Capacitar para aceptar el cambio
07-2006
Las "buzz words" abundan en la boca de los asesores de empresas.
"Estrategias genéricas", "jerarquía de estrategias", "creación del
sentido de la urgencia", "generar enfoque de competencia", son solo
algunas de ellas.
Conocerlas es bueno para tener un "vocabulario empresarial e
impresionador actualizado".
Pero, si las empresas de nuestros países de habla hispana quieren
sobrevivir al actual proceso de globalización, que significa más y más
competencia por segundo, las palabras no bastan.
Lo primero y fundamental es tener un claro, profundo y documentado
concepto del "cambio".
De hecho una empresa tiene como objetivos producir, vender, satisfacer a
los clientes y remunerar a los accionistas. Para ello necesita tener
estabilidad, equilibrio y orden.
El "cambio" se contrapone a estos conceptos. El cambio no es de
ninguna forma el estado "natural" para la empresa. La resistencia al
cambio es directamente proporcional al perfeccionamiento organizacional
logrado por la empresa. Esto es: a mayor perfección, mayor resistencia.
Esa resistencia consciente o inconsciente, como se manifiesta más
claramente, es cuando se crea internamente una "dirección de cambio", a
cargo de un antiguo funcionario de la empresa, lo cual asegura que el
cambio será totalmente controlado o paralizado.
- Esto es cambios impuestos basado en la autoridad de la
dirección, que está probado no funcionan.
Pero, la única
forma de conseguir éxito en el proceso del cambio es que sean
"consensuados", lo cual se traduce en una fuerte adhesión de los
interesados, en los proyectos de renovación desde sus inicios.
Ningún cambio puede darse exitosamente sin la participación de todos
lo interesados.
Previamente a la introducción de tácticas
para el cambio, se debe instruir a todos los miembros de la
organización sobre el cambio mismo, utilizando técnicas de
capacitación generalmente aceptadas.
Capacitar para la
aceptación y ejecución de cambios, requiere de la definición de un
modelo de capacitación para el cambio, adaptado a cada empresa en
particular.
Los pasos recomendados para definir el modelo de
capacitación son entre otros: identificar síntomas, escoger
alternativas, definir conducta terminal, decidir contenido de la
capacitación, identificar población candidato, etc.
La
preparación para la aceptación del cambio requiere de dos tipos de
capacitación:
la primera orientada a informar, en las
que se da fuerza a las ideas, y
la segunda de
desarrollo de habilidades, esto es la creación de nuevos hábitos que
patrocinen la aceptación del cambio.
Son muchas las empresas
que tratando de introducir calidad total o reingeniería, fracasaron
estruendosamente en su intento. Luego de análisis de las causas del
poco o ningún éxito en sus intentos, se determinó que ni la
dirección, ni el personal estaban "preparados" para el cambio.
Previo a cualquier intento de introducir nuevas prácticas o nuevos
sistemas, está el de capacitar para conocer y aceptar lo que el
cambio es y representa para una organización.
Esto se hizo
evidente en las organizaciones cuando se trataba de introducir los
primeros sistemas de cómputo, y se debió vencer la resistencia que
ello provocaba. Resistencia muy poco pasiva en muchos casos.
Del mismo modo, no se puede aplicar tácticas de modificación, sea
reingeniería, calidad total, o círculos de calidad, sin antes
implementar una estrategia medular de "entendimiento y aceptación
del cambio", a todos los niveles de la organización.
De lo
contrario el dinero gastado en las estrategias para ser más
competitivo, serán "letra muerta" en manuales y notas técnicas,
guardadas y clasificados celosamente por los encargados de los
archivos de las empresas.
¿Te gustó? Compártelo con tu mundo
Jorge E. Pereira -
