Los procesos de enseñanza y aprendizaje son básicamente actos comunicativos en los que los estudiantes o grupos, orientados por los docentes, realizan diversos procesos cognitivos con la información que reciben o deben buscar los conocimientos previamente adquiridos.
Pues bien, la enorme potencialidad educativa de la Tecnología
de la Información y las Comunicaciones (TIC) está en que pueden apoyar
estos procesos aportando a través de Internet todo tipo de información,
programas informáticos para el proceso de datos y canales de
comunicación síncrona y asíncrona de alcance mundial.
Con la integración de las TIC en los centros universitarios (intranet,
pizarras digitales en las aulas, salas multiuso...),
se abren nuevas ventanas al mundo que permiten a estudiantes y profesores el acceso a cualquier información necesaria en cualquier momento, la comunicación con compañeros y colegas de todo el planeta para intercambiar ideas y materiales, para trabajar juntos.
Aparece un nuevo paradigma de la enseñanza mucho más
personalizado, centrado en el estudiante, sin olvidar los demás
contenidos del curriculum, asegura a los estudiantes las competencias en
TIC que la sociedad demanda y otras tan importantes como la curiosidad y
el aprender a aprender, la iniciativa y responsabilidad, además de el
trabajo en equipo.
Los objetivos y tareas que se propone una organización, un proyecto, una
nueva tarea, deben concretarse en expresiones medibles, que sirvan para
expresar cuantitativamente dichos objetivos y tareas, y son los
"Indicadores" los encargados de esa concreción.
El Ministerio de Educción Superior (MES) ha trazado indicadores para
garantizar la eficiente utilización de los medios informáticos.
Los mismos permitirán: Medir cambios a través del tiempo. Facilitan
mirar de cerca los resultados de iniciativas o acciones. Utilizarlos
como instrumentos para evaluar y dar surgimiento al proceso de
desarrollo.
Utilizarlos como instrumentos valiosos para orientarnos de cómo se
pueden alcanzar mejores resultados.
Los Indicadores de las TIC, tienen como objetivo medir la eficiencia en
su uso. Con esta operación también se crea un marco común de producción
de estadísticas sobre la utilización de dichas TIC.
La determinación de indicadores permite establecer sistemas de
información al nivel respectivos en que estos sean formulados, es decir
en este caso, sistemas de información para medir la eficiencia del uso
de las TIC en las Sedes Universitarias Municipales.
Al implementar el conjunto de indicadores se obtendrá información útil
del uso de las TIC para verificar su eficiente utilización, con el fin
de tomar medidas respectivas en el momento oportuno.
Al poner en uso los indicadores se obtendrán información de diferente
naturaleza, como pueden ser:
ü De alarma: Advierte sobre una situación fuera de control, para tomar acciones correctivas.
ü De control: Muestra el comportamiento de una o mas variables para
mantener las condiciones, o hacer los ajustes con base a patrones
deseados.
En todo lo anteriormente expuesto, después de un análisis inicial, se
tiene como objetivo general del presente trabajo exponer la importancia
del uso de indicadores que permitan validar la eficiencia en el uso de
las tecnologías de la información y las comunicaciones en los centros
universitarios.
DESARROLLO
La Sociedad de la Información (SI), se basa en las llamadas Tecnologías
de la Información y las Comunicaciones (TIC), que han tenido un
desarrollo espectacular en la última mitad del siglo XX.
Los hechos claves que han pautado este proceso en la microelectrónica
han sido la invención del transistor en 1947, la del circuito integrado
en 1957 y la del microprocesador (un procesador entero en un chip) en
1971.
Computadores personales ya existían hacia 1975, pero fue en 1981 que la
informática se pone al alcance de los individuos, cuando IBM crea, la
computadora personal.
La utilización de estas nuevas herramientas se está llevando a cabo en
todos los niveles educativos tanto en la educación reglada
– primaria [4, secundaria y universitaria - como en la educación para
adultos y en la formación continua de los trabajadores en las empresas.
Los cambios más rápidos están teniendo lugar en los dos últimos niveles.
Por su lado, las comunicaciones sufren su propia revolución mediante la
digitalización de los conmutadores, el abaratamiento de las fibras
ópticas y la aplicación del láser en la optoelectrónica.
Esto permitió la progresiva comunicación entre computadores a velocidades cada vez mayores, lo que hizo posible en los 90 el surgimiento de la World Wide Web.
Si bien el dinamismo de este desarrollo fue generado en el sector
privado, no debe menospreciarse el papel del Estado en este proceso.
El mismo Castells prefiere denominar informacional a esta sociedad ya
que, en realidad, todas las sociedades históricas han tenido sus
sistemas de información, en tanto este término “indica el atributo de
una forma específica de organización social en que la generación,
el procesamiento y la transmisión se convierten en las fuentes
fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas
condiciones tecnológicas que surgen en este período histórico”.
Es necesario precisar aquí que si bien la Sociedad de la Información es
global,
esta globalidad se encuentra fuertemente restringida por el problema del acceso a la tecnología. Por otro lado, esa globalidad resulta sumamente desigual según los países de que se trate:
no es posible comparar el desarrollo de la SI en Estados Unidos,
Europa o Japón con América Latina, por no mencionar África.
La revolución tecnológica es sólo un aspecto del fenómeno de la
globalización. Como expone Simon Reich, la globalización puede verse
también como época histórica, con inicio en la mitad de los años 70, o
como un proceso de integración económica e, incluso, como la imposición
hegemónica a nivel mundial de los valores de la sociedad estadounidense,
en particular en lo relativo a la economía liberal y al sistema político
democrático.
Los autores de este trabajo define la Sociedad de la Información como
“aquella en la que el ciudadano, apoyándose en la tecnología, puede
manejar la información, seleccionarla, administrarla y utilizarla
intensamente.
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)
En 1998 países miembros de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) acordaron describir las TIC como una
combinación de actividades de manufactura y servicios para la captación,
transmisión y despliegue de información y datos de manera electrónica.
Esta definición fue revisada en Abril del 2002 y aunque se reconoció que
era una primera aproximación se decidió mantenerla hasta llevarla al
marco de la próxima revisión, prevista en el año 2007.
Las TIC son bienes compuestos que constan de hardware, software,
conocimientos, integración de sistemas, soporte operativo e
infraestructura.
Las tecnologías comunicativas nos conducen a una globalización que
invita a superar las diferencias entre naciones, ya sean étnicas,
religiosas, económicas, sociales, etc.
Nos encontramos con un medio de características únicas que puede promover las libertades de expresión e información esenciales para la democracia y la sociedad civil.
“Las tecnologías de la información y de la comunicación, así como la revolución digital, nos hacen ingresar en una nueva era, cuya característica central es el transporte instantáneo de datos inmateriales y la proliferación de relaciones y redes electrónicas.
Internet es el corazón, la encrucijada y la síntesis de la gran mutación en curso.
En este sentido, las autopistas de la comunicación son a la era
actual lo que los ferrocarriles fueron a la era industrial: vigorosos
factores de impulso e intensificación de intercambios”.
Los autores del presente trabajo definen las tecnologías de información
como todos aquellos dispositivos, herramientas, equipos y componentes
electrónicos capaces de manipular información que soporten el desarrollo
y crecimiento económico de cualquier tipo de organización, además,
apoyan el concepto planteado por países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pero además le adiciona que dentro de las TIC también se encuentran los medios audiovisuales,
los cuales son imprescindibles dentro del proceso docente
educativo.
La naturaleza de las TIC permite su utilización en distintos sectores y
en diferentes ámbitos de la sociedad, de forma que su gran capacidad de
difusión y penetración es lo que les confiere especial relevancia.
La educación está aprovechando las posibilidades brindadas por estas
nuevas tecnologías, si bien el grado de adopción varía entre unas
instituciones y otras, desde las más proactivas a los cambios, hasta las
más reacias que siguen utilizando únicamente los métodos tradicionales.
Indicadores
Los objetivos y tareas que se propone una organización, un proyecto una
nueva tarea, deben concretarse en expresiones medibles, que sirvan para
expresar cuantitativamente dichos objetivos y tareas, y son los
"Indicadores" los encargados de esa concreción.
Existen diferentes definiciones de indicador entre las que se
encuentran:
El Diccionario de la Real Academia Española señala que un indicador es
aquello “que indica o sirve para indicar”, y entiende por este último
término “dar a entender o significar una cosa con indicios”.
Aunque esta definición pueda parecer excesivamente genérica, supone
una primera aproximación en la búsqueda del significado del término.
Su propósito es proveer el detalle cuantitativo y cualitativo de un
conjunto de objetivos. Se refieren a la situación que existirá cuando se
alcancen los objetivos.
Medida usada para demostrar el cambio que resulta de una actividad,
proyecto o programa.
Variables usadas para medir el progreso logrado con respecto a las
metas. Medidas o punteros que ayudan a cuantificar o describir el logro
de resultados y monitorear el progreso alcanzado.
El término "Indicador" en el lenguaje común, se refiere a datos
esencialmente cuantitativos, que nos permiten darnos cuentas de cómo se
encuentran las cosas en relación con algún aspecto de la realidad que
nos interesa conocer.
Los Indicadores pueden ser medidas, números, hechos, opiniones o
percepciones que señalen condiciones o situaciones específicas.
También puede considerarse como magnitud utilizada para medir o comparar
los resultados efectivamente obtenidos, en la ejecución de un proyecto,
programa o actividad. Resultado cuantitativo de comparar dos variables.
En este trabajo, se adopto como definición de indicador:
Compendios, conjuntos o selecciones de datos básicos, que permite
calificar un concepto abstracto y a su vez nos provea del detalle
cuantitativo y cualitativo de un conjunto de objetivos con el fin de
medir el progreso logrado con respecto a las metas.
En esta definición se tiene en cuenta primeramente que es un indicador,
para que se puede utilizar y también da la posibilidad al lector el
conocer que tipo de datos puede analizar.
Aunque los indicadores no son sino un instrumento de alcance limitado,
su difusión se sustenta en dos de sus rasgos definitorios: su carácter
sintético y su capacidad para orientar en la toma de decisiones.
La selección de un conjunto limitado pero significativo de indicadores permite hacer una idea sintética del funcionamiento de una determinada realidad.
Todos los actores públicos y equipos directivos se muestran
interesados en disponer de una herramienta que les permita destacar de
forma sintética lo más relevante de su campo de actuación y orientar de
esa manera la toma de decisiones.
Partiendo que una de las utilidades de los mismos es la toma de
decisiones a continuación se enumeran diferentes tipos de indicadores
que se pueden utilizar de acuerdo a las necesidades reales, que apoyaran
la toma de acciones de acuerdo a sus resultados.
Indicadores Cuantitativos: Son los que se refieren directamente a
medidas en números o cantidades.
Indicadores Cualitativos: Son los que se refieren a cualidades. Se trata de aspectos que no son cuantificados directamente. Se trata de opiniones, percepciones o juicio de parte de la gente sobre algo.
Indicadores Directos: Son aquellos que permiten una dirección directa del fenómeno.
Indicadores Indirectos: Cuando no se puede medir de manera directa la condición económica, se recurre a indicadores sustitutivos o conjuntos de indicadores relativos al fenómeno que nos interesa medir o sistematizar.
Indicadores Positivos: Son aquellos en los cuales si se incrementa su valor estarían indicando un avance hacia la equidad.
Indicador Negativo: Son aquellos en los cuales si su valor se
incrementa estarían indicando un retroceso hacia la inequidad.
Después de definido que tipo de indicadores existen para verificar, o
chequear la situación real los autores asumen que se deben tener en
cuenta los aspectos relacionados de como realizar la medición ya que con
la misma se completará el proceso de la toma de decisiones.
La medición nos permite planificar con mayor certeza y confiabilidad.
También nos permite discernir con mayor precisión las oportunidades de
mejora de un proceso dado. Se puede analizar y explicar como han
sucedido los hechos.
Se podrían seguir enumerando razones. Sin embargo, el elemento más
importante y que incluye a los anteriores, es que la aplicación es
necesaria e indispensable para conocer a fondo la situación real.
