EL EQUIPO GANADOR DE LA INNOVACIÓN
Suscríbete GRATIS al boletín y recibe:
10 ebooks con las lecciones empresariales más representativas de Jack Welch, Kenichi Ohmae, Michael Newman y otros exitosos líderes de primer nivel en el mundo de los negocios...
Al pulsar aceptas los términos de uso y la política de privacidad
06-2006
Muchas de las personas que son propietarias de empresas, empresarios, y
ejecutivos de organizaciones encuentran que los Cursos, Talleres y
Seminarios de Innovación y Creatividad son “mas bien teóricos”, o lo que
es lo mismo: “pocos prácticos”.
Estas personas que están al frente de sus organizaciones tienen que
alcanzar resultados ya que no son subsidiados.
Existe por un lado la “ciencia pura” que se desarrolla habitualmente
dentro del ámbito académico y de investigación y no siempre – dentro de
las distintas culturas latinoamericanas – la misma es integrada con la
“ciencia aplicada”.
Otras comunidades, especialmente las más desarrolladas son muy efectivas
en cuanto a integrar eficientemente la “teoría con la práctica”, como es
el caso de los Estados Unidos de Norteamérica, Japón y Alemania entre
otros.
Hemos aprendido que las personas “prácticas” – como lo son los
empresarios – usualmente se sienten cómodas familiarizándose con nuevas
formas de hacer las cosas a través de ejemplos y vivencias, en lugar de
escuchar disertaciones y charlas de terceros.
Por lo tanto vamos a relacionar lo que viven aquellos que tienen la
necesidad imperiosa de Innovar, con algo con lo que todos estamos muy
expuestos casi todos los días en nuestras vidas: el fútbol como deporte.
Es bien aceptado el hecho de que en la naturaleza y mas precisamente en
el ecosistema cada especie tiene un rol bien definido con
características importantes para el desarrollo y permanencia de cierta
actividad.
En la naturaleza humana existe también este reparto y división de roles,
lo que la teoría social evolucionista ha denominado como los procesos de
“diferenciación”.
Existen siempre personas que tienen ciertas habilidades, conocimientos y
competencias que les permite desenvolverse con mayor comodidad en
Ciencias Exactas, mientras que otras tienden a descollar en las Ciencias
Sociales y finalmente otros en las Artes.
Desde el punto de vista Profesional dichas personas, según su
orientación vocacional, sus necesidades, intereses y preferencias se
inclinarán hacia el estudio de diferentes carreras: Ingenieros,
Abogados, Contadores, Psicólogos, Pedagogos, Médicos, Diseñadores,
Actores, Músicos, Técnicos etc.
¿Donde se encuentran todos estos profesionales, técnicos, supervisores,
y trabajadores en general? Todos estos trabajadores de variadas
profesiones y oficios y muy entendidos en sus respectivas áreas de
conocimiento, se encontrarán trabajando unidos y en pos de alcanzar un
objetivo común en las organizaciones y empresas.
Dada sus particulares características, los distintos empleados y
trabajadores tendrán mayores fortalezas en determinadas áreas, es decir,
en “sus áreas”, es allí donde serán mucho más efectivos y eficientes ya
que su “formación profesional” les permitirá “desde su trinchera”,
realizar un aporte más significativo para la organización.
Es decir, se comienza a conjugar las competencias personales con
el rol que han de desempeñar.
Relaciones entre lo que sucede dentro de una “Empresa” con el
funcionamiento de un equipo de Fútbol
Un ejercicio quizás muy didáctico para entender “el ambiente
empresarial”, es tomar como ejemplo un equipo de fútbol donde existen
diferentes puestos en su organización en la cancha. Si nos remontamos a
una generación atrás vemos que existían muchas cosas en común entre “la
empresa y el equipo de fútbol”.
Los equipos estaban conformados de manera estática y muy estructurada.
Tanto la “U” como el Colo-Colo, River Plate y Boca Juniors contaban con
un plantel que repetía su formación domingo tras domingo.
