ORGANIZACIONES INTELIGENTES
09-2006
En nuestros países se sigue entendiendo que las armas competitivas de la
empresa son los activos fijos, esto es las instalaciones, maquinaria y
equipo, terrenos, etc.
Esto nos parece un curioso resabio de la contabilidad de caja, que
se enseñaba por los años 20 y se sigue practicando en una enormidad de
empresas y organizaciones. Los activos fijos seguirán siendo
importantísimos para cobrar los impuestos y los contadores presenten sus
balances generales.
Todo está cambiando y un nuevo concepto de empresa, que se ha dado en
llamar las "organizaciones inteligentes", han revertido ese concepto. En
ellas la plataforma para el desarrollo son armas más sofisticadas y
efectivas. El recurso financiero y los activo fijo representan para
ellas sólo el inicio del proceso.
En una organización inteligente, son los conocimientos, entendidos como
un capital, la prioridad en esta economía que ha nacido como
consecuencia de los avances tecnológicos y telemáticos.
Esta nueva economía ha sido el caldo de cultivo de la empresas
"punto com" y del desarrollo acelerado del comercio electrónico. Los
conocimientos, habilidades e innovación son las principales armas
empresariales para lograr salir adelante, frente a los retos que
presenta este nuevo y cambiante escenario económico.

Gerencia del Conocimiento
La Gerencia del Conocimiento (Knowledge Management) ha sido definida
como el área de la administración "que tiene que ver con los aspectos
críticos de la adaptación, sobrevivencia y competencia, en un entorno
caracterizado por el cambio discontinuo y turbulento. Incluye procesos
que buscan una combinación de datos, capacidad tecnológica para el
procesamiento y la difusión interna de la información.
Esto tomando muy en cuenta la creatividad y capacidad de innovación de
los seres humanos".
La creación y la gerencia de una organización inteligente presupone
numerosas actividades destinadas a inventariar los "activos intangibles"
existentes. Esto únicamente se puede lograr con la voluntad y
determinación interna para desarrollarla. Algunos de estas actividades
incluyen:
(a) Interés, voluntad y compromiso de la Directiva y/o dueños;
(b) Inventario y evaluación de las tecnologías en uso;
(c) Evaluar y aprovechar las capacidades y habilidades del personal;
(d) Analizar la red de contactos y relaciones de todo el conglomerado
de trabajadores, incluyendo gerentes, supervisores y personal de
línea frontal; e
(e) Impulsar el cambio hacia una organización inteligente, por medio
de programas concretos y positivos.
La rentabilidad, crecimiento y supervivencia de toda empresa, en esta
nueva era de los negocios virtuales, está determinada por su capacidad
para transformarse en organizaciones inteligentes; que consigan el
reconocimiento del cliente por darles precios más competitivos, servicio
personalizado y productos innovadores.
Jorge E. Pereira -

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