
Esto naturalmente ayudado por las ganancias conseguidas de la
operación guerrera, las cuales pasan a formar parte de la Reserva
Federal, fondos con los cuales se inicia la reconstrucción de Europa.
La publicidad, que como la conocemos se desarrolla y se nutre de la
bonanza de EE. UU. de la post-guerra, de inmediato se da cuenta del
enorme potencial de la psicología, como apoyo a sus actividades y
contrata los mejores talentos de esa rama científica para ayudarla a
desarrollar campañas publicitarias. Nace la psicología aplicada.
Esto es la aplicación de la ciencia del comportamiento a las actividades comunes.
La psicología llega a las Agencias de Publicidad por medio de
discípulos de Jung y Maslow, que comienza a aplicarla, en la medida que
el puritanismo existente en la época lo permite.
Las teorías derivadas de estudios de la mente humana abundan y el
descubrimiento de la percepción de estímulos que no se reconocen con los
sentidos tradicionales lleva a la “percepción subliminal”.
Muchos de los símbolos que el hombre capta tienen un sentido para él,
que puede ser utilizado en manipular sus deseos.
Parte de la inconsciencia, como dice Jung, consiste de una multitud de
oscuros pensamiento, impresiones e imágenes que, pese a haberse perdido,
continúan influenciando la mente humana.
Freud, maestro de Jung, dijo que el objetivo del psicoanálisis era
hacer del inconsciente consciente. La premisa es advertida e invertida
por muchos y se convierte en una excelente forma de manipular los
inconscientes de las personas y grupos de personas.
El libro “El Hombre y sus Símbolos” , publicado en 1961, se convierte en
la biblia de los publicistas y mercadólogos.
En este trabajo concebido y editado por Karl Jung, el cual muere
justo antes de publicarse, colaboran destacados profesionales como
Joseph Henderson, Aniela Jaffeé. Jolande Jacobi y otros.
La “publicidad subliminal” es denunciada, en los EE.UU., como una forma
inaceptable de manipular a los consumidores utilizando toda clase de
mensajes, que no son visibles a simple vista pero que son percibidos y
captados por el inconsciente.
Aunque se cree se ha utilizado desde tiempos inmemoriales, el publicista
James Vicary alegó haber utilizado con éxito persuasión subliminal en
1957, en un cine de Fort Wayne, New Jersey. Fue la primera vez que
alguien reconoció el uso de técnicas subliminales para lavado de
cerebro. Mientras que los espectadores presenciaban la película, cada
1/20 de segundo, se estaba pasando el mensaje "Drink Coke, Eat Popcorn".
Dado que el mensaje pestañeaba a gran velocidad, no era percibido por
la vista, pero el mensaje llegaba y se almacenaba en la mente. Según
Vicary, luego de pocos meses las ventas del refresco anunciado y del
popcorn crecieron considerablemente. Esta historia y otras fueron
incluidas en el libro de Vance Packard “The Hidden Persuaders” publicado
en 1957, el cual fue atacado con ardor por sectores interesados.
Casi veinte años después, en 1974, pese al hecho que no se habían
producido a la fecha pruebas científicas contundentes de la efectividad
de la publicidad subliminal, la Comisión Federal de Comunicaciones de
EE.UU., emitió una normativa diciendo que la transmisión de comerciales
que contuvieran mensajes subliminales eran ” contrarios al interés
público”.
El tema de los mensajes subliminales vuelve a tomar auge en 1980 con la
publicación del libro de Wilson Bryan Key “Aventuras subliminales en
Arte Erótico”.
En ese libro el autor denuncia que los publicistas usan mensajes
subliminales de naturaleza sexual para manipular el comportamiento,
incluyendo figuras sexuales y la palabra “sexo” en imágenes como cubos
de hielo y alimento.
Algo que leí por primera vez en el libro mencionado, lo cual está hoy
muy en boga, es que los mejores compradores son los clientes habituales.
Wilson B. Key se refiere a que los mensajes subliminales de los licores están destinados a estimular a los alcohólicos, porque son los mejores consumidores.
Tratar de estimular el consumo de alcohol en un no-alcohólico es
difícil y largo proceso, lo cual no trae resultados de venta a corto
plazo.
Aunque en la actualidad aún no existe acuerdo, muchos expertos creen que
si un mensaje es asociado a símbolos primarios fuertes, como los
sexuales, el estímulo enviado tiene mayor vivacidad y profundidad para
los sentidos.
Los experimentos con publicidad subliminal siguen utilizándose de múltiples formas.
En Setiembre del 2000 los Senadores Ron Wyden de Oregon y John Breaux de Louisiana se quejaron ante la FCC sobre un anuncio del Partido Republicano que mostraba la palabra 'RATS'' (o "BUREAUC RATS") a lo largo de la pantalla por 1/30 de segundo, diciendo:
''Tenemos razones para creer que se está transmitiendo anuncios
publicitarios por TV, que contienen mensajes subliminales en violación
del interés público”.
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