LOS VALORES DESEADOS POR DIRECTIVOS MUJERES Y HOMBRES EN ORGANIZACIONES
DE CIUDAD DE LA HABANA. UNA APROXIMACIÓN A SU ESTUDIO.
09-2006
Introducción
El análisis de la cultura en el ámbito de las organizaciones, así como
de los valores que manifiestan las misma, se ha considerado como neutral
en términos de género, esto está en correspondencia con el estudio y
evolución de estas, lo que se pone de manifiesto en los análisis
organizacionales relacionados en la teoría clásica y de la
administración científica, y en la teoría de las relaciones humanas.
Este hecho ha influenciado en cierta medida en que durante largos años,
en los diferentes análisis que se han realizado de la cultura
organizacional, no se tenga en cuenta el enfoque de género.
Con la incorporación de las mujeres al ámbito laboral, el análisis
organizacional comienza a considerar el concepto de género en las
organizaciones desde el nivel más simple de complejidad, con el análisis
cuantitativo en su proporción de hombres y mujeres y búsqueda de vías
para evitar la desigualdad,
hasta los más complejos, el análisis cualitativo, que estudia el
género como un principio activo dentro de la organización que afecta su
accionar y a su cultura y que considera la existencia de diferentes sub-
culturas con los posibles conflictos de valores derivados de este hecho.
El propósito de este trabajo es “Mostrar los resultados preliminares de
un estudio sobre valores deseados por hombre y mujeres directivos en
organizaciones cubanas en Ciudad de la Habana”, los que contribuyen a
dos investigaciones que se desarrollan en el Centro de Estudios de la
Economía Cubana, estas son: “El Liderazgo desde una Perspectiva de
Género” y “El Factor Humano en las Organizaciones.”
El estudio se realizó en los consejos de dirección de cinco (5)
organizaciones cubanas en Ciudad de la Habana, donde se ejecutaban
distintas acciones de consultoría gerencial y los resultados que se
presentan se basan fundamentalmente en la aplicación de un cuestionario,
donde se evalúan y jerarquizan los valores deseados, los resultados una
vez procesados se presentan para un análisis grupal
. (Ver figura.1).De este resultado es que se hace el análisis por sexo,
que se presenta. Se apoya además en la observación y el análisis de
documentos, adicionalmente se han tenido en cuenta otros estudios
relacionados con el tema, a los cuales se hace referencia.
Los resultados preliminares de las dos dimensiones (valores y género)
analizadas en este estudio, dentro de la variable, cultura
organizacional, no son aspectos suficientemente tratados en
investigaciones cubanas, ni en la literatura especializada en general,
es por tal razón que el análisis, la reflexión y el debate que provoquen
los mismos pueden ayudar a comprender determinados manifestaciones en el
ámbito de las organizaciones.

Algunos aspectos teóricos básicos sobre género y cultura organizacional
Para estudiar los valores deseados por hombres y mujeres dirigentes se
hace necesario tener en cuenta el concepto de género, el mimo se
relaciona con todos los aspectos de la vida económica y social,
cotidiana y privada de los individuos y determina características y
funciones dependiendo del sexo o de la percepción que la sociedad tiene
de él.
El género, se relaciona con los rasgos que han ido moldeándose a lo
largo de la historia de las relaciones sociales y las diferencias
manifiestas entre hombres y mujeres al tener en cuenta el mismo, se
construyen socialmente y se inculcan sobre la base de la percepción que
tienen las distintas sociedades acerca de la diversidad física, los
presupuestos de gustos, preferencias y capacidades entre los mismos. Las
disimilitudes en materia de género varían según las culturas y cambian a
través del tiempo para responder a las transformaciones de la sociedad.
Las relaciones de género pueden ser definidas como los modos en que las
culturas asignan las funciones y responsabilidades distintas a la mujer
y al hombre en la sociedad, es por tal razón que al estudiar los valores
deseados por unos u otros, desde esta perspectiva dentro del ámbito de
las organizaciones, es necesario tener en cuenta la cultura
organizacional.
La cultura organizacional “el como somos aquí”, tiene la particularidad
de manifestarse a través de las conductas de los miembros de la
organización, la misma facilita o entorpece el comportamiento de los
directivos -tanto estos sean hombre o mujeres- y es el marco en el que
se desarrollan sus estilos de liderazgo, los que en gran medida están
sustentados por determinados valores.
En tal sentido las diferentes definiciones de cultura organizacional
comparten conceptos comunes las que subrayan lo significativo de los
valores y creencias compartidos y su efecto sobre el comportamiento de
sus miembros, de ahí la importancia de trabajar en las organizaciones en
la formación de valores, una forma de hacer congruente la estrategia con
la cultura de la organización y tener en cuenta además el enfoque de
genero.
La cultura organizacional, se manifiesta en diferentes niveles, desde
las creencias (presunciones básicas) a las conductas, pasando por los
valores, como se observa en la figura 1.

Los valores están asociados a una forma de actuar que está
precedida por nuestras creencias, que son las que nos llevan a valorar
que esa forma de conducirnos es mejor a su opuesta, se pude decir que
son estructuras de pensamiento elaboradas y arraigadas a lo largo del
aprendizaje, que sirven para explicarnos la realidad. Cada grupo, o cada
persona dentro de un grupo, estratégicamente expresa sus valores como
una expresión sintética de sus creencias.
Por lo que se puede decir que los valores son una realidad que tiene una
significación positiva para el ser humano. Su existencia objetiva y
concreta, da paso a la posibilidad de que el mismo esté más allá de
satisfacerse materialmente, por lo que goza de satisfacciones
espirituales, de alegrías, de amor y otros sentimientos, que enaltecen a
los hombres y mujeres.
Hay determinadas prácticas dentro de la organización que reflejan que la
cultura y por ende sus valores se aprenden, por eso deben crearse y
perpetuarse culturas con un hábito de aprendizaje continuo. Por lo que
es posible proyectarlos.
Proceso de Formación de la Cultura.
Otro aspecto importante de la cultura es su carácter dinámico, es decir,
que la misma está en constante transformación, llegándose a modificar
sustancialmente sus normas, valores e, incluso, contenido esencial, lo
cual no implica que la cultura desaparezca totalmente pero, si así
sucediera, la nueva cultura probablemente conservaría rasgos más o menos
marcados de la anterior a un diferente nivel cualitativo.
Resulta necesario enfatizar en la dinámica cultural para poder analizar
adecuadamente las formas más efectivas de conocer las características
que identifican la cultura en una organización.
Para una mejor comprensión del carácter dinámico de la cultura, es
necesario hacer referencia a cuatro factores fundamentales, los cuáles
además, explican por qué surgen y sobreviven las culturas.
· Entorno
· Funciones de la cultura
· Rol de la Alta Dirección
· Socialización o Aprendizaje cultural
Entorno
El entorno proyecta hacia a la organización un conjunto multifacético de
tendencias: económicas, políticas, ideológicas, culturales, religiosas,
sociales, entre otras, marcadas por la evolución y el desarrollo
histórico de la sociedad, donde el carácter de los sistemas hegemónicos
patriarcales de dominación masculina en las distintas sociedades, se
evidencia en la actualidad en determinados valores y normas que
privilegian a los hombres en su condición de poder y liderazgo
organizacional.
Uno de los requisitos esenciales para el funcionamiento exitoso del
sistema organizacional consiste en el conocimiento de las demandas del
entorno y de sus principales tendencias que inciden en la organización
en forma de impactos-positivos o negativos- denominados comúnmente
oportunidades y amenazas.
El entorno puede clasificarse en Microentorno y Macroentorno. Ejemplo
del primero pueden ser los clientes, los suministradores, la
competencia, los organismos superiores, las instancias del gobierno,
etc. El tipo de intercambio directo que establece la organización con
estos eslabones presupone un sistema de influencias mutuas en los que
esta puede incidir.
Con relación con el macroentorno, compuesto por macrosistemas, cuyas
tendencias afectan los microprocesos organizacionales. A diferencia del
microentorno, la organización no puede incidir directamente sobre el
macroentorno, por lo que su única alternativa es adaptar sus
microprocesos a estas macrotendencias. La crisis económica, la
inflación, las tendencias demográficas y las ambientales constituyen
ejemplos concretos de macrotendencias. En este sentido otros aspectos
serán expuestos al analizar la función de Adaptación Externa.
El análisis nos lleva a la reflexión en cuanto que la cultura
organizacional en su interacción con el entorno se va consolidando al
intentar adaptarse a las sustanciales modificaciones que en él se
operan, lo cual influye de forma importante en el proceso de formación,
consolidación y cambio cultural.
Funciones de la Cultura.
En el proceso de formación de la cultura se crea la Identidad como
función, dada por el conjunto de características fundamentales de la
organización, donde intervienen los niveles de la cultura antes
expuestos. La Identidad distingue a cada organización y se, manifiesta
dentro de otros dos procesos, que son vitales, los cuales Schein[1] ha
denominado: Integración Interna y Adaptación Externa.
La Integración Interna es una de las funciones de la cultura
organizacional, ya que ésta nace, se desarrolla y se transforma a partir
de la necesidad del propio grupo de existir y mantenerse como tal.
Esta función es la unificación del grupo en el sentido de su adecuación,
formación y consolidación sobre la base de los elementos compartidos por
los miembros que los forma, mientras que la Adaptación Externa,
no es más que la supervivencia en términos de las respuestas al entorno
en que está ubicado el grupo y que mantiene una relación de interacción
constante, que puede incluso poner en peligro su propia existencia
siendo el entorno un elemento fuerte en la formación y consolidación de
la cultura organizacional.
No se debe separar lo interno de lo externo por su gran interrelación,
sino enfocarlos como unidad sistémica y, por tanto, en constante
interacción y mutua influencia. Alrededor de la empresa se mueve un
conjunto de otras culturas que emiten diferentes fuerzas positivas y
negativas, entiéndase estas como amenazas y oportunidades del entorno
que se mueven en forma de espiral y ayudan o no a ésta, que a la vez se
mueve proyectando sus propias fuerzas (fortalezas debilidades).
La integración es interna y sólo puede verse hacia dentro del grupo,
pues aunque éste como tal no tiene existencia material aislado del
entorno donde surge y, que en cierta medida, condiciona su creación,
dado que la organización tiene vida propia; necesita integración y ésta
la logra en la misma medida en que se consolida como tal y desarrolla
estilos propios,
lenguaje común y categorías conceptuales, límites grupales y
criterios de inclusión y exclusión, orden jerárquico, mecanismos de
poder y autoridad, comunicación, interrelaciones, sistemas de
estimulación y sanciones, sentido compartido de pertenencia.
Schein, en la obra referenciada anteriormente señala 6 problemas de
Integración Interna los cuales son:
· Lenguaje común y categorías conceptuales.
· Límites grupales y criterios para la inclusión y exclusión.
· Poder y jerarquía.
· Intimidad, amistad y amor.
· Recompensas y castigos.
· Ideología y religión.
Todos los elementos anteriores referidos a la integración interna
posibilitan la formación y desarrollo del grupo como tal, constituyendo
función de la cultura en términos de que los componentes
organizacionales de ésta, favorecen la integración y son, de por sí, una
respuesta del grupo a sus necesidades en este sentido.
La Adaptación Externa, es también una función fundamental, ya que la
misma proyecta la relación organización - entorno. Esta permite a la
organización subsistir mediante la adaptación a un entorno turbulento,
agresivo, como el actual.
La Adaptación - Organización – Entorno es mutua, existe una relación
biunívoca, pues por la propia interacción entre ambos hace que la
primera se adapte al mismo y ésta como ente social se adapta al segundo
e influye en su transformación con relación a sus propias experiencias y
a sus valores.
Existe una interacción entre ambos que provoca un equilibrio dinámico;
inclusive esta tenderá hacia donde la fuerza sea mayor lo que sí no se
debe dudar es el hecho de la acción – reacción, que se ejerce entre el
entorno y la organización. Esto no quiere decir que no haya
contradicciones entre el entorno y la organización esta contradicción es
natural, además de ser fuente motriz del desarrollo y sin la una no
existiría la otra.
Ya ha sido planteado que el entorno puede dividirse en Micro entorno y
Macro entorno, en dependencia de lo más o menos cercano a la empresa. En
este sentido cambios políticos, legales, económicos demográficos,
considerados dentro del marco del Macro entorno traen un impacto en la
empresa, pero no necesariamente implican un cambio cultural
organizacional, no obstante constituyen macro tendencias a las que la
organización deberá hacer frente en el proceso de adaptación a su
entorno.
En la función de adaptación externa Schein[2] define cinco "problemas
básicos":
· misión y estrategia
· metas
· medios
· medición
· corrección
En la experiencia cubana se denota similitud con este análisis; otros
especialista cubanos estudiosos del tema como García y Ramírez,[3]
coinciden en este sentido, aunque quizás las condiciones del entorno
empresarial cubano a partir del propio desarrollo del país en
condiciones especiales modifican, en cierta medida, el contenido de cada
uno de estos problemas.
Es más no siempre se encuentra con claridad la respuesta empresarial en
cada acción acometida de acuerdo con los problemas que con relación a
estos elementos debe enfrentar.
Las funciones iIntegración interna y adaptación externa se encuentran
ínter vinculadas y son interdependientes, la primera condiciona la
segunda en el sentido que posibilita la propia existencia del grupo y, a
su vez, el esfuerzo por la supervivencia y la adaptación al y del
entorno hace que se alcance la integración.
El Rol de la Alta Dirección.
La Alta Dirección influye en las funciones (integración interna,
adaptación externa) anteriormente expuestas y tiene un rol fundamental
en la formación, consolidación y cambio de las culturas, pero en ningún
modo puede sobrestimarse su papel.
La Alta Dirección, tiene influencia en la cultura empresarial, ya que
decide sobre los recursos, información, recompensa y castigos, la
autonomía, el control, entre otros, así como incorpora: comportamientos,
hábitos, lenguaje normas, etc.
De presentarse una situación no usual a la acostumbrada o crisis y que
demanden respuesta, el directivo ( hombre o mujere) actúa, reacciona y
con su actuación (Nivel Explícito) sienta las bases para la instauración
de nuevas normas y con ellas, surgen nuevos métodos de trabajo y con
todos se consolidan valores o surgen otros nuevos, que a su vez,
determinan las normas.
Un nuevo jefe en ocasiones implanta (o trata de implantar) nuevas normas
y sus valores pueden ser diferentes a los existente, lo que provoca
cambios en las actitudes y conductas, que son las manifestaciones más
evidentes de la cultura en toda la organización. Esto puede ser positivo
o no, todo está en dependencia de las necesidades de cambio en la
organización.
Es esencial comprender que la Alta Dirección juega un papel
significativo en el arraigo de los niveles de la cultura (visibles o
no), pero sin el grupo en sí mismo, no hay cultura y, por tanto cada
integrante del grupo tiene una participación más o menos destacada en
función de la propia unidad de éste y del grado de consolidación de su
cultura.
Socialización o Aprendizaje Cultural
El proceso de adaptación por el que pasan los nuevos trabajadores se
conoce con el nombre de Socialización o Aprendizaje Cultural. Este
proceso es sumamente complejo ya que algunos de los elementos básicos de
la cultura como: normas, valores y presunciones básicas del grupo
(organización) se transmiten a los nuevos miembros, de modo que, estos
los compartan para así incorporarse a la misma, si no saldrá de ésta.
En este proceso, la cultura se auto perpetúa a través del aprendizaje
por los nuevos miembros de los elementos básicos de la misma, pero, a su
vez, se renueva y en constante dinámica va asimilando nuevos valores
afines o no (aunque convergentes) a sus presunciones básicas.
La persona que llega a una organización pasa por un período de
adaptación y entrenamiento durante el cual recibe mucho más de lo que
da, (primera fase de este proceso), pero en dependencia del grado de
integración de la cultura de esa organización y cuán divergentes puedan
ser sus propios valores respecto a las percepciones básicas de ésta, el
nuevo miembro se incorporará más rápido o no a asimilar los patrones
culturales del grupo.
De no ocurrir así, se producirá un enfrentamiento o incongruencia
de valores y presunciones básicas entre el individuo y la organización.
Este nuevo miembro se incorporara más rápido o no a asimilar los
patrones culturales del grupo y podrá, a su vez, en una segunda fase más
lejana o más cercana, ir incorporando nuevos elementos al mismo. Los
trabajadores que no aprenden, por ejemplo el sistema de valores
esenciales de la organización, pueden ser rechazados por el grupo o
autoexcluirse de éste.
En síntesis, el aprendizaje cultural tiene cuatro fases: entrada,
asimilación, transformación y perpetuación. De aquí se desprende el
sentido de comprometimiento, su motivación, y sus resultados en términos
de productividad e inclusive su permanencia en tiempo en la
organización.
El proceso de socialización tiene como objetivo fundamental incorporar
nuevos miembros a la organización a través de los cuáles se transmita y
renueva la cultura logrando así la perpetuación de la misma.
Existen diferentes mecanismos para llevar a cabo este proceso. Muchos de
ellos están vinculados con la dirección del factor humano, tales como la
capacitación, los entrenamientos, las formas de recompensa, etc. así
como otros derivados del papel del líder en la organización y de la
fuerza de la sinergia que emana de los grupos. Asimismo, algunos de los
elementos señalados en la función de integración interna contribuyen a
este fin.
El proceso de socialización tiene un carácter objetivo por lo que
resulta de gran importancia que se conozca de su existencia y se
participe en su facilitación para contribuir a la solución de los
problemas de adaptación externa e integración interna.
Resultados de diferentes estudios relacionados con los valores
organizacionales.
Algunos de los principales aportes de Procesos de Consultoría (relativos
a elementos culturales) según datos recogidos en los informes, parciales
y finales de estos procesos y otras acciones realizadas por la autora,
así como de otros consultores[4] y en la investigación de
Gutiérrez y Morales [5] hay que localizarlos ante todo en la incipiente
creación de una cultura organizacional asociada a valores positivos
como: agresividad flexibilidad, emprendimiento, creatividad,
adaptabilidad, solidaridad, bienestar familiar, superación personal,
manifestados en las organizaciones estudiadas.
No obstante aparecen otros valores que no favorecen a las
organizaciones, entre ellos, la burocracia el igualitarismo el
incumplimiento de planes y el establecimiento de metas a toda costa.
Los comportamientos y actitudes individuales reflejan aspectos positivos
como: interés en la superación individual, y por hacer bien las cosas,
disposición a enfrentar riesgos y nuevas metas.
Sin embargo existe tendencia al trabajo individual (síndrome de “Yo soy
la Empresa”), así como poca autonomía, exceso de operatividad y poca
atención al hombre.
En la obtención de estos resultados ha estado presente, la participación
creativa de los trabajadores y directivos de las diferentes
organizaciones, mediante la aplicación de variadas técnicas dentro de
los procesos de consultoría.
Se hace necesario destacar que en estos resultados relacionados con los
procesos de consultaría, no se desagregaron los datos por sexo, ni sus
objetivos incluían la aplicación del enfoque de género.
En realidad mucho se ha escrito sobre valores, sin embargo parece ser
que los estudiosos del tema han asumido su neutralidad, en términos del
componente género, con la consecuente restricción de otros puntos de
vistas, que ayudarían en el análisis de un tema tan complejo.
Una de las investigaciones que entre otros aspectos analiza los valores
desde una perspectiva de género, es la presentada por Río, D. que parte
del estudio de caso en dos organizaciones cubanas[6] .
En esta investigación se realiza una caracterización de ambas
organizaciones y se hace un análisis donde se expresa que la ubicación
de una de las empresas en una zona rural, la antigüedad de la misma
(creada en 1964) y la actividad productiva que realiza, incide en que
sus miembros y líderes compartan valores tales como: la colectividad,
solidaridad, ayuda a los demás, entre otros.
A diferencia de la anterior, la otra organización se ubica en una zona
urbana, su creación data del año 1994 y se dedican fundamentalmente a
los servicios en el sector del turístico. Aquí se manifiestan valores
tales como: la competencia, el individualismo, la creatividad, la
superación profesional, entre otras.
Se concluye en que los resultados ponen de manifiesto que ambas
organizaciones comparten valores similares como: la responsabilidad, el
conocimiento y la cooperación. Sin embargo, se destacan la existencia de
otros que las diferencias, la autora de esa investigación, considera que
elementos como: surgimiento (creación) ubicación y tipo de actividad que
realizan influyen en estos resultados.
Aunque en esta investigación se trato el enfoque de género, sus
resultados están asociados a los valores existentes en las dos
organizaciones cubanas estudiadas y en estos, no se distinguen con
claridad los que fueron declarados por hombres y mujeres.
Otra investigación que toma en cuenta la condición de género[7] plantea
“La mayoría de los entrevistados coincidió en señalar que en sus
organizaciones predominan valores tales como el prestigio y el
conocimiento dentro del grupo de valores mientras que los hombres se
inclinan hacia la competencia y los desafíos en este mismo sentido. Este
resultado refleja valores típicamente atribuidos a mujeres y hombres y
representan un reflejo de los valores personales que tienen y
manifiestan en la organización.”
Caracterización de las organizaciones unidades de análisis de este
estudio.
Para realizar el estudio sobre de los valores deseados se seleccionaron
los consejos de dirección de cinco organizaciones, cuatro de ellas
empresas, que pertenecen a diferentes sectores de la economía.[8] Estas
organizaciones son de alto impacto económico y social para el país. En
la tabla1, se muestra la distribución por sexo de los integrantes de los
consejos de dirección en estas.

En tres de las organizaciones hay representación de mujeres en el
consejo de dirección reducido. En los Consejos de Dirección de:
(A) sólo unos de sus miembros es mujer para un 14.30%
(B) cuenta con 7 mujeres para un 53.80%
(E) 3 de sus miembros son mujeres para un 37.50%.
(B), es de las organizaciones estudiadas la que mayor representación de
mujeres tiene en su consejo de dirección reducido y la única que está
dirigida por una mujer, con más de 20 años de experiencia de dirección y
51 años de edad. Su reserva de cuadro es una mujer.
Es una institución de servicio público de carácter nacional y funciones
generalmente metodológicas con alcance social y económico, pertenece a
un organismo rector de políticas, dirigido por una mujer. Este sector de
negocio favorece la incorporación de la mujer a cargos de dirección.
El resto de las organizaciones estudiadas, están dirigidas por hombres.
Todos los directivos cuentan con experiencias en la labor de dirección y
amplios conocimientos técnicos del sector de negocio al que pertenecen.
Tienen un promedio de edad entre los 24 y 61 años. Sólo 3 son
técnicos medios, que pertenecen a mandos intermedios, el resto son
graduados universitarios de diferentes especialidades los que no en
todos los casos, se relacionan directamente con el tipo de actividad que
realizan en la actualidad.
Las mujeres, son las que menos tiempo llevan ocupando los cargos
actuales, el tiempo mínimo es de 5 meses y además de ser las de menor
edad, entre 24 y 51 años, mientras que los hombres son los que más años
de experiencia en dirección tiene, esta oscila entre 4 a 41 años.
Un aspecto a destacar, que por supuesto influye en los resultados que se
presentan es la poca representación femenina en los consejos de
dirección de estas organizaciones. Si bien es cierto que la
participación de la mujer en los diferentes niveles de dirección ha
mantenido un crecimiento en los últimos años, aún puede observarse que
en determinados niveles, existe aún una orientación favorable hacia los
hombres.
Resultados Preliminares del Estudio acerca de los Valores Deseados
A continuación se exponen los resultados obtenidos: De los 119 miembros
de los consejos de dirección de las organizaciones estudiadas, la
muestra seleccionada representa el 76.5% del total, las mujeres el 72.9
% y los hombres del 78%, lo cual se indica en la Tabla. 2
TABLA. 2 MUESTRA SELECCIONADA DEL TOTAL DE MIEMBROS DEL CONSEJO DE
DIRECCIÓN
Fuente: Elaborado por la autora según muestra seleccionada.
La Tabla. 3 refleja los valores deseados por los miembros del consejo de
dirección por sexo.
Como se observa, el valor Calidad es el de mayor por ciento, 85.7%,
tanto en hombres con un 90.6% como en mujeres con 74.1%.
Otro valor que fue seleccionado en un 85.7%, coincidiendo con el valor
Calidad, fue la Responsabilidad la diferencia esta en que tuvo un por
ciento menor en este caso de las mujeres para un 66.6, mientras que en
el caso de los hombres se indica el 93.7 % uno de los más alto
coincidiendo en este caso con el valor Lealtad.
En resumen los valores deseados de mayor por ciento seleccionado por
hombres son: la Responsabilidad (93.7), Lealtad (93.7) y Calidad (90.6),
en el caso de las mujeres son: Profesionalidad (85.1) y Respeto (85.1).
Para los de menor por ciento de selección, se muestra para las mujeres
el Reconocimiento para un (3.7%) y en los hombres Confiabilidad y
Discreción (7.8%).
Donde se ve una marcada diferencia en la selección entre mujeres y
hombres es en el caso del valor Confianza para los hombres un 64.6 % y
para las mujeres un 11.1%, también se puede destacar el Patriotismo,
para las mujeres un 25.9% y en los hombre un 65.6% y la Lealtad para las
mujeres 40.7% y los hombres 93.70
TABLA · 3 VALORES SEGÚN MUJERES Y HOMBRES
La Calidad, ha sido el único valor, en el se coincidió en las cinco
organizaciones estudiadas en el caso de los hombre, en cuanto a las
mujeres se tuvo en cuenta en cuatro de estas, la Responsabilidad se
consideró en 4 organizaciones por parte de los hombres y en 3 por
mujeres y la Lealtad también fue tenida en cuenta en 4 de ellas por
hombre y en 2 por mujeres, esto se aprecia en la Tabla. 4
TABLA: 4 Distribución por sexo de los VALORES según organizaciones
Es interesante analizar que hay valores que se han tenido en cuenta en
una sola organización de las cinco estudiadas y solo seleccionados por
hombres como es el caso de: Seguridad, Optimismo Progreso, Tolerancia,
Solidaridad, Desafío, como se muestra en la Tabla 5, y en el caso de las
mujeres, Dedicación, Altruismo, Modestia.
TABLA 5: VALORES deseados seleccionados sólo en el caso de MUJERES o
HOMBRES
CONSIDERACIONES FINALES
Al revisar la bibliografía en relación al tema de la cultura
organizacional se evidencia que se ha asumido neutralidad en términos
del componente género, esto está en correspondencia con los análisis
realizados en cuanto al desarrollo y evolución de las organizaciones.
En la actualidad las investigaciones que consideran la condición de
género, que tiene relación con los elementos componentes de la dinámica
cultural, en gran medida sólo han tomado en consideración el liderazgo y
no han profundizado en otros como: las funciones de la cultura
(identidad, adaptación interna, integración externa), la socialización
de la cultura y el entorno, que son de significativa importancia en el
tejido cultural en las organizaciones.
Existen investigaciones en diferentes países, que ponen de manifiesto o
mejor evidencian que la Cultura Nacional ejerce mayor influencia sobre
los individuos que la cultura de la organización a la cual que
pertenecen. En realidad hay elementos de la Cultura Nacional que son
determinantes en la caracterización de los individuos de un país o
región.
Existen algunos estudios que tratan de caracterizar la cultura de la
Nación Cubana; pero aún no hay nada definitorio al respecto, aunque por
apreciaciones personales de cada cubano, muchos -por no absolutizar a
todos- pueden hacer una descripción más o menos completa de sus rasgos
fundamentales: lengua, historia, tradiciones, imágenes, costumbres,
estereotipos y símbolos, entre otros.
El que no se disponga de una investigación en Cuba representativa al
respecto, no obstaculiza un estudio específico dado, por el contrario
contribuye a la misma.
El conjunto de valores y símbolos compartidos por los miembros de una
organización varían de una a otra en dependencia del sector al que
pertenece, la cultura de la región donde está ubicada y el tipo de
liderazgo, cuestión que se corrobora en las diferencias encontradas en
los principales rasgos culturales de organizaciones estudiadas. Esto
hace en extremo complejo la realización de generalizaciones.
Una de las diferencias entre mujeres y hombres directivos radica en los
valores percibidos por unas y otros dentro de las organizaciones, esto
se aprecia de igual forma en el caso comparativo entre las diferentes
entidades estudiadas, los resultados reflejan valores típicamente
atribuidos a mujeres y hombres y son manifestación de los valores
grupales que se manifiestan en las organizaciones como deseados.
Aunque la participación de la mujer en los diferentes niveles de
dirección en Cuba, ha mantenido un crecimiento en los últimos años, aún
puede observarse que en determinados niveles de dirección en diferentes
organizaciones, existe aún una orientación favorable hacia los hombres.
Al tener en cuenta en este estudio, el análisis por sexo y considerar la
influencia del género en la dinámica cultural (donde el entorno como uno
de sus elementos juega un papel fundamental) se manifiestan líneas de
investigación aún carentes de profundización.
Se hace necesario desarrollar habilidades para promover relaciones
equitativas de género al interior de las organizaciones, por tal razón
es imprescindible se identifiquen y analicen las estrategias y procesos
de incorporación del enfoque de género en las organizaciones de
promoción del desarrollo;
se revisen distintos enfoques sobre cultura organizacional sus
valores deseados como sostén de la proyección estratégica y su vínculo
con el concepto de género y se experimente su aplicación mediante
actividades de observación, análisis y un adecuado enfoque metodológico.
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11. Schein, Edgar. [1994], Cultura Empresarial y el Liderazgo./
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[1] Schein, Edgar. Cultura Empresarial y el Liderazgo./ Barcelona,
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[2] Schein, E. Obra citada anteriormente. pag.3
[3] García, S. y ramirez, j: “La Cultura Organizacional”. Material de
Apoyo a la Maestría “Consultoría Gerencial”. Centro de Estudio de la
Economía Cubana (CEEC), 1998.
[4] Otero, d, Villanueva, m. y García, S.: “La consultoría como un
Proceso de Cambio en la Cultura Organizacional”. Centro de Estudios de
la Economía Cubana, La Habana, 1992.
[5] Gutiérrez, O. y Morales, R.: “Organizaciones y Gerencia en Cuba”.
Apuntes para un Diagnóstico. Centro de Estudio de la Economía Cubana,
Ciudad de la Habana, Febrero, 1999.
[6] Río Danay: “Relación Género-Estilo de dirección. Reflexiones para su
análisis a partir de un estudio de casos” .Trabajo de Diploma.2001.
[7] echevarria, dayma: estilos de dirección y su realción con la
condición de género: resultados preliminares del estudio de caso en
cuatro empresas de ciudad de la habana. colectivo de autores, gerencia:
una visión de consultores, editorial, felix valera, 2003.
[8] por las caracteristicas propias del Tema, la autora prefiere omitir
los nombres de las organizaciones. la información que se presenta
responde fielmente a la realidad.
Dra. Teresa Cruz Cordero - email arroba
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