Muchas veces se interpreta que la medición solo, es útil para conocer
las tendencias "promedios", olvidando que estas son útiles dependiendo
de cómo estén presentadas o procesadas y que cuando dirigimos procesos
dentro de la empresa no nos basta solo las tendencias "promedios" sino
que debemos ir más allá,
conociendo con precisión la variabilidad en toda su gama y la
interconexión de factores y causas en cada nueva situación.
Sin medición no podemos con rigurosidad y sistemáticamente chequear las
actividades del proceso de mejoramiento: evaluar, planificar, diseñar,
prevenir, corregir y mantener, innovar y muchos más.
Las mediciones deben ser transparentes y entendibles para quienes
deberán hacer uso de ellas, y adicionalmente deberá reunir y tener una
serie de atributos indispensables. [22]
Las características y atributos de una buena medición son:
Pertinencia: Con ello queremos referirnos, a que las mediciones que
hagamos deben ser tomadas en cuenta y tener importancia en las
decisiones que se toma sobre la base de la misma.
Precisión:
Con este término nos referimos al grado en que la medida obtenida refleje fielmente la magnitud que queremos analizar o corroborar, a nosotros nos interesa conocer un proceso, tomar decisiones para tener resultados esperados. De ahí entonces que nos interese conocer a fondo la precisión del dato que estamos obteniendo.
Oportunidad:
La necesidad de contar oportunidades con la información procesada de la manera más adecuada que nos dan las mediciones, es un requisito al que deben atenerse quienes diseñen un sistema de medición.
Confiabilidad:
Si bien esta característica no esta desvinculada de las anteriores, especialmente de la precisión, se refiere fundamentalmente al hecho de que la medición en la empresa no es un acto que se haga una sola vez, por el contrario es un acto repetitivo y de naturaleza realmente periódica.
Economía:
Aquí la justificación económica es sencilla y compleja a la vez.
Sencilla, porque nos referimos a la proporcionalidad que debe existir
entre los costos incurridos entre la medición de una característica o
hechos determinados y los beneficios y relevancia de la decisión que
soportamos con los datos obtenidos.
Pero cuantificar esta proporcionalidad no es fácil en muchos casos, por
lo complejo de cuantificar importancia y relevancia de decisiones.
En todo caso es claro que la actividad de medición debe ajustarse
también a los criterios de eficacia, eficiencia y efectividad.
La mayoría de las fuentes productoras de indicadores para la SI proceden
de organizaciones nacionales e internacionales concernidas
fundamentalmente con la macroeconomía y la tecnología, y que las fuentes
productoras o difusoras de indicadores en las áreas de educación,
ciencia y cultura estén comparativamente relegados.
La difusión de TIC en la educación tiende a medirse por indicadores
tales como el número de escuelas conectadas a Internet,
el número de computadoras por escuela, etc., y no el tipo o intensidad de uso que los estudiantes hacen de las herramientas de la SI, las posibles mejoras en el rendimiento escolar asociadas a las TIC, o la relación entre la educación y el sector de Ciencia y Técnica.
En consecuencia, es necesario construir e introducir indicadores más apropiados para medir el avance de la sociedad de la información y el conocimiento.
En ese tipo de sociedad, lo principal son los recursos humanos, y las redes de conocimiento conformadas por ellos, mucho más que el hardware y el software, y los servicios que de ellos se derivan.
Se torna imprescindible investigar la calificación y las capacidades
efectivas de dichos recursos humanos y de esas redes en el espacio
electrónico.
Desde la difusión de Internet en América Latina y el Caribe.
El sector educativo, fecundo en indicadores sobre educación en todos sus niveles, no lo es tanto en lo que se refiere a la interfase educación / TIC. El sector cultural (Ministerios de Cultura, museos, bibliotecas, servicios a la ciudadanía, etc.)
produce escasos indicadores que permitan medir las actividades
culturales –y eso, sólo en tres de los países de ALC- , y no ha
producido, según se desprende de nuestro estudio, indicadores de
cultura, ni de “sociedad”, en la Sociedad de la Información.
