Después de las reformas de Koizumi y de los acontecimientos en la
evolución de la economía nipona durante los últimos años, analizaremos
su evolución en el 2006 y las perspectivas para los próximos años con el
nuevo primer ministro Shinzo Abe.
Los bancos japoneses son actualmente menos vulnerables y están en
mejores condiciones para apoyar la actividad económica. En esta mejoría
han influido principalmente dos aspectos, el primer aspecto es la
reestructuración de las empresas y la reactivación económica del país en
sentido general y el segundo aspecto los esfuerzos desplegados para
intensificar la supervisión bancaria, siendo esencial para sanear el
sistema bancario.
En este sentido se plantea que las empresas son más sólidas pues han
reducido los costos y la capacidad no utilizada, destinando sus
ganancias a reducir el endeudamiento.[1]
Se pueden resumir la eficiencia de las empresas en cuatro puntos
fundamentales:
1- Los balances de las empresas son más favorables: Se ha hecho un gran
esfuerzo para reducir la carga de la deuda dando buenos resultados sobre
todo en las empresas medianas y grandes. La deuda nominal de las
empresas ha bajado 125 billones de yenes desde 1996 y las razones
deuda/ventas se sitúan nuevamente en los promedios observados antes de
la burbuja en el sector de las manufacturas, registrándose fuertes
disminuciones en el resto de la economía.
2- Las utilidades han aumentado: La reducción de la mano de obra y otros
costos, el retiro de productores y proveedores ineficientes y la fuerte
demanda de los últimos años, las utilidades de las empresas han ido en
auge, independientemente de su tamaño. La razón utilidades/ventas se
sitúa en los niveles máximos de fines de los años ochenta, tanto en el
sector de las manufacturas como en otros sectores.
3- El exceso de capacidad se ha reducido: Desde mediado de los años
noventa la reestructuración de las empresas ha incluido recortes de
inversiones nuevas para reducir el exceso de capacidad. Ello permitió
eliminar el exceso de capital fijo y a partir del 2005 la utilización de
la capacidad se situaba una vez más en los niveles medios de 1980-89.
4- Los costos de la mano de obra se han ajustado: Las medidas de las
empresas para deshacerse del exceso de mano de obra también han sido
fructíferas. Tras recurrir inicialmente a estrategias más
convencionales, como reducir la contratación y las horas
extraordinarias, las empresas han optado por despedir trabajadores,
reemplazando trabajadores a tiempo completo por supuestos a tiempo
parciales y contratos de duración determinada.
A tono con lo planteado anteriormente el paulatino crecimiento de la
inversión que va desde el 2003, a favorecido la situación laboral con
nuevos empleos y los aumentos salariales a partir del año 2005, pues la
oferta de empleo se sitúa en niveles sin precedentes y actualmente el
empleo a tiempo completo aumenta más rápidamente que el tiempo parcial.
Todas estas tendencias positivas son cada vez más palpables para el
pueblo japonés y los inversionistas internacionales. También en la bolsa
de valores se reflejan estas tendencias favorables pues las cotizaciones
bursátiles se han duplicado con creces comparado sobre todo con los
mínimos registrados en el 2003, pues los bienes raíces después de tocar
fondo han empezado a aumentar y la confianza de los consumidores empieza
a incrementarse.
Hay que señalar que pese a la deflación persistente que ha existido
durante estos últimos años ya a finales del 2005 la inflación de los
precios al consumidor empezó a resurgir nuevamente.
La economía nipona tuvo un buen comienzo en el 2006 mostrando un
crecimiento en sentido general, pues este comportamiento estuvo
impulsado por fuertes inversiones de capital que aumentaron en un 13,9%
en el primer trimestre con respecto al igual período del 2005, el
segundo mayor crecimiento de esta magnitud desde el año 1990; además del
incremento del gasto personal en 0,5% y un crecimiento significativo de
las exportaciones.
Los bancos nipones han mejorado su habilidad de controlar el riesgo del
crédito evaluando el valor justo de los recursos del préstamo y
estableciendo sistemas de dirección de riesgo más sofisticados; así como
el uso de innovaciones tecnológicas financieras para fortalecer sus
lazos con las compañías de finanzas y empresas.
