lo
referente a la planificación y gestión de las políticas de
Responsabilidad Social Corporativa Interna de la misma.
POLÍTICA RETRIBUTIVA FLEXIBLE Y MODELO DE RETRIBUCIÓN EN LA PYME
Partiendo de los elementos básicos de retribución a considerar en
cualquier política destinada a tal efecto, es decir, el nivel de
responsabilidad, el desempeño de la persona, la consecución de
resultados y las competencias y, teniendo en cuenta, en la misma medida,
otros factores igual de importantes en la retribución como la claridad,
la equidad y la competitividad, la adopción de un modelo retributivo
concreto responde a diversas variables que cada organización debe
definir en función de su estrategia, estructura organizacional, cultura,
valores corporativos, cuore business, objetivos, misión, etc.
La pyme, primeramente, al definir su política retributiva, tiene que
considerar los siguientes aspectos :
Qué quiere o le interesa retribuir en relación a dos elementos clave ;
El mercado y el valor añadido.
La manera en que implantará su modelo de gestión retributiva ; Para
poder implantar con éxito la política retributiva es necesario valorar
tres importantes cuestiones :
Las herramientas de gestión que se utilizarán para medir cada elemento,
es decir, cómo se medirá cada aspecto de retribución.
Los conceptos retributivos que se emplearán.
El proceso de gestión de la política retributiva, que deberá establecer
por quién, cómo y cuándo se producen las decisiones que afectan a las
atribuciones de las personas, en relación a los conceptos establecidos y
cuál será el proceso de comunicación a cada persona de su retribución y
de las razones que conducen a ella.
La pyme, considerando lo presente, de forma progresiva, deberá
planificar un modelo de política retributiva dirigido a la
individualización y personalización de la retribución, atendiendo a cada
caso específicamente y en función del talento, grado de cualificación,
nivel de compromiso y, sobre todo, la aportación de “valor diferenciado”
que cada profesional proporcione a la empresa.
El mercado de demandantes de empleo ofrece, en estos momentos, escasez
de profesionales cualificados y, consiguientemente, son los
profesionales dotados de una mayor preparación los que seleccionan la
empresa en la que desean trabajar y desarrollarse y no es la empresa la
que los elige a ellos, a diferencia de épocas pasadas.
Actualmente, existe una necesidad fundamental por parte de las pymes de
diseñar y crear nuevas fórmulas y estructuras de retribución para
adaptarlas a una inminente corriente sociolaboral formada por los
citados profesionales cualificados.
La retribución variable adquiere mayor protagonismo en la planificación
de los paquetes retributivos, es recomendable la imposición de esta
forma de retribución en el diseño de las políticas retributivas de las
pymes al objeto de flexibilizar los costes salariales e, igualmente,
lograr globalizar y conciliar los objetivos de la empresa con los
objetivos de las personas que trabajan en ellas y, de esta manera,
conseguir metas comunes y unidireccionales.
Los paquetes de compensación deberán adaptarse a la creciente
complejidad retributiva actual, con integración de nuevos conceptos de
tipo variable, diferido, en especie y asimilando componentes
emocionales, laborales y sociales.
Con el objetivo de satisfacer las demandas sociales, profesionales y
vitales del personal cualificado y, paralelamente, exigirle mayor grado
de eficiencia laboral, es imprescindible personalizar y adecuar al
máximo el paquete salarial a cada persona, adecuando las
particularidades, características y conceptos retributivos del mismo a
la aportación específica de valor del profesional.
Las pymes competitivas ofrecerán ofertas innovadoras y globales de
empleo y puestos de trabajo con valor añadido, es decir, paquetes que
incluyen salario fijo, aportación variable, en especie, salario
emocional, condiciones laborales flexibles y adaptadas a la realidad
vital del profesional, calidad de vida laboral y familiar, posibilidades
de desarrollo formativo y profesional, alternativas para poder
realizarse familiarmente a nivel extralaboral, etc.
La tendencia retributiva, también para la pyme, gira en torno al “Modelo
de Compensación Total”, con salarios ligados al desempeño y a la
consecución de objetivos, paquetes retributivos a medida de las
necesidades de los profesionales, integrados por fórmulas de retribución
innovadoras con un marcado componente emocional y psicológico, es
imprescindible implantar políticas retributivas flexibles y valorar de
manera eficaz y justa a cada una de las personas que componen la
plantilla de la empresa, diseñando un plan de compensación adaptado al
profesional individualmente , no se trata de pagar más sino de pagar
mejor.
PLAN DE POLÍTICA RETRIBUTIVA FLEXIBLE EN LA PYME
Para diseñar un correcto Plan de Política Retributiva en la pyme, es
necesario estructurar el mismo en base a varios conceptos estratégicos :
1. PRODUCTIVIDAD, COMPETITIVIDAD Y RENTABILIDAD
Uno de los más importantes objetivos que la pyme debe perseguir al
diseñar la política retributiva es lograr mayor competitividad y
productividad, para ello, tal como se expone en párrafos anteriores,
deber reclutar e integrar en la plantilla a los mejores profesionales
del mercado, subir el nivel de exigencia y eficiencia laboral con
respecto a ellos y, recíprocamente, atender sus demandas y necesidades.
Es preciso situar el punto de inflexión en la relación de reciprocidad
existente entre profesionales cualificados y empresa, en dar y recibir,
en exigir y ser flexibles, en crear un binómio asociativo que se
transformará en compromiso, fidelidad e identidad bilateral, se trata de
marcar un proyecto empresarial y personal conjunto y perseguir una meta
común y de sentido único, sin duda esta estrategia de cercanía y de
unión entre capital humano y empresa es más fácil de implantar en la
pyme.
El concepto es muy sencillo a nivel teórico pero no tan fácil de
implementar en la práctica; La empresa hace un esfuerzo por mejorar la
vida de sus profesionales, asegurándose de transmitir el mensaje
corporativo con claridad y el empleado se entrega a un proyecto respecto
al cual se siente partícipe, es un acuerdo bilateral, el profesional
siente que la empresa le mima y se preocupa por su bienestar a todos los
niveles y éste entrega su potencial con la seguridad de estar protegido.
La pyme será más competitiva si aumenta su nivel de productividad y éste
vendrá definido, entre otros factores, por la calidad y eficiencia en el
trabajo y en la gestión del tiempo del mismo que realicen los
profesionales que conforman su plantilla, por lo expuesto, podemos
deducir que cuanto más satisfecho se encuentre el trabajador en su
puesto de trabajo, mayor grado de productividad y rentabilidad se
apreciará en su desempeño laboral.
En la planificación de la política de retribución de las pymes, es
necesario incluir conceptos retributivos personalizados, no solamente de
tipo monetario sino también de tipo emocional, los profesionales que
trabajan en las mismas tendrán sus facetas vitales cubiertas, por
consiguiente, podrán concentrar sus habilidades y competencias con mayor
intensidad en el trabajo, despreocupándose de aspectos que son asumidos
por la empresa con garantías.
2. SALARIO EMOCIONAL
El salario emocional es aquella variable retributiva compuesta por
conceptos no económicos, destinados a satisfacer necesidades de tipo
personal, familiar y profesional del empleado, al objeto de mejorar de
forma global la calidad de vida del mismo y de su entorno.
El salario emocional se asocia con un concepto personalizado de
retribución no económica, es decir, con un modelo retributivo diseñado
de forma individualizada y a medida de las necesidades específicas de
cada profesional, denominado “salario a la carta”.
En cada paquete retributivo global ofertado, enmarcado en un puesto de
trabajo definido y una vez determinado el concepto de tipo económico,
ajustado al mercado, sector, tipo de empresa, experiencia y
cualificación profesional específica, etc, es preciso valorar las
necesidades profesionales y extralaborales, de ámbito familiar y
personal, en definitiva, relativas a la calidad de vida y bienestar que
demande cada trabajador en particular y, en la medida de las
posibilidades de cada pyme, diseñar de manera individualizada el citado
salario emocional que englobará las mencionadas necesidades.
Se trata, entre otros fines, de involucrar al empleado en la gestión de
la pyme al idear un contrato a medida, denominado “contrato psicológico
o emocional”, que integre a cada trabajador en el proyecto, estrategia,
metas y objetivos de la empresa.
Las ventajas para la pyme que introduzca la retribución emocional en su
política retributiva serán importantes, una plantilla que trabaja
satisfecha obtiene unos índices de rotación menos elevados, con la
consiguiente reducción en gastos relativos a selección, formación y
administración, igualmente, presentará un nivel de absentismo, ansiedad,
estrés, burnout, depresión y acoso laboral menor, como consecuencia de
ello, los empleados contentos con su vida laboral y personal dotarán a
la pyme de un plus en productividad, competitividad y rentabilidad.
La retribución emocional actúa como “factor motivador” de los empleados
y mejora la opinión que los mismos tienen de la empresa para la que
trabajan, no se trata de percibir más salario sino de recibir
prestaciones que el trabajador entiende como beneficios más valiosos que
una subida de sueldo.
No obstante lo anterior, es importante hacer valer la máxima relativa a
la no motivación de la retribución por si misma, pero añadir que si
puede producir desmotivación cuando no es gestionada correctamente, la
retribución de tipo emocional puede contribuir a la no desmotivación de
los profesionales, puesto que, realmente, es un medio de satisfacer las
diferentes necesidades de los individuos.
Indudablemente, el salario emocional es una de las herramientas más
poderosas de alineación del capital humano con el proyecto empresarial
de la pyme, asimismo, se convierte en una fórmula de compromiso vital y
profesional para el empleado.
Se impone, por lo tanto, la retribución en especie, también en la pyme,
cada vez mas empresas optan por las rentas en especie para retribuir a
los empleados que además de no suponer un aumento notable en los costes
de las mismas, presentan ventajas físcales para éstos.
El principal motivo que argumenta un profesional cualificado al
abandonar una empresa y su puesto de trabajo en ella es la ausencia de
salario emocional o la poca adaptación o adecuación del mismo a sus
necesidades, por delante de otros factores, es decir, el profesional
cualificado exige contraprestaciones emocionales a la empresa para
permanecer en ella.
La pyme adaptará los incentivos no dinerarios a las diversas
necesidades, específicas y particulares, de cada empleado,
personalizando de esta manera la retribución emocional, entre los
diferentes incentivos no estrictamente económicos del salario emocional
que una pyme puede ofrecer a sus empleados, podemos citar los siguientes
:
Planes de Conciliación de la vida profesional y personal.
Programas, planes o medidas de Igualdad de Oportunidades.
Planes de carrera personalizados, en la medida de lo posible.
Oportunidades de promoción, ascenso y desarrollo profesional.
Programas personalizados de formación técnica y de gestión, modalidad
presencial, on line, blended, etc.
Desarrollo de competencias o habilidades directivas, programas Outdoor,
etc.
Procesos de coaching, mentoring, tutoring, etc.
Formación en idiomas.
Políticas de flexibilidad laboral, horarios laborales no coincidentes
con horarios escolares, horarios adaptables a primera y última hora,
etc.
Jornada reducida y jornada a tiempo parcial.
Programas o medidas de apoyo a la maternidad.
Ayudas para hijos.
Vales para guarderías.
Teletrabajo con aportación tecnológica y con control por parte de la
empresa.
Programas de apoyo a familiares dependientes de los empleados.
Planes de pensiones. ( Retribución diferida ).
Medidas de recolocación externa e interna o procesos de outplacement e
implacement.
Programas sociales, de voluntariado corporativo, solidarios, etc.
