Quien cree en la existencia de Dios, cree en su amor paternal, y quien
cree en su amor paternal, vive como un hijo consentido de El, y qué
padre que ama a su hijo, le desea el mal?
Pedirle a Dios que nos suministre lo que El espera de nosotros: Fe,
amor, obras y servicios para nuestros hermanos, es obtener un pasaporte
a la felicidad de la vida compartida y progresista. Porque los creyentes
seremos justos y solidarios. Qué rico contar al frente de una
organización con un ejecutivo cuyo enfoque personal sea diusfrutar y
compartir una vida amena, enriquecida por los otros, sus trabajadores:
sus propios hermanos!
El cuerpo humano se renueva totalmente, por procesos celulares, antes de
un año. Cómo no desear la renovación mental que es la que gobierna la
parte física, y esta renovación sólo la puede conceder Dios, porque Dios
transforma. Basta oir a una persona convertida y lo primero que revela
es que se siente diferente, vive un cambio, se siente transformado.
Esta es la clave para que un Gerente que cambie, pueda cambiar a sus
colaboradores, y por tanto cambiar la cultura de su empresa hacia una
mayor convivencia y una mayor productividad.
Qué bueno que un Gerente orara así: Señor, soy tu hijo, y por ello puedo
disfrutar de tu amor de Padre, llenando mi corazón de amor hacia mis
trabajadores y hacia mis clientes y proveedores. Padre Celestial, recibo
y doy amor a todos los que trabajan y visitan mi empresa, a mi familia y
a todos mis hermanos.
Señor, dame hoy la fuerza del amor para hacer obras de caridad, de
tal modo que mi Fe se traduzca en servicios a los más necesitados, que
no son otra cosa que tu rostro aqui en la tierra. Y a la virgen
Santísima, le pido que interceda por mí para no separarme nunca del amor
de su sacratísmo hijo. Amén.
Luis Adiel Parra Osorio - luisadiel52arrobayahoo.com
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