A finales del año 2005, la cantidad de préstamos no recuperables de los
principales bancos se hallaba entre 1,2% y 3,0%, reduciéndose frente al
8% que existía a principios del 2002 y la situación de los bancos
regionales también daban ciertas muestras de mejoría. Al no tener tanta
necesidad de constituir reservas para cubrir activos en riesgo o
préstamos incobrables, los bancos han recuperado su rentabilidad, aunque
sigue siendo baja a escala internacional.
En el año fiscal 2005, que comprende entre el 1 de abril de 2005 y el 31
de marzo de 2006, los seis grandes grupos bancarios japoneses
registraron beneficios récord disminuyendo notablemente su lista de
créditos incobrables, finalizando el año fiscal entre 0,9% y 2,6% de
préstamos morosos.
Los beneficios consolidados netos de los seis gigantes bancos japoneses
ascendieron a 3,12 billones de yenes (27,857 millones de dólares), una
cifra 4,3 veces mayor que la del pasado año fiscal. Estas ganancias se
la atribuyeron a la gran subida de sus acciones en los mercados
bursátiles.
Es bueno señalar que pese a la cantidad de medidas tomadas durante estos
años el problema de los préstamos incobrables todavía no se ha
solucionado completamente; no obstante, desde 2004 el país empezó a
mostrar signos de recuperación gracias a un incremento significativo de
las exportaciones y en el 2005 la economía comenzó a tener un
crecimiento sostenido apoyado por un despertar de la demanda interna.
El producto interno bruto del segundo trimestre del 2006 superó las
expectativas previstas pues pasó de un 0,8% planificado a un 1,0% en la
realidad, debido fundamentalmente, al aumento de los inventarios de
materias primas.
La tasa de desempleo, en julio del 2006 fue de 4,1% inferior a igual
período de año anterior (4,4%) con lo que se percibe que las compañías
siguen necesitando mano de obra para mantener aumentos de producción en
la recuperación económica que está experimentando el país.
En septiembre del 2006, el superávit comercial de Japón se incrementó en
2,4% con respecto a igual mes del año anterior, debido fundamentalmente
a un mayor intercambio comercial con sus principales socios China y
Estados Unidos
Las exportaciones de septiembre del presente año ascendieron en 10,9%
comparadas con septiembre del año previo, gracias a la sólida demanda
internacional de autos y componentes electrónicos de Japón. Mientras,
que las importaciones crecieron en 12,5% debido a que los precios de
importación del petróleo, aunque disminuyeron algo en el mes, siguieron
inflando la cuenta de las compras externas japonesas.
También hay que destacar que la confianza empresarial de las principales
compañías manufactureras de Japón, medidas por el índice Tankan ha
tenido una tendencia al alza en lo que va de año, incrementándose en el
tercer trimestre hasta los 24 puntos; dando muestras de la confianza
existente en la recuperación económica del país.
En julio del 2006 el Banco de Japón elevó los tipos de interés por
primera vez en seis años, sobre la base de una expansión económica firme
y precios en alza, subiendo la tasa de interés a 0,25 por ciento, desde
niveles en torno al cero por ciento. El Banco de Japón ajustará los
tipos de interés en forma gradual y en incrementos pequeños dependiendo
de la evolución de los precios y la economía.
Posteriormente en la reunión del 31 de octubre el Banco de Japón
decidió, por unanimidad, mantener el tipo de interés de referencia en
0,25% tal y como esperaban el mercado y muchos analistas.
En octubre el yen tuvo una ligera apreciación de 0,9% al pasar de 118,03
yenes por dólar el primer día del mes a 117,61 yenes por dólar al
finalizar el mismo. Ya al cierre de noviembre del 2006 la cotización era
de 117,51 yenes por dólar.
El PIB japonés creció en el tercer trimestre del 2006 solamente un 0,2%
frente al 0,5% de lo estimado ya que la demanda privada se contrajo por
primera vez en siete trimestres.

Como se puede apreciar en el gráfico anterior, la evolución del
crecimiento del PIB nipón desde el 2001 ha ido en aumento de forma
gradual, se espera que al concluir el 2006, este crecimiento se
mantenga.
