Como en algunas clásicas telenovelas, existen entornos de trabajo con la
misma característica de descalificación mal intencionada, con falta de
fundamento y sustentación, aplicada a diversos personajes en la vida
laboral.
Generalmente en las historias novelísticas, los intrigantes, malos y
poco profesionales, con una actitud negativa, tienen un final
desagradable, pero de manera irónica son pocos los capítulos que
muestran y enfatizan en el desenlace fatal y escarmiento recibido por
dichos personajes. Durante todo el desarrollo de la misma, lo que se
destaca es todo lo malo. Las personas que no tienen un criterio formado
y que tampoco asimilan la moraleja de la historia, lo convierten en
buenos ejemplos y enseñanzas dignas de imitar, que a la larga los
llevarán directo al despeñadero, a la frustración y al fracaso.
Lo anterior se presenta en la mayoría de los casos, como una herramienta
fundamental que utilizan los mediocres y frustrados, que lastimosamente
también forman parte de las organizaciones y no importa la cantidad que
sean, pretenden de manera irresponsable e inaudita hacerle daño a sus
compañeros de trabajo y en muchos casos pasa de ser un asunto laboral, a
otro personal y legal.
DESCALIFICACIÓN MAL INTENCIONADA
Comúnmente las herramientas utilizadas son los conflictos creados, las
preferencias personales, los corrillos de pasillo, la indisposición, la
envidia, intriga, suspicacia, maldad, exageración, infamia, el odio,
morbo y prejuicios, entre otras.
Todas las anteriores han servido históricamente, para que de una manera
desleal, se pretenda descalificar a alguna persona, sólo con el
propósito de dañar su nombre, su imagen y por las razones anteriores,
muchos han perdido hasta su trabajo; lógicamente esto último depende
también de la seriedad de la organización donde trabaje. Recordemos que
al que descalifica también lo descalifican.
Dependiendo del nivel de profesionalismo y ética con que se labore en
las organizaciones, lo anterior podría calar o no, en la vida laboral
del afectado de manera negativa dentro de la empresa donde labore y en
algunos entornos.
En toda organización moderna debe existir un departamento de Recursos
Humanos, que más que seleccionar, reclutar y contratar personal en las
organizaciones, le corresponde la delicada labor de evaluar al personal
dentro de la empresa y lograr a través de los altos directivos de la
organización, un programa integral con niveles profesionales y éticos
para tan delicada tarea, que exige una comunicación efectiva y justa.
Es necesario realizar una separación de los asuntos de trabajo con los
personales, de tal manera que más que destruir, se construya a través de
un diálogo honesto y sincero con los afectados; no como los hacen
algunas organizaciones, carentes de criterio profesional, que dicen
aprovechar los conflictos para dividir y supuestamente sacar provecho a
su favor, cosa que en la practica siempre ha tenido resultados funestos,
porque tarde o temprano, las malas acciones revierten negativamente,
porque crean falsas percepciones que tienen efectos retroactivos.
Frases irresponsables como dice la gente, me dijeron y otras, son las
que han servido como motivo para tratar de hacer daño; existen otros más
osados que dicen que vieron, escucharon y que saben, sin siquiera de
manera formal contar con sustentación ni pruebas de lo que afirman.
Probablemente muchos Directivos y Gerentes de empresas, no han medido la
magnitud de los resultados negativos que tiene para su administración,
el contar con personal con tan bajo perfil emocional y profesional con
actitud negativa, que más que ayudar al desarrollo de la organización,
lo que hacen es entorpecer los objetivos y metas propuestas, por un
equipo de trabajo que debe ser integral, lógicamente calando dicho
comportamiento en la producción y en los resultados, ya que constituyen
una pérdida de tiempo, dinero y valores para la organización.
INCOMUNICACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES
En la actualidad muchos lugares de trabajo sufren de un mal en común
llamado incomunicación. Este problema origina como consecuencias graves,
situaciones como distracción en las labores, desmotivación y desviación
de la calidad, eficiencia y eficacia en las tareas.
La evaluación en equipos de trabajo, con el interés de fortalecer la
comunicación, el diálogo permanente sobre los avances, alcances,
objetivos, y metas individuales y grupales, combinadas con las de las
organizaciones, debe reconocérsele un mérito, en el éxito que puedan
alcanzar estas últimas, ya que el mismo no es exclusividad de una sola
de las partes, sino que es una labor en conjunto.
Es necesario comprender que cuando entramos a una organización, de
nuestra actitud dependen muchos factores, que pueden contribuir a un
desenvolvimiento exitoso, ya que cada una de las personas que la
conforman, juegan un rol importante en el proceso de producción, no
importa cual sea el tamaño de la empresa, cada individuo tiene una forma
diferente de actuar y de pensar, por lo que es fundamental desde un
inicio, establecer las políticas y propósitos para la unificación de
criterios, a través de una comunicación permanente.
