
¿Por qué? Porque ellos son el enlace natural de la empresa con su
principal público: la clientela. Y porque, además de satisfacer las
necesidades que ésta requiere, deben ser capaces de canalizarlas hacia
la empresa.
Preparación, experiencia, flexibilidad y creatividad. Los nuevos
vendedores tienen que ser personas bien preparadas académicamente.
Pero, además, la flexibilidad y creatividad les son indispensables, porque que tienen que ser capaces de negociar y proponer soluciones ante muy diferentes interlocutores.
Preferir el riesgo bien retribuido a la seguridad mal pagada. Los
nuevos vendedores tienen que tener suficiente seguridad en ellos mismos
como para preferir el riesgo de no tener un puesto fijo en la empresa -y
ser remunerados en consonancia con sus logros-, en lugar de disponer de
un puesto de trabajo seguro.
Saber crear necesidades e influir positivamente.
El mismo viento que se llevó el concepto de que los comerciales
eran personajes secundarios en la empresa ha barrido también la idea de
que la venta finaliza con el pedido del cliente. La venta continúa;
siempre. El vendedor mantiene relación con su cliente, se preocupa por
él y está pendiente en todo momento de lo que pueda necesitar.
Conocimiento del mercado.
Es muy importante conocer perfectamente el producto que se vende, así
como el servicio y el mercado en el que se desenvuelve el vendedor. Es
fundamental conocer especialmente a los competidores y sus ofertas.
Preguntar y escuchar. A los vendedores les corresponde la tarea de hacer
muchas preguntas para conocer mejor el mercado. Asimismo, deben saber
escuchar todo lo que se les cuenta. Su comunicación con el cliente tiene
que ser necesariamente espléndida.
Trabajar con objetivos. Es imprescindible trabajar con objetivos concretos y medibles, cada día, cada semana y cada mes; con cada cliente y con cada grupo de clientes. A pesar de esto, el margen de autonomía del vendedor es cada vez más elevado y su independencia para trabajar cada vez mayor.
Saber decir que no. El buen vendedor es consecuente y ético, y no engaña al cliente. Sabe decir que no cuando llega el caso y no acepta todas las condiciones que quiere imponerle el cliente.
Buscar Referidos. A través de recomendaciones -lo que se llama
Recomendaciones Activas Totales-, conseguir que los clientes le
recomienden a amigos y conocidos, convirtiendo a los propios clientes en
vendedores suyos y de su empresa.
Jorge E. Pereira -
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