Poco a poco el marketing jurídico esta tomando mayor fuerza y se esta
volviendo cada vez más necesario en el actuar diario de los Despachos de
Abogados, pero es también una constante que no ha sido una tarea facíl y
que todavía se encuentra con grandes obstáculos que no permiten el
desarrollo de un marketing jurídico que tiene entre tantos objetivos,
mejorar la relación de los abogados con sus clientes y buscar nuevas
oportunidades de negocio.
Si nos situamos en la realidad de la gran mayoría de los despachos en
España, podemos darnos cuenta que están encasillados en una mentalidad
en la cual un despacho existe en sí mismo y peor aún, subsiste por sí
mismo, porque cubre necesidades muy especificas y necesarias que
“siempre” le traerán clientes y beneficios. Es ahí donde encontramos el
principal obstáculo para el marketing jurídico, luchar contra la
mentalidad inflexible de algunos abogados, que en lugar de ver al
marketing como una estrategia de crecimiento y posicionamiento, lo
encuentran como un gasto, algo innecesario y que no traerá ningún tipo
de beneficio.
Es por desgracia está mentalidad la que no permite un crecimiento del
mercado de manera constante, mientras algunos Despachos de abogados,
están dándose cuenta de la gran necesidad de trabajar como una empresa,
delimitando sus servicios y con esto, el mercado, nos encontramos con
Despachos que no quieren dar ese salto y se quedan estancados,
deteniendo poco a poco el crecimiento del sector.
Otro de los grandes obstáculos a los que el marketing jurídico se
enfrenta, es la creencia de que hacer comunicación es hacer marketing,
pensar que el mantener una comunicación a nivel gráfica o por Internet
con sus clientes o posibles clientes, es hacer estrategias de marketing,
es un grave error.
La comunicación es sólo una herramienta que el marketing utiliza para
transmitir un cúmulo de estrategias que previamente, debieron de
realizarse con un determinado número de objetivos y un plan de acción
para seguirlos, es entonces la comunicación el instrumento idóneo para
mantener informados a nuestros clientes y colaboradores. Es por ello que
en muchas ocasiones se establecen presupuestos de comunicación y por
desgracia no tienen los resultados deseados, al no haber una base sólida
del por qué y para qué de la comunicación, es casi seguro que si no
fracasa no se tendrá la rentabilidad que se hubiera alcanzado de haber
planeado una buena estrategia y haberla comunicado correctamente.
Un factor externo, pero no menos importante, es el mercado. Estamos ante
un mercado que poco a poco esta cambiando la visión de ver al despacho
de abogados, Estamos intentado que sea vista como una empresa prestadora
de servicios, que puede utilizar todas las herramientas, que cualquier
empresa de servicios está acostumbrada a utilizar, sin ser juzgada o
desacreditada por falta de calidad. Sin embargo hay que tener en cuenta
que en muchas ocasiones, se tiene que romper con la visión de “mis
abogados para toda la vida”, esto es válido cuando el servicio que se
recibe es de calidad y de acuerdo con el precio (otra herramienta de
marketing) que esta pagando por ello.
Pero qué pasa cuando cada vez más los despachos dejan de ser
generalitas para empezar a especializarse.
No quiere decir que debe dejar a su abogado se siempre, simplemente que
el mercado debe de estar abierto a toda posibilidad de cambio, ser
flexible, cuando el servicio que puede obtener es de mas especializado y
con mejores resultados. Esto es un gran y arduo proceso de información y
formación del mercado, que es sólo tarea del marketing jurídico y los
actores del mismo, los bufetes de abogados.
La mala aplicación de estrategias de marketing en algunos de los bufetes
de abogados, es otro de los grandes obstáculos a los que el marketing
jurídico se enfrenta. Caso sencillo de citar es, el establecer tarifas,
al existir una gran competencia en el mercado y una necesidad latente de
captación, los bufetes de abogados entran en algunas ocasiones en una
guerra de precios, que lo único que están haciendo es devaluar la
profesión y el servicio, si aunado a esto decimos, que esto es lo que se
comunica al mercado, entramos, en una gran disyuntiva, hasta dónde se
distorsiona la utilización del marketing jurídico, y esto por desgracia
puede resultar perjudicial, no solo para la competencia que se gesta
entre despachos de abogados si no también para los clientes que están
expuestos sin desearlo, a este tipo de estrategias.
Es por ello que la tarea del marketing jurídico es determinar qué
tipo de bufete queremos tener, qué tipo de mercado queremos abordar y
cuáles son las estrategias que queremos aplicar.
En conclusión podemos decir que el marketing jurídico esta en una etapa
emergente, no por que sea algo nuevo, porque marketing en los despachos
de abogados siempre ha existido, si no porque se esta reconociendo como
tal, se están estableciendo parámetros para poder visualizarlo como una
estrategia con la aplicación de herramientas que beneficien a los
despachos de abogados, es necesario por ello SER FLEXIBLES ante los
cambios que el mercado ofrece, dar ese salto para la optimación de los
recursos y facilitar el trabajo ante las necesidades más especificas que
nuestros clientes van descubriendo.
Liliana Navarro Kai - marketingarrobaialmenara.com
Marketing & Comunicación Ibáñez & Almenara Abogados y Economistas Barcelona
Compartir ideas impulsa el desarrollo
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema