
Las plantas y animales de las montañas sobreviven en condiciones
ambientales adversas por poseer cualidades adaptativas excepcionales que
les permiten su desarrollo y reproducción. Precisamente esta adaptación
a características específicas de sitio conforma una de las teorías que
explica parcialmente el endemismo encontrado en las montañas, a través
del proceso de especiación.
Asimismo, las montañas son importantes guardianes de varios recursos
esenciales para las poblaciones humanas: agua, madera, fauna, suelos,
productos no-maderables de los bosques, y reciben, filtran, almacenan y
distribuyen el agua de lluvia. Por su lado, los bosques nubosos en las
montañas funcionan como condensadores de agua y pueden agregar entre 7 y
160% de agua adicional.
Las montañas son frágiles, y debido a sus bajas temperaturas los procesos ecológicos son más lentos, lo que quiere decir que una alteración ambiental reversible tardará más tiempo en recuperarse. Las montañas a menudo presentan terrenos poco estables, en especial si se han deforestado.
La erosión y los deslizamientos implican riesgos inminentes en
laderas empinadas sin cobertura boscosa. El calentamiento global trae
consigo otras complicaciones, como el deshielo de glaciares más rápido
que lo normal.
Las pobladores de las zonas alto andinas, son las mejores conocedoras de
la biodiversidad de las montañas, de las complejas relaciones entre sus
componentes y de los usos tradicionales de las especies que se
desarrollan en ellas.
Esas poblaciones crecen, según FAO, un 1% anual, poniendo en
riesgo la capacidad de carga de muchas regiones, por lo que se hace
evidente que la pobreza está íntimamente relacionado con la depredación
de los recursos naturales.
Nuestra experiencia de campo en los territorios de Cayna, Colpas y Mosca
nos permite reafirmar que efectivamente nuestras montañas son las
depositarias del agua dulce que fluye un basto territorio y se pierde en
el amazonas sin ser utilizados adecuadamente. La biodiversidad natural y
domesticada expuestas a la extinción, las tierras empobrecidas y
poblaciones a la deriva sin futuro.
En cuanto al recurso agua, aunque las tres cuartas partes del planeta están cubiertas de agua, el 97 % es salada. Del 3 % restante, dos terceras partes se hallan en los casquetes polares y en las cimas de las montañas como hielo y nieves perpetuas; únicamente un 1 % del total del agua existente en el mundo es para el consumo humano y está distribuida de forma muy desigual:
las regiones y países que la poseen no paran en contaminarla y desperdiciarla siguiendo los criterios de modelos globalizadoras de desarrollo industrial y consumista.
En el Perú al igual que en otros países, las élites sociales
con poder económico asociado a la clase política corrupta, provocan
(directa o indirectamente) la acelerada destrucción de los bosques,
alterando gravemente el ciclo hidrológico en que se basa la captación y
filtración del agua pura.
En estos tiempos somos espectadores de desastres naturales por
temporales extremos de sequías en determinadas zonas y de lluvias
torrenciales en otras, pero no damos importancia a las causas; muchos
atribuyen a variaciones propias de la naturaleza, otros a designios de
Dios;
pocos entienden que la verdadera causa es destrucción de valiosa
cobertura vegetal de nuestras montañas, los valles interandinos y los
bosques amazónicos, dado que los componentes bióticos regula el
funcionamiento de los ecosistemas en cuanto a uso de materia, energía e
información; sino asegura la disponibilidad de mayores recursos
naturales, conservación de los suelos, estabilidad de los ojos de agua y
quebradas y la producción de alimentos inocuos y de calidad.
Si nuestra montañas y las laderas recobrarían su cobertura natural y
mejor si se mejorara el tipo de vegetación no se produciría erosiones de
suelos, desprendimiento y arrastre rocas, plantas y otras formas de vida
que en su trayecto ocasionan daños irreparables por destrucción de
cultivos, viviendas y centros poblados –la vegetación cumple una función
tampón y disminución de la fuerza cinética de las lluvias,
conservación de la humedad del suelo y la estabilidad de los fenómenos de evapotranspiración y la biotemperatura local. Igualmente se estaría minimizando la acumulación de sedimentos y agregados en las partes bajas, especialmente en la selva amazónica que están expuestas a serios problemas de desbordes e inundaciones.
Por tanto es obvio que se tiene que decidir por acciones tendientes a
proteger y reconstruir los ecosistemas de las montañas y laderas de
nuestro territorio. Que hacer entonces, por ejemplo en Huánuco:
q Conocer el potencial hídrico del recurso agua de las montañas, tanto
en lagunas y fuentes colectoras de las cuencas del Huallaga y el
Marañón.
q Determinar los niveles de contaminación de las principales fuentes de
agua y decidir el tipo de uso adecuado y la protección en armonía con
las normas existentes.
q Aumentar la capacidad de almacenamiento de agua en las principales
lagunas de las montañas alto andinas y derivación para uso energético,
riego y consumo humano.
q Incorporar el substrato agua para la producción de especies
hidrobiológicos y aprovechamiento para forestación y reforestación de
laderas y valles interandinos.
Te invitamos ejercitar una actividad:
Siéntate en un lugar seguro y observa a tu alrededor… luego cierra los
ojos, relájate y déjate llevar por tus sentidos menos por la vista
(olfato, oído, gusto, tacto)... toma nota de todos los ruidos,
sensaciones y olores que sientas, fragancia de las flores, ruidos de
insectos, viento, sensación de calor o frío, cantos de aves, el sonido
de un río, etc… Abra los ojos, revisa tus anotaciones en tu cuaderno y
entenderás de la cantidad de vida y recursos que hay en la montaña,
diversidad que muchas veces no percibimos cuando sólo trabajamos con los
ojos abiertos cotidianamente.
Si en algo me he dejado entender recuerde de estos principios:
1. Decida y prepare su viaje con anticipación
2. Viaje y acampe en un lugar seguro y un área resistente
3. Disponga adecuadamente de tus desperdicios
4. Respete la fauna silvestre y cultivada
5. No olvide que el agua es parte nuestra y el sustento de la vida,
cuidémoslas!
6. Minimice el impacto de fogatas y tus actividades
7. Deje lo que encuentre tal como corresponde y asegure su protección
8. Sabemos que el agua vale mas que el oro sin embargo se utilizan
cianuro para extraer el metal, elemento químico que es contaminante
9. En la naturaleza todo está escrito, aprendamos a leerlas e
interpretemos su mensaje
10. Los seres humanos somos parte de los ecosistemas y su conservación
es nuestra responsabilidad.
Abner Chávez Leandro -
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