La Gestión del Conocimiento es un concepto muy moderno. Tanto que quizás
no esté suficientemente bien definido como para ser dominado. Pero es un
concepto clave para el éxito de las Empresas, y de sus componentes.
Las Empresas que decidan hacer Gestión del Conocimiento deben en primer
lugar familiarizarse con una serie de conceptos importantes. Para
entenderlos enteramente y organizarse con ellos, de manera que formen
parte de los conocimientos básicos de aplicación regular y constante.
Misión: Son las actividades desarrolladas por un grupo de personas
conjuntadas. Un “equipo de trabajo” dirigido por un especialista elegido
y creado para una gestión determinada, que luego pueden retornar a sus
puestos. Secuenciadas esas actividades de una manera determinada,
estudiada, para mejor conseguir un objetivo que hemos fijado porque nos
interesa conseguir. Por importante.
Gestión: Conjunto de trámites y estudios que deben realizarse, a través
de procesos, para alcanzar suficientes conocimientos. Para así entender
mejor la situación actual, los entornos y el mejor futuro para la
Empresa.
Conocimiento: Significa ser capaz de discernir lo que se percibe, pero
encontrando las diferencias que existan.
Entendiendo lo que son y no son. Sabiendo que tenemos dos áreas: la
específicamente técnica, y la referida a los valores éticos y
emocionales. Por ello el Conocimiento únicamente técnico, no es
suficiente ni válido si no va acompañado del de los principios de los
valores éticos y emocionales.
Las personas deben tener ambos conocimientos, porque así serán capaces
de tomar decisiones verdaderamente útiles, por acertadas y adecuadas.
El Conocimiento científico, la gnosis de los griegos, es lo que permite
fabricar, construir, inventar.
La sofía, sabiduría, es el Conocimiento de los valores éticos y de los
emocionales.
Lo que nos permite saber cuando sí, o no, se deben utilizar y en qué
mejor manera.
Pero en la Gestión del Conocimiento, y por ello mismo, no debemos
pararnos en el Conocimiento. Tenemos que comunicarlo a toda la Empresa,
para que sea ella el verdadero sujeto.
Pero para comunicar necesitamos una representación, de manera que pueda
llegar a ser captado por todas las personas.
Lo que significa un tema complicado, porque pretendemos comunicar
conceptos abstractos. Como Innovación, Motivación, Mejora constante, de
una organización, e incluso su compromiso de Responsabilidad Social
Empresarial.
La inteligencia académica no resulta suficiente en éstos casos. Por ello
recientemente se habla de Inteligencia Emocional, como el ingrediente
necesario, imprescindible diríamos, para los nuevos empleos ejecutivos y
directivos.
Lo que preocupa ahora es la utilización que del Conocimiento hagan las
personas, el equipo de trabajo que lo dispone.
Por ello la formación y conjunción de equipos de trabajo a cuya
disposición se ponen los Conocimientos, reviste una importancia capital
para la empresa.
Los temas de Conocimientos, gnosis, técnicos pueden externalizarse, e
incluso obligadamente por factores económicos abrumadores. El modelo de
“Empresa extendida”, externalizada, es un signo de los tiempos que
debemos aceptar precisamente para sobrevivir.
Pero, ¿la creación de Valor?. Es una capacidad de la Empresa que no
puede delegar en el exterior. Debe resolverlo internamente.
¿Cómo organizarnos?
Debemos partir de la base de algo obvio: Nuestro equipo, nuestras
personas, solo pueden utilizar el Conocimiento, si lo disponen realmente
porque se lo hemos proporcionado.
Por lo tanto debemos de conseguir que lo utilicen, lo intercambien, e
incluso lo amplíen de forma eficaz y efectiva, allí donde sea más útil y
cuando haga realmente falta.
Esto significa un cambio de comportamiento, para el cual tiraremos más
de la Inteligencia Emocional que de la académica.
Nuestra labor será saber ayudar a ese cambio de comportamiento,
seleccionando y definiendo claramente los objetivos preferentes.
Los objetivos preferenciales a que nos referimos tendrán que ver, muy
seguramente, con nuestra competitividad como Empresa eficaz. Con las
competencias esenciales a que se refieren nuestros Conocimientos
empresariales, que permitan y ayuden más a conseguir un futuro claro.
Es decir las características propias diferenciales que apoyan nuestra
Competitividad o Atractividad, y por ello suponen un factor
diferenciador y a la vez clasificador.
Todo lo que ha sido adquirido por el buen trabajo a lo largo de nuestra
historia y por lo tanto es propio.
Trasmitir esos conocimientos necesita previamente recapacitar para
saber:
Dónde residen realmente
Quienes son las personas que los tienen
Cómo los debemos preservar
Cómo los podremos aumentar
La Gestión del Conocimiento exige un proceso, que debe tener en cuenta
tres factores, partiendo siempre de los conceptos de Inteligencia
Emocional
Comunicación: Debe ser amplia, incluso podríamos decir que excesiva, y
realizada a través de charlas, formaciones o cursillos. Realizados por
los propios “conocedores” internos, o expertos del exterior si es el
caso. Pero siempre con unos objetivos claros y definidos.
Motivación: Animando a participar, sabiendo que las personas necesitan
de estímulos emotivos y también crematísticos. Implicando al grupo
familiar y así a la globalidad de la personalidad de los individuos.
Delegando autoridad: Dar mayor importancia a las funciones a realizar y
a los éxitos a conseguir, que al organigrama funcional. Especialmente en
el caso de las Misiones.
A estas alturas de la película está claro que hablamos de un cambio
organizativo radical. Pues sí, estamos pensando en la empresa del siglo
XXI.
Porque es muy importante:
Formar a las personas dándoles conocimiento válidos
Delegar autoridad para más libertad de trabajo
Ampliar el área decisional
Fomentar el trabajo en Misiones, y en equipos sólidos y ágiles
Adaptar los cambios como algo natural y necesario
Fomentar la cultura de la formación constante, y del reciclado
Mantener políticas de reconocimientos y premios personales
Fabricar una mística empresarial emocionante y a futuro
Todo lo anterior debe constituir parte del Posicionamiento Empresarial,
que deberá establecerse de la forma más clara posible. Tanto de cara al
interior como hacia el Mercado.
Posicionamiento Empresarial es la definición desde la Dirección de lo
que la Empresa quiere llegar a ser, y de la Imagen que quiere llegar a
conseguir en el Mercado y entre sus Clientes.
La forma de conseguirlo es actuar con una determinada lógica y
coherencia. Porque dando bandazos se estará siempre en manos de
terceros. El Posicionamiento debe servir de guía y ayuda par tomar
decisiones de todo tipo y todo nivel.
Precisamente resulta un elemento imprescindible para que los
Conocimientos se apliquen más adecuadamente, y las decisiones todas se
dirijan hacia el norte establecido.
Desarrollar con una lógica y una coherencia, determinadas por un claro
Posicionamiento, facilita una evolución a futuro que garantice mejor la
supervivencia de la empresa.
Por ello consideramos que la Gestión del Conocimiento es un factor
estratégico para la competitividad de la Empresa.
Porque dentro de las necesarias acciones de adaptabilidad diaria, y
la innovación constante, permite mantener una Dirección, que al ser
conocida resulta sinérgicamente muy beneficiada por el resto de las
acciones de todo el personal.
Dionisio Pérez-Villar - dpvmarketingarrobatelefonica.net
Máster en Márketing Coach Comercia
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