Por su parte, las instituciones nacionales de C y T albergan y producen
prioritariamente programas y proyectos, que la mayoría de las veces
–salvo en países como Brasil, Colombia, Uruguay o México- no se traducen
en indicadores que permitan acompañarlos.
Este enfoque marcadamente tendiente a una percepción mercantilista de la
SI, por parte de la mayoría de los productores de indicadores, explican
el carácter sesgado de la información obtenida hasta el presente.
El estudio permite percibir que el estado del análisis estadístico de la cuestión que nos ocupa es todavía embrionario en el mundo en general, y en ALC en particular.
A diferentes visiones del presente y del futuro corresponden
metodologías –y, en consecuencia, juegos de indicadores-divergentes.
Eficiencia
Los autores definen eficiencia como: Capacidad de producir resultados
utilizando al máximo los recursos disponibles. Se baza en las
condiciones reales que existen para obtener los mejores resultados en el
uso de las TIC en cada centro de educación.
Enfoque Sistémico.
La Teoría de Sistemas plantea que un conjunto de indicadores se pueden
comportar como un gran sistema y en el que a su vez cada indicador
independiente se manifiesta como un subsistema.
La misma se comporta como herramienta de trabajo útil, que en diversas
ocasiones ha demostrado su efectividad, permitiendo la aplicación de
modelos diferentes para problemas diferentes.
Esto es posible debido a que las partes no funcionan como unidades independientes o aisladas, sino que todas actúan orientadas hacia un objetivo único y común.
Es necesario que cada una de las partes funcione de forma correcta
para garantizar el buen funcionamiento del mismo.
La retroalimentación es otro ente integrador dentro del sistema para que
el mismo funcione armónicamente.
A través de ella se puede diagnosticar como funciona dicho sistema,
además de que permite su flexibilidad de acuerdo a los cambios externos
e internos que puedan ocurrir dentro del mismo.
Los indicadores deben interrelacionarse entre sí, garantizando de esta
forma que al accionar en uno de ellos automáticamente los restantes se
vean también involucrados y respondan positivamente a dicha acción.
Objetividad
La Objetividad es el valor de ver el mundo como es, y no como queremos
que sea.
Los seres humanos somos una compleja mezcla de sentimientos, raciocinio,
experiencia y aprendizaje. Todos estos elementos pueden brindar a una
persona una percepción de la realidad que puede estar equivocada.
Ser objetivo es un reto importante, porque exige de nosotros ver los
problemas y las situaciones con un enfoque que equilibre adecuadamente
emoción y razonamiento.
Una de las formas más eficientes de vivir el valor de la objetividad es
viendo los problemas y las situaciones desde todos los puntos de vista,
hay que centrarse en los hechos, no en las personas.
No hay que precipitarse en los juicios, quien es objetivo razona,
observa, escucha y concluye en base a información.
Por lo que en el presente trabajo se plantea que un indicador será
objetivo cuando sea capaz de medir un parámetro cualesquiera que sea,
tal y como es en realidad. Siendo más específicos planteo que no se
deben utilizar indicadores que realmente u objetivamente no estén al
alcance de las condiciones reales de las centros educacionales.
La Universalización Del Conocimiento
…Entrado el siglo XXI, en el cual la información y el conocimiento se
han tornado el principal recurso económico, desde luego, utilizado para
ahondar las diferencias en un mundo unipolar,
Cuba ha vuelto a ejecutar la nota excepcional, al situar centros de enseñanza superior en cada uno de sus municipios, dando así otro sólido paso en la búsqueda de mayores niveles de equidad y de justicia social desde el terreno de la formación académica. Nadie hubiera podido imaginar tal situación antes del ‘59,
cuando una universidad elitista (tres centros en todo el país)
reproducía, por designio cuasi divino, el control intelectual y, por
tanto, sociopolítico de unos pocos, sobre las amplias masas de obreros y
campesinos sumidos en la ignorancia.
El concepto Universalización de la Enseñanza Superior adquiere una
exacta dimensión semántica, no sólo por el carácter masivo de este
proceso, sino porque el mismo va dirigido al desarrollo de una cultura
general integral portadora de revolucionarios principios ideológicos,
pedagógicos y humanos.
La Universalización constituye per se su principal lección, más allá
de las imperfecciones de trabajo que sobre la marcha habrá de
corregírsele a este joven programa.
La Universidad tiene encargos sociales que cumplir para alcanzar el
mejoramiento de la sociedad donde se inserta. Es motor de gestión del
conocimiento por excelencia y un eslabón clave de dentro de la sociedad
de la información y el conocimiento.
Las Universidades arriban al siglo XXI con nuevas metas y objetivos,
pero los momentos tan convulsionantes y el injusto orden económico
neoliberal impuesto por el imperio en que vive el mundo, incide en la
proyección y en el quehacer de las universidades.
Muchos son los flagelos que azotan a la humanidad, el hambre y la
pobreza sólo dan margen a pensar en la subsistencia del hombre, que cada
día se hace más insoportable.
Sin embargo, aunque existen realidades aplastantes, los espacios
académicos crecen en correspondencia con las necesidades del desarrollo
social.
Las universidades orientan y pautan la producción científica y
la cultura de las naciones, de ahí, que la vinculación de ambas con un
enfoque humanista, resulte una de las principales contribuciones de la
universidad.
El presente que vivimos nos convence de que la producción de
conocimiento tiende a expandirse y diversificarse, y que de tal suerte,
la universidad continuará enmarcando su desarrollo sobre una estructura,
que facilite la interconexión cada vez mayor con la sociedad.
La Universidad del siglo XXI es un modelo de industria de información y
del conocimiento que está obligada a asumir un nuevo paradigma para
garantizar nuevos compromisos sociales como es el aprendizaje en forma
continua.
Es importante considerar dentro de los cambios sustantivos que han
ocurrido en las universidades, la presencia creciente de los estudios a
distancia y la necesidad de asegurar también esta modalidad, donde las
formas de crear u servir a los usuarios cambian, al igual que cambian
sus intereses y preparación cultural y académica.
Esta emergente sociedad de la información, impulsada por un vertiginoso
avance científico en un marco socioeconómico neoliberal
-globalizador y sustentada por el uso generalizado de las potentes y versátiles tecnologías de la información y la comunicación (TIC), conlleva cambios que alcanzan todos los ámbitos de la actividad humana.
Sus efectos se manifiestan de manera muy especial en las actividades laborales y en el mundo educativo, donde todo debe ser revisado: desde la razón de ser de la escuela y demás instituciones educativas, hasta la formación básica que precisamos las personas, la forma de enseñar y de aprender,
las infraestructuras y los medios que utilizamos para ello, la
estructura organizativa de los centros y su cultura...
Desde este último escenario,
Escudero (1995) en el marco de las corrientes de reestructuración escolar afirma que ante los cambios originados por la sociedad de la información es necesario que la escuela responda de manera razonada, con eficacia, control y descentralización.
Reclama un cambio sistémico que afecte a todo el sistema escolar porque ya no responde a las exigencias de la sociedad actual, y considera que las nuevas tecnologías han de jugar un papel primordial en esta transformación.
No obstante subraya que la reestructuración ha de tener lugar desde valores de democratización y mediante la creación de espacios sociales y comunitarios en los que se desarrolle el diálogo, la interpretación, la crítica,
la reflexión, primando la perspectiva de la innovación pero
considerando los peligros de una primacía de los valores de la cultura
tecnológica, y promoviendo por ello "desde dentro de la misma tecnología
un movimiento de contestación y resistencia, un cambio de paradigma de
porte más humano, cultural, antropológico y emancipador como respuesta
al tecnocientítico" que ha dominado anteriormente.
CONCLUSIONES:
La determinación de indicadores permite establecer sistemas de
información al nivel respectivos en que estos sean formulados, es decir
en este caso, sistemas de información para medir la eficiencia del uso
de las TIC en las Sedes Universitarias Municipales.
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MSc. Enrique Pin y Ing. Yoalis María Delgado Marrero - pinarrobaisch.edu.cu
Profesor del Grupo de Teorías y Técnicas de Dirección Universidad Agraria de La Habana Cuba
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