
El único dueño y patrono soy yo. Yo tengo
puesto en esto toda mi vida y dedicación. Yo espero pensionarme dentro
de unos años y entregar este negocio a mis hijos, quienes son mis
herederos.
Dejé ahí el tema y me encaminé a encuestar al personal de producción,
administración y ventas de la empresa. Esta vez la pregunta al personal
fue la siguiente:
- ¿A quién considera usted como un cliente?
La totalidad de los consultados respondió de inmediato y sin vacilar "el
que compra nuestro producto". Al responder me miraban un poco raro
pensando que yo, para ser consultor, era bastante ignorante y preguntaba
tonterías sin sentido.
Si ustedes hacen esta misma pregunta en cien empresa, lo más probable es
que obtengan respuestas similares a las que obtuve. (Es posible que
muchos de los que leen este artículo, estén pensando lo mismo que los
encuestados, lo cual no me extraña para nada).
Modelo Cliente - Servidor
El concepto "cliente" podría ser mejor entendido si utilizamos el
concepto informático del mismo. Este modelo dice que hay computadores
(servidores) que "sirven" las necesidades de otros, en todo momento y
sin restricción de ninguna clase. No hay dudas, vacilaciones o dudas
para servir total y completamente al cliente. El "servidor" está
conectado al "cliente" y mientras esta relación existe, obedece
ciegamente sus designios.
El computador "cliente" por su parte es un dictador mientras desempeña
su papel.
Dictador total y completo. Se limita a dar órdenes y las cuales deben
ser obedecidas. De lo contrario el sistema no funcionará, colapsará y
entrará en el más completo caos. (Todos lo conocemos porque es lo que
sucede cuando los sistemas de cómputo se "caen")
Lo más notable del concepto "cliente servidor" es que los papeles pueden
cambiar en cualquier momento. Esto es el "servidor" pasa a ser "cliente"
y viceversa, dependiendo de las circunstancias. Existe una
interdependencia permanente para que el "sistema" se mantenga sano y
eficiente.
Cultura y Servicios
La cultura de la cual procedemos y formado en nuestros países de habla
hispana, está influenciada por el principio: "servir, es vil". Traemos
en nuestros genes poderosas grabaciones de origen hispano, la cual a su
vez tiene la influencia de más de 600 años de dominación árabe.
(Esto no quiere decir que todo sea malo en ello, ni mucho menos. Las
matemáticas y la filosofía clásica nos llega por las traducciones de
pensadores árabes como Averroes y Avicena). Nuestra cultura, como todas,
es una curiosa mezcla de miles de elementos. Pero, el "servir" no nos es
muy natural, ni tampoco lo aceptamos muy fácilmente. Nuestros genes se
niegan persistentemente a "servir".
A mayor abundamiento, los machos humanos tenemos la idea que son las
"hembras humanas" las que fueron hechas para "servir". Esto nos llega
con claridad absoluta y meridiana de nuestros ancestros indígenas
(mayas, toltecas, aztecas, quechuas, etc.) si es que tenemos algo de
ellos.
De acuerdo a nuestros patrones culturales tener "sirvientes" es
considerado de un "nivel superior" de desarrollo. El llegar a ser "jefe"
o "gerente" es considerado por muchos alcanzar ese ansiado nivel. Como
tal el ese personaje se transforma y se convierte en un "dictador"
prepotente y terriblemente desagradable.
El concepto de cliente interno
En el modelo informático "cliente - servidor", que hemos mencionado, los
papeles o roles que genera el servicio son ambivalentes. Un momento se
es "servidor", y en el instante siguiente se es "cliente".
De verdad, la única forma de poder conseguir dentro de una empresa
mejorar el servicio al cliente es hacer comprender al dueño, gerentes,
supervisores y al personal de todo nivel, en primer lugar el concepto de
"cliente - servidor" y en segundo lugar el de "cliente interno". Esto no
puede conseguirse como por milagro de la noche a la mañana y constituye
parte del proceso de "capacitación permanente".
Este proceso de enseñar a "servir" debió iniciarse en los hogares,
cuando el niño comenzó a caminar. Lamentablemente nuestra permisiva
cultura nos enseñó otra cosa. Para introducir el concepto de servicio en
forma rápida en una empresa ha mostrado ser eficiente iniciar explicando
el concepto de "cliente interno". He tenido experiencias positivas en
este sentido.
Parto señalando que la empresa es una red, formada por diversos
elementos, en la cual todos están ellos conectados. Que esos vínculos
internos, se conectas con los elementos fuera de la empresa que pueden
ser "clientes externos" o proveedores.
Un ejemplo al que recurro, es el del departamento encargado de
materiales y suministros. Las personas encargadas de ese departamento,
dentro de la empresa, tiene como clientes inmediatos a los compañeros
del departamento de producción. Es a ellos a quien deben servir en todo
momento, para que el producto final sea el adecuado.
La parte más difícil siempre, es hacer entender a los gerentes,
supervisores y ejecutivos que ellos son servidores de su personal ("su
cliente interno") en gran cantidad ocasiones durante la jornada de
trabajo. No solo eso, es difícil hacen entender a los ejecutivos en
general,que el "cliente externo" es el que paga los salarios, incluido
el del dueño del negocio.
En resumen, todos somos "servidores" y "clientes". Tenemos que estar
plenamente dispuestos a adoptar ambos papeles, dependiendo de la ocasión
que enfrentemos. Esta es la única manera de poder establecer un
eficiente sistema de servicio al cliente externo. Mientras se siga
pensando como lo hacen Alberto y el personal de su empresa, que
mencionaba anteriormente, es técnicamente imposible dar un servicio
eficiente al cliente, pese a las exaltadas declaraciones programáticas
que se haga sobre el tema.
Parodiando a la empresa L.L. Bean, con leves modificaciones, me
atrevería a decir lo siguiente sobre lo que debe entenderse por un
cliente, destinado a conseguir resultados positivos en el servicio:
El Cliente (externo e interno) no depende de nosotros ... nosotros
dependemos de él.
El Cliente (externo e interno) es siempre la persona más importante en
esta oficina ... en persona, por teléfono o por correo.
El Cliente (externo e interno) no es una interrupción en nuestra labor
... él es el propósito de la misma. No estamos haciéndole un favor ...
es el cliente quien nos hace un favor al darnos la oportunidad de
servirle.
El Cliente (externo e interno) es una persona que nos trae su deseos y
aspiraciones. Es nuestro trabajo convertirlos en realidad con beneficio
para él y para nosotros.
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