
Los ancianos cuidan
celosamente sus ahorros, las familias con niños están reduciendo sus
gastos e incluso los “solteros parásitos”- jóvenes que disponen de
sueldos generosos para gastar y aún viven con sus padres – están
comenzando a cambiar sus costumbres derrochadoras.
En el segundo semestre del 2003 las cifras revelaron que el gasto de
consumidores, equivalente al 60% por ciento del PIB, avanzó apenas en el
0.3 % respecto al trimestre anterior.
La tasa de desempleo, principal determinante de la demanda interna,
llegó alcanzar el record de 5,5% durante los tres primeros meses en el
2003, estando actualmente en un 5,4%. Hoy existen aproximadamente unos
3,57 millones de personas desempleadas, en un país donde hasta hace poco
se aseguraba el empleo de por vida..
Al deterioro de la demanda interna se le unen, el enfriamiento de las
exportaciones de Estados Unidos, la debilidad de las economías
asiáticas, la volatibilidad de los mercados bursátiles y sobre todo, las
dificultades del sector bancario y financiero.
Todas en su conjunto constituyen causas fundamentales del
estancamiento económico japonés.
El quinto y último problema es la ineficiencia del sector público: El
pueblo nipón ha perdido la confianza en las políticas económicas tomadas
por el gobierno. Las promesas que cada primer Ministro brindaba para
darle coto a los problemas económicos, el retardo o ineficiencia en
tomar esas medidas.
A los problemas económicos se le suma la inestabilidad política que ha hecho que se haya perdido esta confianza.
Durante los últimos trece años, Japón ha tenido once primeros
ministros, todo ello debido a la falta de un líder adecuado. Según la
opinión del pueblo, los políticos son electos en base a que van a
cambiar las cosas, pero en realidad no han hecho nada.
Encuestas realizadas apuntan que un alto porciento de la población no
cree ni en políticos ni partidos los cuales se han visto envueltos en
grandes escándalos por corrupción.
Los sucesivos gobiernos japoneses gastaron toda la década buscando la
vía para sacar al país del estancamiento.
Se adoptaron, uno tras otro,”once paquetes de estímulo fiscal” (aumento del gasto público, incluido el gasto armamentista y reducciones de impuestos), por casi 5 millones de millones de dólares, una cifra superior al PIB japonés (4,5 millones de millones de dólares).
Al fracaso de cada uno de estos paquetes para sacar adelante la
economía, le sucedía un paquete mayor.
En el curso de la década, como consecuencia de la inyección de fondos
públicos, la deuda japonesa creció hasta alcanzar los 6 millones de
millones de dólares, equivalente al 120% del PIB a finales de 1999.
La fenomenal inyección de gasto público no logró sacar al país de la recesión porque las empresas sobre endeudadas y con una enorme capacidad instalada excedente, no necesitaron aumentar sus inversiones.
La mayoría de las empresas del Estado ya están sobre endeudadas y
enfrentan obstáculos insuperables para pagar los intereses de esos
créditos, por lo tanto temen endeudarse cada vez más.
Las reducciones impositivas, no lograron aumentar el consumo privado
porque las familias no aumentaron sus ingresos efectivos, como
consecuencia de la generalizada caída de los ingresos asalariados (por
el aumento del desempleo y la reducción de los salarios)
Para el economista estadounidense Ronald McKinnon, profesor de economía
internacional de la Universidad de Standford de los Estados Unidos, el
prolongado estancamiento de la economía japonesa se ha convertido en “el
gran fracaso de la macroeconomía moderna”, afirmaciones como estas
abundan en la prensa económica. A pesar de aplicarse todas las políticas
económicas de posguerra no han funcionado en Japón
En estos últimos años después de la explosión de la burbuja económica,
la economía nipona se ha caracterizado por una vorágine de precios de
activos en caída, crisis bancarias, beneficios empresarios reducidos y
aumento de las deudas del Estado.
Un ejemplo de poca o nula gestión realizada por la dirección del
Gobierno para tratar de frenar una recaída en los índices
macroeconómicos es el caso del impopular ex primer ministro japonés
Yoshiro Mori que tuvo que renunciar a su cargo a principios del 2001,
después de haber estado solamente un año en su presidencia,
debido a una serie de escándalos por falta de transparencia e
iniciativas para levantar la economía, trayendo como consecuencias una
crisis generalizada de credibilidad hacia el gobierno.
El primer ministro Junichiro Koizumi que sustituye a Mori en abril del
2001, a diferencia de la pasividad de sus antecesores contaba con una
popularidad exclusiva, miembro del Partido Liberal Demócrata se ha
comprometido en sacar a Japón adelante con una serie de reformas
estructurales, fiscales y económicas.
Consideraciones Finales
Tras los intentos infructuosos de numerosos primeros ministros para
sacar a Japón de la peor crisis de la posguerra, los japoneses con
Koizumi parecen estar dispuestos pues a dar una oportunidad a un
político que no promete seguridad y buena vida sino que admite que las
reformas necesarias para la reactivar la economía tienen un precio.
Los cinco puntos vulnerables de la economía nipona son muy difíciles de
superar aunque no imposible.
El problema de los créditos irrecuperables es uno de los que
mas está golpeando a la economía nipona, siendo el corazón del problema
financiero, llegando alcanzar estos créditos malos la cantidad de un
millón de millones de dólares, representando aproximadamente el 25% de
PIB japonés.
Otro de los problemas mas grave de Japón en sus sistema financiero es la
deflación motivado sobre todo por el estancamiento que viene sufriendo
Japón desde 1990 cuando reventó la burbuja financiera,
la deflación está trayendo un circulo vicioso pues al existir
bajo consumo, hay entonces menos ingresos de las empresas por la ventas
y por tanto menas ganancias y menos salarios, estimulando todo esto al
desempleo y empleo a tiempo parcial.
Las reformas que propone Koizumi, tiene repercusiones no solo en el
ámbito económico, sino también en el ámbito político y social. Veremos
como se comportará la economía nipona con estas reformas y sus secuelas.
Bibliografía
Ø PNUD, 2000: Informe sobre el Desarrollo Humano 2000, New Cork
Ø Reuters, “ FMI asegura que economía mundial mejora” 18/09/03
Ø Reuters, “ Ha terminado el estancamiento global: OCDE”, París,
26/11/2003
Ø Rodríguez, Ernesché: La economía de burbuja en Japón. Editorial
Ciencia Sociales, 1999.
Ø Shima, Toshio y Toshiaki Tokunaga: Economía próspera y trabajadores
pobres, el caso de Japón, CEAO, La Habana s/f.
Ø Shonberger, Rochard J. Técnicas japonesas de fabricación, D.F. Limusa,
Ciudad México, 1987.
Ø Suda Kazuhiro. 2001. Broadband Access in Japan: Implications for the
Future Universal Network, Economic & Social Research Institute. (Tomado
de Internet)
Msc. Ernesché Rodríguez Asien - Profesor-Investigador Universidad de
la Habana Facultad de Economía Graduado de Licenciatura en
Economía de la Universidad de la Habana (1996) y Master en Relaciones
Económicas Internacionales del Instituto Superior de Relaciones
Internacionales "Raúl Roa García" (2004).
rodriguezasienarrobayahoo.es
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |