En este escrito nos compenetramos en destacar la importancia del
alcance de la incubación de empresas.
RELEVANCIA, IMPORTANCIA, ROL, CONSIDERACIONES BASICAS
Los postgrados que proporcionan conocimientos, herramientas gerenciales
para enfrentar los escenarios económicos del presente, tiene una gran
oportunidad de colaborar en la solución de problemas sociales como la
pobreza, el desempleo, desarrollo de negocios si saben apreciar lo
significativo que en la actualidad representa la incubación de empresas,
más en una economía venezolana incierta, crítica.
Se ha dicho, que las incubadoras de empresas han probado ser un medio
efectivo de asegurar el éxito de los pequeños negocios que se inician.
Los resultados de distintos estudios muestran que decrece
sensiblemente la tasa de mortalidad de las pequeñas empresas; a la vez
que las empresas que pasan por las incubadoras y salen “graduadas”, se
manejan con un criterio gerencial más acabado, con mayor dinamismo y en
general, producen mejores beneficios que las que no formaron parte del
proceso de incubación.
La incubadora aloja como inquilinos a un número de empresas en su arranque y las ayuda a crecer y convertirse en negocios auto sostenible, en un período preestablecido.
Se señala que en el contexto del desarrollo económico nacional, una incubadora produce un número de empresarios que tienen la visión, originalidad y se atreven a desarrollar nuevos productos en negocios, y como resultado mejora las bases de la industria.
Este mecanismo es de gran utilidad, muy especialmente porque poseen
las características de apoyo que requiere las PYMES.
Se debe propiciar en el entorno una participación más activa de las
Universidades, de las escuelas y postgrado en Administración con
respecto a el asesoramiento, consultoría administrativa, que permita
formar personas plenamente identificados con sus funciones, proceso
administrativo a desempeñar en el desarrollo de las empresas.
Se debe estar plenamente identificado con el alcance, beneficio que la
incubación de empresa bien asesorada, guiada, da beneficiosa para todos
los actores involucrados, propietarios, emprendedores, Universidades,
Gobierno y el País.
• Para las Universidades significa no sólo transferir el conocimiento
generado en sus unidades académicas para que las empresas incorporen
innovación y tecnología sino también constituir un espacio en donde las
investigaciones y proyectos se concreten en empresas.
Así nos comenta Mará Fernanda Muñoz, que
• El Estado, por su parte, abandona su rol tradicional para sumarse como
un actor social más, cuya misión es la de promocionar, generar y
articular el desarrollo integral de la sociedad.
• Para los emprendedores, aumentar el valor agregado de sus productos y
servicios.
Los empresarios, por un lado, desempeñan una función vital para el
desarrollo económico de un país. Se los reconoce como los agentes
humanos necesarios para movilizar el capital, aumentar el valor de los
recursos naturales, elaborar los productos y servicios necesarios, crear
empleo y desarrollar los medios a través de los cuales se llevan a cabo
las gestiones comerciales.
Las Universidades, están ligadas a la actividad empresarial a través de
la formación de profesionales.
En esta formación se prioriza la capacitación y el entrenamiento para maximizar la eficacia de la empresa.
En este marco, cobra vital importancia el rol de las Universidades,
que permite transferir el conocimiento científico-tecnológico nuevo que
produce, y que constituye el recurso primordial con el que puede
intervenir válidamente en el desarrollo regional y nacional.
Considérese que as economías abiertas y los mercados dinámicos asociados
a ellas, están demandando profesionales capacitados para dirigir
organizaciones pequeñas y flexibles, nuevas estructuras que privilegien
la eficacia, la creatividad, la capacidad de aprendizaje, la
incorporación de tecnología e innovación junto con la integración de la
producción, la administración y el mercado.
A todo ello se suma, como lo comenta Sugeily León, el que no hay que
olvidar que la incubación de empresas tiene dos etapas: la preincubación
y la incubación como tal.
En la preincubación la intervención de la incubadora se aboca al
acompañamiento al empresario en el estudio de factibilidad y formulación
de su Plan de Negocios, esta etapa dura aproximadamente entre 6 meses a
un año y se trabaja en las siguientes áreas:
• Generación de valor a la idea, proyecto o empresa.
• Culturización de los emprendedores hacia los negocios.
• Análisis y verificación de la factibilidad y/o viabilidad de la
idea, proyecto o
empresa.
• Constitución legal de la empresa y a su formalización en general.
• Apoyo mediante entrega de servicios compartidos de secretaría,
acceso a
Internet, fotocopias, mensajería y logística general.
• Instalación física de la empresa en las dependencias de la
Incubadora, en caso de ser necesario.
Mientras, en la etapa de la incubación se evalúa la factibilidad del
proyecto para continuar con el proceso de incubación propiamente.
El trabajo de la incubadora en esta etapa está enfocado a apoyar al
empresario en la ejecución de su Plan de Negocios concebido en la etapa
de preincubación y en la verificación en el tiempo del cumplimiento de
ciertos indicadores. Se orienta en forma permanente a la preparación del
empresario en diversas áreas como comercialización, contabilidad,
jurídica, tributaria, producción, etc.. Además, se facilita el acceso a
líneas de financiamiento, fondos de capital de riesgo u otros modelos de
financiamiento.
Esta etapa dura aproximadamente de 2 años y medio a 3 años.
En base al análisis anterior, se puede decir que el alcance que tiene la
incubación de empresas va desde que se genera la idea como tal del
proyecto hasta que la empresa ya se encuentre lista para sobrevivir por
sus propios medios en el mercado.
Las funciones principales de una incubadora de empresas es la de
diagnosticar las debilidades que presentan las nuevas empresas, con el
fin de buscar soluciones a las mismas y por otro lado es la de detectar
las fallas que hacen que una gran porción de las empresas incubadas
(70-80%) salgan del periodo de incubación y sobrevivan con éxito de
manera inversa de lo que ocurre con empresas no incubadas en la que la
tasa de fracaso se encuentra en un 80%.
Ing. Carlos Mora Vanegas - camv12arrobahotmail.com
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
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