Fideicomisos financieros. La revolución silenciosa que está cambiando el negocio bancario.

Autor: Sebastián Laza

EL ENTORNO FINANCIERO Y LOS MERCADOS

07-2006

El negocio bancario tradicional está cambiando. De ser captadores de depósitos (de individuos y empresas) y prestamistas de dichos fondos (negocio de spread o diferencia entre tasa pagada a los ahorristas y tasa cobrada a los tomadores de crédito) los bancos comerciales están pasando de a poco a ser originantes de carteras de crédito (personales, prendarios, hipotecarios, tarjetas de crédito) que luego comercializan en la bolsa a través de fideicomisos financieros generalmente por ellos administrados.

La nueva operatoria se denomina securitización, y consiste en la emisión de títulos respaldados por dichas carteras de crédito, que les permite a los bancos obtener fondos frescos que nuevamente originarán créditos que posteriormente se volverán a securitizar (o titulizar, son sinónimos) dando continuidad al ciclo. Es decir, del negocio de spreads, los bancos están pasando al negocio de las comisiones: por administar carteras securitizadas, por administrar fideicomisos financieros, entre otros nuevos nichos de mercado.
 
¿Y ésto es bueno o es malo? Sin dudas, para la liquidez de nuestro sistema financiero es muy bueno. Porque ayuda a superar un viejo trauma de nuestra banca minorista, el descalce entre depósitos y créditos del sistema. Sucede que los bancos toman depósitos (cuenta corriente, caja de ahorro, plazo fijo) generalmente a plazos menores al año y dan créditos en muchos casos con plazos muy superiores al de dichos depósitos, poniendo en riesgo la capacidad de respuesta del sistema ante corridas bancarias. ¡Si sabremos en Argentina de corridas bancarias!
 
Según el sitio Notibancos.com, los fideicomisos financieros son instrumentos que hoy presentan un creciente grado de aceptación en la plaza local para ser utilizados como alternativa de financiamiento (por los fiduciantes) o bien como alternativa de inversión (por los beneficiarios). Tal es así que en 2005 el volumen de emisión de estos instrumentos triplicó al del año anterior.

[http://www.gestiopolis.com/estilos/primer-scroll.htm]

Durante 2005, la estructuración de fideicomisos financieros alcanzó los $ 5.147 millones en todo el país, cifra que equivale al 35% del incremento que registraron los préstamos al sector privado en ese mismo período. En tal sentido, cabe señalar que en la actualidad el stock vigente de fideicomisos financieros ya representa más del 10% del stock de préstamos bancarios al sector privado. Y la tendencia es hacia el crecimiento sostenido en los próximos años.
 
¿Pero qué es esto de fiduciantes, beneficiarios, etc? El fideicomiso financiero se estructura alrededor de tres actores básicos:
 
ü el fiduciante: (o sea la entidad que originalmente otorga el préstamo, generalmente un banco, pero también casas de electrodomésticos, empresas de tarjeta de crédito, etc.),
 
ü el fiduciario: (la entidad, generalmente un banco, que se encarga de la emisión de títulos-valores respaldados por las carteras de crédito originadas por los fiduciantes, incluyendo préstamos relativamente homogéneos -similares tasas, plazos- de distintas provincias, individuos, etc.)
 
ü el beneficiario: (los inversores en los títulos emitidos por los fideicomisos, títulos que como dijimos están respaldados por el flujo de fondos de las carteras de crédito originales)

Los bancos como fiduciantes

Según un informe del BCRA, los bancos vienen participando fuertemente como fiduciantes. Por ejemplo en 2005 el ranking (en función al volumen de emisión) era: primero los bancos con un 62% del volumen emitido, seguidos por las compañías de venta minorista (Frávega y otros) con un 19%, y luego, por las entidades financieras fuera de la órbita del BCRA con un 15% y por otras instituciones con un 4%.

El mismo informe del BCRA señala que los activos más utilizados para estructurar estas obras de ingeniería financiera son: los créditos personales (42%), los cupones de tarjetas de crédito (11%), los préstamos hipotecarios (10%), préstamos comerciales (10%), y otros activos (27%).

Los bancos como fiduciarios

En segundo lugar los bancos también manejan otra de las patas de este negocio (la administración del fideicomiso), el 93% de los fondos que conforman los fideicomisos financieros vigentes hoy son administrados por bancos, lo que les redunda ingresos vía comisiones por dicha tarea.

Los bancos como beneficiarios

En tercer lugar, los bancos también son los grandes inversores en dichos instrumentos (beneficiarios), según el BCRA quienes más invierten en fideicomisos financieros son: los bancos con un 60% del stock, seguidos por las AFJP con un 8% del stock y los fondos comunes de inversión con un 3%. El 29% restante se encuentra muy atomizado en poder de compañías de seguros, empresas, personas físicas e inversores del exterior. Y, para un banco, ser beneficiario de un fideicomiso financiero es muy distinto a ser acreedor de una cartera de créditos propia: es mucho más rápido negociar títulos valores en la bolsa y hacerse del cash que esperar a que sus deudores paguen hasta la última cuota de los créditos, o bien tener que caer en el BCRA para redescontar carteras de crédito, en caso de necesidad para hacerse de fondos en caso de iliquidez transitoria.

Mendoza

Si bien no hay datos por provincias, Mendoza casi seguramente no es ajena a esta tendencia. La mayor parte de las casas bancarias presentes en nuestra provincia son sucursales de casas centrales de Bs. As., lo que muy probablemente implica que parte de las carteras crediticias generadas en Mendoza hoy estén integrando los distintos fideicomisos financieros diseñados vía el mercado de capitales porteño.

Conclusión

Las cifras expuestas ponen en evidencia que el protagonismo de los bancos es fuerte en los tres pilares del negocio, ya que se destacan como fiduciantes, como inversores-beneficiarios y como fiduciarios o administradores. La revolución es silenciosa, pero de a poco los bancos están combinando el negocio de spread (diferencia entre tasa activa y tasa pasiva) con el de las comisiones de los fideicomisos. El negocio de spread los obliga a tener que prestar fondos y mantener dichas carteras en sus activos por plazos superiores al de sus depósitos, con el consiguiente riesgo de descalce (iliquidez), es decir de no poder hacer frente a corridas bancarias. Sin embargo, desde que llegó la securitización a la Argentina (mediados de los ’90) los bancos ya no necesitan mantener carteras “descalzadas” en sus activos, las pueden titulizar y hacerse de fondos frescos, lo que implica un cambio en su negocio, a lo cual dichas entidades deberán adaptarse. Pero para la economía como un todo, la securitización y los fideicomisos financieros son una muy buena noticia en lo que respecta a evitar futuras corridas bancarias.
 

[http://www.gestiopolis.com/estilos/cierre-lectura.htm]

Sebastián Laza Economista www.conexionfinanciera.com.ar  Mendoza, Argentina  slazaarrobaconexionfinanciera.com.ar 

[http://www.gestiopolis.com/estilos/fondo-contenidos.htm]

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.