El arquero titular podía desempeñarse en ese puesto por muchos años, y
lo mismo sucedía con los defensores, los jugadores del medio campo y los
delanteros, quienes se repetían en sus puestos, partido tras partido.
Muchas “delanteras” repetían a sus cinco jugadores dentro de la
misma formación año tras año, y tal es así que muchos recuerdan los
nombres de todos esos delanteros con sus diferentes puestos (roles) que
se repetían en el tiempo. ¿Qué es lo que sucedía en las empresas y
organizaciones en aquél entonces? También se repetían los roles y
puestos por muchos años.
Las personas se afirmaban en la empresa – y en sus puestos - como
resultado del simple transcurso del tiempo; esto recibía el nombre de
seniority. Y los nuevos jóvenes ingresantes sabían que tenían que pagar
un “derecho de piso”, hecho que también se presentaba en las empresas.
¿Que es lo que sucede hoy día en el fútbol? Los más antiguos ya no gozan
de seniority ni tampoco de los mejores pagos. Son los jugadores más
jóvenes los que comienzan a tener mayor peso en la formación de los
equipos y también tienden a ser mejor remunerados que los más
“antiguos”.
En las empresas también sucede algo parecido; las personas más
jóvenes están reemplazando cada vez de manera más temprana al personal
más antiguo. Incluso el personal superior ya no llega a jubilarse dentro
de la empresa donde ha desempeñado la mayor parte de su carrera laboral.
A los 45 o 50 años son expulsados o se auto-expulsan (ver el libro:
“Suicidio Profesional o Asesinato Organizacional” – 2003).
Este fenómeno es explicado en la “teoría” a través de las importantes
contribuciones de Burns & Stalker (1961) y de Eric Trist (1958). Esto
autores muestran como la organización mecanicista- independientemente de
que se trate de una empresa o de un equipo de fútbol – necesitan
movilizarse más orgánicamente operando con más flexibilidad como medio
de adaptarse a las nuevas y cambiantes situaciones del contexto.
Ya no se trate de organizarme de una única y mejor manera de acuerdo a
lo que yo tengo en “mi cabeza” (en la empresa o dentro del equipo de
fútbol) sino que más bien tengo que tener en cuenta al contexto y “al
otro” (el contendor, el Cliente, los proveedores, entre otros).
Los distintos participantes organizacionales dentro de las empresas hace
una generación atrás repetían sus actividades dentro de sus roles y ello
se sostenía en el tiempo, al igual que los jugadores. Mucha gente se
pregunta hoy día dentro del mundo empresarial en Latinoamérica respecto
de la necesidad de “flexibilizar” o no la relación laboral.
En realidad la pregunta que debemos formularnos es ¿Qué es lo que
podemos hacer en Latinoamérica cuando otras empresas en otros países más
competitivos ya han flexibilizado su relación laboral y acuerdos de
trabajo? ¿Podemos continuar siendo rígidos e inflexibles? ¿Podemos
mantener a nuestra empresa con el mismo organigrama de hace unos 30 años
cuando se operaba dentro de contexto estables?
Veamos que es lo que han hecho los equipos de fútbol que son exitosos.
En primer término son una minoría los jugadores que son considerados
como “titulares”. Los jugadores son contratados y “adquiridos” por
equipos de fútbol que compiten duramente entre ellos, incluso dentro de
su propio escenario local. Las empresas hacen algo parecido a través de
“head-hunters”.
Lee Iacocca deja Ford Motor Company para trabajar en Chrysler
Corporation, y algo parecido hacen los jugadores de fútbol. Y lo
importante es observar como las recompensas – y también los castigos –
cada vez están más fuertemente relacionados con la teoría del
condicionamiento de Skinner: las recompensas son casi “inmediatas” y a
corto plazo.
Y los castigos también lo son; la mayor parte de los Directores
Técnicos de fútbol no tienen ninguna duda de excluir a algún jugador
incluso durante el transcurso de un partido si es que no está satisfecho
con su producción.
En los países más desarrollados los empresarios trabajan dentro de
un contexto donde pueden seguir un esquema similar dentro de lo que se
conoce como marco de flexibilidad laboral, algo que no está presente
dentro del mundo empresarial en muchos países latinoamericanos.
En la Argentina un empleado que dormía en el trabajo tuvo que ser
indemnizado por la empresa, y también una empresa ha tenido que
indemnizar a una persona que trabajaba bajo efectos del alcohol; más
aún, el fallo judicial en este último caso señaló que era tarea del
empresario darle asistencia a través de un profesional al empleado que
le gustaba alcoholizarse en el trabajo.
Un número muy importante de empresarios argentinos han manifestado que
uno de los principales motivos de su falta de eficiencia y
competitividad tiene que ver con la rigidez de las regulaciones en
materia laboral. Y en un seminario desarrollado a fines del año 2005 la
mayoría de los empresarios destacó que la salida de dinero, la
consiguiente reducción de Clientes y los altos costos laborales e
impositivos los obligó a reducirse en tamaño y personal.
Pero lo más dramático resultó por el hecho de que algunos pocos
empresarios que manifestaron tener oportunidades de crecimiento
prefirieron optar por no ampliarse ya que “ampliar su empresa no le
producía mejores resultados” sino mas bien en cambio tendrían mayores
dolores de cabeza.
Hoy día la Argentina y Chile exportan productos prácticamente dentro del
mismo orden en cuanto a su valor; unos 40 mil millones de dólares
anuales.
Pero hay que tener en cuenta que la Argentina cuenta con un número
mayor de recursos naturales; un mercado interno que es mayor lo que
tendría que ayudarle en cuanto a la aplicación de los principios y las
ventajas de la economía de mercado; y finalmente el valor agregado de
los productos exportados por Chile supera largamente al de los productos
que exporta la Argentina.
Algunos dicen que tiene que ver con aspectos económicos mientras que
nosotros sugerimos que mas bien tiene que ver con aspectos organizativos
que se relacionan con como funcionan las empresas en la Argentina a
comparación de cómo lo hacen en Chile.
Ante muchas de las dificultades que confronta el empresario Argentino, y
durante un Taller realizado hace unos dos años atrás, algunas
conclusiones giraban alrededor de la siguiente sugerencia. En la
Argentina no existe gerenciamiento.
Cuando en los Estados Unidos de Norteamérica se crean las
“escuelas de negocios” como es el caso de Harvard University se
privilegia el gerenciamiento puesto que “ningún barco puede llegar a
buen puerto sin ser manejado por un timonel”.
Se sabe que una empresa argentina cuando cuenta con una planta de
mas de 10 personas, pasa a tener como número “11” a un delegado sindical
cuya productividad “tiende a cero” (como lo dirían los matemáticos”. Y
todos sabemos a través de los excelentes trabajos de Hawthorne” en la
década de los años 30 del siglo pasado, la importancia que tienen los
grupos – por encima de los líderes – en establecer las normas de
productividad.
Si “alguien” puede producir cero quien produce “una única unidad”
trabaja muchísimo más; en realidad su producción – respecto del que no
produce – es infinitamente más grande. Y por supuesto quien produce
solamente dos unidades produce 100 por ciento más del que produjo una
sola unidad de modo que los estándares – tan bajos – hacen ineficiente
incluso a la mejor empresa u organización.
En Chile existen reglas de juego claras dentro del mundo de las empresas
que son conocidas por los distintos participantes, algo que no está muy
explícito en la Argentina. La libertad es entendida muchas veces en la
Argentina como el derecho de “hacer sin límites”.
Existen experimentos muy interesantes que muestran la importancia de
contar con reglas de juego claras; en Chile una frase común y muy
aceptada dentro de la sociedad empresaria es “marcar la cancha”. Incluso
la Innovación está ligada con ciertos aspectos que tienen que ver con la
necesidad de cierto orden o establecimiento de “parámetros”.
Un número importante de empresarios pequeños y medianos de la
Argentina han manifestado que muchas de sus penurias tienen que ver con
la “multiplicidad de juicios laborales” que han perdido y que han puesto
a la empresa cerca de una situación Terminal.
¿Pueden ustedes imaginarse una situación donde un Director Técnico de
fútbol no pueda modificar la conformación de su equipo? ¿Piensan ustedes
que un Director Técnico puede acercar a su equipo al triunfo cuando no
puede manejar las consecuencias resultantes respecto de si se entrenan o
dejan de entrenar sus jugadores?
¿Creen ustedes que un Director Técnico puede ser exitoso si no puede
llegar a cambiar la posición de sus jugadores? ¿Qué sucedería si en
todos los partidos el Director Técnico asumiera siempre –
independientemente del contendor que tenga por delante – el mismo
esquema táctico (4-2-4 o 4-3-3)? ¿Puede un Director Técnico llevar a su
equipo al triunfo si no puede sugerir el cambio de jugadores durante un
partido?
En la Argentina tenemos un largo camino por recorrer si es que queremos
ser realmente competitivos y queremos generar trabajo genuino donde el
trabajo “de alguien” pueda ser pagado gustosamente por otra persona, por
el hecho de que ha agregado valor.
En realidad para lograrlo lo único que tiene que hacer la
Argentina es lo que hizo durante muchos años del siglo XIX y del siglo
XX lo que la ha llevado a ser uno de los 10 países más ricos del
planeta.
Pero parece que a partir de cerca de mediados del siglo pasado la
Argentina ha empezado a hacer las cosas que imposibilitan no solo llegar
al éxito sino que la acercan cordialmente al fracaso. El economista
Rostow mostró que en los años 30 del siglo XIX la Argentina disfrutaba
de la misma riqueza económica que Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Hoy
día se encuentra posicionada muy alejada de estos países.
Vamos a contar aquí con la importante contribución del innovador
empresarial de nacionalidad Chilena, Carlos Peña Rodríguez. Carlos se
explaya en algunos detalles adicionales que son muy importantes y que
todo empresario que desee ser exitoso debe tener en cuenta. Le cedemos
entonces la palabra al empresario innovador Carlos Peña Rodríguez.
Por supuesto que el arquero es quién esta mejor preparado para “trabajar
en el arco”, un delantero “tendrá el arco en su mente” para hacer los
goles en cuanto encuentre la oportunidad propicia, un defensa detendrá
de la mejor forma los avances del equipo rival, un medio campista será
quien tenga las mejores condiciones para retener el balón y para crear y
habilitar con pases llenos de intención a sus compañeros delanteros.
Así es, cada uno en su función avanzando o retrocediendo, atacando o
defendiendo, sin embargo; pese a sus características funcionales tan
diferentes, todos ellos tendrán un objetivo común muy claro: JUGAR A
GANAR EL PARTIDO y poner en el cumplimiento de este objetivo, lo mejor
de cada uno de sus integrantes. Es decir, aportar desde sus respectivos
puestos, “jugársela”, “mojar la camiseta”, también deberán poseer una
“actitud ganadora”, motivación al logro de los objetivos.
De motivar, dirigir, orientar y controlar que el objetivo se cumpla se
encargará el Entrenador del equipo, él cumple esta importante y
fundamental función.
Él debe tener muy claro el objetivo y la estrategia a aplicar
dependiendo del actuar del equipo rival. El entrenador debe conocer a
cada uno de sus jugadores y saber en que puesto y circunstancias rinden
mejor, si actúan bien bajo presión para que el todo, que es el equipo se
potencie y pueda obtener resultados increíbles.
También el Entrenador debe conocer a sus “rivales”, detectar las
fortalezas y debilidades de cada puesto para evaluar y elegir a sus
jugadores más indicados para enfrentar con mayor probabilidades de
éxito, cada partido.
Cada partido será diferente en todo sentido. El Entrenador no está
en el fragor mismo del partido, ya que el dirige desde fuera de la
cancha.
Dentro de la cancha, deberá haber un líder, alguien que debido a sus
condiciones personales – más que funcionales- tenga la capacidad de
motivar, arengar y dirigir al resto de sus compañeros al triunfo. Nos
estamos refiriendo por supuesto al “Capitán del Equipo”
El Capitán asignado por el Entrenador será el “Líder Formal” del equipo,
el que tiene la “jineta” o brazalete en su brazo, el que tiene la
autoridad que le proporciona su cargo. Sin embargo, dentro de la cancha
puede existir también “otro líder”, aquel que por su personalidad,
temperamento, simpatía o “garra” para enfrentar cada partido, reta de
forma espontánea sus compañeros cuando no aportan o descuidan sus
funciones, los protege, los calma, etc. .
Este líder, es un Líder Natural y lo más importante, será que “ambos
líderes” estén correctamente alineados en el objetivo principal que será
ganar el partido y llevar a su equipo a jugar cada partido como si fuese
el último. De esta forma, de seguro tendrán muchas posibilidades de
otorgar un gran espectáculo a los espectadores, complacer y hacer saltar
desde sus asientos a sus hinchas y a base de todos estos esfuerzos y
actitud, ganar campeonatos, es decir serán Campeones.
Si me permiten quisiera hacer un paralelo entre lo futbolístico y lo
empresarial, presentando una breve comparación:
|
FÚTBOL
EMPRESA
|
|
|
|
Equipo
Empresa
Jugador
Trabajador
Equipo
Rival
Competencia
Capitán
del Equipo Líder
Formal (Jefe)
Entrenador
Gerente
Público
Clientes
Hinchas
Clientes cautivos
Delanteros
Vendedores
Arquero
Unidad
de Control
Defensas
Unidades de Apoyo
Medio
campistas
Creativos
Campeonato
Mercado
Árbitros
Organismos Fiscalizadores
Campeón
Líder
Pelota
Producto
o Servicio
Gol
Venta
|
Por
supuesto que debe haber miles de otras comparaciones, como
asimismo, otras tantas interpretaciones. Les dejo ese desafío.
¿Qué tiene que ver todo esto con la Innovación?
El Fútbol es un deporte muy conocido por todos y muy difundido a
nivel mundial. La FIFA - Federación Internacional de Fútbol
Asociado- tiene más países asociados que las Naciones Unidas por
lo que se puede intuir que es un deporte conocido por gran parte
del planeta.
Un Equipo de Fútbol debe innovar partido a partido, realizar
variaciones en su juego, ya que las fórmulas no pueden repetirse
en demasía, ya que los equipos rivales (competencia) conocerán
su actuar predecible y estarán mejor preparados para enfrentarlo
con altas posibilidades de éxito. Por lo tanto, nuestro equipo
debe sorprender con cambios en su formación, con la aplicación
de nuevas jugadas o, dejando libres a los “creativos”.
El Fútbol es un deporte colectivo que ejemplifica muy bien lo
que sucede en las organizaciones o empresas. Si alguien quisiera
analizar con mas detalle este aspecto, de seguro, cada puesto en
el fútbol, podría constituir un manual por si mismo, analizando
su símil en los puestos de trabajo o funciones en las
organizaciones.
Convengamos -en forma simplificada- a la Innovación como: El
proceso de transformación y materialización de las Ideas en
nuevos productos y servicios que salen al mercado ó, modifican
los procesos internos de las organizaciones.
La innovación no es algo espontáneo que ocurre al azar. La
innovación es un proceso consciente para el cual se prepara la
organización y tiene como finalidad, diferenciarse en forma
positiva de la competencia. Para que la Innovación ocurra, no
basta solamente con Ideas, ni siquiera si son buenas o muy
buenas.
La
Innovación toma cuerpo y verdadera dimensión cuando las Ideas son
analizadas, evaluadas, revisadas, enriquecidas, etc., etc,. Si alguna de
las ideas sale airosa de este proceso de “racionalización” y es factible
de materializarse y transformarse en el nuevo producto o servicio
percibido en la mente creativa, entonces y sólo entonces viene el
proceso de implementación y salida al mercado de este nuevo producto o
servicio.
LOS DOS HEMISFERIOS DE LA INNOVACIÓN
Sobre el proceso de Innovación, podríamos señalar que está dividido en
dos grandes zonas, la de la Inspiración y la zona de la Transpiración o
mejor dicho,
si tomamos
como ejemplo los hemisferios del cerebro es posible llegar a decir que:
El proceso de la Innovación comienza con el lado derecho del cerebro
(creatividad) ya que todo parte por la generación de ideas creando por
supuesto, un ambiente propicio para que este importante proceso se lleve
a cabo con libertad y sin restricciones a priori.
Esta primera
etapa de la innovación puede asimilarse a millones de espermatozoides en
búsqueda del óvulo que permita la fecundación para generar una nueva
vida que para efectos de esta comparación sería la creación de un nuevo
producto o servicio.
Una vez que se
haya generado la materia prima de la innovación que son las ideas,
vendrá la segunda etapa que corresponderá al análisis y selección de
aquellas ideas que más se ajustan a los objetivos de la organización. En
esta segunda etapa, se debe actuar con el lado izquierdo (analítico), es
decir con la parte racional que nos permita analizar y evaluar para
luego discernir y seleccionar las mejores ideas para ser implementadas.
Si bajo este prisma que contempla para el proceso de Innovación dos
etapas claramente definidas, es decir la etapa creativa (Ideas) y la
etapa analítica (Evaluación y Selección de Ideas), podemos deducir que
la innovación depende de la colaboración de dos tipos de personas o
profesionales, aquellos eminentemente creativos y aquellos más
racionales y analíticos.
Estamos
hablando de la participación de todo el personal de la organización en
el proceso de Innovación.
Una exitosa gestión de la Innovación debe contemplar la participación de
todos los trabajadores de la organización o empresa ya que los creativos
o mayores generadores de ideas, necesitarán de todo el resto de la
organización para concretar dichas ideas, transformándolas en nuevos
productos que salen al mercado y se vendan.
Todo el
personal de la empresa será importante en el proceso de Innovación, sean
estos trabajadores de producción, administración, servicios o ventas en
todos los rangos jerárquicos debe haber un claro e internalizado
compromiso con la Innovación.
Para
lograr un verdadero éxito en este proceso, el compromiso genuino y
reconocible de manera ejemplar debe estar dado por la máxima autoridad
jerárquica de la empresa u organización, el resto de los trabajadores se
comprometerá con el proceso solo si ve que sus superiores predican con
el ejemplo. La motivación y la preparación para el cambio serán
esenciales para lograr un real éxito.
El esfuerzo de cada uno de los trabajadores ocupando los dos hemisferios
del cerebro logrará posicionar a su empresa en un sitio relevante y
encontrarán la diferenciación tan importante y necesaria en un mundo
absolutamente competitivo y cada día más pequeño.
Como en nuestro símil entre el Fútbol y la Empresa, todos somos
importantes a la hora de innovar, desde el arquero hasta el delantero,
ese es nuestro equipo y todos tenemos claro que, cuando salgamos a la
cancha, fuera ella de fútbol o una empresa, saldremos ¡A GANAR!.
Muchas gracias por compartir.
Eric Gaynor Butterfield y Carlos Peña Rodríguez - Ph. D. (abd) -
Presidente The Organization Development Institute International,
Latinamerica (Board member de The Organization Development Institute-
Worldwide)
www.theodinstitute.org
informesarrobatheodinstitute.org Carlos Peña Rodríguez
Socio Principal de Gerencia Creativa Ltda.
cfprcfprarrobayahoo.com