Manuales internos de buenas prácticas laborales y códigos éticos.
Actuaciones conducentes a no fijar reuniones a partir de una hora
prudente.
Planes de reconocimiento para profesionales eficientes.
Sistemas de sugerencias para empleados.
Canal anónimo de denuncias de malas prácticas o irregularidades.
Programas personalizados para paliar el estrés laboral.
Planes de acogida para los trabajadores recién incorporados.
Tickets para transporte.
Médico a domicilio, posibilidad de llevar a los hijos al médico en
cualquier momento, seguro médico, beneficios médicos, etc.
Descuentos para gimnasio.
Servicio de asesoramiento de un profesional nutricionista.
Clases de yoga, relajación, etc.
Servicio de peluquería, tintorería, lavandería, etc.
Servicio de cambio de aceite al coche, servicio de traslado del
automóvil al taller, etc.
Vales para comida, tickets restaurante, etc.
Medidas para mejorar el clima laboral.
Sesiones de “brainstorming” para generar nuevas ideas, sesiones para
reflexionar, reuniones para aportar soluciones, innovar, etc.
Programas de fomento de la comunicación en la empresa.
Ayudas para encontrar vivienda, para encontrar colegio para los niños,
etc.
Beneficios sociales adecuados al perfil de cada profesional.
Proyecto empresarial atractivo para el empleado.
Posibilidad de trabajar rodeado de buenos compañeros y jefes.
Modelo de liderazgo moderno en la empresa.
Otros incentivos y medidas destinadas a mejorar la calidad de vida
laboral y personal de los profesionales, siempre que sean acordes y en
consonancia con sus demandas reales.
En definitiva, el “modelo emocional” aporta un enfoque humanista de la
política retributiva, que persigue diseñar un puesto de trabajo a medida
para cada persona, acercando la empresa al trabajador que, consciente
del esfuerzo que realiza la misma por mejorar su calidad de vida, debe
corresponder en la misma medida y actuar con igual nivel de exigencia en
su desempeño laboral.
3. POLÍTICA RETRIBUTIVA COMO HERRAMIENTA DE GESTIÓN EMPRESARIAL Y
ATRACCIÓN DEL TALENTO.
El modelo de retribución que adopte la pyme debe permanecer integrado en
la estrategia de la misma y tiene que avanzar en la misma dirección, la
política retributiva representa una herramienta que podrá ser gestionada
globalmente y a todos los niveles de la estructura organizacional, no
exclusivamente por la dirección de Recursos Humanos.
El paquete retributivo debe estar en consonancia con el plan estratégico
de la empresa y vincularse al negocio.
Tal como se he expuesto en párrafos precedentes, la pyme puede utilizar
la política retributiva como un instrumento de atracción, retención y
potenciación del talento, es decir, de captación de los profesionales
con mayor cualificación del mercado, si opta por la implantación de
sistemas de compensación globales, flexibles, psicológicos o emocionales
e individualizados.
La política retributiva en la pyme, de la misma manera, puede actuar
como una poderosísima herramienta de marketing y de comunicación en
relación a la transmisión del concepto “Employer branding” al denominado
“talento” o profesionales cualificados, creando una conexión especial
entre los mismos y la empresa, consiguiendo, como consecuencia,
configurar una plantilla competitiva.
4. COMPROMISO E IMPLICACIÓN DEL CAPITAL HUMANO.
Las pymes que adquieran el compromiso estratégico de implementar
políticas retributivas flexibles y a medida de las necesidades de las
personas que integran sus plantillas, al objeto de lograr una mejora en
la calidad de vida profesional y familiar o personal en las mismas,
están en posesión del derecho moral y ético de exigir a sus trabajadores
una motivación especial, un rendimiento laboral eficiente, productivo y
de calidad, una identificación con los valores y la cultura corporativa
total, una absoluta alineación con la estrategia, las metas y los
objetivos de la empresa y una verdadera implicación en el proyecto
global de la misma.
No se trata de trabajar más sino de trabajar mejor, de realizar el mismo
trabajo con una actitud positiva y de implicación en un proyecto
atrayente y común.
El trabajador, además de sentirse parte de un equipo y ser consciente de
la inversión que ha realizado la empresa en la mejora de su bienestar,
puede trabajar con mayor grado de concentración, puesto que, aquellos
aspectos emocionales, familiares, profesionales y extralaborales que le
preocupan gozan de la cobertura proporcionada por la retribución
emocional a medida de sus necesidades.
Se trata de establecer una simbiosis entre empleador y empleados, la
pyme proporcionará al profesional lo que necesita y éste,
recíprocamente, deberá aportar todo el valor posible a la empresa.
5. POLÍTICA DE COMUNICACIÓN; COMUNICAR EL MODELO RETRIBUTIVO.
La pyme debe proceder al diseño de un Plan de Comunicación para dar a
conocer su modelo de política retributiva a dos niveles, externa e
internamente.
A. Comunicación Interna
La empresa comunicará su política retributiva o su modelo de retribución
de dos formas perfectamente diferenciadas y absolutamente definidas ;
Primeramente, se transmitirá a la plantilla, conjuntamente, el modelo
retributivo de manera precisa y global y, posteriormente, se comunicará
la composición de cada paquete retributivo individualizado y
personalizado al trabajador a título particular, es importante
transmitir, claramente, los diversos conceptos que incluye cada paquete
de compensación y en qué consisten los mismos, además del valor que les
puede aportar al empleado los mencionados conceptos retributivos.
El empleado debe conocer realmente cuanto gana, cualitativa y
cuantitativamente, en salario económico y en retribución emocional.
Es importante aprovechar el feedback de la comunicación del paquete
retributivo para saber si las necesidades personales del trabajador
están cubiertas por la retribución en especie.
La pyme proporcionará valor al empleado sin generar demasiados costes
adicionales, persiguiendo como finalidad adoptar el modelo de
compensación total.
B. Comunicación Externa
De igual forma, la pyme, mediante determinadas herramientas de
marketing, sencillos planes de comunicación y, sobre todo, con la ayuda
de elaborados y sutiles mensajes corporativos dirigidos a los diferentes
grupos de interés y a la sociedad en general, transmitirá el modelo
retributivo flexible adoptado y los valores que la implantación del
mismo conlleva, es decir, comunicará al exterior la imagen de empresa
social, ética, solidaria, responsable y comprometida con la
Responsabilidad Social Corporativa, dotada de un modelo de gestión de
los Recursos Humanos sostenible, que se preocupa por las personas que
trabajan en ella y de retribuir a las mismas adecuadamente.
La manera de comunicar al exterior la política retributiva y,
alternativa y complementariamente, el modelo de gestión de personas
basado en el concepto y el significado de Responsabilidad Social
Corporativa Interna es un factor clave en relación al posicionamiento de
la marca y a la potenciación de determinados activos intangibles como la
reputación y la imagen corporativa.
La pyme, en el mencionado proceso de comunicación, dirigirá sus mensajes
a todos los grupos de interés y, especialmente, a un target o público
objetivo concreto, “al talento” o profesionales cualificados, al objeto
que perciban la empresa como idónea y óptima para trabajar en ella, de
esta manera, se podrá conseguir una plantilla competitiva y de primer
nivel.
Evidentemente, la pyme, siguiendo estas recomendaciones, también logrará
obtener un prestigio institucional como empleador de calidad.
6. ESTRUCTURA DEL PAQUETE RETRIBUTIVO
La política retributiva, en la pyme, se debe planificar y diseñar en
función de diversas variables y conceptos de retribución, teniendo en
cuenta que cada paquete retributivo o plan de compensación global se
dirige, de manera adaptada, individualizada y personalizada, a un perfil
profesional y humano con características y necesidades diferentes que
demanda una solución retributiva con identidad propia, es decir, se
trata de diseñar un paquete retributivo a medida de las necesidades de
cada profesional.
La pyme, deberá adaptar su modelo de retribución a la denominada
“remuneración a la carta”, partiendo de una dimensión emocional del
mismo y, lógicamente, desde el punto de partida representado por una
parte económica fija ajustada al mercado.
La meta es lograr un “Modelo de Compensación Total” para la pyme,
implicar al profesional en los objetivos de la empresa más allá de la
nómina.
Lo realmente relevante es optimizar la estrategia retributiva mediante
la implantación de un “Sistema de Retribución Flexible”.
El plan de compensación, por tanto, se estructurará considerando el
siguiente esquema:
Parte Retributiva Fija.
El mercado se encarga, de forma natural, de determinar la parte fija de
la retribución, atendiendo a factores como el tipo de empresa y sector
en el que opere la misma, categoría del puesto, cualificación
profesional, habilidades y competencias, nivel formativo, experiencia y
valor que aporte el candidato, etc.
La pyme debe buscar ventajas competitivas mediante otra vías
alternativas al salario fijo, por ejemplo, la retribución en especie y
la diferida.
Retribución de tipo Variable.
La parte de retribución variable se encuentra relacionada con el volumen
de la retribución, está ligada a los resultados de la empresa.
La parte variable se asocia al trabajo por objetivos, la retribución de
tipo variable aumentará en proporción a la parte retributiva fija.
La parte variable de la retribución se puede determinar dependiendo de
los resultados y en función de los objetivos conseguidos por los
profesionales que trabajan en la empresa, consecuentemente, la
evaluación del desempeño representa una eficaz fórmula para valorar y
estimar dichos objetivos.
La retribución variable se resume, básicamente, en tres reglas :
1. Concreción de objetivos a batir.
2. Medición exacta de resultados.
3. Pacto de Gratificaciones Adicionales cuando haya resultados
extraordinarios.
Es imprescindible dirigir la retribución es esta dirección para poder
acceder, por ejemplo, a la negociación de bonos y su posterior cobro.
Las pymes competitivas proporcionan, a título de ejemplo, mayores
ingresos potenciales a su fuerza de ventas a través de la retribución
variable, basada en el desempeño sobre los resultados u objetivos
obtenidos, el porcentaje en variable respecto de la compensación total
de dicho colectivo puede alcanzar el 40 %.
Se puede distinguir entre sistemas de retribución variable aplicados al
corto plazo o retribución a corto y sistemas de retribución variable
aplicados al largo plazo o retribución a largo.
Entre los sistemas de retribución variable a corto plazo citaremos a los
siguientes; Primas, incentivos, bonos y gratificaciones.
En cuanto a la retribución variable a largo plazo, generalmente, se
aplica a directivos, aunque también se puede conceder a técnicos
altamente especializados o personal clave para la organización, los más
utilizados son las opciones sobre acciones, concesión de acciones y los
bonos a largo plazo, aunque este tipo de remuneración se utiliza en las
grandes empresas.
La tendencia actual de unir la retribución variable al largo plazo tiene
como finalidad fidelizar al profesional cualificado, en el caso de los
directivos, persigue actuar como un programa de fidelización de largo
recorrido al objeto de mantenerlos en la empresa durante un periodo de
tiempo determinado por mediación de variadas estructuras remunerativas.
De igual forma, la elección de la retribución variable a largo plazo
para remunerar a los directivos obedece a razones fiscales y, también,
relacionadas con la toma de decisiones estratégicas a largo plazo en
función de los objetivos de la empresa.
Retribución emocional
Esta fórmula de retribución no dineraria está explicada con anterioridad
en el presente artículo.
El paquete retributivo total correspondiente a un directivo, englobando
todos los diferentes tipos de remuneración podría estar constituido, a
modo de ejemplo, por una parte de retribución fija, parte de retribución
variable, retribución en especie, incentivos en forma de acciones,
incentivos por trabajos realizados en el extranjero u otro tipo de
incentivos, participación en beneficios, planes de previsión social,
bonus target, etc.
7. EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO POR COMPETENCIAS Y RETRIBUCIÓN.
Podemos definir la Evaluación del Desempeño como una reunión, preparada
y planificada con antelación para dotarla de productividad, entre el
empleado y el superior directo en la que se realiza una valoración de
los objetivos y resultados logrados y un análisis de las competencias,
habilidades, capacidades, actitudes y recursos utilizados a tal efecto.
La Evaluación del Desempeño se utiliza como herramienta para evaluar el
desarrollo del profesional durante el año, puesto que, suelen realizarse
al finalizar el último trimestre.
El profesional, en estas sesiones, además de exponer sus logros y ser
evaluado respecto del desempeño realizado, aprovecha para expresar sus
demandas, necesidades, preocupaciones e inquietudes en relación a su
trabajo, particularmente, y en lo concerniente a la empresa, a nivel
general.
La metodología de la reunión está caracterizada, fundamentalmente y al
margen de otras herramientas complementarias tipo “cuestionarios”, por
un diálogo o proceso comunicativo entre empleado y jefe, durante el
mismo, se hace un repaso al ejercicio, se procede al análisis de los
logros conseguidos y a planificar los objetivos del ejercicio siguiente,
también se valora el potencial del empleado, los aspectos formativos que
son necesarios para su desarrollo, plan de carrera, promoción,
posibilidades de ascenso, habilidades directivas y competencias de
gestión, carencias, fortalezas, puntos fuertes y débiles en relación al
desempeño laboral, etc.
Igualmente, en cuanto al aspecto retributivo, la Evaluación del
Desempeño también sirve para ajustar el paquete de retribución a las
necesidades específicas del profesional.
La conclusión de la evaluación del desempeño en materia retributiva es
determinar la compensación del empleado por el desempeño demostrado, es
la llamada “Recompensa del Desempeño”, la recompensa puede fijarse en
términos de salario financiero o con otras formas de reconocimiento.
Las pymes, cada vez más, están dispuestas a determinar conjuntamente con
el trabajador una retribución individual y personalizada, con un
importante componente emocional, atendiendo en la composición del
paquete retributivo no solamente al aspecto económico sino también al
psicológico, es decir, a las demandas en relación a la calidad de vida
laboral, personal y del entorno del profesional.
En la Evaluación del Desempeño, se puede proceder a la referida
determinación del salario global del trabajador en función de argumentos
transparentes y planteamientos sólidos relacionados con el cumplimiento
de las expectativas laborales y objetivos marcados, el potencial
desarrollado por el profesional y la aportación de valor a la empresa
desde su puesto de trabajo, es decir, dependiendo de su desempeño.
El trabajador puede diseñar la composición de su propia retribución
flexible, distribuida en metálico y en especie, consensuando la misma
con la dirección.
Entre las ventajas de celebrar la Evaluación del Desempeño, además de
las referidas en relación a la política retributiva, citaré las
siguientes, entre otras ; Fomenta la comunicación entre empleado y jefe,
potencia la motivación del profesional evaluado, aliena y alinea al
trabajador con los objetivos y estrategia de la pyme e identifica al
mismo con los valores corporativos y la cultura organizacional de la
empresa.
Socio Director de Eurogroup Human Resources. Licenciado en Derecho, Diplomado en Práctica Jurídica, MBA Máster en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pontificia Comillas - ICADE, Máster en P.R.L. por el CEF Centro de Estudios Financieros y Postgrado en Práctica Jurídica por el Ilustre Colegio de Abogados. Socio - fundador de Eurogroup Human Resources, Consultora de Formación y RR.HH., especializada en el área de Gestión y Desarrollo por Competencias, proyectos de Responsabilidad Social Corporativa y Consultoría Estratégica para pymes.
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