Calidad: un imperativo

Autor: Jorge E. Pereira

CALIDAD

10-2006

Estamos viendo que a cada momento la lucha se hace más ardua por conseguir las preferencias de nuevos cliente y mantener los actuales. Esto es válido en cualquier tipo de actividad: agrícola, comercial, industrial, profesional. 

La competencia no solamente utiliza armas cada día mas sofisticadas, sino que a diferencia de lo que fuera hace poco, viene de todos los lugares del planeta.

En los supermercados vemos que se venden ajos de China y papas de Holanda, a precios inferiores a las que ofrecen los locales. (Pensar que las papas son originarias de nuestra América y las llevó Colón al viejo mundo, nos da mucha intranquilidad). 

Toda empresa interesada en sobrevivir y crecer tiene que satisfacer plenamente las expectativas del cliente y tratar de conseguir su fidelidad hacia el producto. Muchas son las formas de conseguirlo, pero sin duda uno de los elementos que puede verse a simple vista es la "calidad".

Poder definir el concepto de calidad no es fácil, porque puede significar algo distinto en situaciones y para personas diferentes. En general se dice de un producto o servicio que está en consonancia con las expectativas de un grupo de consumidores. 

El concepto de calidad es el predominante en la gestión administrativa de la nueva era de los negocios, convirtiéndose en una filosofía, con diferentes escuelas. Sea TQM, ISO o como se llame, en el fondo es una búsqueda de conseguir entregar al cliente el más relevante valor, al menor costo, mientras se consigue utilidades sostenidas y estabilidad económica para la empresa. 


Deming, Jurán, Feigenbaum, Crosby, Ishikawa, Taguchi, los gurús de la calidad, llevaron el concepto a las grandes corporaciones. Como un aceite este concepto a ido penetrando en las empresas medianas y pequeñas.

Actualmente se utiliza como una jerga universal entre las compañías que pretender llegar a ser competitivas. 

Las similitudes en el pensamiento de los magos de la calidad es notoria. Todos llevan a la conclusión que es imprescindible ser "el mejor" en algo. El impacto ha sido tan grande que al movimiento originado se le ha dado en llamar la "revolución de la calidad". 

Se ha dicho y repetido que en la próxima década es la calidad la que va a impregnar todos los aspectos de la vida: no va a prevalecer solo en el trabajo, sino que va a dominar la vida en comunidad y la propia vida. Esto último es conseguir mejores condiciones de vida, trabajando menos y obteniendo más, en ambientes más seguros y confortables.

El concepto de calidad, que algún momento se daba en forma voluntaria por las empresas, se ha venido haciendo compulsivo por la tremenda competencia, acelerada e incrementada por la globalización. 

Una de las formas de probar la calidad al consumidor es la "certificación de productos o normas o sellos de calidad".

Esto es que alguna organización confiable garantiza al consumidor que los productos o servicios cumplen con determinadas normas de calidad y seguridad.

Una certificación de calidad no es más que el reconocimiento de parte de terceros, (que ostentan la tan dudosa fe pública) los cuales garantizan que existen indicios fuertes de la capacidad de una empresa para desarrollar una organización que mide sus cotas de productividad, acepta la innovación y gesta capacidades de adaptación o flexibilidad.

La certificación incluye a la empresa en un segmento integrado por compañías con conductas homogéneas, que compiten a partir de exigencias similares. Frente a los consumidores o usuarios pone en evidencia qué productos llegan de la mejor forma posible, reduciendo los peligros de manejos inadecuados, homogeneizando los procesos y ayudando a conservar el medio ambiente".
 

¿Te gustó? Compártelo con tu mundo

Jorge E. Pereira -

Compartir ideas impulsa el desarrollo

Difunde las tuyas entre miles de latinoamericanos

¿Qué hay de nuevo?

Lo que se está compartiendo

Otros artículos que te van a interesar

Explora todas las publicaciones por tema

Presupuestos Empleo, contratación y despido Liderazgo Costos Tecnología e internet Responsabilidad Social Empresarial Economía pública Formación y capacitación Estrategia y dirección estratégica Inteligencia emocional Compensación y salarios Gestión del talento Auditoria y control interno Autoayuda y superación personal Evaluación de proyectos y economía matemática Herramientas para emprendedores Gestión por competencias Economía política Pensamiento económico Ventas y administración de ventas Posicionamiento y marcas Contabilidad Negociación Canales de distribución y administración logística Gestión de la calidad Motivación e incentivación Estados financieros Microeconomía Comunicación organizacional Gestión financiera Producción, procesos y operaciones Competitividad Marketing estratégico SIM e Investigación de mercados Marketing directo y en línea Análisis, descripción y diseño de puestos Teoría de la organización Análisis financiero Entorno financiero y los mercados Comercio internacional Gestión del conocimiento Publicidad, promoción y Relaciones Públicas Estrategia de productos y servicios Pequeñas y Medianas Empresas PyMEs Tipos de mercado y su comportamiento Plan de negocios Macroeconomía Gestión del cambio Espíritu emprendedor Globalización e integración internacional Fundamentos de economía Innovación y creatividad Instrumentos, inversiones, riesgo y financiamiento Clima laboral Mejores prácticas Gestión ambiental y sostenibilidad Satisfacción y servicio al cliente Trabajo en equipo Reclutamiento y selección Matemáticas financieras Política económica

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas" George Bernard Shaw

Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.