Usualmente los jefes juegan un papel importante en el origen y
desenvolvimiento de los conflictos, ya que tiene que ver con su manera
de interactuar con el personal, su experiencia y el manejo eficiente de
los mismos.
Las estructuras gerenciales han sido creadas precisamente, por la
necesidad de que un grupo calificado de personas, logre sentir a cada
uno de los miembros de una organización, importantes dentro de ella, no
importa cual sea la labor o posición que desempeñen.
Para la empresa es necesario que a través de sus gerencias se logre
motivar e incentivar, la participación de sus miembros, con el interés
de fortalecer los equipos de trabajo, comenzando por valorar la labor
que realiza cada persona.
Las dinámicas de revitalización de los equipos de trabajo, la
comunicación efectiva, el interactuar reflexionando sobre las
dificultades, limitaciones, deseos y otros tantos obstáculos que se
encuentran en la vida laboral, hacen que los equipos se consoliden e
identifiquen, siendo esto favorable a la productividad.
El reconocimiento por parte de la empresa de que el éxito y el logro de
las metas, no hubiera sido posible sin la participación activa y la
actitud positiva, de cada uno de las personas actoras; es la mejor
motivación que los anteriores pudieran recibir, para cargar nuevas y
mayores energías a todos los proyectos venideros.
Cuando no existe un verdadero desarrollo de los Recursos Humanos dentro
de una organización, con estrategias bien establecidas, tiene como
resultados un equipo sin un perfil definido, con acciones contrarias a
las expectativas de la empresa, fuera de su visión y misión, con todos
los inconvenientes que tiene realizar una inversión, con el propósito de
obtener beneficios y al final tener que asumir pérdidas.
UN TRABAJO EN EQUIPO PROFESIONAL
Todo buen directivo se preocupa por potencializar, todas las cualidades
positivas de sus equipos de trabajo, logrando capitalizar todo lo
positivo de cada conflicto que se presente, impulsando siempre con el
ejemplo, el compromiso, eficiencia, el compañerismo, la lealtad,
innovación profunda, la pro-actividad, creatividad, el sentido de
equipo, la buena comunicación, tolerancia, paciencia, justicia,
consulta, cortesía, respeto, la propuesta de capacitación permanente y
entrenamiento de sus miembros, como herramientas de triunfo y de
competencia leal.
Dios es el mediador entre los hombres, las buenas obras nos vienen
naturalmente, a través del buen ejemplo de un hombre salvador, al igual
que la buena vida que todos tratamos de llevar de acuerdo a sus
enseñanzas.
Aún cuando seamos calumniados, ignorados, engañados, humillados,
traicionados y apuñalados por la espalda y no de frente por nuestros
mejores amigos, y compañeros de trabajo, no nos quejemos de nuestra mala
suerte; muy por el contrario, aprendamos de las adversidades, que nos
enseñan a conocer mejor a las personas, recarguemos energía, recordando
que esto y más padeció Jesús.
Usualmente nos dejamos envanecer por las cosas superfluas y materiales,
traicionamos, nos olvidamos de los valores, somos egoístas, inclusive
creyendo que con malos actos hacia los demás, estamos defendiendo
nuestros supuestos derechos, sin pensar que estamos siendo injustos con
otros.
No perdamos la perspectiva de un trabajo en equipo profesional, ya que
en el camino siempre encontraremos personas sensatas y honestas, que
harán aprecio de nuestro trabajo responsable y de calidad. Recordemos
siempre, que no es lo que parece, sino lo que es y para Él, lo que a los
ojos del humano, se ven como buenas obras y justas, son trapos de pura
inmundicia.
Para el logro de todo lo anterior es fundamental una buena dirección
espiritual, con liderazgo y la capacidad de transmitir con amor al
prójimo, nuestros propios pensamientos y acciones, lograr estimular a
otros, a través del ejemplo con alegría y de corazón, participando en
las consultas, escuchando con atención, y tomando decisiones en equipo,
siendo proveedores de la unidad y rechazando la descalificación inmoral
y mal intencionada de muchos, dentro de las organizaciones.
Guadalupe Martínez de Berrío - lupemarbearrobahotmail.com
Licenciada en comercio con especialización en administración de negocios. Magíster scientiarium en docencia universitaria. Profesora - universidad de panamá · profesora - Universidad Católica Santa Maria la Antigua. Asesora de administración de negocios. Asesora de tésis y trabajos de insvestigación, áreas de educación, mercadeo, administración, recursos humanos, entre otros. PanamáAcerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |