Frente a las exigencias de las multinacionales por tratar de fidelizar al cliente por medio de acciones que buscan obtener una buena atención per se, dejamos de lado al cliente interno el cual cumple un rol fundamental para obtener una cultura orientada a servir a los clientes externos,
no obstante también se olvidan de detalles y aptitudes emocionales,
como la empatía, para poder poseer un excelente servicio al cliente que
emerja como una filosofía de vida compartida por todos los miembros de
la organización.
“Nadie da lo que no tiene” es un dicho popular muy común que tiene mucho
de cierto y que se aplica al concepto de servicio. Éste se forma desde
la infancia, cuando los padres enseñan a sus hijos a siempre pedir “por
favor” y dar las “gracias”.
También cuando los niños brindan apoyo en las tareas del hogar, hacia la comunidad en actividades de voluntariado y / o cuando los hijos observan a uno de sus progenitores ayudar a una persona anciana a cruzar la pista, ceder el asiento en el bus a una mujer gestante u otro comportamiento empático.
El servicio hacia los demás posee un gran componente en EMPATÍA
que no sólo es el “ponerse en los zapatos del otro” sino que va más
allá, es comprender sinceramente lo que la otra persona (cliente) está
sintiendo y sobretodo percibiendo.
El prestar apoyo, aprendido en la niñez, tiene una repercusión
fundamental en el futuro de un trabajador contemporáneo,
ya que si existen carencias de estas conductas de apoyo y
muchas veces solidarias y se le va a pedir que debe que brindar un buen
servicio a los clientes, él no podrá hacerlo en el nivel que los
empleadores desean, porque no esta apto emocionalmente para realizarlo.
Entonces ¿qué hacer?, sé que muchos lectores estarán pensando que la
respuesta es la capacitación y la respuesta real es: si y no;
ya que al estar apto para servir y se le proporciona una capacitación sobre técnicas de Servicio y Fidelización al cliente, se estará sembrando en tierra fértil y los frutos serán cosechadas dentro de la empresa, es decir, los colaboradores implantarán una cultura orientada al servicio y satisfacción del cliente. Empero,
si se tienen personas que han sufrido carencias empaticas (la empatía al igual que otras aptitudes emocionales son susceptibles de ser desarrolladas) los conceptos dados en los talleres de capacitación caerán en un “costal sin fondo”,
puesto que antes se deben establecer los cimientos empaticos mínimos
para poder captar conceptos más avanzados sobre servicios y estrategias
de fidelización.
Dentro de esta coyuntura miremos dentro de la organización, es por eso
que muchas veces el servicio entre diferentes departamentos o áreas, en
cuanto a la atención hacia el cliente interno es pésima, trayendo como
consecuencia un clima laboral negativo y con todas las implicancias que
ello amerita, Ej.
Falta de identificación hacia la empresa, baja productividad, desánimo generalizado por desconfianza, etcétera. Claro está que el rol del líder de departamento juega un papel relevante en ello,
porque si es permisivo ante los comportamientos de falta de
apoyo y solidaridad entre sus miembros, éste esta avalando
implícitamente una cultura del NO SERVICIO AL CLIENTE INTERNO,
constituyéndose en algo per sé.
Lo que debemos hacer es elaborar talleres ad hoc que siembren la semilla
de la empatía en todos los miembros de la empresa, enfatizar en las
cabezas de cada área de la organización a no permitir en los
subordinados actitudes de falta de apoyo entre sus miembros, déficit de
solidaridad, chismes y comentarios mal intencionados,
etcétera y sobretodo realizar un riguroso proceso de selección que enfatice en descubrir esas aptitudes emocionales empaticas en los postulantes a un cargo. Por otra parte, la alta dirección debe preguntarse ¿estamos dotados de elementos emocionales para brindar un buen servicio a mis clientes externos?,
y antes de responder a esa pregunta deben saber su punto de partida ¿cuál es el nivel de empatía de los miembros de mi organización?, también responder a las siguientes interrogantes adicionales:
¿mi proceso de selección de personal está orientado a descubrir
las aptitudes empáticas en mis candidatos? ¿nosotros como alta dirección
estamos orientados a servir a nuestros subordinados?
Recordemos que en este mundo globalizado y competitivo, ya la
transacción de bienes por si solos no logran niveles altos de
rentabilidad y participación en el mercado sostenible y ascendente en el
tiempo, sino un concepto intangible:
El Servicio en la pre y post venta.
Ya lo decía Sigmund Freud hace varios años “el ser humano tiene el
deseo de sentirse importante” y al servir hacemos sentir especial al
cliente (tanto el interno como el externo) y también nos hace grandes
como seres humanos ya que apelamos al valor de humildad en nuestras
acciones como filosofía existencial.
Para concluir “nadie da lo que no tiene” si dentro de una organización
se vive un ambiente de falta de servicio al cliente interno, qué pueden
esperar recibir los clientes externos. Es una relación casi de causa y
efecto.
Lic. Christian Jean Paul León Porras - leonporrarrobaec-red.com
Administrador de Empresas y Psicólogo Jefe de Desarrollo de ADELANTE Consultores
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |