El estrés y su impacto en la competitividad
06-2006
Los países en Latinoamérica desean convertirse más atractivos para
atraer inversión extranjera directa, para demostrar al exterior que sus
países son los adecuados para recibir estas inversiones se utiliza la
competitividad como una medida integral para analizar que tan confiable
es un país para invertir en él.
El artículo discute como el estrés afecta la competitividad de las
empresas, así como el incremento en las habilidades gerenciales de un
país puede incrementar la competitividad del mismo.
Introducción
Hoy vivimos en un mundo interconectado, en el cual todos los países
compiten por obtener mayores inversiones extranjeras para desarrollar
sus economías. Aquellas empresas y personas que toman las decisiones de
donde van a invertir su dinero toman en consideración de forma muy
detallada la competitividad de los países en los que se busca invertir,
principalmente cuando se desea invertir en bienes de capital dentro de
esos países (en contrate a especulación financiera). La competitividad es un indicador muy importante para los
inversionistas, ya que les permite entender de forma integral la
capacidad de un país para generar producción (output) por cada unidad
económica invertida, así como la tasa de retorno de capital, su
certidumbre política, económica y judicial. Aquellos países que sean más competitivos podrán generar mayores
recursos con una menor cantidad de inversión requerida, lo que se
convierte en mayores retornos de capital, menor riesgo de operación en
ese país y una mayor certidumbre en las instituciones de gobierno para
proteger la inversión extranjera.
Durante el 2005 América Latina recibió grandes cantidades de capital
extranjero, los estos capitales se invirtieron en la adquisición de
empresas locales por grandes corporativos internacionales, así como en
para la creación de proyectos conjuntos entre empresas nacionales y
extranjeras o finalmente para la creación desde cero de nuevas unidades
de negocio financiadas en gran parte con capital extranjero. De acuerdo a la CEPAL en 2005 México recibió 17 900 millones de
dólares de inversión extranjera directa, seguido de Brasil con 15 mil
200 millones de dólares, Chile con 7 mil 200 millones de dólares, por
mencionar solo 3 países de la región.
La recepción de capital para todos nuestros países es algo muy positivo
para la economía, sin embargo es muy importante entender que con dicho
capital, también llegan las políticas de operación, objetivos
financieros y en muchos casos también llegan nuevos directores
extranjeros impuestos por los países inversionistas.
Los puntos anteriormente descritos conllevan a las empresas a sufrir
fuertes cambios organizacionales que si son gestionados de forma
eficiente pueden aumentar significativamente la eficiencia y
competitividad de las empresas;
sin embargo, si son mal gestionados pueden llevar a resultados
catastróficos en la moral de los empleados, pérdida de personal clave,
así como una imagen negativa de los clientes y proveedores. Los malos
resultados son los que buscamos prevenir a través de lograr una mayor
comprensión entre la relación de la competitividad y el estrés.
Aquellos países que no entiendan como se mide la competitividad,
cuales son sus variables, como se interrelacionan y a través de que tipo
de reestructuraciones se puede mejorar el nivel actual, no podrán
realizar estos cambios de forma eficiente.
Actualmente en el discurso se escucha mucho en México a diversos
personajes políticos y empresariales hablar respecto a la necesidad de
reformas estructurales para incrementar la competitividad, sin embargo,
no he tenido oportunidad de escuchar cuales son las principales
variables a mejorar, o través de qué programas de mejora. Dada esta necesidad de entender un poco más a la competitividad y
con el objetivo de incentivar a los grupos empresariales a plantear
propuestas concretas, ejecutables en el corto plazo y alineadas a su
estrategia que favorezcan la competitividad de sus empresas, industrias,
y finalmente de su país surge la idea de este artículo.
Desarrollo
Me gustaría comenzar con una definición de competitividad respecto a las
naciones tomada del Instituto para Estrategia y Competitividad de
Harvard:
La prosperidad de una nación depende de su competitividad, la cual se
basa en la productividad con la cual produce bienes y servicios. Sólidas
políticas macroeconómicas así como instituciones políticas y legales
estables son necesarias sin embargo no son condiciones suficientes para
asegurar la prosperidad económica. La competitivaza está fundamentada en
la microeconomía de una nación:
la sofisticación de las operaciones de una compañía, sus estrategias así
como la calidad del ambiente económico de negocios en el cual las
compañías compiten. Una buena comprensión de las bases macroeconómicas
de la competitividad es fundamental para una política económica
nacional.
En esta definición podemos identificar la importancia de un ambiente
macroeconómico sólido, con instituciones eficientes y estables, así como
también se reconoce que el entorno macroeconómico en el cual se
desenvuelven las empresas es de gran importancia para la competitividad. Es claro que las políticas económicas pueden acelerar o congelar
la economía a través de incentivos fiscales, créditos, concesiones, o a
través de modificar algunas regulaciones existentes. Estas políticas económicas o como se les menciona en ocasiones
cambios estructurales son uno de los grandes catalizadores para que la
microeconomía se active permitiendo a las empresas crecer y competir en
un ambiente más apropiado para el fortalecimiento y desarrollo de las
mismas. Por ejemplo, en México se habla de que se deben realizar reformas
fiscales para incentivar la inversión, así como modificar algunas
legislaciones para permitir la inversión en algunos temas como energía,
transporte, salud y educación.
Sin embargo, mientras exista una división partidista y no se tome como
prioritaria una agenda nacional estos cambios estructurales o políticas
económicas no podrán catapultar la competitividad a través de la
activación de la economía.
Ahora que tenemos una mayor comprensión del tema de competitividad
pasaremos a explicar como el IMD realiza sus estudios respecto a la
competitividad, el IMD () es una de las instituciones más prestigiosas a
nivel mundial en el estudio de la competitividad en los países, en la
metodología de análisis, consideran que la competitividad la determinan
factores en el desempeño económico, la eficiencia del gobierno, la
eficiencia de los negocios y su infraestructura como podemos apreciar en
la siguiente figura.

Una de las cuatro categorías principales corresponde a la eficiencia en
los negocios como podemos apreciar en la tercera columna de la Tabla 2
mostrada arriba. Al desglosar los subfactores que componen la categoría
de Management Practices (prácticas gerenciales) dentro de esta categoría
en discusión podemos encontrar varios aspectos a evaluar como lo son:
v Adaptabilidad de las compañías, prácticas éticas, credibilidad de la
gerencia, juntas corporativas, auditoria y prácticas contables, valor
para los accionistas, satisfacción del cliente, espíritu emprendedor,
habilidades de mercadotecnia, responsabilidad social y salud, seguridad
y asuntos ambientales.
Todos estos subfactores como podrán apreciar corresponden a ciertas
competencias que se espera que tengan las empresas modernas y
eficientes. Sin embargo, podemos encontrar algunos ejemplos como en
algunos países no se encuentran estas prácticas dentro del ámbito
empresarial. En un ejercicio de relacionar como el estrés afecta la
competitividad a continuación se mostrará una tabla que en una columna
muestra los efectos del estrés y en la siguiente columna los subfactores
de competitividad que son evaluados, cabe mencionar que para efectos de
recopilar la información de estos factores se aplican encuestas en las
empresas de diferentes industrias, el tamaño de la muestra depende del PIB de cada país. Para el
análisis de competitividad de 2005 se recibieron 4000 respuestas de más
de 60 países alrededor del mundo.
Generalmente los empresarios se quejan de que los gobiernos deben
fomentar la competitividad a través de reformas estructurales, sin
embargo, también es importante crear conciencia en los grupos
empresariales que existen una serie de prácticas empresariales que
también fomentan la competitividad de las empresas, las industrias y
finalmente de los países. Primero mostraremos en la siguiente tabla aquellos aspectos que
son evaluados para determinar la eficiencia de los negocios, para
posteriormente poder relacionar como el estrés es un factor digno a
estudiar al tratar de entender la eficiencia de los negocios y esto como
puede afectar la competitividad.
Varias de las categorías anteriores las pudiéramos clasificar de forma
general en temas relacionados a la gestión del cambio organizacional,
comunicación organizacional, liderazgo, gobierno corporativo y como
dichas variables afectan el desempeño de la empresa al evaluar la
satisfacción del cliente, la responsabilidad social, la salud y cuidado
ambiental.
Claramente las empresas extranjeras tendrán formas diferentes de pensar,
objetivos diferentes, valores y una cultura diferente, motivo por lo cual si estos elementos no se logran introducir de
forma adecuada en las empresas locales las personas percibirán un gran
riesgo para su seguridad, lo que les producirá un gran estrés que puede
paralizar o incluso en algunos casos extremos intentar boicotear la
implementación de nuevas prácticas en las empresas.
Si usted cree que el estrés no afecta a las empresas, vale la pena
recordar un estudio realizado por Foster Higgins & Co, el cual indica
que el estrés causa costos directos por:
v Ausentismo
v Demandas laborales a causa del estrés
v Juicios
v Accidentes
v Errores de juicio y acción
v Conflictos y problemas interpersonales
v Violencia
v Problemas con el servicio al cliente
v Resistencia al cambio
v No hay tiempo de hacer las cosas correctamente
v Pérdida de capital intelectual
La comparación del efecto del estrés en la competitividad con los
subfactores de competitividad anteriormente mencionados nos permitirá
relacionar como los efectos del estrés en las personas pueden afectar
los aspectos a evaluar a través de las encuestas de competitividad.
|
Efectos
del estrés
|
Aspectos
a evaluar en la competitividad
|
|
Resistencia
al cambio
|
Adaptabilidad
en las compañías
|
|
Problemas
con el servicio al cliente
|
Satisfacción
del cliente
|
|
Conflictos
y problemas interpersonales
|
Credibilidad
de la gerencia y dirección
|
|
Demandas
laborales a causa del estrés
|
Responsabilidad
social
|
|
Violencia
|
Prácticas
éticas
|
|
No
hay tiempo de hacer las cosas correctamente
|
|
Accidentes
|
Salud,
seguridad y conservación del medio ambiente
|
|
Errores
de juicio y acción
|
|
Ausentismo
|
|
Juicios
|
|
Reclamos
|
|
Pérdida
de capital intelectual
|
Valor
de los accionistas
|
Al ver como el estrés afecta directamente la competitividad, las
empresas deberán implementar programas de desarrollo organizacional, ya
que solamente a través de un esfuerzo dirigido por la alta dirección,
que promueva la delegación de autoridad, el aprendizaje, procesos de
resolución de problemas,
el empoderamiento de los empleados, el incremento en las habilidades de
comunicación, con un énfasis especial en la cultura de los equipos de
trabajo y un adecuado manejo del cambio, las empresas podrán reducir los
niveles de estrés y aumentarán su eficiencia para lograr sus objetivos.
Una de las principales hipótesis que se argumentan en este artículo es
que mientras las habilidades gerenciales estén más desarrolladas en un
país, existirán mejores condiciones laborales, lo que propiciará que se
reduzca el estrés de los empleados y al existir menos estrés se
aumentará la competitividad de cada una de las empresas. A continuación
revisaremos el marco teórico del estrés para entender de forma más clara
como podemos identificarlo y manejarlo.
El estrés: Marco Conceptual
La palabra estrés proviene del francés détresse, que significa pena o
aflicción, y del inglés strein, que se puede traducir como tensión
opresión. Fue Hans Seyle, en 1936, el primer científico que lo estudió
seriamente y desarrolló la teoría del Síndrome de Adaptación
Generalizado.
Definió el estrés como la respuesta inespecífica del organismo ante
cualquier exigencia, la tensión psicofisiológica que el organismo tiene
que hacer para adaptarse a cualquier demanda del ambiente. La comunidad
científica está estudiando este problema desde mediados del siglo XX, y
todavía constituye un tema de los que más publicaciones genera en la
actualidad, por su interés personal y público.
El estrés es el resultado de la interacción entre un hecho o situación,
al que llamaremos estresor, y la respuesta de cada individuo, que
traduce y percibe ese elemento de manera amenazante. Esta interacción
produce en el organismo una serie de reacciones físicas, emocionales y
psicológicas, con diferentes consecuencias a corto, mediano y largo
plazo.
Es un mecanismo automático e inespecífico de respuesta que depende de
dos factores:
1. El estresor o estímulo que lo desencadena
2. La percepción del individuo y su respuesta
Hay unanimidad en considerar al estrés como el conjunto de reacciones
fisiológicas y psicológicas que se ponen en marcha de forma automática,
como respuesta del organismo a ese estímulo percibido como peligroso. Existe, en cambio, alguna discusión sobre si el mecanismo primario
de aparición del estrés es emocional, siendo nuestro organismo el que se
adelanta para reaccionar al estímulo y después darle una explicación
cognitiva a nuestra respuesta, o si por el contrario, es nuestra
conciencia y nuestra razón la que percibe la situación amenazante, y
provoca reacciones físicas que nos preparan para defendernos o luchar
contra ella.
