Es necesario convencerse de que lo que se ha venido haciendo hasta ahora
ya no es aceptable. Independientemente del grado de entusiasmo o
disciplina ejercidos, si su meta es observar el atardecer y se dedica
correr hacia el este, terminará por desilusionarse”
Robbins
La apertura de la Globalización nos ha generado cambios que requieren de
buenos controles a pesar de la complejidad de los escenarios y lo
dificultoso para competir, como el caso venezolano, en donde se conjugan
una serie de factores determinantes, especialmente el aspecto político
en donde el presidente reelegido con una gran mayoría, ha anunciado su
determinación de instalar el nuevo socialismo del siglo XXI, con medidas
que afectarán lo tradicional, la sobrevivencia de muchas organizaciones,
así como la dependencia mantenida por la gran mayoría de las empresas en
lo concerniente a adquisición tecnología extranjera, además de la
pobreza, el deterioramiento de la calidad de vida del venezolano, como
también la crisis que afronta el sector empresarial, convulsionada por
la inestabilidad económica, las incidencias del estado mediante nuevas
tarifas, medidas tributarias, afectando a muchos en su planificación,
agregándose, la poca motivación e interés del capital extranjero en
invertir.
En esta oportunidad nos referiremos a las últimas aportaciones legadas
por Peter Senge , muy conocido por los estudiosos de la ciencia
administrativa, profesor del instituto tecnológico de Massachussets
(MIT), además de director para el aprendizaje organizacional de la
escuela de Administración Sloan del MIT.
Como es sabido su visión de cómo las organizaciones aprenden y comparten
conocimientos han ayudado a muchas compañías importantes de todo el
mundo a entrar en una fuente nueva de ventaja competitiva. Por su
puesto, su experiencia nos permite reflexionar sobre tópicos
administrativos que merecen ser tomados en cuenta, especialmente por
aquellos nuevos líderes empresariales o quiénes están interesados en
estos temas a fin de lograr un buen crecimiento profesional.
Senge nos indica que en este Siglo XXI se deben considerar tres fuerzas
impulsoras principales, cualesquiera de las cuales podrían ser
suficientes para significar un cambio sustantivo en la administración y
en las organizaciones. Pero justamente, es el trabajo conjunto de estas
tres fuerzas lo que va a producir un profundo cambio.
En primer lugar se tiene la tecnología. Después la globalización de los
negocios, que esta vinculada con la tecnología. No obstante, la tercera,
es la más difícil de dominar y quizás el mayo reto.
Es lo concerniente al crecimiento sin precedentes de la
rotación total de material a causa de toda la actividad industrial a
escala global, el estrés consiguiente en los sistemas naturales y la
complejidad e interdependencia cada vez mayores. Los síntomas más obvios
de este tercer punto son las crisis ecológicas y sociales, así como las
crisis masivas de instituciones a una escala sin precedentes.
Con respecto a la tecnología nos dice Senge, hay que tomar en cuenta que
la mayor parte que se hace en materia tecnológica, está en esa
categoría: hacer lo que las personas siempre han hecho, pero más rápido.
Nosotros los occidentales afirma Senge, parecemos especialmente
interesados en más y más rápido. Esto es hasta cierto punto insensato,
pues ha nadie se le ha ocurrido aumentar la calidad de vida un poco más
rápido. Normalmente las cosas que aumentan la calidad de vida implican
tomar las cosas con más calma, no aumentar la velocidad.
Por supuesto, se está más interesado en la cantidad que en la calidad de
vida, por lo cual la velocidad nos parece muy atrayente.
La segunda fuerza como se señaló es la globalización de los negocios y
las presiones del mercado que aparecen cuando se opera en un entorno
global, en el cual se puede producir y vender cualquier cosa en
cualquier lugar del mundo.
Sin embargo, a la tercera Senge, considera la más relevante.
Justamente destaca se esta viviendo gracias a la tecnología, problemas
de gran complejidad en donde se está perdiendo el control, conduciéndose
por una oscura carretera con escasa o ninguna luz y en donde los grandes
procesos tecnológicos nos llevan a aumentar la velocidad.
Agrega Senge, que nosotros como especie, debemos de afrontar una nueva
clase de problemas para los que no estamos preparados. Son una crisis
sistémica. No son causas simples y locales. Nadie tiene la culpa. Estos
problemas son subproductos inesperados de la forma en que todo el
sistema de progreso industrial trabaja, especialmente a medida que se
incrementa a escala global.
Debiéramos de disminuir la velocidad y tratar de recobrar el equilibrio
y la perspectiva para entender estos cambios sistémicos actuales.
Insiste Senge en que tengamos presente, que los negocios se están
volviendo cada vez más globales y que no hay una institución en el mundo
que tenga más posibilidades de desarrollar y mantener un punto de vista
global y sistémico que las corporaciones.
Tenemos además que cambiar la manera como entendemos el aprender e
interactuar los unos con los otros a todos los niveles. En otros
términos, debemos de desarrollar un sentido de conexión, un sentido de
trabajar juntos como parte de un sistema, donde es sabido cada una de
las partes afecta a los demás y se es afectados por ellas, y en donde el
conjunto sea mayor que la suma de sus partes.
No olvidemos que la forma como se solía hacer frente a complejidad era
dividiendo las cosas en trozos más pequeños, más manejables. Pero esta
da por sentado que la suma de las partes es igual a total. Y es así como
tradicionalmente se intentaba resolver los problemas en el mundo de los
negocios, y eso ya no es válido en la clase del mundo en el que estamos
entrando, en donde se requerirá de líderes, directores empresariales con
gran visión, conocimientos administrativos capaces de interpretar el
escenario en donde su organización opera.
Hoy las organizaciones gracias a una nueva visión y formación del
profesional de la administración, especialmente los que logren alcanzar
el éxito, tendrán ventajas en este siglo, porque dominará la
imaginación, el espíritu, la inteligencia de las personas de una manera
que ninguna organización unitaria tradicional nunca pudo conseguir.
Recuerde por último, que la organización de aprendizaje se caracterizará
fundamentalmente por los grandes mejoramiento de la productividad y
porque las personas sentirán que el ambiente de trabajo en que van a
operar estará más cerca de los que aprecian verdaderamente.
Ing. Carlos Mora Vanegas El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela) cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve camv12arrobahotmail.com -
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