Uno de los factores trascendentales para el éxito de una empresa en el mercado es la calidad de sus productos o servicios.
Así mismo es de conocimiento general que en las últimas décadas existe una tendencia mundial por parte de los clientes hacia requisitos más exigentes respecto a la calidad.
Bajo esta premisa es indiscutible que todas las áreas funcionales de
una empresa deban tener una gestión eficiente y eficaz, sin embargo una
de las áreas más importantes y tradicionalmente críticas en las empresas
es el área de logística, la cual es responsable del aprovisionamiento
adecuado y oportuno de bienes y servicios a las demás áreas de la
empresa para que éstas puedan cumplir con sus objetivos estratégicos.
Uno de los enfoques gerenciales más difundidos y de mayor influencia en
las empresas es el de la Calidad Total.
De acuerdo con esta perspectiva, los proveedores se integran a la
empresa en un mismo lenguaje de eficiencia y calidad, por lo que es
necesario seleccionarlos adecuadamente y establecer relaciones basadas
en la confianza (en temas de calidad, condiciones económicas, plazos de
entrega, etc.), pasando del conflicto antiguo a la cooperación,
convirtiendo a los proveedores en socios de las ganancias.
De esta manera se superan las antiguas tensiones y las ventajas
unilaterales que había entre compradores y proveedores, en donde la
relación comprador – proveedor estaba orientada fundamentalmente a sacar
una mayor ventaja del oponente, teniendo como principal indicador el
precio del producto comprado o del servicio contratado y considerando el
resto de variables como de poca importancia. Finalmente el usuario final
era el perjudicado, porque tenía que soportar las deficiencias en la
calidad de lo adquirido.
Entre los factores generales que se deben tener en cuenta para lograr una relación estable cliente proveedor, podemos citar los siguientes: las condiciones administrativas y financieras, las características de calidad y especificaciones técnicas de los productos o servicios, las cantidades pactadas de entrega (incluyendo condiciones de envase o embalaje, medio de transporte y plazos), precios y condiciones de pago, procedimientos de comunicación de necesidades, asesoría mutua, certificación y garantía de calidad, entre otros.
Cuando se habla de un proveedor bajo este nuevo enfoque, se habla de personas y empresas honestas de quienes seguramente hubo que documentarse bien antes, a fin de conocerlos.
El proceso no es difícil, si se considera que la empresa puede trabajar con un número reducido de proveedores bien seleccionados, que procesarían órdenes de compra de mayor volumen, por periodos mayores que a su vez ofrezcan asesoría y ayuda tecnológica.
En consecuencia el desarrollo de proveedores es un elemento crucial
para una administración eficiente de las compras.
Asegurar la calidad es una forma de garantizar permanentemente la
satisfacción del cliente, lo que se basa en el cumplimiento de las
especificaciones técnicas de diseño ó las especificaciones pactadas.
Si bien una parte de la calidad del producto final corresponde al proceso productivo realizado por la empresa, existe otra parte que corresponde a los insumos adquiridos del proveedor.
Para evaluar su calidad existen una serie de normas técnicas de
inspección y ensayo así como auditorias, registros y certificaciones de
calidad.
