Una de las cosas que hacen superior a una empresa sobre otra son sus ideas” Don Bagin y Frank Graznan.
Toda empresa que pretende desarrollarse y mantenerse en los actuales
escenarios económicos requiere contar con una gerencia proactiva,
estratega, creativa, capaz de ejercer un liderazgo participativo acorde
a los requerimientos del presente. Se requiere saber planificar,
establecer metras, objetivos cónsonos con la dinámica comercial que
establecen empresas competitivas, exitosas .
En este escrito no adentramos en el alcance e importancia de saber
planificar de acuerdo a las metas establecidas.
CONSIDERACIONES, RELEVANCIA
La dinámica comercial de los actuales escenarios presentan constantes
cambios que van desde lo tecnológico, financiero además de las
actuaciones del Estado, requiriendo que la gerencia de las empresas,
especialmente el de las pymes nuestro interés de estudio, establezcan
sus planes de acuerdo a los requerimientos que los consumidores del
presente exigen.
Se requiere que la gerencia sepa optimizar el aprovechamiento de la
materia prima que garantice la producción de aquellos productos
demandado, que sean competitivos, además de una verdadera integración de
los equipos de trabajos distribuidos en sus distintas unidades
administrativas, concretamente es necesario una buena planificación con
metas y objetivos bien definidos, aspecto que en nuestro entorno mucha
gerencia ha descuidado y se ha identificado más con la improvisación y
no ha sabido contraatacar los efectos de algunas variables circundantes
que muchas veces se tornan amenazadoras como las que el estado genera a
través de sus acciones impositivas, control de cambio, entre otras.
Roger Kaufman (Planning for Organizational success), nos recuerda, que
la organización debe demandar de la gerencia aquellas metas que están en
armonía con su mundo; los propósitos, los objetivos y las acciones deben
ser percibidas por los demás como útiles a la organización y, en última
instancia, a la sociedad, no solamente como útiles a sus propios fines.
Deberá entonces comparar los resultados que está obteniendo en el
presente (en donde uno se encuentra) con los resultados que desea (en
donde uno debería encontrarse). La diferencia entre los resultados
presente y los resultados deseados- las necesidades- proporciona la
información necesaria para cambiar el plan o para establecer objetivos
nuevos y útiles.
Justamente, señala Kaufman, cuando usted haya anunciado las necesidades,
podrá seleccionar las estrategias y procedimientos necesarios para
satisfacerlas.
Si sus objetivos son precisos y correctos, usted será capaz de
comprobar, en cualquier momento, cómo se dirige hacia el logro de esos
objetivos, con que cuenta, si realmente hay una excelente cultura
organizacional.
Se requiere por tanto de un gerente holístico, que le preocupa el que
se elabore un buen plan, que sea un gerente comprensivo y algo más, que
no solo se preocupa de las entradas, los procesos, los productos y las
salidas, sino también es responsable de los resultados finales, el
establecimiento de metas que se desean alcanzar. El gerente holístico
considera asimismo el impacto y los efectos sociales para asegurarse que
la organización es un medio útil para llegar a fines sociales.
Esta es la visión de amplio espectro. Visión que de acuerdo a mi
apreciación la hemos perdido aun en nuestra universidad y en otras
instituciones, lo que ha originado la crisis que afrontamos y que se
requiere de soluciones para evitar consecuencias mayores.
Cuando se estudia el proceso administrativo se hace mucha referencia a
que en la etapa de planeación, el primer paso estriba en seleccionar una
meta útil y tal como lo señala Kaufman, luego mida su posición inicial
con su meta, identifique las actividades y los resultados específicos,
las herramientas y todos aquellos métodos requeridos para alcanzar las
metas, llevarlos a la acción y revisar las actividades y metas tomando
como base los resultados intermedios. El éxito de una organización
depende del logro de sus metas y de que sus clientes consideren valiosos
sus esfuerzos y salidas.
Kaufman, recalca, que los individuos generalmente establecen sus metas
de manera informal. No obstante, las organizaciones dedican el tiempo y
esfuerzos necesarios a la especificación de sus metas en un marco
formal. Ese marco formal ayuda frecuentemente a la organización a
determinar si sus logros apuntalan las metas, o si algunas metas-
logros- deben modificarse. Lo cierto, que las metas nos permiten
planear, evaluar y revisar nuestras actividades, de tal manera que los
resultados obtenidos concuerden con los resultados deseados, es decir,
podemos modificar, el plan para hacer compatibles los medios y los
fines. Los gerentes de cualquier nivel deben poseer la habilidad de
establecer metas operativas útiles, puesto que con las metas se tiende a
mejorar la comprensión de las contribuciones que hace cada integrante
para alcanzar el éxito general de la organización.
Una meta se nos señala, es un enunciado general acerca del lugar a donde
queremos ir; en otros términos, es el propósito acordado y presentado en
forma escrita, es un resultado previsto. Las metas no son precisas
puesto que enuncian las cosas en términos generales. No nos dicen
exactamente dónde estamos y dónde queremos estar en determinado momento.
Para lograr esa especificidad, la meta debe convertirse en uno o más
objetivo expresados en términos medibles, precisos, rigurosos.
Hay que tomar muy en cuenta que se diferencian en que: los objetivos
proporcionan una base más confiable para determinar más tarde y con
exactitud como ir de lo que es a lo que debería ser .
Los objetivos son más rigurosos y más precisos que las metas, que tanto
las metas como los objetivos enuncian fundamentalmente su propósito.
Tome en consideración que los objetivos tal como se nos comenta,
especifican una norma de desempeño observable que permite a todos saber
exactamente lo que debe lograrse y los criterios específicos que se
usarán para determinar si se alcanzaron los resultados esperados.
Al determinar los objetivos tome en cuenta, que estos enuncian
resultados medibles y no procesos o indicadores de cómo hacer algo,
enuncian con precisión el resultado específico que se desea alcanzar y
proporciona además, los criterios para medir adecuadamente el éxito.
En conclusión, las metas como los objetivos enuncian propósitos y sirven
de base para una planeación, una administración y una evaluación
exitosa. No lo olvide.