Una de las grandes responsabilidades social de las pymes,
específicamente, las venezolanas nuestro interés, es comprometerse en
que no se deteriore, contamine el entorno en donde se desenvuelven,
aspecto que ha dejado mucho que decir , pues es muy sabido que tal
responsabilidad poco se cumple a pesar de existir una ley, reglamento
que demanda el cumplimiento de ello.
En el presente artículos nos adentramos en resaltar la importancia del
rol de la pyme en hacer que esto sea una realidad que garantice
protección al medio ambiente, salud.
ASPECTOS BASICOS, ANÁLISIS
Nuestras líneas de investigaciones concerniente al rol de las Pyme en el
país, su participación, su desempeño, nos conlleva a resaltar la
importancia de que la gerencia encargada de su operatividad se
compenetre más en hacer cumplir su responsabilidad de no contaminar el
ambiente, tanto en el entorno donde operan como en el propio seno de la
empresa.
Afortunadamente gracias a la intervención del estado, a las exigencias
de las comunidades, a la enseñanza que imparten algunas universidades al
respecto, la conservación del medio ambiente y la protección ambiental
ha tomado gran importancia en el medio empresarial, actualmente ya nadie
pone en discusión la aplicación de políticas y programas ambientales en
el desarrollo de actividades pertenecientes a las pequeñas industrias
(PYME), y consideran la protección ambiental como factor esencial para
el desarrollo de las futuras generaciones.
El sector productivo mundial tiene en la innovación tecnológica una herramienta de inestimable valor para mejorar conjuntamente los aspectos financiero y ambiental de sus negocios de manera de situar el desarrollo económico dentro de un marco global ambiental.
El surgimiento de este nuevo paradigma tecno-productivo, asigna a los
aspectos de gestión, incluida la ambiental, una importancia especial.
Dentro de este panorama aparecen sectores internacionales, como los
entes financiadores de los programas de ajuste estructural, ejerciendo
influencia sobre las naciones en la definición y ejecución de políticas
en diferentes ámbitos, siendo el ámbito de convergencia el ambiental. La
creciente influencia de esta variable (entiéndase como la necesidad de
desarrollar una actividad productiva que minimice los impactos sobre el
ambiente y la salud) ha generado enorme impacto sobre la actividad
industrial.
Se puede notar, que la variable ambiental no se escapa de la realidad
económica y cada vez son más las empresas que dentro de sus políticas
establecen medidas y mecanismos que minimicen el impacto ambiental
provocado en su mayoría por sus procesos de producción, donde la
contaminación puede variar dependiendo de la especialidad de la
empresa, en el análisis realizado por Elizabeth Ortega “Desempeño
ambiental en los sectores conexos a la industria petrolera en Venezuela”
hace referencia a cada uno de los sectores en materia ambiental, afirma
que una empresa de manufactura es responsable directamente del impacto
que generan sus actividades sobre el medio ambiente, mientras que las
empresas de consultoría cumplen el papel de apoyo a las actividades de
producción y manufactura, la responsabilidad es compartida pero igual de
importante. En el caso de las empresas de servicio en campo la condición
puede ser doble, de responsables directos o de apoyo.
Por esto, en el caso de las empresas de manufactura, es posible llegar a
un análisis más detallado de su desempeño ambiental donde el cúmulo de
información se refiere exclusivamente a las propias actividades de la
empresa.
En el caso de las empresas de consultoría e ingeniería y construcción y
servicio en campo el número de variables que permiten calificar su
desempeño ambiental, es menor que en manufactura, debido a que gran
parte de la información recogida se refiere a las actividades de sus
clientes.
Como es sabido en Venezuela existe una Ley Penal del Ambiente, con su
respectivo Reglamento, es decir, surgió un compendio de normas
ambientales que han estimulado la planificación ambiental al interior de
las empresas mediante la elaboración y presentación de planes de manejo
o estudios de impacto ambiental ante las entidades competentes. Sin
embargo, no son escasas las oportunidades en las que estos documentos se
han quedado en letra muerta, siendo utilizados solamente con el fin de
obtener la licencia ambiental para el inicio de las actividades de un
proyecto.
En consecuencia, es urgente que las empresas promuevan acciones
encaminadas a adelantar procesos de gestión ambiental, ya que ésta no es
una responsabilidad exclusiva de las autoridades ambientales
competentes, sino que es un compromiso de todos los actores económicos,
sociales y políticos que inciden en la problemática, sabiendo que dicha
gestión debe estar encaminada al mejoramiento de la calidad de vida de
todos los ciudadanos, a la conservación de los recursos naturales y a la
atenuación de los daños al medio ambiente.
Las autoridades ambientales poseen los mecanismos necesarios y
suficientes para procurar que las empresas cumplan con la normatividad
existente, pero la autorregulación del consumo de recursos naturales por
parte de las mismas empresas, llegará a ser, con seguridad, un
instrumento más eficiente para la sociedad en general que lo que pueden
llegar a ser las normas, el control y las sanciones económicas por parte
del estado.
No cabe la menor duda, que la gestión ambiental empresarial ofrece entre
sus muchas ventajas el cumplimiento de las normas y la ejecución de
políticas y procedimientos que permitan alcanzar la eficiencia en los
procesos productivos, con base en la identificación, valoración y
prevención de efectos ambientales negativos, lo cual significa un avance
en la cuantificación y el uso eficiente de los recursos naturales además
del mejoramiento en las relaciones de la empresa con la autoridad
ambiental y lo que es más importante, con las comunidades afectadas que
cada día exigen más al estado y a las empresas el control y monitoreo
ambiental de las mismas.
Igualmente, el proceso de gestión ambiental se reflejará en una
disminución de los costos de los insumos relacionados con los recursos
naturales y un aumento favorable de la opinión pública que día a día
está más inclinada a consumir alimentos y productos de empresas
comprometidas con el cuidado del medio ambiente.
El programa de Gerencia de la calidad y productividad del Área de
postgrado de Faces de la Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela,
proporciona a sus participantes la necesidad de cumplir con esta
responsabilidad social, comprometiéndose que la gerencia de las empresas
donde operan estén atentas en todo lo concerniente a contaminación, en
lo que pueda afectar el entorno, tanto social, como interno.
Se analiza, las repercusiones, los efectos, causas que generan los
procesos operativos, en pro de la conquista de la calidad y
productividad, con el debido cuidado de evitar daños al entorno, al
medio ambiente, concretamente se les proporciona los conocimientos
básicos para garantizar una buena gestión ambiental. Los resultados
hasta el momento han sido positivos, por las empresas donde laboran han
tomado más responsabilidad de este compromiso.
Ing. Carlos Mora Vanegas - El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela) cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve amv12arrobahotmail.com
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