En quién creer o confiar? Parte II
10-2006
(SEGUNDA PARTE)
Tan solo hace tres meses, en Marzo, escribimos una nota titulada "en
quién confiar" y en la cual nos referíamos a la impresionante crisis de
confianza existente a todo nivel: político, religioso, financiero,
deportivo, etc., etc.
Como esto se ha estado "degenerando pa' peor", como dice un amigo mío,
creo que tendremos que iniciar una sección permanente en esta
publicación, sobre este candente tema, que pareciera no terminar nunca
como una telenovela mala, con el título de "desconfianza global".
Lo lamentable de todo es que luego del chispazo inicial, nadie dice
nada, todo el mundo baja la cabeza y calla, o aparece un tema cualquiera
(creo que inventado a propósito) que desvía la atención hacia otro hecho
menos relevante e intrascendente.
"Localizada en 65 países, WorldCom ofrece soluciones de voz y datos, que
hace su negocio más productivo, seguro y costo eficiente", dice el
encabezamiento del Sitio Web de la empresa que se une a los ya varios
escándalos financieros de empresas multinacionales. De paso, arrastrando
en la bola de nieve, que se ha creado, a conocidas empresas de
auditoría.
WorldCom, un "carrier" de telecomunicaciones, tiene operaciones en
varios países de América Latina incluyendo: Chile, México, Panamá,
Venezuela.
El 25 de Junio pasado, en los que puede ser uno de los más grandes
fraudes contables de la historia, WorldCom reportó que una auditoría
interna había descubierto, que la pequeña suma de $3.8 billones (tres
mil millones de dólares) en gastos, se había contabilizado
inapropiadamente, generando utilidades artificiales en el 2001 y en el
primer trimestre del año 2002.
La reversión de los asientos erróneamente registrado en la contabilidad
de WorlCom, modificarán los Estados Financiero del 2001, en que se
mostraban $1.4 billones en utilidades, en pérdidas que pueden superar
los dos mil quinientos millones de dólares. (2.5 billones de dólares) en
ese período.

Con esta peculiar forma de contabilizar gastos, en los reportes
contables del primer trimestre del 2002, se estaban mostrando generosas
utilidades, que estaban atrayendo numerosos inversionistas a poner su
dinero en acciones de esta "exitosa" empresa. (Así, cualquiera es
exitoso).
Aparentemente, los gastos mal contabilizados incluyeron transferencia
entre cuentas de $ 3.06 billones en el 2001, y $797 millones en el
primer trimestre del 2002. Contrariamente a los tan repetidos por los
auditores, "Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados", estos
gastos fueron registrados en libros como inversiones de capital, creando
un aumento artificial de los ingresos.
Las regularidades de contabilidad reportadas involucran a firmas como
Arthur Andersen LLP, recientemente reemplazada por KPMG, LLP. Como es la
hora de sacarse el tiro de cualquier forma, en una declaración, A.
Andersen acusó a WorldCom de retener información clave, y que previno a
WorldCom, que los Estados Financieros del 2001 y primer trimestre del
2002 no eran confiables. Pese a ello los firmaron, cobrando generosos
honorarios.
WorldCom, una de las gigantes de telecomunicaciones en el mundo,
reconoció que fabricó artificialmente millones de dólares en beneficios
en los últimos ejercicios, al contabilizar irregularmente ciertos
gastos.
Las acciones de WorldCom, que se vendían en los mercados bursátiles
mundiales, fueron suspendidas, cuando se encontraban a un nivel de $0.20
(veinte centavos), por no decir que a cero.
Desde la quiebra de Enron, que también tuvo irregularidades en sus
registros contables auditados, los inversionistas están muy sensibles.
Este nuevo caso de irregularidades contables en empresas multinacionales
Norteamericanas, sacudió las bolsas y divisas mundiales, profundizando
una crisis de confianza que ya tenía a los inversionistas seriamente
preocupados.
Las declaraciones del Presidente de EE.UU., George Bush, quien prometió
procesar a sus responsables por defraudar no sólo a los accionistas,
sino también a los trabajadores de Worldcom no convencieron a nadie.
Como buen político dijo lo mismo en el caso de Enron, en el cual no ha
pasado absolutamente nada: no se ha procesado a nadie, los
inversionistas perdieron su dinero, y los trabajadores perdieron sus
empleos y lo que tenían para su vejez en planes de pensiones de la
empresa.
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Jorge E. Pereira -