Eustrés y Distrés
El estrés es también la capacidad positiva del ser humano de responder a
un estímulo externo o interno que le demanda una respuesta fisiológica
de un gran esfuerzo físico mayor del habitual y para cuyo desgaste está
preparado puntualmente.
En términos físicos y entendiendo el estrés como fuerza, el eustrés
significaría empuje, motivo, energía. Hablaríamos en este caso del
eustrés o estrés positivo. Una cierta dosis de estrés, adecuada a la
demanda y a nuestras capacidades, es realmente positiva y beneficiosa,
pues provoca un estímulo sano y atractivo de reto y aumenta nuestra
autoestima, permitiéndonos un mayor y mejor rendimiento persona y de
relación coste-eficacia.
Si la presión es excesiva, dura demasiado tiempo o nos consideramos
incapaces de responderla adecuadamente, se produce una deformación que
es el distrés o estrés negativo. El distrés sería deformación,
distorsión, y es de lo que hablamos normalmente al utilizar el término
estrés.
La respuesta de nuestros mecanismo cognitivos y emocionales
desproporcionada, equivocada, más o menos mantenida en el tiempo, es la
que provoca el distrés o estrés negativo, que es aquella reacción que no
nos ayuda a resolver las demandas del entorno, y además nos resta
capacidad de respuesta,
provocándonos un desgaste tremendo, llevándonos al deterioro físico y
psicológico, con la aparición de enfermedades y trastornos
psicosomáticos que disminuyen nuestras defensas orgánicas.
|
Estrés
positivo o Eustrés
|
Estrés
negativo o Distrés
|
|
v
Aumenta
la capacidad de rendir y mejora nuestras habilidades.
v
Es
una tensión necesaria.
v
Estimula
la actividad y la energía.
v
Hace
la vida más atractiva.
v
Sería
la sal de la vida, cuestión de dosis.
v
La
percepción es placentera
v
Produce
equilibrio y bienestar
|
v
La
percepción es de amenaza.
v
Hay
un desajuste entre la demanda y los recursos.
v
La
respuesta es inadecuada, evitable, desproporcionada.
v
Disminuye
la capacidad de resolver adecuadamente los conflictos.
v
Produce
desequilibrio y trastornos bio-psico-sociales.
v
Tiene
consecuencias en el organismo, alteraciones físicas y psíquicas
que pueden conducir a enfermedades graves.
|
¿ Cómo se produce el estrés?
Hace miles de años lo que producía estrés a nuestros antepasados de la
edad de piedra era la percepción de las múltiples amenazas reales que
formaban parte de su vida.
Era realmente imprescindible para sobrevivir, tener la capacidad de
respuesta inmediata que les permitiera enfrentarse a los ataques o huir
de ellos. Las condiciones de vida eran tan duras que necesariamente
tenían que demostrar más fuerza y resistencia en momentos puntuales para
vencer enemigos de todo tipo que ponían en auténtico peligro su vida.
Para ello, determinadas glándulas del cuerpo segregaban - y segregan
unas sustancias que tenían y tienen – la virtud de preparar el cuerpo
para la lucha o huida. El proceso se desencadenaba, y esas sustancias
segregadas por el organismo se consumían con el desgaste físico que
venía a continuación. Gracias a esa capacidad del organismo de sobreesfuerzo, la
especie sobrevivió. Ahora revisaremos algunas de las causas principales
del estrés para posteriormente poderlas identificar al enumerar las
consecuencias que el estrés tiene en nuestro organismo.
Causas Psicosociales del Estrés
Estos son el resultado de una interacción entre el comportamiento social
y la manera en que nuestros sentidos y nuestras mentes interpretan estos
comportamientos. En otras palabras, el estrés social se determina por el
significado que le asignamos a los eventos de nuestras vidas. Aquí
debemos, por ende, comprender que como cada persona tiene un patrón de
diferente, también su estrés será diferente.
Algunos ejemplos de estos tipos de estresantes que con frecuencia surgen
durante el transcurso de nuestra vida son: desengaños, conflictos,
cambios de trabajo, pérdidas personales, problemas económicos, presión
de tiempo, jubilación, dificultades para tomar decisiones, cambios en la
familia
Causas Bioecológicas del Estrés
Las causas bioecológicas se originan de toda actividad derivada de
nuestras funciones normales y anormales de los órganos y sistema del
organismo humano, incluyendo de los que produce el ejercicio, y de
aquellos estresantes que surgen de nuestro ambiente físico o ecológico.
