LLEGANDO PRIMERO
08-2006
Las teoría dicen muchas cosas. Una de ellas es que si el producto es el
primero que aparece en el mercado ese nombre queda en la mente del
comprador y el producto tiene de este modo una ventaja competitiva.
Se cita en forma repetida el caso de “Frigidaire” que fue por mucho
tiempo sinónimo de refrigeradora, o el de “Gillette” que lo fue de
rasuradora o afeitadora. Es verdad, hasta la fecha en muchas partes la
gente, especialmente la mayor, dice: “Quiero comprar un frigidaire marca
Sansung”.
Posicionar su producto es una de las tareas principales de todo
encargado de un departamento o actividad de mercadeo. Esto es colocarlo
en un lugar predominante en la mente del consumidor y del mercado, de
tal modo que sea el producto que se recuerde en el momento de la
decisión final de compra.

Los tiempos han cambiado. Todo es diferente. Es difícil ahora ser
categórico y definitivo, en cuanto a cualquier aseveración que se
pretenda hacer con respecto a lo que sucederá en el mercadeo de un
producto o servicio. En los últimos años hemos visto fenómenos que dejan
las teorías totalmente desacreditadas.
Pareciera que los nombres ya no se perpetúan tanto por ser solamente los
primeros que aparecen en el mercado.
Veamos por ejemplo el caso de las computadoras personales. Las primeras
computadoras personales que aparecen son “Osborne”, “Heathkit Zenith”, “Commodore”,
“Amiga” y de ninguna de ellas queda el más mínimo vestigio. Esto a menos
de 15 años de aparecido ese nuevo producto que ha revolucionado nuestra
forma de vida.
La Internet se populariza gracias a un desarrollo que permite no
solamente ver letras en los monitores de las PCs, sino poder ver letras,
dibujos, fotografías, gráficos en movimiento y escuchar sonido. A esto
se le ha dado en llamar el World Wide Web, WWW, o simplemente Web, por
telaraña mundial. Para poder ver y oír en este nuevo medio llamado Web
era necesario tener un programa navegador o “browser” instalado en la
computadora.
Al primer navegador se le llamó “Mosaic” y fue desarrollado en NCSA,
“National Center for Supercomputing Applications” en la Universidad de
Illinois en Urbana-Champaign. Es en este desarrollo en el cual se basan
todos los navegadores conocidos.
Casos más recientes y que todos podemos recordar es el de “Netscape” que
es el primer navegador comercial que aparece en el mercado de la
Internet, basado en Mozila. Ni Mozila, ni Netscape pudieron conseguir,
aunque fueron los primeros, permanecer en esa posición por mucho tiempo.
Ambos sucumbieron ante el Explorer de MS, que en la actualidad es el más
utilizado, al menos por estos lados.
De la guerra de los navegadores, que duró tres años, ya nadie se
acuerda; así como de la demanda que ella originó para combatir el
imperio monopólico y absolutista de Bill Gates, quien parece conocer
mejor que nadie que "no hay que llegar primero, pero hay que saber
llegar".
Entre paréntesis, es indiscutible que Bill es el genio más prominente
del mercadeo de los último 20 años. Aunque no de clases o haya escrito
libros sobre el tema y renunció a seguir la carrrera de economía en la
Universidad de Harvard luego del primer semestre, no teniendo ningún
título universitario, es el más grande de los maestros de mercadeo que
existe o haya existido.
Otro concepto muy dudoso, en vista de la realidad, es el de que la
“calidad se impone”. Es un hecho concreto que las computadoras Apple
fueron siempre de superior calidad a las PCs, en todo sentido. No hay
técnico en computación que no reconozca este hecho.
En diseño,
construcción, aplicaciones nada tiene que ver las PCs con los productos
que llevan la manzanita. Pese a ello, Apple es la empresa que ha tenido
los problemas y se ha encontrado en varias ocasiones a punto de cerrar
operaciones. Y paradójicamente es Bill Gates quien pone dinero para
salvarla de la caída total.
(Naturalmente a Bill no le convenía quedar solo en el mercado,
por las leyes anti monopolio existentes en los EE.UU.)
Ni qué hablar del terrible sistema operativo MS-DOS., conocido antes de
llamarse así como "dog sistem" o sistema perro, el cual se impone pese a
existir otro muy superior, de mayor poder y estabilidad como era el CPM.
Al igual que en la vida nada existe permanente y definitivo en mercadeo.
Todo se encuentra en constante evolución. Todas las leyes de la física
se aplican a esta disciplina, Inclusive las leyes que rigen la “teoría
del caos”.
Jorge E. Pereira -
