RESUMEN
¿Cuánto hemos aprendido de los problemas que se nos han presentado en
nuestra vida? esta es una pregunta que ya debería tener respuestas. En
este escrito nos adentramos a invitar al lector a considerar la
importancia del cómo saber enfrentar los problemas, cuál se sería los
pasos a seguir que les permita obtener soluciones, no verse afectado en
su crecimiento personal y todo lo que de ello se puede derivar.
APORTACIONES, SUGERENCIAS
Cuando el problema se manifiesta es porque algo salió mal, probablemente
no se consideró todas las alternativas que abarcaban la acción e impidió
que nos lográramos alcanzar lo que nos propusimos .
Desde luego, ello conlleva a reflexionar ¿por qué se dio, cuáles fueron
las causas que le dieron posibilidades que se presentará los problemas?
¿Qué hacer al respecto? ¿Cómo podemos manejar la situación?.
Sobre esto consideramos muy oportuno proporcionar al lector lo que ha
escrito JOSE MARIA VICEDO, quien señala, que es necesario seguir una
serie de pasos a la hora de resolver un problema que pueden ayudarlo a
hacerlo de una manera mucho más efectiva. Los sencillos pasos que a
continuación se presentan, ayudarán a que aflore un nivel máximo de
creatividad y de capacidad para solucionar cualquier tipo de problema.
De manera sencilla, cuales son esos pasos:
Paso 1.-Modifique su lenguaje de negativo a positivo. En lugar de utilizar la palabra “problema”, utilice la palabra “situación” o “circunstancia”. Un simple cambio como éste le ayudará a ver desde una perspectiva diferente ese “problema”.
Paso 2.-Defina con claridad la situación. ¿Cuál es exactamente el reto al que está enfrentando? ¿Qué está causando esa sensación de ansiedad o estrés? ¿Por qué está insatisfecho? ¿Qué le mantiene preocupado?… Escriba la respuesta a estas preguntas de la manera más clara que le sea posible.
Paso 3.-Pregúntese: ¿Qué más es el problema? No se contente simplemente con una respuesta superficial. Busque las raíces y el fondo del problema en lugar de dejarse despistar por los síntomas superficiales del mismo.
Paso 4.-Pregúntese: ¿Qué debe lograr la solución a este problema? ¿Qué ingredientes ha de tener la solución? ¿Cómo debería ser la solución ideal a este problema? Defina todas las características que ha de tener la solución de una manera absolutamente clara.
Paso 5.-Elija la mejor solución comparando las mejores soluciones frente al problema por una parte, y tu solución ideal por la otra. ¿Cuál es la mejor manera de actuar en este momento bajo estas circunstancias?
Paso 6.-Antes de implementar su decisión, pregúntate: ¿Cuál es la peor cosa que puede ocurrir si esta solución no funciona? Antes de poner esfuerzo, tiempo o dinero en una determinada decisión viene bien evaluar las consecuencias que tendrá el hecho de que esa solución fuese un absoluto fracaso.
Paso 7.-Establezca puntos de chequeo en su decisión. ¿Cómo sabrá que está haciendo progresos en la dirección adecuada? ¿Cómo medirá el éxito de sus acciones? Haga su avance medible y chequéelo periódicamente a lo largo de todo el proceso.
Paso 8.-Acepte la responsabilidad total por implementar tu decisión. No es el momento de buscar excusas. Una vez tomada la decisión usted es el responsable absoluto de los resultados.
Paso 9.-Establezca una fecha límite. Una decisión sin una fecha límite para estar implementada es una simple intención. No cometa este gran error. Las intenciones generalmente se posponen interminablemente y jamás llegan a materializarse.
Pero una decisión verdadera, por tremenda que parezca en la cantidad de esfuerzo que haya que poner para materializarla, tiene un poder increíble cuando existe el compromiso de una fecha límite.
Paso 10.-Tome acción masiva. No es momento de vacilaciones llegadas a este punto. Cuanto más rápido se mueva en la dirección que ha establecido, antes resolverá el problema. Los grandes realizadores atacan los problemas donde es más fácil vencerlos: en el campo de las decisiones comprometidas y la ACCIÓN.