Desarrollo profesional: Acumulación de conocimientos, modelos y
experiencias propias y exclusivamente relacionadas con un área
especifica de la ciencia: ingeniería, medicina, derecho, administración,
economía, etc. La sola y sistemática acumulación de este tipo de
conocimiento no nos garantiza ni el diseño ni la ejecución de una
gestión administrativa, ni mucho menos de su éxito. Se requiere de algo
más, de un buen perfil en materia de dirigencia.
Desarrollo personal: Estructuración integral complementaria del
profesional basada, tanto en el conocimiento, comprensión y manejo de
los principios, modelos y temas administrativos, como de aquellos que
dignifican y realizan a la persona como tal: la ética y los valores. La
sola acumulación de los conocimientos administrativos no garantiza la
obtención y optimización de sus beneficios. Se requiere del aporte de
grandes dosis de iniciativa, lógica, astucia y mucho compromiso con el
logro de lo que se pretende obtener, lógicamente bajo el absoluto
conocimiento de los que tenemos y ofrecemos, donde estamos, hacia donde
dirigimos y como lo lograremos, características estas propias de los
grandes líderes.
RESUMEN
Nuestras organizaciones y nuestras naciones permanente e insistentemente
apuntan hacia el logro de mejores niveles de desarrollo en todas sus
áreas, apoyándose en referentes tales como el Producto Interno Bruto y
bienestar social, PIB, o el Rendimiento sobre la Inversión, ROI
La academia no es ajena a ello, ya que es ella quien forma y estructura
los futuros líderes responsables del logro de estos macro-objetivos, y
debe monitorearlos al respecto.
Mas estos líderes deben gradualmente ir adquiriendo una
re-estructuración académica acorde con las prioridades y necesidades de
países bajo condiciones de alta dependencia política y económica del
micro y el macro entorno, como lo son los países latinoamericanos.
Cualquier sistema empresarial, publico o privado, que direccione sus
esfuerzos administrativos hacia el logro de mejores niveles de
competitividad debe poseer un enfoque de gestión, especifica y global,
dirigido hacia la maximización de sus niveles en materia de
productividad, ya que en el logro de esta se fundamenta el ser más
competitivo.
Al frente de muchas de nuestras organizaciones con frecuencia vemos como
profesionales en diferentes disciplinas, débiles en su estructuración
como administradores y dirigentes, lideran diferentes sistemas
empresariales. Luego debemos garantizar que estos posean los adecuados
perfiles en materia de dirigencia formal, no empírica, de tal manera que
su gestión sea más exitosa…verdaderamente exitosa y sostenible en
logros.
Hacia allá… hacia ellos nos dirigimos con las presentes notas ya que
estamos absolutamente seguros de que allí la academia tiene mucho más
por hacer, y como consecuencia nuestros países mucho más para obtener.
Los países latinoamericanos primero debemos concentrarnos en la
maximización de lo poco o mucho que tenemos: allí radica nuestro gran
reto. La superación exitosa de este reto la obtendremos al disponer de
adecuados perfiles gerenciales en nuestra dirigencia.
AUN PODREMOS LOGRARLO… Y A ELLO FACILMENTE PODREMOS ACCEDER
Durante los últimos lustros principalmente, han venido ocurriendo
cambios significativos en la economía de nuestros países, los cuales nos
han y están afectando hoy a todos.
Aun los países más desarrollados han sido impactados, ¿luego … que
podemos esperar los países menos desarrollados debido a nuestra
condición de altamente dependientes, en una u otra forma, de las grandes
potencias?
Forzosamente se han venido presentando relevantes e impactantes
acontecimientos tales como las alianzas estratégicas entre las grandes
empresas, los ajustes fiscales de los Estados, la perdida de la
capacidad de compra de una gran masa de nuestra población, aquella que
da origen al gran volumen del consumo dentro de nuestras economías, lo
cual ha afectado como consecuencia los niveles de producción de los
sectores productivos.
El terrorismo también ha afectado este entorno, desplazando masivamente
mano de obra no calificada a las grandes ciudades. Los altos costos de
los hidrocarburos también han incidido.
Todo ello nos ha llevado a soportar la disminución gradual de las
ofertas laborales para todos los niveles de cualificacion y calificación
del recurso humano, y al aumento de la demanda (desplazados), generando
como consecuencia grandes incrementos en los indicadores del desempleo.
Los profesionales hoy nos sentimos tanto o más impotentes que los no
profesionales, ya que nuestras opciones en materia de subempleo o empleo
disfrazado (rebusque), son menos accesibles y más limitantes debido a
nuestra condición en algo diferenciadora (status).
Muchos creemos que la suerte ya está echada y de que hay muy poco por
hacer: solo el recurrir a la resignación, al apoyo familiar y a la
espera que algún “gobernante o solución mágica” salvadores.
Mas como profesionales deberíamos tener la capacidad de explorar con
propiedad otras opciones, bajo el análisis de que el empleo ya casi no
existe, pero oportunidades laborales sí las debe haber; prueba de ello
son los indicadores económicos globales de nuestra economía (PIB) los
cuales, aunque nos presentan un crecimiento paulatino, ello es algún
rasgo de mejoría.
Esto nos debe de proveer de la esperanza de que sí deben existir otras
oportunidades las cuales debemos identificar y aprovechar.
Como consecuencia debemos de recurrir a ser más optimistas, y pensar que
aunque las condiciones pueden ser poco favorables, debemos luchar por
buscar opciones, aunque sea transitorias, que nos permitan por lo menos
subsistir dignamente y contribuir poco a poco al reinicio de nuestra
reactivación económica.
Mas sí existe una gran esperanza y aquí tratamos de presentarla, y ella
es el habilitarnos académicamente para tener la capacidad de identificar
y saber aprovechar las múltiples oportunidades existentes a nuestro
alrededor con el objeto de lograr la superación personal como
profesionales, aun bajo un entorno difícil.
Entonces tenemos la gran necesidad de perfeccionar y fortalecer nuestro
perfil profesional, habilitándolo para un desempeño más globalizado,
coherente, propio de la dirigencia y realmente congruente con lo que
requieren nuestras organizaciones y nuestras naciones de sus
profesionales.
Es nuestro enfoque optimista por el momento, y no disponiendo de muchas
opciones al respecto, por el momento, deberemos tratar de tomar la
presentada.
INTRODUCCION
Los profesionales somos los primeros candidatos para ocupar las
posiciones de dirigencia en las organizaciones públicas y privadas que
conforman nuestra sociedad productiva.
Mas el formar parte de la dirigencia en cualesquier organización
empresarial (publica o privada) no debe camuflarse con el hecho de
poseer algún nombramiento a ese nivel, o el de desempeñarse al lado de
los dirigentes, o el de estar al servicio o colaborando con los estos, u
ocupando una posición altamente importante. El ser miembro de la
dirigencia, sea esta publica o privada, (entiéndase como tal el ser
lideres de grupos de personas, procesos y recursos que buscan y tratan
de lograr exitosamente un determinado objetivo), requiere de preparación
adecuada, preparación que el solo hecho de ser graduados como
profesionales en determinada disciplina no nos suministra. Es muy
probable que nos formemos académica y específicamente como
administradores: ya habremos ganado algo para llegar a la condición de
dirigentes; mas para llegar a ser buenos dirigentes, y más aun
dirigentes exitosos, se requiere aun de algo adicional: decisión,
compromiso y preparación académica complementaria.
Es muy probable, y diriamos que hasta común, ver a profesionales
desempeñarse como directivos de grupos organizados de personas y de
bienes, sin poseer la preparación adecuada: ello solo nos garantiza que
el logro de los objetivos que se persiguen no se realice de la manera
más adecuada; es probable que hasta obtengan algún éxito relativo
transitorio, mas este no podrá ser ni sostenible, ni mucho menos
competitivo.
Luego para llegar a ser dirigentes de éxito se requiere fundamentalmente
de una preparación adecuada, diseñada y enfocada hacia ello, y de mucho
compromiso consigo mismo y con sus proyectos.
La capacidad de dirigencia es algo que debemos poseer todos los
profesionales, absolutamente todos, independientemente de la disciplina
especifica en la cual hayamos sido formados, y es hoy por hoy, un
instrumento necesario para subsistir, principalmente en nuestros países
dependientes de otras economías y afectados por los impactos propios de
los procesos de globalización, y demás relacionados que puedan incidir.
Es necesario nuestra sociedad disponga de buenos dirigentes, y
estructurados bajo los principios morales y éticos que deben orientar
las actuaciones dignas del ser humano.
El disponer de una buena estructuración como profesionales, como
personas y como dirigentes (desarrollo personal) es algo necesario e
indispensable, no solo para las organizaciones dentro de las cuales nos
desempeñamos, sino también para nuestra sociedad, para nuestras vidas
como personas independientes, y como cabezas de nuestros más importantes
grupos primarios, nuestros hogares.
Si la Iglesia dentro de sus rogativas a Dios manifiesta “danos muchos
santos sacerdotes” nuestra sociedad también debe pedirle “danos muchos
buenos dirigentes”.
En el gradual deterioro moral y ético de muchos de nuestros actuales
dirigentes, se encuentra uno de los grandes males que nos afectan y
corroen lentamente nuestros países: este flagelo debemos detenerlo.
REFLEXION
Empleo ya poco existe, pero las oportunidades laborales sí pueden ser
abundantes. Veíamos cuantas son hoy por hoy las limitantes hacia una
mayor oferta laboral, y como sus expectativas de crecimiento son cada
vez más remotas.
A nivel de profesionales el panorama futuro puede ser aun más crítico.
La oferta de profesionales tiende a ser cada día mayor; nuestros padres
aun consideran que su mayor logro familiar como tales es el garantizar
la educación superior de sus hijos. Aquellos jóvenes que no obtuvieron
en su momento y por múltiples motivos el privilegio de acceder a la
educación superior, hoy con grandes sacrificios y con recursos y ahorros
propios, buscan desesperadamente su profesionalización, o algo próximo a
ella, ya que esto es sinónimo de superación personal y de mejores
oportunidades laborales.
La edad promedio de la población crece, y es muy común escuchar que para
los mayores las opciones son cada vez más restringidas.
Pero los indicadores económicos nos dicen que existe ya alguna mejoría,
luego oportunidades también deben existir.
Mas la estructuración académica con la cual se forman nuestros
profesionales continúa siendo la misma, y ello es un gran limitante para
obtener los perfiles de dirigencia que la economía, la sociedad y ellos
mismos demandan. Nuestros profesionales, formados y estructurados en
disciplinas especificas, otrora consideradas por ellos como atractivas
económicamente en su futuro, continúan siendo preparados para que formen
parte y presten sus servicios a determinado sistema empresarial, sea
este de origen privado o publico, pero estamos viendo como estos
sistemas son cada vez más restrictivos en la oferta de oportunidades
laborales,
Bajo este panorama el profesional queda bloqueado. Su específica y
restringida formación profesional le limita su capacidad de
identificación y análisis de otras opciones transitorias,
complementarias o definitivas que le puedan brindar alguna dinámica
oportunidad o actividad generadora de ingresos.
Aun siendo parte de algún sistema empresarial organizado, su formación
lo lleva a cumplir con determinadas funciones especificas, limitando su
capacidad en materia de innovación y creación, así como un mayor aporte
a su organización y a si mismo.
Nuestros profesionales, aquellos poseedores de alguna vinculación
laboral estable, han venido adoptando posiciones cómodas dentro de la
sociedad, limitándose pasiva y vegetativamente a disfrutar los
beneficios económicos que el conocimiento en la forma de educación
superior les representa, siendo indiferentes ante el comportamiento del
macro-entorno que hoy los ha colocado en condición de riesgo laboral y
económico, ante las nuevas políticas empresariales que se aplican.
Para que un profesional pierda su cómoda posición no solo se requiere
que llegue e niveles de incompetencia, aunque ello fácilmente puede
ocurrir y ocurre, aun por razones ajenas a su voluntad y propias de su
débil estructuración global, de su pobreza en materia de dirigencia, de
su imposibilidad para identificar nuevos horizontes. La perdida de su
posición actual también puede ocurrir simplemente como origen de una
fusión empresarial, y no estamos hoy muy alejados de ello.
Que obtenga una nueva y similar posición, lejos podría estar de ello.
Que disponga de opciones sustitutas, no se encuentra dentro de nuestra
cultura actual el haber previsto la ocurrencia de este tipo de eventos y
de haberse preparado al respecto. Luego es posible que dispongamos en el
futuro de un gran profesional, poseedor de un gran desarrollo
profesional, soportando difíciles condiciones económicas y anímicas.
Entonces su conocimiento ha quedado ocioso y él en dificultades; luego
este tipo de conocimiento especifico como exclusivo en la estructuración
profesional de la persona, puede en algún momento llegar a ser poco
adecuado, desventajoso y riesgoso.
Entonces en necesario pensar en como fortalecer la oferta de buenos
dirigentes, aquellos que deben tener la capacidad de “desenterrar” en
cualquier momento las opciones de trabajo que puedan existir en su
entorno, gracias a su capacidad de conocerlo, explorarlo y valorarlo, no
limitándose solamente a verlo y sentir sus efectos.
Es necesario lograr de manera genérica que el profesional, se encuentre
donde se encuentre, posea el perfil de dirigente que le permita su
crecimiento y desarrollo personales, que tenga la capacidad de crear
ficticios y nuevos escenarios dentro de los cuales se pudiese encontrar
y estar en capacidad de manejar con éxito los aspectos positivos o
negativos que estos le presenten u ofrezcan.
Es necesario que el profesional que no posea la ventaja de obtener una
vinculación laboral estable en un sistema empresarial, disponga de la
capacidad de identificar y analizar con claridad y seguridad opciones
sustitutas que le sean algo satisfactorias, aun transitoriamente.
Es necesario que el profesional sea el líder que espera la sociedad para
sacar adelante a las personas menos calificadas, ya que su capacidad
creativa e innovadora puede ser mayor si dispone del conocimiento de la
realidad del entorno global actual que las afecta.
Es necesario que nuestro profesional sea el gran generador de nuevas
iniciativas empresariales, previo el conocimiento del entorno económico,
social y político.
Es necesario que nuestro profesional no sea indiferente ante las
posibles opciones en materia del manejo económico de nuestro país.
Todo esto y mucho más esperamos de nuestros profesionales una vez
adquirida su nueva capacidad de dirigencia, y estamos seguros esto es
posible gracias a las dotes intelectuales que el Creador nos ha
otorgado.
Mas también estamos seguros su actual formación y estructuración
académica debe ser fortalecida al respecto, de tal manera que se le
facilite la adecuada utilización de su capacidad intelectual en la
identificación y consecución de otras metas en las cuales, bajo la
estructuración actual, nunca hubiera imaginado.
Esto es lo que consideramos como desarrollo personal: la capacidad para
identificar y utilizar su potencial intelectual y maximizar sus efectos
en beneficio de nuestra superación personal y el mejor estar de nuestra
sociedad, muy contrario a lo que consideramos como desarrollo
profesional, el cual cada vez nos siembra más y más en nuestras
disciplinas especificas, aquellas que solo benefician a la larga a
nuestros empleadores y nos alejan incrementalmente del macro-entorno,
limitando en situaciones adversas y propias del medio actual, nuestra
capacidad para manejar con éxito opciones de emergencia para subsistir
dignamente.
LA BUENA DIRIGENCIA Y SU FUNCION EN LAS ORGANIZACIONES Y PARA LAS
NACIONES
La organización como sistema
Un sistema es un conjunto de partes u objetos (elementos) que
interactúan y forman un todo o que se encuentran bajo la influencia de
fuerzas en alguna relación definida.
Toda organización es un sistema ya que esta hace posible la
interrelación de un conjunto de elementos que permiten que estos
sistemas se den.
En una organización es preferible contar con sistemas abiertos para que
se presenten relaciones de intercambio a través de entradas (insumos) y
salidas (productos). Estos intercambian materia y energía regularmente
con el medio ambiente, suelen ser eminentemente adaptativos, ya que para
sobrevivir deben reajustarse constantemente a las condiciones del medio.
A través de la interacción ambiental, los sistemas abiertos “restauran
su propia energía y reparan perdidas en su propia organización”.
La organización es un sistema formal porque es un ente creado para un
objeto, es diseñado artificialmente para que cumpla la meta.
Lo primero y fundamental de una organización debe ser el grupo de
personas que la conforman. - José Fredys Rivas Quinto
Pensamiento Sistémico
El paradigma cartesiano, que asume que el todo es la suma de las partes,
y que por ende tiende a segmentar el todo y considerar las partes
aisladamente, contribuyó significativamente al desarrollo de la ciencia
moderna y fue la base conceptual de la Revolución Industrial. Hoy no nos
alcanza: el mundo se ha vuelto más interdependiente, las organizaciones
son más complejas y los problemas también. Sin embargo, gran parte de
las organizaciones siguen regidas por el paradigma cartesiano: con
directivos que sólo ven las partes y funcionarían más ocupados en
defender sus territorios que en cumplir sus funciones. Hasta el más
dedicado de los gerentes trata de optimizar su área, pensando que el
óptimo de las partes automáticamente es el óptimo del todo, sin advertir
que no siempre es así. ¿Será por eso que el comportamiento
organizacional suele ser tan frustrante, que es tan difícil implementar
cambios, que tantos procesos de mejora comienzan bien y luego se paran,
que muchos éxitos al tiempo se convierten en fracasos? Para buscar
respuestas a estos interrogantes, nos ayudará el paradigma sistémico.
Parece obvio que, más importante que el todo y que las partes, son los
vínculos de las partes entre sí, con el todo y con el contexto. Pero no
es tan obvio, ni es la última moda. Casi puede decirse que es una
revolución mental que, arrancando de los filósofos presocráticos,
impacta hoy en las organizaciones. ¿Por qué? Porque la actual "sociedad
del conocimiento" requiere no tanto "mano de obra" sino mayormente
"cerebro de obra", funcionando ya no por "mando" sino por interacción.
Cuando falla la interacción, todos los restantes esfuerzos se frustran.
El tema va más allá del "trabajo en equipo", tiene que ver con la
complejidad de múltiples variables con las realimentaciones que aumentan
los desvíos, con la causación mutua, con la dinámica de los efectos
demorados y demás características de los sistemas que se manifiestan en
las organizaciones. Si logramos mejorar su comportamiento, no sólo las
haremos más eficaces, sino que será más agradable trabajar en ellas.
http://www.capsis.com.ar/pensis.htm
Las organizaciones en aprendizaje.
Este es un extracto de las principales ideas sobre competitividad de las
organizaciones, expuestas por el autor Peter Senge en conferencias ante
diferentes audiencias durante los últimos años.
¿Qué es una organización en aprendizaje? La respuesta que nos ofrece
Senge es que éste sería el adjetivo que podríamos utilizar para
describir a una organización o empresa que, de manera continua y
sistemática, se embarca en un proceso para obtener el máximo provecho de
sus experiencias aprendiendo de ellas. En el mismo sentido, la siguiente
pregunta que nos haríamos sería:
Y, ¿Qué aprende? Para responderla el autor prefiere hacerlo partiendo de
la descripción de lo que es una empresa tradicional, ya que resultará
más fácil para nosotros reconocer este tipo de organizaciones.
Para el autor, lo contrario a una "Organización en Aprendizaje" es una
organización de tipo tradicional fincada en mecanismos rígidos de
control y que funciona en base a ciertos métodos y conocimientos que ha
ido adquiriendo a través de los años, ya sea por experiencias personales
o bien imitando a otras empresas u organismos más grandes que han tenido
éxito. Este tipo de organizaciones esencialmente reproducen lo que ya
saben, abriéndose en ocasiones, a algunas novedades, las que en cierta
medida deforma para poder incorporarlas a su modo de funcionar.
Como no confía en las capacidades de sus empleados ni en su grado de
compromiso con la empresa y su responsabilidad, diseña mecanismos de
control, sofisticados o burdos, que se estructuran de manera jerárquica
vertical, formando una pirámide en cuya cima se toman todas las
decisiones.
El problema para este tipo de organizaciones es que contínuamente
enfrentan a dos "enemigos". El primero es la realidad actual en que
viven las empresas, la cual es cada día más compleja; y el segundo, es
la empresa misma, la que para enfrentarse con dicha complejidad se
vuelve ella misma cada vez más compleja. El resultado que se obtiene es
el deterioro gradual o acelerado de sus niveles globales de calidad, de
productividad y de la moral y vida misma de la organización.
Por el contrario, una organización en aprendizaje es aquella que se basa
en la idea de que hay que aprender a ver la realidad con nuevos ojos,
detectando ciertas leyes que nos permitan entenderla y manejarla. Este
enfoque considera que todos los miembros de la organización son
elementos valiosos, capaces de aportar mucho más de lo que comúnmente se
cree. Son capaces de comprometerse al 100% con la visión de la empresa,
adoptándola como propia y actuando con total responsabilidad. Por lo
tanto, son capaces de tomar decisiones, de enriquecer la visión de la
organización haciendo uso de su creatividad, reconociendo sus propias
cualidades y limitaciones y aprendiendo a crecer a partir de ellas. Son
capaces de trabajar en equipo con una eficiencia y una creatividad
renovadas.
La Organización en Aprendizaje busca asegurar constantemente que todos
los miembros del personal estén aprendiendo y poniendo en práctica todo
el potencial de sus capacidades. Esto es, la capacidad de comprender la
complejidad, de adquirir compromisos, de asumir su responsabilidad, de
buscar el continuo auto-crecimiento, de crear sinergias a través del
trabajo en equipo.
http://www.geocities.com/Eureka/Office/4595/quintadis.html
La ventaja competitiva de las naciones
¿Por qué en la competencia internacional, algunos países triunfan y
otros fracasan? Quizá sea ésta en la economía, la pregunta formulada con
mayor frecuencia en nuestros tiempos. En todas las naciones, la
competitividad se ha convertido en una de las preocupaciones centrales
del gobierno y la industria.
Los Estados Unidos proporcionan un ejemplo muy claro: cada vez se debate
más en público sobre el éxito económico, manifiestamente superior, de
otras naciones en materia comercial. Pero este intenso debate sobre la
competitividad también tiene lugar en los países "modelos del éxito"
como Japón y la República de Corea. Países socialistas como la Unión
Soviética y otros de Europa oriental y de Asia se formulan la misma
pregunta a medida que revalúan a fondo sus sistemas económicos.
Aun cuando se formule con frecuencia, resulta una pregunta equivocada si
tiene por finalidad poner a la vista los cimientos de la prosperidad
económica de las empresas y las naciones. En vez de ello debe enfocarse
otro tema, mucho más preciso: ¿por qué un país se convierte en centro
donde convergen competidores que triunfan internacionalmente en tal o
cual industria?
No escasean las explicaciones sobre por qué algunas naciones son
competitivas y otras no. Hay quienes consideran la competitividad
nacional como un fenómeno macroeconómico, movido por factores variables
como los tipos de cambio, las tasas de interés y el déficit
gubernamentales. En todo caso, ciertas naciones han disfrutado de un
nivel de vida en rápido ascenso a pesar del déficit presupuestario
(Japón, Italia y Corea); a pesar de que han visto subir la cotización de
su moneda (República Federal de Alemania y Suiza) o a pesar de haber
sostenido altas tasas de interés (Italia y Corea).
Otros sostienen que la competitividad está en función de la mano de obra
barata y abundante. Sin embargo, naciones como Alemania, Suiza y Suecia
han prosperado no obstante los salarios elevados y los largos periodos
en que escasea la mano de obra. Las empresas japonesas han triunfado a
nivel internacional en muchas industrias solo después de sustituir a
muchos trabajadores recurriendo a la automatización. La capacidad para
competir, a pesar de los salarios altos, representa al parecer una meta
nacional mucho más deseable.
Según otro punto de vista, la competitividad depende de la abundancia de
recursos naturales. No obstante, en épocas recientes las naciones que
mayores éxitos han logrado en el comercio (entre ellas Alemania, Japón,
Suiza, Italia y Corea) son países con recursos naturales limitados que
necesitan importar la mayor parte de sus materias primas. Más aun, en
países como Corea, el Reino Unido y Alemania, las regiones pobres en
recursos naturales son las que están prosperando.
En épocas más recientes, muchos sostienen que en la competitividad
influye sobremanera la política gubernamental. Este punto de vista
considera que se cuenta con las llaves del éxito internacional cuando se
da preferencia a ciertas industrias en cuanto a desarrollo, protección,
promoción de exportaciones y subsidios. Y se aducen como pruebas
estudios sobre unas cuantas naciones (en especial Japón y Corea) y sobre
unas cuantas industrias grandes y afamadas como la automovilística, la
siderúrgica, la de construcción de buques y la de los semiconductores.
Sin embargo, ese papel decisivo de la política gubernamental en lo
relativo a la competitividad no se ve confirmado cuando se estudian los
hechos con mayor amplitud. Muchos observadores consideran que la
política gubernamental en cuanto a la industria, por ejemplo en Italia,
ha resultado ineficaz en buena parte de la posguerra, aun cuando las
exportaciones italianas hayan experimentado un aumento sólo superado por
las japonesas, conjuntamente con un nivel de vida en rápido ascenso.
Una última explicación popular en materia de competitividad nacional se
halla en la diferencia de los procedimientos administrativos, incluidas
las relaciones entre los trabajadores y la empresa. El sistema
administrativo japonés fue especialmente encomiado en los 80 y otro
tanto ocurrió con el sistema estadounidense en los 50 y los 60. El
problema inherente a esta explicación, por lo demás, es que cada
industria requiere un enfoque administrativo diferente. Lo que se
encomia como buen procedimiento administrativo en una industria puede
ser desastroso en otra.
Las numerosas y contradictorias explicaciones sobre la competitividad
subrayan un problema aún más fundamental. En primer lugar, ¿qué es, en
todo rigor, una nación competitiva? ¿Es una donde cada empresa o
industria disfrutan de la competitividad? De ser así, ni un solo país se
acercaría a esta clasificación.
¿Es "competitivo" el país con un gran saldo comercial positivo? Suiza
tiene una balanza comercial más o menos equilibrada e Italia padece de
un déficit crónico: no obstante, ambas naciones registran un marcado
incremento del ingreso nacional. ¿Es "competitivo" el país que logra
crear empleos? Por supuesto, esta capacidad es importante, pero los
tipos de trabajo -y no meramente el que los ciudadanos tengan empleo con
sueldos bajos- parecen aún más significativos para el ingreso nacional.
Con salarios bajos se tiene mano de obra barata, pero esto dista mucho
de ofrecer un atractivo modelo industrial.
El principal objetivo económico de una nación consiste en crear para sus
ciudadanos un nivel de vida elevado y en ascenso. La capacidad para
lograrlo no depende de la "competitividad", concepto amorfo, sino de la
productividad con la que se aprovechan los recursos de una nación: el
capital y el trabajo. La productividad es el valor del rendimiento de
una unidad de mano de obra o de capital. Depende, a la vez, de la
calidad y de las características de los productos (las cuales determinan
los precios que se pueden asignar) y de la eficiencia con que se
manufacturan.
La productividad es, a la larga, el determinante primordial del nivel de
vida de un país y del ingreso nacional por habitante. La productividad
de los recursos humanos determina los salarios y la productividad
proveniente del capital determina los beneficios que obtiene para los
propietarios del mismo.
Michael E. Porter
Revista Facetas No. 91•1/91
“Los grandes y únicos gestores de la productividad y la competitividad
de las organizaciones y las naciones, son los profesionales líderes
adecuadamente preparados y estructurados”. Nota del autor.
EL DILEMA DE LA REALIDAD PARA EL PROFESIONAL
(apartes de un concepto)
Responsabilidad del profesional
Vivimos en un período de agitación en el que la economía, la ciencia y
la tecnología juegan papeles decisivos. Los adelantos científicos y las
nuevas tecnologías ejercen una influencia sin precedente en el trabajo y
la vida cotidiana, y los trabajadores se encuentran en el filo del
cambio. A medida que ha progresado el proceso de mundialización sin
obstáculos ni control, el trato dado a la naturaleza ha pasado a ser
intolerable. Esto exige que se vuelva a definir la relación del hombre
con su hábitat natural.
NUESTRO SISTEMA EMPRESARIAL Y LA FALENCIA QUE ASPIRAMOS SUBSANAR
Muchas de nuestras organizaciones empresariales podrían estar regidas
según el paradigma cartesiano el cual presentamos con anterioridad, con
sus riesgosos resultados a nivel de sistema empresarial y sin garantizar
plenamente sus niveles de productividad y competitividad.
Pueden existir a su interior las tradicionales áreas de gestión, propias
de la estructuración administrativa moderna, cuyas gestiones especificas
deben ser direccionadas según los objetivos definidos en el plan
estratégico y las políticas de la organización respectiva.
Mas que se considera como gestión:
(Definición de gestión de la enciclopedia Encarta)
“Gestión, en el mundo de los negocios, es un término utilizado para
describir el conjunto de técnicas y la experiencia de la organización,
planificación, dirección y control eficientes de las operaciones de los
mismos.
En la teoría de la gestión industrial, la organización tiene dos facetas
esenciales. La primera se refiere a la creación de las denominadas
líneas de responsabilidad, que de modo habitual se reflejan en los
organigramas de las empresas que especifican quiénes son los directivos
de la empresa, desde el presidente hasta el jefe de departamento,
especificando las funciones de cada uno. Esto está relacionado de forma
muy estrecha con la teoría de la empresa. La otra faceta esencial se
refiere a la creación y desarrollo de una plantilla de ejecutivos
dotados de una alta cualificación.
La planificación dentro de la gestión industrial tiene tres aspectos
fundamentales. Uno consiste en la creación de políticas básicas
generales en torno a la producción, ventas, compra de equipos,
materiales y materias primas, y la contabilidad. También tiene que ver
con la política de precios, el análisis de riesgos y otras cuestiones
estratégicas. El segundo aspecto fundamental tiene que ver con la
aplicación de estas políticas. El tercero está relacionado con la
creación de pautas de trabajo uniformes en todos los departamentos. La
dirección se ocupa en esencia de vigilar y guiar la empresa; en este
sentido se suele diferenciar entre alta dirección, cuya naturaleza es
administrativa, y dirección operativa, que se ocupa sobre todo de la
ejecución de las distintas estrategias. El control se refiere a la
utilización de registros e informes para comparar lo logrado con lo
programado.
La moderna gestión industrial y la teoría de la organización tienden a
estudiar el microclima social de las empresas más que los factores
económicos tradicionales: el comportamiento de los individuos dentro de
una estructura organizativa es tan importante como la propia estructura.
Sin embargo, la competencia entre empresas implica que todas procuran
aplicar las mejores técnicas de gestión pero aún no se ha encontrado el
modelo ideal de gestión industrial que proteja a las empresas de sus
propios errores. “Enciclopedia Encarta”.
Dentro de muchos de nuestros sistemas empresariales podremos encontrar
varias problemáticas que limitan el desempeño sistemático de las
organizaciones.
¿Cómo podremos garantizar que en nuestras denominadas áreas
operacionales y administrativas se adelante una adecuada gestión
empresarial que “engrane” de manera lógica, y no simplemente
procedimental, con el modelo requerido para que le empresas logren los
objetivos globales del sistema empresarial?
¿Cómo podremos extirpar de nuestras organizaciones lo planteado como
paradigma cartesiano?
¿Cómo podremos erradicar la actitud de “gurus” que normalmente adoptan
muchos de nuestros directores de cada área de gestión haciéndolas
impenetrables, aun, y muchas veces hasta para la propia dirección
general?
¿Cómo podremos lograr sean permitidos y aceptados, “intrínseca” y no
figuradamente, los programas dirigidos a lograr un permanente desarrollo
organizacional y como consecuencia empresarial?
¿Como podremos lograr una sustancial modificación en la cultura
empresarial de los miembros de los equipos directivos de la
organización, de tal manera que sean receptivos y también generen un
permanente cambio en sus metodologías de trabajo y desempeño?
¿Cómo podremos lograr que los integrantes del sistema empresa adopten
con decisión y compromiso la cultura de aprendizaje organizacional
permanente?
Para lograrlo deberemos construir la infraestructura que requiere la
estructura administrativa adoptada para operar como un “sistema
empresarial” dinámico que permita lo esperado por nuestra sociedad y
nuestro país.
En la construcción de esta nueva infraestructura empresarial es en lo
que estamos comprometidos.
EL NUEVO Y GRAN RETO DE LOS FUTUROS LÍDERES
No hemos encontrado claridad a nivel de definiciones sustentadas, sobre
la pregunta que muchos nos hacemos en ocasiones y referente a si “el
líder nace o se hace”, mas poseemos unos conceptos fundamentales al
respecto los cuales deseamos compartir.
Su Santidad Juan Pablo II (qepd), en su encíclica Centesimus Annus,
1991, manifiesta:
“Si en otros tiempos el factor decisivo de la producción era la tierra
y luego lo fue el capital, hoy el factor decisivo es cada vez más el
hombre mismo, es decir su conocimiento”.
Es el gran reto que le planteó Su Santidad Juan Pablo II a la
humanidad.
Mas nos preguntamos: si el conocimiento siempre ha existido desde
tiempos atrás y a lo largo del tiempo, entonces: ¿A que tipo de
conocimiento se refiere Su Santidad? Nos atreveríamos a responder: para
asegurar que el factor decisivo de la producción en el futuro sea el
hombre, y este pueda responder con éxito al desafió que presenta Dios, a
través de su gran pastor sobre la tierra, Su Santidad Juan Pablo II,
este requiere desarrollar aun más su capacidad de dirigencia, ya que los
retos que plantea esta pronostico son inmensos. Solamente los buenos
dirigentes podrán responder a este gran reto.
El conocimiento, plasmado en la forma de desarrollo profesional ya
existe y siempre ha existido, y se fortalece y enriquece gracias a los
recursos económicos destinados para tales fines, manifestándose en la
forma de permanentes desarrollos en al campo tecnológico, de la salud,
en el conocimiento de nuestro universo y del espacio, etc., Mas este
tipo de conocimiento no estimula ni fortalece la capacidad de dirigencia
del ser humano, aquella a la cual hace referencia Su Santidad en su
encíclica, aunque si la puede y debe generar dentro de sus propios
espacios, y solo para ellos.
Luego para que la persona se convierta hoy en “factor decisivo de la
producción”, y supere lo hasta hoy logrado por los factores anteriores,
debe prepararse para desarrollar y utilizar su capacidad de dirigencia,
y enfrentar así el reto que presenta la Iglesia Católica y que demanda
la sociedad actual.
Recordemos: ...Este enfoque considera que todos los miembros de la
organización son elementos valiosos, capaces de aportar mucho más de lo
que comúnmente se cree. Son capaces de comprometerse al 100% con la
visión de la empresa, adoptándola como propia y actuando con total
responsabilidad. Por lo tanto, son capaces de tomar decisiones, de
enriquecer la visión de la organización haciendo uso de su creatividad,
reconociendo sus propias cualidades y limitaciones y aprendiendo a
crecer a partir de ellas. Son capaces de trabajar en equipo con una
eficiencia y una creatividad renovadas.
Se requiere para ello que la persona posea y maneje con propiedad un
conocimiento más globalizado, tal que le permita desempeñarse como
dirigente exitoso, y convertirse en orientador de si mismo, de su real
papel dentro de una organización, de sus proyectos personales y
familiares, y de su función como miembro de una sociedad.
SOBRE UN MODELO DE DESARROLLO PERSONAL
El proceso de vinculación de nuestros profesionales a la gestión de
dirigencia debe ser gradual, si es que deseamos obtener en el futuro
unos buenos dirigentes. Inicialmente debemos introducirlos al
conocimiento global, serio mas no muy profundo, de toda la gran gama de
conceptos que demanda el ser un dirigente exitoso y recursivo. Unos
posiblemente profundizarán más en determinados aspectos, pero todos
deberán ser conocedores del gran universo de conceptos existentes dentro
del campo del conocimiento o pensamiento administrativo, aquellos
conceptos que deberán conocer, manejar y controlar.
La implementación de este proceso de fortalecimiento personal la
iniciaremos con la participación de los profesionales en el Programa
Desarrollo Personal, PDP, cuya estructura académica presentamos más
adelante. Este programa fue diseñado en año 2001 para ser dirigido a los
profesionales Coomeva, como un valioso y necesario complemento académico
formal a nivel de postgrado, y con carácter de especialización. Mas
podremos adaptarlo y ofrecerlo a nivel de educación no formal y con
carácter de diplomado, dirigido a los no profesionales, sin que se
pierda lo fundamental de su efecto.
Mas aun, podremos continuar adaptándolo hasta habilitarlo para su
ofrecimiento a los futuros emprendedores empresariales, llevándoles los
elementales conceptos fundamentales de la administración moderna, y
utilizando metodologías especificas (seminario-taller), insistiendo en
el no deterioro de los objetivos fundamentales del mismo: formación
integral en el conocimiento del sistema empresarial, así como en el
manejo de los instrumentos administrativos existentes.
No pretendemos que el PDP, en su máximo nivel académico
(especialización) nos entregue superespecialistas en el tema, pero sí
personas que estén en capacidad de identificar donde existen riesgos y
falencias, así como ventajas y oportunidades que ameriten cuidado en su
manejo, y puedan ayudar a definir como poder enfrentar las diversas
situaciones que se nos presentan día a día.
Como perfil global a manejar dentro del proceso de estructuración en
dirigencia, y sobre el nuevo comportamiento que aspiramos obtener, es
necesario:
* Enfatizar sobre la necesidad de recuperar nuestros valores morales y
éticos para que sean considerados siempre en nuestras actuaciones.
* Familiarizar los aspirantes con el concepto de sistema en forma
genérica para posteriormente entrar a conocer sobre los sistemas
sociedad, país, familia y persona.
Enfatizar sobre la importancia y el verdadero valor que tiene la persona
como tal dentro de cualquier sistema, para que no sea considerada como
un simple elemento productivo dentro de las organizaciones
empresariales, sino como un valioso elemento con capacidad de aporte a
la gestión de su organización, así como la necesidad que tiene esta de
ser respetada, educada, preparada, de facilitarle su superación, de ser
reconocida en sus actos, estimulado en sus logros y sobre su necesidad
de protección.
* Darle claridad para conocer y dar la verdadera importancia a los
conceptos productividad y competitividad, validos para la operación de
cualesquier sistema, así como sobre el concepto de ventaja competitiva,
de gran valor dentro de la gestión global de las organizaciones y
personal.
* Familiarizarlo sobre los conceptos de entorno, los diferentes tipos o
niveles de entorno que existen y como pueden estos afectar positiva o
negativamente a cualquier sistema, así como la forma de interactuar,
como se afectan entre ellos, unos con mayor primacía sobre los otros, y
el respeto que debemos de tener para con cada uno de ellos.
* Enfatizar sobre el gran valor de los recursos naturales y adquiridos
que posee nuestro entorno, y sobre cual es nuestra función para logar su
utilización y aprovechamiento sin la destrucción o deterioro de ninguno
de ellos, pero si obteniendo de ellos su máximo beneficio.
* Familiarizarlo con la existencia de gran cantidad de modelos
administrativos, fruto de la evolución de este pensamiento, y sobre cómo
estos pueden contribuir a la maximización en la utilización de los
recursos humanos, técnicos y financieros al servicio de las
organizaciones, siempre garantizando la integridad y respeto de los
mismos. Algunos de ellos: DOFA, mejoramiento continuo, calidad total,
kaizen, benchmarking, reingeniería, método Demming, evaluación del
desempeño, tablero de control, etc.
* Familiarizarlo sobre el funcionamiento interno de la gestión
empresarial, cual es el papel especifico de las diferentes áreas de
gestión, y sobre la importancia de que su desempeño conjunto y armonioso
para así lograr el éxito de la gestión global de la organización.
* Enfatizar sobre la importancia de estimular los procesos creativos e
innovadores en las personas, de gran valor para cualquier sistema y para
los profesionales mismos.
Estructura académica propuesta del PDP
|
Áreas a manejar |
Diplomado |
Especialización |
|
Ética y valores empresariales |
10 |
20 |
|
El hombre en la organización y su compensación |
10 |
20 |
|
Administración del Talento Humano |
20 |
30 |
|
Administración Estratégica |
20 |
30 |
|
Administración Financiera (Costos y Presupuestos) |
20 |
30 |
|
Administración de las Operaciones y de su Calidad Total |
40 |
50 |
|
Comercialización (Mercadeo y Ventas) |
20 |
30 |
|
Legislación laboral y comercial |
10 |
20 |
|
Medio ambiente, su entorno y su legislación |
10 |
20 |
|
Instrumentos y modelos administrativos de apoyo a la gestión administrativa |
20 |
30 |
|
TOTAL HORAS |
180 |
280 |
Pretendemos que el profesional conozca una gran gama de
herramientas e instrumentos administrativos que muchas valiosas personas
(autores y gurus) han generado a lo largo del tiempo, gracias a sus
inquietudes obtenidas como consecuencia de la realidad del desempeño
administrativo, y puestos a nuestra disposición con el objeto de ser
utilizados y facilitar el logro exitoso de nuestros objetivos, sean
estos personales o empresariales.
De esta manera el profesional, conocedor de esta gran gama de
herramientas, al escuchar dentro de su organización que alguna de estas
va a ser implementada, ya no auto generará expectativas temerosas, de
rechazo o de gran duda sobre cómo ello podrá afectar su área de trabajo
o de gestión, o a él mismo, y estará absolutamente dispuesto a
participar en su ejecución, no por imposición o decisión de la alta
gerencia, sino por convicción, pues hasta muy probablemente él habrá
sido quien lo hubiese sugerido o solicitado, conocedor de su necesidad y
de sus beneficios.
Bajo esta nueva concepción global, y de acuerdo a sus deseos,
expectativas y a su nuevo perfil empresarial, los profesionales deberán
estar en capacidad de revisar su direccionamiento como personas y/o
dentro de su organización, así como de fortalecer y/o revisar el enfoque
que con anterioridad han definido.
No pretendemos que el profesional descuide o abandone su disciplina
especifica (son muchos los recursos y los esfuerzos allí invertidos)
sino que se fortalezca en el manejo de la misma. Ya estará en capacidad
de decidir si continua, como y hasta donde, su desarrollo profesional, o
de si se detiene un poco y se enfoca más a fortalecer su desarrollo en
otras áreas administrativas; de todas maneras ya será capaz de decidir
el cómo fortalecer su desarrollo personal, independientemente del
enfoque que prefiera: ello formará parte de su nueva estructuración en
materia de desarrollo personal.
Como lo comentábamos anteriormente la estructuración como dirigentes
debe ser gradual, y nuestra intención inicial es presentar una gran
panorámica del gran universo del conocimiento administrativo, aquel al
cual muy probablemente se refiera Su Santidad Juan Pablo II, el cual
esta a disposición de cada uno de nosotros, y no solo reservado para
quienes ocupan posiciones gerenciales, como muy probablemente hoy
pensamos o pensábamos.
Todos necesitamos y requerimos del conocimiento “gerencial” si se puede
denominar de esta manera, aunque simplemente son el conocimiento y el
pensamiento administrativo integral aplicados a determinada realidad
empresarial. Todo proceso en el cual participe la persona requiere ser
“gerenciado” y unos participamos como dirigidos y otros como dirigentes.
Pero estamos hablando de los profesionales, y ya vimos que deben ser los
primeros candidatos a ser dirigentes, luego nosotros debemos ser
conocedores, por lo menos de la existencia de estas herramientas
gerenciales, definir en que eventos se utilizan y como se utilizan,
aunque no las sepamos manejar: otros lo harán, nosotros somos los
dirigentes. Ello lo necesitamos en nuestros hogares, en nuestras
empresas y en nuestros proyectos.
Nos preguntamos en ocasiones porque nuestros hijos a medida que crecen
van perdiendo el muchos casos su respeto por nosotros, no como padres
sino como personas; muy probablemente podremos pensar, dentro de este
especulativo planteamiento: porque no disponemos de la capacidad para
ser sus amigos, debido a la estructuración profesional especifica que
poseemos o de la que carecemos, la cual no dispone de la apertura ni la
confiabilidad necesaria para sostener diálogos reales, lógicos,
constructivos y críticos con ellos, sobre lo que les inquieta como
personas, como jóvenes en proceso de formación. Cumplimos con nuestras
obligaciones económicas como jefes de hogar, mas involuntariamente les
cerramos el espacio para quien podría ser su principal, más cercano, más
querido y gran amigo. Es necesario comunicarnos con nuestros hijos bajo
una actitud propia de personas estructuradas más integralmente y también
poseedoras de estudios superiores, y no solo como profesionales
amparados exclusivamente en la investidura que nos brinda un especifico
y limitado conocimiento, el cual consideramos como suficiente pero solo
valido para otros ámbitos como nuestro trabajo, o al poder otorgado bajo
la condición de padres, la cual nos ha sido afortunadamente concedida
gracias a nuestro Creador.
Estas son nuestras intenciones sobre el proceso de desarrollo personal:
lograr que muchos de nuestros profesionales inicialmente, y todos en un
futuro no muy lejano, dispongamos de pensamientos más abiertos, más
globalizados, de tal manera que miremos nuestras profesiones como
realmente se deben mirar: una herramienta que tenemos el privilegio de
poseer, pero que ella sola no lo logra todo, y que todo no puede girar
alrededor de ella, que debemos conocer como maximizar su utilización,
para bien propio, de nuestras familias y de la sociedad.
Dispondremos de esta manera, ya no de profesionales sino de ejecutivos
comprometidos consigo mismo, con sus empresas y con la sociedad;
dispondremos, no de grupos de personas sino de equipos humanos
decididos; dispondremos, no de organizaciones improductivas y frágiles
sino de empresas desarrolladas o en decidido proceso de desarrollo y
crecimiento, ofreciendo más oportunidades laborales. Condiciones
operacionales más productivas se lograrán, productos más competitivos se
obtendrán, un mejor posicionamiento en el mercado se alcanzará, mayores
ventas se realizarán.
Es necesario disponer de profesionales que estén en capacidad de
despojarse de ese comportamiento prepotente el cual genera barreras en
su vida, en su área de trabajo y sus organizaciones, fruto de la falta
de seguridad en si mismos. Se requiere de profesionales que se proyecten
por su desempeño y compromiso, siendo líderes de sus proyectos, y dentro
de sus las empresas del trabajo conjunto, el cual basado en proyecciones
estratégicas para el corto, mediano y largo plazo, les permita diseñar
planes de acción orientados al desarrollo y crecimiento de sus
organizaciones. La definición de los objetivos corporativos y la
identificación de los recursos disponibles para alcanzarlos, permitirá
determinar las acciones a desarrollar.
Es necesario disponer de profesionales proactivos, capaces de visualizar
la posición y las opciones propias y de sus empresas en los mercados,
capaces de visualizar con propiedad opciones en mercados externos,
evitando así destrozos entre ellas como consecuencia de la disputa de un
restringido mercado interno, lo cual las debilita y afecta su
crecimiento económico. La innovación debe ser estimulada.
Para lograrlo debemos fortalecer su conocimiento, aquel que muy
probablemente manifiesta Su Santidad Juan Pablo II requerimos para
enfrentar valerosa y satisfactoriamente el reto que él nos presenta en
su encíclica.
CONCLUSION
El siguiente concepto, al cual ya nos hemos referido, nos servirá de
apoyo para iniciar nuestra conclusión: Porque la actual "sociedad del
conocimiento" requiere no tanto "mano de obra" sino mayormente "cerebro
de obra", funcionando ya no por "mando" sino por “interacción”. - http://www.capsis.com.ar/pensis.htm
Hacia ello apunta nuestro pensamiento. Consideramos en el caso de los
profesionales, como “mano de obra calificada” a nuestros egresados de
programas académicos regulares, a nivel de educación superior, y como
“mano de obra altamente calificada” a aquellos que han tenido la
oportunidad de acceder a estudios de postgrado en sus respectivas
especialidades: ellos son nuestra población objetivo y pretendemos
convertirlos en buenos dirigentes, aun siendo actualmente exitosos
profesionales. Por ahora los consideraremos como “mano de obra” ya que
seguramente continúan actuando por “mando”, mas aspiramos estructurarlos
como “cerebro de obra” para que interactúen con sus grupos de trabajo,
convirtiéndolos en efectivos “equipos de trabajo”.
No pretendemos objetar la estructuración actual de los programas
académicos a nivel de educación superior: ellos son la base de la
estructuración de nuestros profesionales. Sí pretendemos complementar
académicamente, y de manera gradual, a sus egresados para que tengan la
opción de llegar a ser buenos dirigentes dentro de sus áreas o
especialidades de desempeño. Es un proceso de Educación Continua,
(proceso ya formalizado por el Estado colombiano debido a su importancia
en el enriquecimiento del conocimiento en la persona) enfocado hacia su
estructuración como dirigentes, hacia el Desarrollo Personal de nuestros
profesionales.
Fundamental para llegar a ser un buen dirigente, es el conocer con
alguna profundidad el día a día de lo que pretende administrar y sobre
los recursos disponibles para lograrlo, para de esta manera tratar de
ejecutar una gestión administrativa y técnicamente más productiva. Ello
solo se puede lograr conociendo, viviendo y sintiendo la rutina
correspondiente a cualquier organización en los aspectos humano y
técnico… “untándose” como se puede decir en el “argot” popular: es el
primer y fundamental paso que debe dar nuestro profesional, el futuro
dirigente, y para lograrlo es habilitado por nuestras universidades: no
se puede administrar y mucho menos controlar lo que no se conoce, luego
es necesario superar esta etapa. Solo de esta manera obtendremos la
confiabilidad, aceptación y apoyo de nuestros superiores y colaboradores
en nuestra aspiración a posiciones de dirigencia.
Hemos presentado a lo largo de estos apuntes, y bajo el cuestionamiento
inicial “Desarrollo Personal vs. Desarrollo Profesional: ¿qué es mas
importante para nuestros países latinoamericanos?”, conceptos de algunos
autores y propios sobre la importancia que la formación de las personas
y de nuestros dirigentes tiene en el desarrollo y logro de la
productividad y competitividad de las organizaciones y de las naciones,
y sobre lo fundamental de ello para nuestra sociedad.
Nuestros países latinoamericanos requieren de más dirigentes, en todos
los niveles donde se encuentren los recursos utilizados en los procesos
productivos, tanto de bienes como de servicios. La utilización de estos
recursos es lo que deseamos optimizar, logrando ejecutar gestiones más
productivas y llevando a nuestras organizaciones a mejores niveles de
competitividad.
El conocimiento requiere también ser administrado primordialmente por
nosotros mismos, no en función de nuestras preferencias y/o caprichos,
pero sí siendo absolutamente conocedores e estando identificados con los
objetivos que perseguimos, los de la organización y/o los nuestros, para
que de esta manera se potencialice, se direccione adecuadamente y
ofrezca a la sociedad los grandiosos beneficios que nos brinda tener el
privilegio de poseerlo.
Esperamos llegar a ustedes con nuestro pensamiento y que este sea
analizado, discutido y se constituya en un aporte a los objetivos de
nuestra Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables y
de la Universidad Libre, y a la mayor estructuración de nuestros alumnos
y compañeros.
Es el mensaje que queremos hacer llegar a través de este medio a los
futuros dirigentes, aquellos que pretendemos entregar a nuestras
empresas, nuestro país y su sociedad, siendo fieles al lema de nuestra
Universidad: Formando líderes… creando futuro.
Bibliografía
- La planeación estratégica en las organizaciones
Proceso y tipos de planes.
http://www.monografias.com/trabajos14/estrategiaorgan/estrategiaorgan.shtml
- Evolución del pensamiento administrativo
Hacia la toma de decisiones acertadas.
http://www.monografias.com/trabajos14/administrativo/administrativo.shtml
- Estrategia Competitiva, Michael Porter 1980.
- Ventaja Competitiva de las Naciones, Michael Porter, 1990.
- La práctica de la Administración de Negocios y el Estado. UAM, México,
1983, p.7. www.monografias.com Ma. Guadalupe Huerta Moreno
Profesora del Departamento de Administración UAM-A
- Evolución del pensamiento administrativo – www.monografias.com
Anna Maria Cardona Saldarriaga anixcardona@hotmail.com
Universidad de Antioquia Medellín
- Aprendiendo sobre el Aprendizaje organizacional www.monografias.com
Ricardo Sotaquirá G. UNAB, Colombia; ULA, Venezuela
Lilia Nayibe Gélvez P. Universidad del Valle, Colombia
- La Danza del Cambio, Editorial Norma
- La Quinta Disciplina, Editorial Norma
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