Factores Ambientales
Son condicionamientos del medio físico que nos obligan, de vez en
cuando, a una reacción de estrés, tales como: calor, frío, ruido,
estímulos ópticos, la contaminación del aire, heridas o traumas, entre
otras.
Una vez que ya revisamos algunos factores externos que nos producen
estrés revisaremos los signos que presenta nuestro organismo ante estas
amenazas percibidas, con el objetivo de identificarlas y poder
controlarlas y tratar de minimizar su impacto negativo en nuestra vida.
Signos fisiológicos del estrés
Se estimulan las funciones vitales que aumentan la capacidad física de
luchar o de huir.
v Aumentan la tensión arterial y la frecuencia cardiaca para llevar más
sangre al aparato locomotor.
v Elevan el nivel de glucosa y de ácidos grasos en sangre para llevar
soporte energético a nuestros músculos.
v La respiración se vuelve más rápida y superficial.
v Se produce dilatación de la pupila para ver mejor.
v Aumenta la sudoración, la tensión muscular y aparece pilomotricidad.
v Se agudizan el oído y la respuesta refleja a estímulos.
v Se reduce el umbral del dolor, para soportar mejor las agresiones
externas.
Las funciones vitales que el organismo no considera primordiales se
ralentizan:
v Se enlentece la digestión y aumentan los jugos gástricos
v Se debilita el sistema inmunitario para ahorrar energía
v Aparece rigidez y palidez.
v La respuesta sexual disminuye.
Fases: Síndrome de Adaptación Generalizada
Desarrollado y descrito por Hans Seyle. En el desarrollo del estrés
habría tres estadios progresivos, según la duración de la situación y la
respuesta del individuo:
1. Fase de alarma: Lucha o huída son las dos reacciones inmediatas
Ø Mecanismo de acción: Se activa el sistema nervioso autónomo simpático,
se estimula el hipotálamo que manda mensajes a la glándula pituitaria,
lo que libera determinadas hormonas que tienen un efecto directo en el
organismo.
Ø Efectos fisiológicos:
Aumento de la frecuencia cardiaca, de la tensión arterial, de
la tensión muscular, de los niveles de glucemia, de la frecuencia
respiratoria, aparece sudoración, dilatación de la pupila y se paraliza
la digestión.
2. Fase de resistencia: El sistema parasimpático toma el mando. Aparecen
reacciones adaptativas. Las actividades internas intentan volver a la
normalidad. Se requiere y consume gran cantidad de energía.
Ø Síntomas y signos físicos:
§ Frecuentes dolores de cabeza.
§ Tensión y dolor en los músculos (cuello, espalda y pecho.
§ Molestias en el pecho.
§ Fatiga frecuente.
§ Elevada temperatura corporal (manifestada como una fiebre.
§ Desórdenes estomacales (indigestión, diarrea.
§ Insomnio y pesadillas.
§ Sequedad en la boca y garganta.
Ø Síntomas mentales:
§ "Tics" nerviosos (morder las uñas o un lápiz, tocarse repetidamente la
cara, cabello o bigote, rascarse la cabeza.
§ Irritabilidad y dificultad para reír.
§ Ansias de comer algo.
§ Dificultad para concentrarse y para recordar datos.
§ Complejos, fobias y miedos, y sensación de fracaso
3. Fase de agotamiento: Los signos de la fase de alarma reaparecen. Se
reducen los mecanismos de adaptación de energía. Puede haber ya riesgo y
peligro para la salud y la vida, y aparecen las enfermedades.
Conclusión
En el presente artículo revisamos las definiciones de competitividad y
los factores que la determinan. Relacionamos cómo los efectos de estrés
pueden impactar directamente unos de los elementos del análisis de
competitividad, y curiosamente las empresas pueden jugar un papel muy
importante en desarrollar a través de:
v programas de desarrollo organizacional,
v fomento de las habilidades directivas y de liderazgo de la alta
gerencia,
v un mejor manejo del cambio considerando la cultura organizacional,
v finalmente analizar de forma sistémica aquellos otros elementos
humanos que puedan influir de forma negativa en la implementación de
programas de mejora en las empresas para resolverlos de fondo a través
de sistemas de recursos humanos alineados a la estrategia.
Cabe mencionar que apoyamos nuestra hipótesis respecto a que a mejores
habilidades de gestión, se reducirá el nivel de estrés en las empresas y
por lo tanto se aumentará la competitividad de las mismas. Este documento es una clara invitación al cuestionamiento de
los directores de las empresas latinoamericanas para darse cuenta como a
través de una mala gestión se puede llegara a deteriorar la
competitividad. Se anexa en la bibliografía algunas ligas de organismos
apoyados por el Banco Mundial y la Universidad de Georgetown respecto a
que aspectos recomiendan revisar como una metodología de inversión en
países extranjeros.
Imaginemos para terminar 2 casos diferentes, un país llamado
“SIN_BUENA_GESTION” que en los últimos 5 años ha recibido 100 millones
de dólares de inversión extranjera directa de los cuales no se ha
generado un retorno positivo de la inversión por problemas con los
empleados, sindicatos, la cultura del país así como los socios principales dentro de
ese país. Ahora veamos al país “CON_BUENA_GESTION” que también ha
recibido 100 millones de dólares de inversión extranjera directa en los
últimos 5 años, de los cuales ya se generaron retornos de la inversión, una
parte de la cual se reinvirtió en proyectos de innovación propuestos por
los empleados locales, los países inversores están muy satisfechos por
la calidad, eficiencia y valores éticos de los empleados, sindicatos,
ejecutivos, socios y proveedores dentro de este país.
Claro que el ejemplo anterior es una gran simplificación de la realidad,
podemos encontrar en la literatura de negocios reciente de casos de
inversionistas extranjeros que se salen del país por la incapacidad de
lograr resultados por cuestiones culturales, laborales y de valores.
Mientras los países desarrollen de mejor manera sus habilidades
gerenciales y el manejo del estrés podrán fomentar mayor desarrollo en
los empleados, los ingresos, la comunidad y el país.
Para lograr lo anterior se requiere una mayor capacitación a todos
los niveles en las empresas, una mayor integración entre las empresas y
universidades para ofrecer planes de estudio que cubran estos
contenidos, así como el apoyo del gobierno y distintas organizaciones
para fomentar una nueva cultura laboral Latinoamericana.
Bibliografía
1. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Naciones
Unidas. 2006. www.cepal.org
2. “Doing Business in 2006: Creating Jobs.” Country Data Profile. Doing
Business, Benchmarking business regulations. The World Bank Group.
http://www.doingbusiness.org/Documents/2006-country-tables.pdf
3. French, Wendell & Bell, Cecil. Desarrollo Organizacional.
Editorial Prentice Hall. México 1996. pp. 27-35
4. “Growth Competitiveness Index rankings 2005 and 2004 comparisons.”
World Economic Forum. Última actualización el 27 de Septiembre 2005.
http://www.weforum.org/site/homepublic.nsf/Content/Growth+
Competitiveness+Index+rankings+2005+and+2004+comparisons
5. "Guide to Research: Foreign Country Investment." Georgetown
University Library. Georgetown University. Última actualizacion Marzo
2006. 37th
http://www.library.georgetown.edu/guides/foreigninvest/
6. Lee, David. Employee Stress. Reprinted with permission from The John
Liner Review, Volume 11, Number 3; Fall 1997. Copyright 1997, Standard
Publishing Corp., Boston, MA. All rights reserved. http://www.jobstresshelp.com/DV_jobstress.htm
7. Porter, Michael.
“National Competitiveness.” Institute for Strategy and
Competitiveness. Harvard Business School 2006. http://www.isc.hbs.edu/econ-natlcomp.htm
8. Puchol , Luis. El libro de las Habilidades Directivas. Editorial Díaz
de Santos. España 2003 pp. 370-395
9. Rosselet-McCauley, Suzanne. "Methodology and Principles of Analysis".
IMD World Competitiveness Yearbook 2005. IMD.
http://www01.imd.ch/documents/wcc/content/methodology.pdf
10. World Association of Investment Promotion Agencies. The World Forum
for the Exchange of Best Practices in Investment Promotion. http://www.waipa.org/inv_websites.htm
Gustavo R. Parés Arce -
Maestro
en Administración (MBA) con especialidad en Alta Dirección por el
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)
Campus Ciudad de México. Ha recibido educación ejecutiva en EUA, México,
Francia, Chile y Argentina. Autor de diversos artículos de TI publicados
en foros en EUA, Canadá, China, España y Rusia. Ha trabajado en puestos
gerenciales en ING México, ha sido practicante en Nestlé de Chile,
consultor para una entidad del gobierno mexicano y ha participado en
proyectos de TI para la Universidad de Illinois en EUA.
gustavo.paresarrobagmail.com