Tabacaleras vs. OMS
05-2007
En este momento es universalmente aceptado que fumar mata. Se reconoce
que para los llamados fumadores pasivos el humo también es muy
peligroso.
En este contexto, muchas naciones han introducido legislación contra el
consumo de tabaco. Recientemente Irlanda, Canadá, Cuba, Italia, los
Países Bajos, Escocia, Sudáfrica, la India e Irán, para nombrar algunos,
han introducido restricciones para el fumar, limitando la publicidad de
cigarrillos y prohibiendo fumar en lugares públicos.
El año pasado 168 países firmaron el convenio marco para el control del
tabaco. Una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud para
reducir el número de muertes ocasionado por el fumar. Los muertos como
consecuencia del aspirar humo de tabaco llegan a cinco millones al año,
en este momento.
¿Who care?
Con las regulaciones incrementándose en todas partes, se podría asumir
que las corporaciones productoras de cigarrillos estuvieras preocupadas.
La realidad es otra. David Betteridge, portavoz de British American
Tobacco, la segunda empresa más grande de esa área, ha dicho dice que se
espera que el mercado crezca.
"Menos personas están fumando, en términos del porcentaje, pero debido
al crecimiento enorme de la población alrededor del mundo, estamos
viendo un tamaño casi igual del mercado en diez años y quizá más
grande," ha reiterado Mr. Betteridge.
Como el fumar es una adicción, al igual que el alcohólico, un fumador no
se contenta con una chupada de humo. Tiene que estar permanentemente
aspirando la nicotina. Eso hace que aunque los fumadores son menos, el
consumo no disminuya. Por el contrario crece, aunque las empresas de
tabaco han incrementado considerablemente los precios año a año. Estos
aumentos, como es de esperar, les han generado mayores utilidades.
Nuevos mercados
Con esto en mente, las compañías del tabaco están pensando en nuevas
estrategias. En primer lugar tratan de crecer fuera de sus mercados
tradicionales. En esos lugares nuevos, sus mensajes publicitarios van
dirigidos a los jóvenes, tal cual lo hicieron en su oportunidad en los
EE.UU. y Europa. Asocian en sus mensajes al tabaco con el deporte y el
encanto de vivir.
En este momento el mercado objetivo, por excelencia, de todas las
empresas tabacaleras es China. En ese país se encuentra una tercera
parte de los fumadores de la tierra. El fabricante más grande de
cigarrillos en el mundo es nada menos que una empresa del Estado Chino.
Ante la creciente apertura hacia las privatizaciones, las empresas
tabacaleras americanas y británicas miran ese mercado, como un oso mira
un panal de miel, con una tremenda ansiedad y ganas de morderlo.
Los analistas de mercados de las empresas tabacaleras están viendo que
una porción enorme del mercado en China sigue sin aprovecharse: mujeres.
Muy pocas mujeres chinas fuman. Tradicionalmente los hombres son los
fumadores, como era en Occidente, hasta inicios de los años 20. No hay
duda que la oportunidad de comercialización de cigarrillos más notoria
del mundo es venderlos a las mujeres de China.
Productos modificados
Conociendo muy los principios de mercadeo, algunas empresas tabacaleras
están buscando la forma de desarrollar cigarrillo "más seguros", en
otras palabras que sean menos dañinos. Otras empresas andan buscando
formas nuevas de absorber nicotina "sin humo", como el "snus" consumido
ampliamente en Suecia y Noruega. El 'snus" es un polvo de tabaco
procesado que es colocado debajo del labio superior por tiempos
variables, dependiendo del consumidor. Se vende en bolsitas llenas de
mezcla de tabaco y otros agregados.

Hace pocos meses la empresa R.J. Reynolds Tobacco Company, inició en los
EE.UU. una campaña piloto para la introducción de un SNUS marca Camel,
en un par de ciudades: Portland, Oregon, y Austin, Texas. Las empresas
alegan que esta forma de consumir tabaco es menos dañina que la de
aspirar el humo. Al menos, es definitivamente menos maligno para los que
se encuentran alrededor del "sunuseador", como debe llamarse el que
consume "snus".
Empresas vs. OMS
Las tabacaleras utilizan todos sus recursos para no reducir sus
ganancias. Han reconocido finalmente los daños del tabaco a la salud y
han manifestado oficialmente que entienden y rectifican sus errores del
pasado. Siguen haciendo lobby para que no se materialicen legislaciones
más restrictivas al consumo del tabaco.
La OMS por su parte sigue tratando de aumentar los controles de
consumo de cigarrillos, entendiendo que con ello se ahorrarán millones
de vidas anualmente. Para los países los costos que representan
anualmente el tratamiento de los enfermos por efectos del tabaco son
incalculables.
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Jorge E. Pereira -
