El factor productivo por excelencia de la era actual es el conocimiento.
Es éste el factor que sirve de apalancamiento al creciente y veloz
cambio tecnológico.
En una era signada por la explosión demográfica y la contaminación, la
tecnología será sin lugar a dudas fundamental para encontrar solución a
los problemas que han de aquejar al mundo entero.
Para las organizaciones de cualquier naturaleza, y muy especialmente
para las empresas generadoras de bienes y servicios, la gestión del
conocimiento, conjugada con la creatividad y capacidad innovativa
resulta a la claras un factor crítico a la hora de subsistir y competir
en los mercados globales.
Gestionar el conocimiento implica llevar a cabo las funciones de
planificación, organización, dirección y control, con el propósito y
objetivo de adquirir, generar y potenciar los conceptos e ideas
necesarias para mejorar la calidad y valor entregado a los clientes, al
tiempo que se incrementa la rentabilidad financiera de la empresa.
Ante un entorno en constante cambio y evolución es menester que los
integrantes de la organización, sean estos directivos o empleados,
posean conocimientos actualizados de las necesidades de los clientes y
consumidores, de sus requerimientos, y de las nuevas técnicas y métodos
de producción.
La gestión del conocimiento debe servir claramente para superar las
costumbres, sobre todo cuando ellas impiden la normal y efectiva
respuesta de la organización a los nuevos requerimientos del entorno. La
gestión del conocimiento será así crucial para superar los paradigmas
ineficaces, como así también aquellos mitos que dificultan el encontrar
respuestas a los nuevos y acuciantes problemas.
Los problemas que padecemos, no serán superadas con las ideas que
contribuyeron a generarlas, sino con nuevas e innovadoras ideas. Generar
esas nuevas ideas es la razón de ser de la gestión del conocimiento.
Las empresas se están planteando un reposicionamiento en cuanto al
“saber”. El conocimiento acumulado ha empezado a ser cuestionado, siendo
necesario contar con gente que pueda ver las cosas desde otra
perspectiva.
Las empresas que no logren actualizar y profesionalizar a su gente van a
quedar rezagadas y postergadas. Si bien la capacitación es uno de los
pilares en el desarrollo de los recursos humanos, sólo la formulación de
una política integral de personal hará posible un crecimiento
intelectual y operativo de los agentes de una organización.
Sólo se podrá hacer frente a las turbulencias de los cambios antes
mencionados con la gente mejor capacitada, flexible y alerta al cambio y
con una nueva y clara visión del negocio.
Capacitación
La capacitación en el orden laboral es el conjunto de actividades a
través de la cuales se incrementa el conocimiento y la aptitud de un
empleado en el desempeño de las tareas asignadas. Como bien dicen Juan
Carlos Ayala y Miguel Ángel Vicente, ninguna empresa o entidad puede
escoger entre capacitar o no hacerlo, la única posibilidad es elegir el
método.
La capacitación permite incrementar la productividad, contribuye a un
incremento de la moral, asegura la estabilidad de la organización y su
flexibilidad, contribuye a incentivar, reduce la necesidad de
supervisión y reduce notablemente los niveles de fallos o errores.
Así pues la capacitación es una actividad estratégica, contribuyendo
mediante la inversión en ella realizada a incrementar más que
proporcionalmente los rendimientos obtenidos.
Mejorar los conocimientos en cuanto a calidad, pero sobre todo capacitar
para la aplicación lleva a reducir el número de defectos por millón de
oportunidades, y con ello a incremento en los niveles de productividad,
acompañado como es lógico de una reducción de costos y una mayor
satisfacción de los clientes y consumidores.
No es lo mismo generar un mero conocimiento, que capacitar a alguien
para entender y comprender la necesidad del cambio, tanto personal como
de la empresa, a los efectos de obtener ciertos y determinados
resultados considerados fundamentales a los efectos de lograr una
ventaja competitiva.
En una era de constantes cambios es fundamental capacitar para
desaprender y volver a aprender cada vez con mayor velocidad y
flexibilidad. Los continuos cambios en el entorno obligan a modificar de
manera constante los paradigmas, de manera tal que éstos continúen
siendo útiles para el quehacer diario de la organización.
La capacitación no es un gasto sino una inversión y por tal motivo debe
ser planificada y proyectada como tal, previendo su rentabilidad y
siguiendo de cerca los resultados que ésta genera para la organización.
Inventarios de Recursos Humanos
Pocas empresas disponen de software destinado a llevar de manera
permanente información destinada a conocer que aptitudes y actitudes
tiene el personal existente en las mismas.
Cuáles son sus experiencias, sus conocimientos, sus gustos, sus
capacidades, sus entrenamientos. Ante la necesidad de planificar de
manera continua las necesidades tácticas y estratégicas de personal para
el futuro, es fundamental saber con que capacidades humanas y cuales hay
que generar internamente o bien conseguir del exterior.
Empresas hoy muy bien posicionadas pueden carecer de las capacidades
humanas necesarias para afrontar el futuro no sólo a mediano y largo
plazo, sino inclusive a corto plazo. Se dispone de personal para
ejecutar eficientemente los actuales procesos productivos, la pregunta
es:
¿ éste personal cuenta con los conocimientos, experiencias y
aptitudes para los nuevos sistemas de trabajo que ya se están
implementando en la industria? Si los recursos humanos representan uno
de los activos más preciados, sino el más, en toda empresa, el hecho de
que sus capacidades puedan quedar rápidamente obsoletas debe ser motivo
de preocupación.
Los activos intelectuales representan en gran medida esa capacidad del
personal obrero, administrativo y directivo para hacer frente a las
nuevas realidades y desafíos. En la medida que el personal no disponga
de esa capacidad de reaccionar rápida y eficazmente a las nuevas
circunstancias la empresa estará en problemas.
Nuevos métodos y materiales de construcción, nuevos servicios en la
banca y las finanzas, nuevos medios para hacer publicidad, nuevos
tratamientos médicos, nuevas formas de cultivo, nuevos sistemas de
producción, son todos ellos apenas una muy pequeña muestra de los
cambios que día a día modifican las exigencias sobre las necesidades en
materia laboral.
El personal para continua siendo productivo y competitivo debe renovar
de manera continua sus conocimientos y capacidades. Ello genera una
nueva posibilidad de negocios en materia educativa: la capacitación y
entrenamiento destinado a la reeducación continua para la
competitividad.
Readaptar de forma constante los paradigmas, entrenar en las
nuevas disciplinas y requerimientos tecnológicos (máquinas e insumos),
capacitar en calidad, productividad, planificación, trabajo en equipo,
motivación y liderazgo.
Gestionando las experiencias
En toda organización con el transcurrir del tiempo y la incorporación de
nuevo personal se acumulan experiencias, la cuestión es hacer explícito
ese cúmulo de experiencias a los efectos de que las mismas le puedan ser
útil a la organización y a sus integrantes en el cumplimiento de sus
funciones.
Mediante reuniones planificadas y organizadas, bajo la dirección de un
facilitador es factible ese intercambio de experiencias, ya sea que las
mismas hayan tenido lugar dentro de la organización, o fuera de ella en
otras empresas, como proveedor de servicios o como consumidor de los
mismos.
Las empresas no pueden continuar vilipendiando las experiencias y
vivencias laborales de su personal. Estos son poseedores siempre de
experiencias únicas y particulares, las cuales pueden ser transferidas y
compartidas con el resto del personal, contribuyendo de tal manera a la
conformación de una inteligencia grupal.
La suma de experiencias, conocimientos y aptitudes individuales no
llegarán nunca a ser tan fuertes y determinantes como lo es la
inteligencia grupal. Para hacer ello factible es esencial una
comunicación de excelencia.
Esta comunicación concebida como la libre y fluida transmisión de
conocimientos, experiencias, datos e información es mucho más que la
consideración de los medios utilizados para hacerla realidad. Implica
una postura, una decisión y una cultura, la cual es conveniente que vaya
acompañada de los medios que la hagan más efectiva. Por ello hoy la
utilización de los sistemas de computación como facilitadores de
comunicación y archivo de información resultan críticos, por cuanto
ayudan a generar resultados relevantes para la organización.
La diversidad como elemento fertilizante
Sumar nuevas experiencias, nuevos visiones, nuevas perspectivas,
generando de tal modo nuevas posibilidades de lograr una “fertilización
cruzada” entre los integrantes de una organización permite generar
nuevos y poderosos paradigmas, nuevas y fecundas ideas, resultando de
ello una mayor creatividad y consecuentemente un mayor grado de
innovación.
Integrantes del personal de diferentes sexos, edades, etnias,
religiones, regiones, y cuando es posible y necesario de diferentes
nacionalidades, de diferentes profesiones, provenientes de distintos
tipos de empresas e industrias y de diferentes centros académicos, le
dan a una empresa el contexto para generar una mayor y más variada
generación de ideas.
Para una empresa tener personal directivo proveniente de una misma
universidad implica encerrarse dentro de determinadas ideas y dogmas,
impidiendo evolucionar en otras direcciones.
De igual forma cualquier composición de personal que tienda a la similitud implicará imposibilidad de crecimiento y diversificación para la empresa. Cuanto mayor sea el grado de similitudes mayores son los riesgos para una organización. Por tal motivo la diversidad debe ser considerada como un factor crítico para la competitividad sustentable de la empresa.
Si todo el personal posee una misma perspectiva y responde a
similares paradigmas, la organización se verá imposibilitada de generar
nueva ideas y conceptos, su poder creativo estará notablemente
empobrecido y la falta de diversidad le impedirá comprender los cambios
del entorno.
Provocando el proceso dialéctico
La mejor forma de avanzar en materia de conocimiento es teniendo siempre
presente que toda idea deberá enfrentarse a su opuesta, para de allí
surgir una nueva idea que sea una síntesis superadora de dichas
contradicciones. Cada individuo, grupo de individuos y la organización
deben estar sensibilizados y propensos a recepcionar la crítica y las
contradicciones entre la teoría y la realidad, a los efectos de hacer
posible el crecimiento y la evolución del pensamiento y de los
conocimientos.
Anclarse a una idea, congelar conceptos, evitar o rechazar las críticas
o la oposición, cerrar la mente, evitar lo diferente, son todas
tendencias que congelan un estado de conocimiento, lo cual puede
terminar siendo suicida para una organización.
Una organización y sus integrantes deben estar siempre dispuestos a
poner a prueba sus paradigmas, sus conocimientos, sus ideas y conceptos,
procediendo a descartar sistemáticamente aquellas que dejan de ser útil
para el desempeño competitivo de la empresa.
Las ideas rígidas tienden a “quebrarse” arrastrando a las
organizaciones, en tanto que las ideas flexibles permiten a una
organización reacomodarse constantemente a las nuevas circunstancias y
situaciones. El lema es “readapte sus ideas si pretende seguir siendo
útil a su organización y quiere que ésta lo sea para el mercado”.
El poder de la informática
La informática bajo su nueva concepción estratégica debe apuntar a
facilitar la comunicación entre los individuos de la organización, debe
hacer factible una óptima gestión del inventario de los recursos
humanos, posibilitando la acumulación de conocimientos y experiencias,
teniendo que permitir saber que ocurre en el entorno, captando
especialmente las alteraciones del mercado y del gusto de los
consumidores.
Un sistema informático que no haga posible los aspectos enumerados en el
párrafo anterior no posee valor estratégico para la organización,
impidiendo el desarrollo de la inteligencia grupal, la cual como antes
se dijo es un factor crítico para la competitividad de las empresas.
Disponer de sistemas meramente contables y financieros, responde a la
primera fase en la evolución de la informática y de la gestión
empresaria. Hoy cuando la competencia se ha globalizado y los cambios
están en permanente aceleración es menester adecuar los medios para la
generación de valor agregado y toma de decisiones.
Conclusiones
Nuevas épocas hacen necesarias nuevas formas de pensar y ver la
realidad. Las ideas que ayer fueron útiles hoy lo más seguro es que ya
no lo sean. Quienes pretendan seguir siendo competitivos manejando
conceptos perimidos dejarán de tener la capacidad de confrontar con
posibilidades de triunfo en la nuevos campos de competición.
Ante el cambio a las organizaciones para seguir siendo factibles sólo le
cabe una posibilidad: modificar positivamente sus conocimientos y
posturas de frente a las nuevas realidades. Es necesario reconstruir
constantemente las ideas y conceptos para hacer viable la organización
en el mediano y largo plazo.
Los gustos y necesidades de los consumidores se alteran, el
funcionamiento de la economía también, los cambios sociales,
tecnológicos, científicos y políticos repercuten día a día, haciendo del
mercado un factor en continua evolución. De allí la imperiosa necesidad
de gestionar los conocimientos como una forma de dar respuesta al cambio
continuo. Es así como la gestión del conocimiento y la gestión del
cambio se entrelazan en la búsqueda de la adaptación competitiva de la
empresa a su entorno.
La gestión del conocimiento debe ir mucho más allá de la reacción a los
cambios que se generan, para pasar a ser artífice de la promoción del
cambio, generando nuevas reglas de juego.
Aclaración: Para una mayor información sobre estas y otras ideas del
autor, se invita a visitar: http://www.degerencia.com/mlefcovich
Bibliografía
Dirección de Organizaciones – Larocca / Vicente – Ediciones Macchi –
1993
Gerencia Moderna – Robert Séller – Ediciones Macchi – 1994
Administre el conocimiento – Probst / Raub / Romhardt – Prentice Hall –
2001
Productividad Total – John G. Belcher – Editorial Granica – 1991
PNL – La nueva ciencia de la excelencia personal – Harry Alder –
Editorial EDAF – 1994
Los Siete Hábitos de la Gente Eficaz – Stephen R. Covey – Editorial
Paidós – 1989
Dr. Mauricio Lefcovich - Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. mlefcovicharrobahotmail.com
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