Las campañas de respuesta directa, hechas por medios masivos o medios directos, destinadas a que el cliente llame por teléfono, visite la tienda o acceda a un sitio Web en Internet se están popularizando y haciendo cada día más corrientes.
Su popularidad se debe a que el que llama es una persona que se interesa en la oferta que se hace. Pese a ello, muchas veces los empresarios no analizan los diferentes elementos de su organización, sean estos personas o sistemas, que hacen contacto con el cliente, cuando éste da respuesta.
Otras veces no se toma en consideración lo que ese cliente espera de la
organización que hace la ofertas.
Los clientes, además de esperar un trato personalizado, también esperan
consistencia en todos los canales de interacción o "puntos de contacto".
Los clientes quieren una atención sin diferencias en el centro de atención telefónica, Internet, sucursales, vendedores, etc. sin perder el nivel de atención y calidad, y con capacidad para resolver cualquier problema.
[Es interesante hacer notar que un centro de atención telefónica puede
consistir de una o varias personas, pero debe darse la responsabilidad
de atender el teléfono únicamente a personal perfectamente capacitado y
con conocimiento suficiente].
Los clientes también quieren poder visitar una tienda y después tener la
facilidad de darle seguimiento a su operación por medio del centro de
atención telefónica o por medio del Internet, con la seguridad de que en
cada punto de contacto estará igualmente informado y capacitado.
Y, por si fuera poco, los clientes esperan consistencia en cada
programa, independientemente del punto de contacto.
Por ejemplo, si a un cliente se le oferta un producto vía Internet, espera poder llamar al centro de atención telefónica o acudir a la tienda y recibir las mismas condiciones. Imagine la desilusión cuando el cliente llama al centro de atención telefónica y el agente no tiene ni idea de la oferta, o ni siquiera esta equipado con los elementos necesarios para cerrar la transacción. Esta clase de conflictos cada día prevalece más, especialmente con la mayor interacción vía Internet.

Si el centro de atención telefónica conoce las promociones
disponibles, ellas se pueden ofrecer a los clientes y posiblemente
cerrar ventas, sin necesidad de mayores inversiones en mercadeo directo.
Además, un agente capacitado del centro de atención telefónica puede
detectar rápidamente oportunidades de venta en la llamada, que se pueden
utilizar como información para futuros programas.
Todos estos métodos proporcionan una forma de ampliar y profundizar las
relaciones con los clientes, aumentando el valor de la oferta e
incrementando finalmente la rentabilidad de la empresa. Una de las
mayores oportunidades se encuentra en el área de transacciones de
autoservicio. En general, los clientes son más conocedores de la
tecnología y muchos prefieren usar los sistemas telefónicos de
"audiorespuesta", las páginas de Internet o la comunicación por el
correo electrónico, tanto para asuntos de negocio como personales,
mientras que los costos de la transacción se disminuyen
considerablemente.
Un error de percepción es creer que los clientes siempre quieren
contactar a una persona, y esto ya no necesariamente cierto.
En muchos casos, los clientes de los segmentos más rentables también prefieren la conveniencia del autoservicio. El reto es encontrar la forma de dar este servicio eficazmente. Si se desarrolla el conocimiento de la forma en que los clientes interactúan en los diversos canales de autoservicio, se podrá aumentar en forma continua su satisfacción y aumentar el porcentaje de transacciones realizadas.
Otro reto se observa en cómo llegar a los clientes de autoservicio más rentables con oportunidades de venta cruzada. La solución se basa en entender la manera en que los clientes individuales responden ante campañas pro-activas.
Si usted ya cuenta con información sobre las preferencias de cada
cliente, las campañas podrán diseñarse tomando en cuenta esto para
aumentar los índices de respuestas favorables.
Por ejemplo, si un cliente normalmente responde a los correos
electrónicos, la compañía se deberá comunicar con él vía correo
electrónico, pero si el cliente prefiere ser atendido por teléfono, las
respuestas deberán orientarse por esta vía para disminuir los costos.
Si un cliente hace una llamada al centro de atención telefónica como
respuesta a una campaña de respuesta directa, asegúrese que el centro de
atención telefónica esté plenamente capacitado para cerrar la venta.
Otra consideración importante es entender que los clientes menos
rentables son los que exigen más tiempo y recursos de la organización.
Vale la pena diseñar una estrategia para trasladar a estos clientes a
los medios de comunicación menos costosos, como audiorespuesta o
Internet.
Por ejemplo, con las tecnologías disponibles en la actualidad, un
cliente poco rentable puede ser identificado por su número telefónico,
con un sistema identificador de llamadas para ser canalizado a una
grabadora en lugar de un agente de ventas. Usando las herramientas
tecnológicas actuales para identificar a los clientes menos rentables y
transferirlos a los canales de apoyo de menor gasto, disminuirá el costo
de soporte a esos segmentos poco rentables.