Otro aspecto importante es el total de reservas internacionales, en
septiembre alcanzó los 881 273 millones de dólares, al crecer en 2 525
millones con respecto al mes anterior. Pero al cierre de noviembre del
2006 alcanzó los $ 896 949 millones de dólares.
Es de señalar que las reservas niponas, después de varios años siendo
las mayores del mundo, ocupan ahora el segundo lugar a nivel global
superadas por las chinas, que alcanzaron la cifra simbólica de un billón
de dólares.
El 26 de septiembre del 2006, fue elegido como Primer ministro de Japón
Shinzo Abe de 52 años de edad, llegando al poder como presidente del
Partido Liberal Demócrata.
Es el primer jefe del gobierno nacido después de la segunda guerra
mundial, y el más joven de todo el período posbélico. Este cambio de
gobierno se efectúa en una coyuntura económica favorable que continúa en
fase de recuperación gracias a la fortaleza de las exportaciones y la
demanda interna, siendo el mejor contexto económico en más de quince
años en Japón.
Abe, representa una generación ajena a las vivencias directas de la
guerra y por otro la maduración de un proceso de derechización del
sistema político nipón y de tendencias nacionalistas.
Recibió el apoyo de su predecesor Junichiro Koizumi para reemplazarlo y
se ha declarado continuador de la agenda de reforma estructural iniciada
por este, existen elementos que los diferencian que distinguirán el
curso y destino del nuevo jefe de gobierno.
Aunque se propone dar continuidad a las líneas principales de la reforma
económica estructural defendidas por Koizumi, buscará corregir las
consecuencias sociales de esta como las crecientes diferencias entre
ricos y pobres. Un ejemplo de ello es su muy publicitado proyecto de
establecer un sistema que canalice la concesión de una “segunda
oportunidad” a los que han fracasado en un empleo determinado o al
frente de una empresa.
En su discurso inaural en el Parlamento el 29 de septiembre, Abe
explicitó las prioridades fundamentales en las que su gobierno se
concentraría:
Otorgar alta prioridad al recorte de los gastos públicos para
reconstruir las finanzas estatales antes de considerar alzas de
impuestos.
Establecer un límite a la emisión de bonos del gobierno de no más de 30
billones de yenes para el año fiscal 2007.
Instrumentar planes para revitalizar las economías locales y proveer con
“segundas oportunidades” a personas en desventajas con el objetivo de
minimizar la brecha entre ricos y pobres.
Lograr la aprobación de una reforma educativa que permita la enseñanza
del “patriotismo” en las escuelas.
Revivir las virtudes tradicionales de Japón y los valores familiares.
Hacer de Japón una “nación bella” llena de confianza y orgullo.
Mejorar las relaciones con China y Corea del Sur
Las perspectivas económicas a corto plazo son muy favorables y según el
FMI, la tasa de crecimiento del PIB real podría alcanzar un 3% en 2006 y
más de 2% en el 2007. No obstante cabe preguntarse si este pronóstico es
resultado de las reformas.
No obstante la mejoría se hace notar tras las presiones reglamentarias
para que los bancos solventasen sus balances. La mejora del sector
financiero ha ayudado a fomentar la revitalización del sector
empresarial y viceversa.
Además se ha fomentado la eficiencia de la asignación de los recursos ya
que actualmente los gerentes tienen mayor capacidad para basar sus
decisiones en consideraciones de precio y calidad. De todas formas
persisten rigideces estructurales que frenan el crecimiento.
Gracias a la recuperación de la demanda doméstica impulsada por el
fortalecimiento del mercado de trabajo, la expansión de los empleos a
tiempo completo por primera vez en 7 años y al positivo incremento de
los salarios, se estima que el actual año 2006 tendrá un cierre muy
favorable y crecerá su economía con seguridad. Sin embargo el déficit
fiscal y la deuda pública se mantendrán a un nivel elevado.
Con miras al futuro falta mucho por hacer y hay que reforzar las medidas
en los siguientes puntos:
1- Mejorar la utilización de la mano de obra.
2- Incrementar la competencia de los mercados de productos
3- Liberalizar el sector agropecuario
4- Fomentar la inversión extranjera directa
5- Reducir la elevada deuda pública y déficit fiscal.
6- Resolver el problema del envejecimiento poblacional.
A corto plazo las perspectivas económicas son favorables pero el
principal reto es cómo mantener un fuerte crecimiento auto sostenido
ante la presión demográfica, pues la población japonesa está
envejeciendo rápidamente y la tasa de natalidad es muy inferior a la
reposición. La población en edad de trabajar viene reduciéndose desde el
año 2000 y la tasa de dependencia de ancianos (la proporción de la
población activa de al menos 65 años) es la más alta de los países
industriales.
Por una parte una población en contracción puede mantener su nivel de
vida con una tasa de crecimiento global más baja, pero por la otra se
requiere una sólida tasa de crecimiento del ingreso per cápita para
financiar el aumento de los gastos de jubilación y de atención de la
salud atribuible al envejecimiento demográfico.
Dada la contracción de la fuerza laboral, el crecimiento per cápita
dependerá de la medida en que pueda incrementarse la productividad
aprovechando mejor los recursos y los avances tecnológicos.
Otro aspecto de gran importancia en la recuperación económica es que la
situación financiera se está normalizando gradualmente, pues a la vez
que la deflación se está reduciendo la política monetaria irá
reajustándose a las condiciones cambiantes del mercado. En la primera
etapa, el sistema bancario mantendrá las tasas de interés en cero pero
mas adelante con la evolución prevista de los precios, es muy probable
que la tasa de interés suba gradualmente.
También durante muchos años el gran déficit fiscal que ha sufrido Japón
ha obligado a tomar medidas de saneamiento fiscal para frenar el aumento
de la deuda pública y crear margen para sufragar los gastos del
envejecimiento de la población. Ya que la deuda neta del sector público
asciende a casi un 100% del PIB, es muy posible que la precaria
situación fiscal frene la recuperación prevista.
Hasta el momento las medidas que se han tomado se han centrado en
recortar gastos especialmente en infraestructura innecesaria, pero en
los próximas años habrá que centrar la atención en el ingreso y en la
posibilidad de elevar el impuesto sobre el consumo, pues la tasa de
Japón es la más baja con respecto a otros países industriales que
también gravan el consumo.
Según algunos analistas, otras de las medidas que se tendrán que aplicar
están las de incrementar las primas para hacer frente al fuerte aumento
proyectado del gasto en seguridad social y atención de la salud que
suponiendo que se mantengan las tendencias actuales y pese a las
recientes reformas de pensiones, el gasto en seguridad social alcanzará
un 20% del PIB en el año 2025, frente a 16% del PIB en el año 2005.
También durante ese periodo el gasto en atención de la salud se
duplicará.[2]
En cuanto al sector bancario, los principales bancos han generado
utilidades considerables en los últimos años. Un aumento de la
rentabilidad permitirá a los bancos rembolsar las inyecciones de capital
público y fortalecer su base de capital. A corto plazo, aunque el
aumento de las tasas de interés debería elevar las utilidades al
incrementar los márgenes de tasa de interés, la clave para proteger la
solidez del sector financiero y evitar problemas es dejar de conceder
créditos exigiendo garantías excesivas. En febrero del 2006 tras ocho
años de disminución ininterrumpida, la tasa de crecimiento del crédito
se volvió finalmente positiva.
Por último un factor importante en la recuperación de Japón y para su
futuro es el desenvolvimiento del sector empresarial en la reducción de
sus deudas y ampliando sus operaciones en la integración mundial
trasladando parte de la producción a China y Asia sudoriental.
Conclusiones
1. Las políticas de corte neoliberal de Koizumi que dan impulso a la ley
del libre mercado, privatizando importantes corporaciones públicas y
reduciendo al máximo el gasto público lejos de solucionar el problema lo
agudizó ya que implica menos beneficio social, mayor desempleo,
marginabilidad, y descontento de la población.
2. Los políticos son electos sobre la base de que van a cambiar las
cosas y luego la corrupción, la falta de iniciativas, la demora en dar
respuesta a los problemas económicos - sociales, ha traído como
consecuencia una inestabilidad política llevando aparejado la perdida de
confianza del pueblo en el Gobierno.
3. Los bancos japoneses son actualmente menos vulnerables y están en
mejores condiciones para apoyar la actividad económica. En febrero del
2006 tras 8 años de disminución ininterrumpida, la tasa de crecimiento
del crédito se volvió finalmente positiva. En esta mejoría han influido
principalmente dos aspectos, el primer aspecto es la reestructuración de
las empresas y la reactivación económica del país en sentido general y
el segundo aspecto los esfuerzos desplegados para intensificar la
supervisión bancaria, siendo esencial para sanear el sistema bancario.
4. Según el gobierno, no se han registrado caídas continuadas de los
precios, ni existen riesgos potenciales para que desciendan; no
obstante, todavía es prematuro declarar que la deflación ha finalizado
pues existen riesgos procedentes del exterior, como los síntomas de
desaceleración de la economía estadounidense y los efectos del
encarecimiento del petróleo, que podrían reducir el ritmo de la economía
nipona.
5. El nuevo primer ministro de Japón Shinzo Abe, con fama de conservador
y nacionalista, pretende seguir el camino de Koizumi en cuanto a la
continuidad de las reformas pero se centrará en corregir las
consecuencias sociales de esta como las crecientes diferencias entre
ricos y pobres. Un ejemplo de ello es su muy publicitado proyecto de
establecer un sistema que canalice la concesión de una “segunda
oportunidad” a los que han fracasado en un empleo determinado o al
frente de una empresa.
6. Por ser la segunda economía a nivel mundial un crecimiento económico
sostenido de Japón reportaría ventajas muy importantes para el resto de
los países, ya que ayudaría a equilibrar la expansión internacional y a
reducir los actuales desequilibrios mundiales en cuenta corriente.
Japón se encuentra en mejores condiciones para acabar de salir del largo
túnel de la recesión, gracias a las mejoras descritas anteriormente,
pues se estima según muchos expertos que el crecimiento sea mucho mayor
en la próxima década.
Referencias Bibliográficas
Banco de Japón (2003) “Recent Trends in Business Fixed Investment and
the Issues Attending a Full Recovery: Restoring Firm’s Capacity to
Generate Capital Invesment”, Quarterly Bulletin, noviembre.
Cuadernos de Japón, volumen XII, numero 1, invierno 1999, pág. 45;
volumen XV, número 3, 2002, pág. 4; volumen XV, numero 3, 2002, pág.6.
“Crecimiento cero en economía japonesa en los primeros meses 2003” .
Cable noticioso en Agencia Internacional Latinoamericana Prensa Latinan
S.A ( corresponsal Tokio) 16 de Mayo 2003.
Oviedo, Luis. “Japón: la depresión económica y la economía mundial”. En
defensa del marxismo: revista teórica del partido obrero. Sumario del
numero 25. Diciembre 1999.
Rodríguez, Ernesché (1999) La economía de burbuja en Japón. Editorial
Ciencias Sociales. Calle 14 no. 4104, Playa, Ciudad de la Habana, Cuba.
Impreso en Editorial Linotipia Bolívar, Bogotá-Colombia. 106 p.
Daniel Citrin y Alexander Wolfson “ Vuelve Japón” Finanzas & Desarrollo,
junio 2006
Rodríguez, Ernesché “Evolución del yen en el periodo 1985-2004”.
Seminarios sobre economía mundial. http://www.ciem.cu
Fondo monetario Internacional, 2005, Japan: Staff Report for the 2005
article IV Consulation ( Washington).
Koll, Jesper, 2005, “Japan Is Back, for Real This Time”, Far Eastern
Economic Review, vol. 168 (octubre), págs. 11-5.
Bank of Japan. http://www.boj.or.jp
[1] Daniel Citrin y Alexander Wolfson, “ Vuelve Japón”, Finazas &
Desarrollo, junio 2006
[2] Daniel Citrin y Alexander Wolfson, “ Vuelve Japón”, Finazas &
Desarrollo, junio 2006
Msc. Ernesché Rodríguez Asien Profesor-Investigador Universidad de la Habana Facultad de Economía Graduado de Licenciatura en Economía de la Universidad de la Habana (1996) y Master en Relaciones Económicas Internacionales del Instituto Superior de Relaciones Internacionales "Raúl Roa García" (2004). rodriguezasienarrobayahoo.es
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |