Las compañías que disfrutan del éxito duradero tienen unos valores
fundamentales y un propósito fundamental que permanecen fijos en el
tiempo, mientras sus estrategias de negocios y prácticas se adaptan
continuamente a un mundo cambiante. La dinámica de preservar lo
fundamental mientras se estimula el
progreso, es la razón por la cual compañías como Hewlett-Packard, 3M,
Johnson & Johnson, Procter & Gamble, Merck, Sony, Motorola, y Nordstrom
llegaron a ser instituciones élite capaces de renovarse a si mismas y
alcanzar un rendimiento superior a largo plazo. Los empleados de Hewlett-Packard
han sabido desde hace largo tiempo que cambios radicales en prácticas
operativas, normas culturales y estrategias de negocios no significan
perder el espíritu de La Manera Hewlett-Packard - los principios
fundamentales de su compañía. Johnson & Johnson continuamente cuestiona
su estructura y reorganiza sus procesos mientras preserva los ideales
incorporados en su credo. En 1996, 3M vendió varios de sus negocios
grandes y maduros – un movimiento dramático que sorprendió a la prensa
económica – para reenfocarse en su ropósito fundamental de resolver de
una manera innovadora problemas aún no resueltos. Nosotros estudiamos
compañías como estas en nuestra investigación para el libro "Hechas para
Durar:
Hábitos
Exitosos de Compañías Visionarias" y encontramos que sus acciones en
bolsa se han desempeñado mejor que el promedio por un factor de 12,
desde 1925.
Las compañías verdaderamente grandiosas entienden la diferencia entre lo
que nunca debería cambiar y lo que debe estar abierto al cambio, entre
lo que es genuinamente sagrado y lo que no lo es. Esta rara habilidad
para manejar continuidad y cambio – que requiere de una disciplina
practicada conscientemente
– está estrechamente ligada a la habilidad de desarrollar una visión. La
visión proporciona una guía acerca de qué núcleo preservar y hacia que
futuro estimular el progreso. Pero visión se ha convertido en una de las
palabras más sobre-utilizadas y menos entendidas del lenguaje, evocando
diferentes imágenes a
diferentes personas: valores profundamente arraigados, logros
excepcionales, vínculos sociales, metas exhilarantes, fuerzas
motivadoras, o razones de ser.
Nosotros recomendamos un marco conceptual para definir visión, para
agregar claridad y rigor a los conceptos vagos que giran alrededor de
este término de
moda y para dar una guía práctica para articular una visión coherente
dentro de una organización. Es un marco prescriptivo arraigado en seis
años de investigación y refinado y probado por nuestro continuo trabajo
con ejecutivos de una gran variedad de organizaciones alrededor del
mundo. Una visión bien concebida comprende dos componentes principales:
Ideología Fundamental y Futuro Visualizado. (Vea la figura "Articulando
una Visión.") La ideología fundamental, el Yin en nuestro esquema,
define lo que nosotros creemos y por qué existimos. El Yin no cambia y
complementa al Yang, el futuro visualizado. El futuro visualizado es lo
que aspiramos llegar a ser, a lograr, a crear – algo que requerirá de
cambio y progreso significativos para lograrse.
Ideología fundamental
La ideología fundamental define el carácter duradero de una organización
– Una identidad consistente que trasciende productos o ciclos de
mercado, innovaciones tecnológicas, modas gerenciales y líderes
individuales. De hecho, la contribución más perdurable de aquellos que
construyen compañías visionarias es
la ideología fundamental. Como dijo Bill Hewlett acerca de su amigo de
siempre David Packard, cuando éste murió: "En lo que concierne a la
compañía, lo más grande que él dejó fue un código de ética conocido como
La manera Hewlett-Packard (The HP Way)". La ideología fundamental HP,
que ha guiado la compañía desde su origen hace más de 50 años, incluye
un profundo respeto por el individuo, una dedicación a la calidad a bajo
precio y a la confiabilidad, un compromiso con la responsabilidad
comunitaria (Packard mismo legó sus 4,300 millones de dólares en
acciones de Hewlett-Packard a una fundación caritativa),
y una visión de que la compañía existe para hacer contribuciones técnica
para el avance y bienestar de la humanidad. Constructores de compañías
como David Packard, Masaru Ibuka de Sony, George Merck de Merck, William
McKnight de 3M y Paul Galvin de Motorola, entendieron que es más
importante saber quién eres que saber a dónde vas, porque el dónde vas
cambia a medida que el mundo a tu alrededor cambia. Los líderes mueren,
los productos se vuelven obsoletos, los mercados cambian, nuevas
tecnologías emergen y las modas gerenciales vienen y van, pero la
ideología fundamental de una gran compañía perdura como una fuente de
guía e inspiración.
La ideología fundamental es el pegante que mantiene una organización
unida mientras crece, se descentraliza, se diversifica, se expande
globalmente, y acoge la diversidad cultural en sus sitios de trabajo.
Piense en la ideología fundamental como algo análogo a los principios
del judaísmo, que mantuvieron a los judíos unidos por siglos sin tener
un territorio propio. O piense en los ideales y principios perdurables
de la comunidad científica que unen a científicos de varias
nacionalidades en el propósito común de avanzar el conocimiento humano.
Cualquier visión efectiva debe incorporar la ideología fundamental de la
organización, que a su vez consiste de dos partes distintas: valores
fundamentales, un sistema de principios guía, y propósito fundamental,
la razón de ser más esencial de la organización.
Valores Fundamentales
Los valores fundamentales son los principios esenciales y perdurables de
una organización. Los valores fundamentales son un pequeño conjunto de
principios guía que no envejecen y no requieren justificación externa;
ellos tienen un valor intrínseco e importancia para los que están
adentro de la organización.
Los valores fundamentales de imaginación y decencia de Walt Disney
Company no vienen de requisitos del mercado, sino de la creencia
interior del fundador de que la imaginación y la decencia deben ser
promovidas. William Procter y James Gamble no inculcaron en la cultura
de Procter & Gamble la concentración en la excelencia de sus productos
meramente como una estrategia para el éxito, sino como un principio
religioso. Y ese valor ha sido transmitido por más de 15 décadas por la
gente de Procter & Gamble. El servicio al cliente, casi hasta el punto
de ser servil, es un estilo de vida en Nordstrom que tiene sus raíces en
1901, ochenta años antes de que los programas de servicio al cliente se
pusieran de moda. Para Bill Hewlett y David Packard, el respeto por el
individuo fue esencialmente un principio personal profundo; ellos no lo
sacaron de un libro o lo oyeron de un genio de la administración. Ralph
S. Larsen, Gerente de Johnson & Johnson, lo pone de esta manera: "Los
principios fundamentales incorporados en nuestro credo podrían ser una
ventaja competitiva, pero esa no es la razón por la cual los tenemos.
Los tenemos por que ellos definen lo que nosotros representamos y
respaldamos, y les mantendríamos aun si se convirtieran en desventaja
competitiva en ciertas situaciones." El punto es que una gran compañía
decide por si misma qué valores guarda como fundamentales,
independientemente del entorno actual, requerimientos competitivos, o
modas gerenciales. Claramente, entonces, no hay un conjunto de
principios fundamentales universalmente correctos. Una compañía no
necesita tener como valor fundamental el servicio al cliente (Sony no lo
tiene) o el
respeto por el individuo (Disney no lo tiene), o la calidad (Wal-Mart no
lo tiene) o el enfoque hacia el mercado (HP no lo tiene) o el trabajo en
equipo (Nordstrom no lo tiene). Una compañía podría tener prácticas
operativas y estrategias de negocios alrededor de esas cualidades sin
tenerlas es la esencia de su ser. Además, las grandes compañías no
necesitan tener valores fundamentales agradables o humanísticos, aunque
muchas los tienen. La clave no es cuales valores fundamentales tiene una
organización, sino que realmente los tenga.
Las compañías tienden a tener solo unos pocos valores fundamentales,
usualmente entre tres y cinco. De hecho, encontramos que ninguna de las
compañías visionarias que estudiamos en nuestro libro tenía más de
cinco: La mayoría tenía únicamente tres o cuatro. (Vea el inserto "Los
Valores Fundamentales son los Principios Esenciales de una Compañía.") Y
eso es lo que deberíamos esperar. Solo unos pocos principios pueden ser
verdaderamente fundamentales, es decir, tan fundamentales y
profundamente arraigados que raramente serían cambiados, sí acaso.Para
identificar los valores fundamentales de su propia organización,
esfuércese con honestidad para definir qué valores son realmente
centrales. Si articula mas de cinco o seis, probablemente está
confundiendo valores fundamentales (que no cambian) con prácticas
operativas, estrategias de negocios, o normas culturales (que deberían
estar abiertas al cambio). Recuerde, los valores deben pasar la prueba
del tiempo. Después de que haya hecho una lista preliminar de los
valores fundamentales, pregúntese acerca de cada uno: Si las
circunstancias cambiaran y nos penalizaran por mantener este valor
fundamental, ¿aún lo mantendríamos? Si no puede responder honestamente
que si, entonces el valor no es fundamental y se
debe eliminar.
Una compañía de alta tecnología se preguntaba si debía poner la calidad
en su lista de valores fundamentales. El gerente preguntó: "Supongan que
en diez años la calidad no hace ninguna diferencia en nuestros mercados.
Supongan que lo único que importa es la velocidad y los caballos de
fuerza, pero no la calidad.
¿Aún querríamos poner calidad en nuestra lista de valores
fundamentales?" Los miembros del equipo gerencial se miraron entre sí y
finalmente dijeron que no. La calidad se quedó en la estrategia de la
compañía, y los programas de calidad permanecieron en su sitio como un
mecanismo para estimular el progreso; pero la
calidad no quedó en la lista de valores fundamentales.
Después, el mismo grupo de ejecutivos analizó el liderazgo en innovación
como un principio fundamental. El gerente preguntó: "¿Mantendríamos la
innovación en la lista como un valor fundamental, sin importar cómo el
mundo que nos rodea cambie?" Esta vez, el equipo gerencial dio un sonoro
"Sí". La perspectiva del
equipo gerencial se podría resumir como "Nosotros siempre queremos hacer
innovaciones de vanguardia. Esos somos nosotros. Es realmente importante
para nosotros y siempre lo será. Sin importar nada más. Y si nuestros
mercados actuales no lo valoran, encontraremos mercados que si lo
hagan." El liderazgo en
innovación se quedó en la lista. Una compañía no debe cambiar sus
valores fundamentales en respuesta a los cambios del mercado; en vez de
esto, debería cambiar los mercados, si es necesario, para seguir siendo
fiel a sus valores fundamentales.
Las personas que deben estar involucradas en la articulación de los
valores fundamentales varían con el tamaño, edad y dispersión geográfica
de la compañía; pero en muchas situaciones nosotros hemos recomendado lo
que llamamos el Grupo de Marte. Funciona de esta manera: Imagine que se
le ha pedido recrear los mejores atributos de su organización en otro
planeta pero solo tiene cupo en el cohete para entre cinco y siete
personas. ¿A quienes enviaría usted? Probablemente, usted escogería a
las personas que tienen un entendimiento de los valores fundamentales
metido en sus entrañas, el más alto nivel de credibilidad
con sus compañeros y los más altos niveles de competencia. Nosotros a
menudo le pedimos al equipo que reunimos para trabajar en los valores
fundamentales, que nomine un Grupo de Marte de 5 a 7 individuos, no
necesariamente de este mismo equipo. Invariablemente, ellos terminan por
seleccionar representantes de alta
credibilidad, quienes hacen un trabajo excelente articulando los valores
fundamentales precisamente por que ellos ejemplifican tales valores;
ellos son un grupo representativo del código genético de la compañía.
Aún organizaciones globales compuestas por personas de culturas bastante
diversas pueden identificar un conjunto de valores fundamentales
compartidos. El secreto es trabajar desde el individuo hacia la
organización. La gente involucrada en articular los valores
fundamentales necesita responder a varias
preguntas:
¿Que valores fundamentales trae usted personalmente a su trabajo? (Estos
deberían ser tan fundamentales que usted los mantendría ya sea que
fueran recompensados o no.)
¿Cuales les diría a sus hijos que son los valores fundamentales que
usted tiene en el trabajo y que espera que ellos tengan cuando se
conviertan en adultos trabajadores?
Si usted se levantara mañana por la mañana con suficiente dinero para
retirarse por el resto de su vida, ¿continuaría viviendo esos valores
fundamentales? ¿Puede visualizarlos como válidos para usted dentro de
100 años tal como están ahora? ¿Le gustaría aferrarse a esos valores
fundamentales aún si en alguna ocasión uno o más de ellos se volvieran
una desventaja competitiva? Si usted fuera a comenzar una nueva
organización mañana en una línea diferente de trabajo, ¿qué valores
fundamentales construiría dentro de la nueva organización
independientemente de su sector económico?
Las últimas tres preguntas son particularmente importantes porque ellas
hacen la distinción crucial entre valores fundamentales perdurables que
no deberían cambiar y practicas y estrategias que deberían estar
cambiando todo el tiempo.
Propósito Fundamental
El propósito fundamental, la segunda parte de la ideología
fundamental, es la razón de ser de la organización. Un propósito
efectivo refleja las motivaciones idealistas de las personas para hacer
el trabajo de la compañía. No solamente describe los productos de la
organización o clientes objetivos; captura el alma de la organización.
(Vea inserto "El Propósito Fundamental es la Razón de Ser de una
Compañía.") El propósito, como lo ilustra un discurso que David Packard
dio a los empleados de Hewlett-Packard en 1960, llega a las más
profundas razones de la existencia de una organización, más allá de
solamente hacer dinero. Packard
dijo:
Quiero discutir por que una compañía existe antes que nada. En otras
palabras, ¿por qué estamos aquí? Yo creo que mucha gente asume
erróneamente, que una compañía existe simplemente para hacer dinero.
Aunque este es un resultado importante de la existencia de un a
compañía, tenemos que ir más profundo y
encontrar las razones reales de nuestra existencia. Al investigar esto,
inevitablemente llegamos a la conclusión de que un grupo de gente se une
para ser capaz de lograr algo colectivamente que no podría lograr
separadamente, por lo general para hacer algo que es de valor. Ellos
hacen una contribución a la
sociedad, una frase que suena trillada pero es fundamental. Uno puede
mirar alrededor en el mundo de los negocios y ver personas que están
interesadas en el dinero y nada más, pero el entusiasmo interior que las
mueve viene principalmente de un deseo de hacer algo diferente: fabricar
un producto, prestar un servicio.
El propósito (que debería durar por lo menos 100 años) no debe ser
confundido con metas específicas o estrategias de negocios (que deberían
cambiar muchas veces en 100 años). Mientras se puede lograr una meta o
completar una estrategia, no se puede llenar un propósito; es como una
estrella guía en el
horizonte, siempre perseguida pero nunca alcanzada. Aunque el propósito
mismo no cambia, inspira cambio. El hecho de que el propósito nunca
puede ser completamente realizado significa que una organización nunca
puede parar de estimular el cambio y el progreso.
Al identificar el propósito, algunas compañías cometen el error de
simplemente describir sus líneas de productos actuales o segmentos de
clientes. Nosotros no consideramos que la siguiente declaración refleje
un propósito efectivo: "Existimos para cumplir con nuestra acta de
constitución y participar en el mercado secundario de hipotecas,
empacándolas en papeles de inversión." Esta declaración es simplemente
descriptiva. Una declaración de propósito mucho más efectiva sería
aquella expresada por los ejecutivos de Fannie Mae: "Fortalecer la
sociedad mediante la democratización continua de la posesión de
vivienda." El
mercado secundario de hipotecas como se conoce hoy en día, podría no
existir en 100 años, pero el fortalecer la sociedad mediante la
democratización continua de la posesión de vivienda puede ser un
propósito duradero, sin importar que tanto cambie el mundo. Guiado e
inspirado por este propósito, Fannie Mae lanzó a
principios de los 90’s una serie de iniciativas audaces que incluyeron:
Un programa para desarrollar nuevos sistemas que reducen los costos de
aseguramiento de los préstamos en un 40% en cinco años; programas para
eliminar la discriminación en los procesos de asignación de préstamos; y
una meta audaz de proporcionar $1 millón de millones de dólares para
familias que tradicionalmente han sido excluidas de la posesión de
vivienda: minorías, inmigrantes y grupos de bajos ingresos.
De manera similar, 3M define su propósito no en términos de adhesivos y
abrasivos, sino como la búsqueda perpetua de soluciones innovadoras a
problemas aún no resueltos; un propósito que siempre lleva a 3M a nuevos
campos. El propósito de McKinsey & Company no es hacer consultorías
gerenciales, sino ayudar corporaciones y gobiernos a ser más exitosos:
en 100 años, podría involucrar métodos diferentes a la consultoría.
Hewlett-Packard no existe para hacer equipos electrónicos de pruebas y
medición, sino para hacer contribuciones técnicas que mejoran las vidas
de las personas; un propósito que ha llevado a la
compañía a campos bastante lejanos de sus orígenes en los instrumentos
electrónicos. Imagine si Walt Disney hubiera concebido el propósito de
su compañía como hacer dibujos animados, en vez de hacer feliz a la
gente; probablemente no tendríamos a Mickey Mouse, Disneylandia, EPCOT
Center o el equipo de hockey de los Mighty Ducks de Anaheim.
Un método poderoso para llegar al propósito es el de los cinco porqués.
Comience por la oración descriptiva "Nosotros hacemos X productos" o
"Nosotros prestamos X servicios", y entonces pregunte cinco veces una
tras otra ¿Por qué esto es importante? Después de unos cuantos porqués,
verá que está llegando al propósito
fundamental de la organización.
Nosotros utilizamos este método para profundizar y enriquecer una
discusión acerca del propósito cuando trabajamos con cierta compañía de
investigación de mercados. El equipo de ejecutivos se reunió primero por
varias horas y generó la siguiente declaración de propósito para su
organización: "Proveer los mejores
datos de investigación de mercados disponibles." Entonces preguntamos
¿Por qué es importante proveer los mejores datos de investigación de
mercados disponibles? Después de un poco de discusión, los ejecutivos
respondieron en una forma que reflejó un más profundo sentido del
propósito de su organización: "Proveer los mejores datos de
investigación de mercados disponibles para que nuestros clientes
entiendan sus mercados mejor de lo que pudieran de otra manera."
Continuando con la discusión, los miembros del equipo llegaron a la
conclusión de que su sentido del valor venía no solo de ayudar a sus
clientes a entender mejor sus mercados, sino también de hacer una
contribución al éxito de sus clientes. Esta introspección llevó
eventualmente a la compañía a identificar su propósito como "Contribuir
al éxito de nuestros clientes ayudándoles a entender sus mercados." Con
este propósito en mente, la compañía ya no enmarca
sus decisiones de productos con la pregunta ¿Se venderá?, Sino con la
pregunta ¿Hará una contribución al éxito de nuestros clientes?
Los cinco porqués pueden ayudar a las compañías en cualquier industria a
enmarcar su trabajo de una manera más significativa. Una compañía de
asfalto y gravilla podría comenzar por decir "Hacemos productos de
asfalto y gravilla." Después de unos cuantos porqués, podría concluir
que hacer asfalto y gravilla es
importante porque la calidad de la infraestructura juega un papel vital
en la seguridad y la experiencia de la gente; porque manejar en una
carretera llena de huecos es molesto y peligroso; porque los 747 no
pueden aterrizar de una manera segura en pistas construidas con una mano
de obra no calificada o concreto
inferior; porque los edificios con materiales fuera de los estándares se
debilitan con el tiempo y se derrumban con los movimientos sísmicos. De
tal introspección podría emerger este propósito: "Hacer mejor la vida de
las
personas mejorando la calidad de las estructuras hechas por el hombre."
Con un sentido de propósito muy por estas líneas, Granite Rock Company
de Watsonville, California, ganó el premio nacional estadounidense de la
calidad Malcolm Baldrige, una hazaña nada fácil para una pequeña
compañía explotadora de canteras y fabricante de asfalto. Y Granite Rock
se ha vuelto una de las compañías más progresivas y excitantes de las
que hemos encontrado en cualquier industria.
Nótese que ninguno de los propósitos fundamentales cae dentro de la
categoría "Maximizar el valor de las acciones." Un papel primario del
propósito fundamental es guiar e inspirar. El maximizar el valor de las
acciones no inspira a la gente en todos los niveles de una organización
y proporciona poca guía. El maximizar el valor de las acciones es el
propósito estándar de las compañías que aún no han identificado su
verdadero propósito fundamental. Es un substituto, y muy débil.
Cuando las personas en las grandes organizaciones hablan acerca de sus
logros, dicen muy poco acerca de las ganancias por acción. La gente de
Motorola habla de mejoras impresionantes de la calidad y el efecto de
los productos que ellos crean en el mundo. La gente de Hewlett-Packard
habla de sus contribuciones técnicas al mercado. La gente de Nordstrom
habla del servicio al cliente heroico y del desempeño individual de cada
vendedor estrella. Cuando un ingeniero de la Boeing habla de lanzar un
nuevo, revolucionario y excitante avión, él no dice "Puse todo mi
corazón y alma en este proyecto por que agregará 37 centavos de dólar a
nuestras ganancias por acción."
Una manera de llegar al propósito que va más allá de simplemente
maximizar el valor de las acciones, es jugar el juego de "El asesino
corporativo." Funciona así: Suponga que usted podría vender la compañía
a alguien que pagaría un precio con el cual todos dentro y fuera de la
compañía estarían de acuerdo como más que justo. Suponga además que este
comprador garantizaría estabilidad laboral para todos los empleados en
la misma escala salarial después de la compra, pero sin ninguna garantía
de que los trabajos serían en la misma industria. Finalmente, suponga
que el comprador planea cerrar la compañía después de la compra. Sus
productos y servicios serían descontinuados, sus operaciones serían
cerradas y sus marcas desaparecerían para siempre. La compañía cesaría
de existir total y completamente. ¿Aceptaría la oferta? ¿Por qué o por
qué no? ¿Qué se perdería si la compañía cesara de existir? ¿Por qué es
importante que la compañía continúe existiendo? Hemos encontrado que
este ejercicio es muy poderoso para ayudar
ejecutivos cabeza dura enfocados financieramente a reflexionar acerca de
las razones de ser más profundas de sus organizaciones.
Otro método es preguntar a cada miembro del Grupo de Marte, ¿Cómo
podríamos enmarcar el propósito de esta organización de tal manera que
si se levantara mañana con suficiente dinero en el banco para retirarse,
de todas maneras permanecería motivado a seguir trabajando aquí? ¿Qué
sentido de propósito profundo le motivaría a continuar dedicando sus
preciosas energías creativas a los esfuerzos de esta compañía?
A medida que las compañías entran en el siglo 21, necesitarán
capitalizar completamente la energía creativa y el talento de su gente.
¿Pero por que la gente debería dar tanto de sí? Como ha dicho Peter
Drucker, las personas mejores y más dedicadas son finalmente
voluntarias, puesto que ellas tienen la oportunidad de hacer algo
distinto con sus vidas. Debido a la movilidad de la sociedad en aumento,
al cinismo acerca de la vida corporativa y al creciente segmento creador
de empresas de la economía, las compañías más que nunca
necesitan tener un claro entendimiento de su propósito para hacer el
trabajo significativo y por lo tanto atraer, motivar y retener gente
excepcional.
Descubriendo la Ideología Fundamental
La ideología fundamental no se crea o establece. Se descubre. No se
deduce mirando el ambiente externo. Se entiende mirando hacia adentro.
La ideología tiene que ser auténtica. No se puede fingir. El descubrir
la ideología fundamental no es un ejercicio intelectual. No pregunte
¿Qué valores fundamentales deberíamos tener? Mejor pregunte ¿Qué valores
fundamentales verdadera y apasionadamente tenemos nosotros? No debe
confundir los valores que usted cree que la organización debería tener
(pero no tiene), con valores
fundamentales auténticos. El hacerlo crearía cinismo a través de la
organización. ("¿A quien están tratando de engañar? Todos sabemos que
ese no es un valor fundamental aquí!") Las aspiraciones son más una
parte del futuro que usted visualiza o parte de su estrategia, no parte
de la ideología fundamental. Sin embargo, valores fundamentales
auténticos que se han debilitado a través del tiempo se pueden
considerar una parte legítima de la ideología fundamental, mientras le
reconozca a la organización que se debe trabajar duro para
revivirlos.
También tenga claro que el papel de la ideología fundamental es guiar e
inspirar, no diferenciar. Dos compañías pueden tener los mismos valores
fundamentales o el mismo propósito. Muchas compañías podrían tener el
propósito de hacer contribuciones técnicas, pero pocas lo viven tan
apasionadamente como
Hewlett-Packard. Muchas compañías podrían tener el propósito de
preservar y mejorar la vida humana, pero pocas lo sostienen tan
profundamente como Merck. Muchas compañías podrían tener el valor
fundamental de servicio al cliente heroico, pero pocas crean una cultura
tan intensa alrededor de este valor como
Nordstrom. Muchas compañías podrían tener el valor fundamental de la
innovación, pero pocos crean los poderosos mecanismos de alineación que
estimulan la innovación como los vemos en 3M. La autenticidad, la
disciplina y la consistencia con que se vive la ideología, no el
contenido de la ideología, diferencian a las compañías visionarias del
resto.
La ideología fundamental necesita ser significativa e inspiradora solo
para las personas dentro de la organización, no necesita ser excitante
para los de fuera de ella. ¿Por qué no? Porque son las personas de
adentro las que necesitan comprometerse con la ideología organizacional
en el largo plazo. La ideología
fundamental también puede jugar un papel en determinar quién está
adentro y quién no. Una ideología clara y bien articulada atrae a la
compañía a gente cuyos valores personales son compatibles con los
valores fundamentales de la compañía; igualmente, repele aquellos cuyos
valores personales son incompatibles. Usted no les puede imponer nuevos
valores fundamentales o un nuevo propósito a las personas. Los valores y
el propósito fundamentales tampoco son algo que se le puede vender a la
gente. Los ejecutivos preguntan a menudo, ¿Cómo hacemos para que la
gente comparta nuestra ideología fundamental? No se puede! En vez de
eso, encuentre gente que esté predispuesta a compartir sus valores y
propósito fundamentales; atraiga y retenga a esas personas; y deje que
aquellos que no comparten sus valores fundamentales se vallan vayan a
otra parte. De hecho, el mismo proceso de articular la ideología
fundamental puede causar que algunas personas dejen la compañía cuando
se den cuenta de que no son personalmente compatibles con el núcleo de
la organización. Dé la bienvenida a ese resultado. Ciertamente es
deseable retener dentro de la ideología
fundamental una diversidad de personas y puntos de vista. Las personas
que comparten los mismos valores y propósito fundamentales no
necesariamente piensan o lucen iguales.
No confunda la ideología fundamental misma con declaraciones de
ideología fundamental. Una compañía puede tener una ideología
fundamental muy fuerte sin una declaración formal. Por ejemplo, Nike no
ha articulado formalmente una declaración de su propósito fundamental.
Pero de acuerdo a nuestras
observaciones, Nike tiene un poderoso propósito fundamental que
trasciende a toda la organización: Experimentar la emoción de la
competencia, de ganar y de aplastar a los competidores. Nike tiene unas
instalaciones que parecen más un santuario al espíritu competitivo que
un complejo de oficinas. Fotos gigantes de los héroes de Nike cuelgan a
lo largo del Pasillo de la Fama Nike, estatuas de los atletas Nike
descansan alrededor de la pista de atletismo que rodea las oficinas, y
los edificios hacen honor a campeones tales como el maratonista olímpico
Joan Benoit, la super-estrella del baloncesto Michael Jordan y el
tenista profesional John McEnroe. La gente de Nike que no se siente
estimulada por el espíritu competitivo y la urgencia de ser feroz
simplemente no dura en la cultura. Aún el nombre de la compañía refleja
un sentido de competencia: Nike es la diosa Griega de la victoria. Así,
aunque Nike no ha articulado formalmente su
propósito, claramente tiene uno muy fuerte. Entonces, identificar los
valores y propósito fundamentales no es un ejercicio de simple
redacción. De hecho, una organización generará una variedad de oraciones
a través del tiempo para describir la ideología fundamental. En los
archivos de Hewlett-Packard, encontramos mas de media docena de
versiones distintas de "La Manera HP", escritas por David Packard entre
1956 y 1972. Todas las versiones mencionaban los mismos principios, pero
las palabras usadas variaban dependiendo de la era y las circunstancias.
De igual manera, la ideología fundamental de Sony ha sido enunciada de
muchas formas diferentes a lo largo de la historia de la compañía.
Durante su fundación, Masaru Ibuka describió dos elementos claves de la
ideología de Sony: "Nosotros daremos la bienvenida a las dificultades
técnicas y nos enfocaremos en productos técnicos altamente sofisticados
que tienen una gran utilidad para la sociedad sin
importar la cantidad involucrada; nuestro principal énfasis será en
habilidad, desempeño y carácter personal, de tal manera que cada
individuo pueda mostrar lo mejor en habilidad y destreza." Cuatro
décadas más tarde, este mismo concepto apareció en una declaración de
ideología fundamental llamada El Espíritu Pionero
de Sony: "Sony es un pionero y nunca intenta seguir a otros. A través
del progreso, Sony quiere servir al mundo entero. Siempre será un
buscador de lo desconocido…. Sony tiene un principio de respetar y
estimular la habilidad de uno….y siempre trata de conseguir lo mejor de
una persona. Esta es la fuerza vital de Sony." Los mismos valores
fundamentales, en diferentes palabras.
Por lo tanto, usted debería enfocarse en obtener correctamente el
contenido, capturando la esencia de los valores y el propósito
fundamentales. El punto no es crear una declaración perfecta, sino ganar
un profundo entendimiento de los valores y el propósito fundamentales de
su organización, los cuales pueden ser
luego expresados en una multitud de formas. De hecho, nosotros a menudo
sugerimos que una vez el núcleo fundamental ha sido identificado, los
gerentes deben generar sus propias declaraciones de valores y propósito
fundamentales para compartir con sus grupos.
Finalmente, no confunda ideología fundamental (core ideology) con el
concepto de aptitud fundamental (core competence). La aptitud
fundamental es un concepto estratégico que define las capacidades de su
organización; en lo que la compañía es realmente buena, mientras que la
ideología fundamental captura lo que la compañía respalda y por que
existe. Las aptitudes fundamentales deben estar bien alineadas con la
ideología fundamental de una compañía y a menudo están profundamente
arraigadas en ella; pero no son lo mismo. Por ejemplo, Sony tiene la
aptitud fundamental de la miniaturización, una fortaleza que puede ser
aplicada estratégicamente a una gran variedad de productos y mercados.
Pero no tiene una ideología fundamental de miniaturización. Sony podría
no tener la miniaturización como parte de su estrategia en 100 años,
pero seguir siendo una gran compañía, aún tendrá los mismos valores
fundamentales descritos en el
Espíritu Pionero de Sony y la misma razón fundamental de ser (avanzar la
tecnología para el bien del público en general). En una compañía
visionaria como Sony, las aptitudes fundamentales cambian con el paso de
las décadas, mientras la ideología fundamental no.
Una vez usted tiene clara la ideología fundamental, se puede sentir
libre de cambiar absolutamente cualquier cosa que no sea parte de ella.
Desde ese momento, cuando alguien diga que algo no se puede cambiar por
que "es parte de nuestra cultura" o "siempre lo hemos hecho de esa
manera" o alguna excusa por el
estilo, mencione esta regla simple: Si no es fundamental, se puede
cambiar. Una versión más fuerte de ella es: Si no es fundamental,
cámbielo. Sin embargo, Articular la ideología fundamental es solo el
punto inicial. Usted también debe determinar que tipo de progreso quiere
estimular.
Futuro Visualizado
El segundo componente clave del marco de la visión es el futuro
visualizado. Comprende dos partes:
Una meta audaz para de 10 a 30 años y descripciones vívidas de lo que
sería alcanzar dicha meta. Reconocemos que la frase futuro visualizado
es un poco paradójica. Por un lado, comunica concreción, algo visible,
vívido y real. Por el otro lado, involucra un futuro aún no realizado,
con sus sueños, esperanzas y
aspiraciones.
MGAP a nivel visionario
Nosotros encontramos en nuestra investigación que las compañías
visionarias frecuentemente usan misiones intrépidas, o lo que preferimos
llamar MGAPs (abreviatura de Metas Grandes, Audaces y Peludas), como una
manera de estimular progreso. Todas las compañías tienen metas. Pero hay
una diferencia entre solamente tener una meta y comprometerse con un
reto grande y amenazador, tal como escalar el monte Everest. Una
verdadera MGAP es clara y convincente, sirve como un punto focal
unificador, y actúa como catalizador para el espíritu de equipo. Tiene
un punto de llegada claro, de tal manera que la organización sabe cuando
ha logrado la meta; a la gente le gusta apuntar a puntos de llegada. Una
MGAP fascina a las personas, les llega y los atrapa. Es intangible,
energizante, altamente enfocada. La gente la entiende de inmediato.
Necesita muy poca o ninguna explicación. Por ejemplo, la misión de la
NASA a la luna en los 60s no necesitó un comité de redactores que
gastara interminables horas convirtiendo la meta en una declaración de
misión llena de palabras imposibles de recordar. La meta misma era tan
fácil de comprender, tan convincente por si sola, que se podría haber
dicho de 100 maneras diferentes y aún ser entendida por todo el mundo.
La mayoría de las declaraciones corporativas que hemos visto hacen poco
por estimular movimiento hacia delante por que no contienen el mecanismo
poderoso de una MGAP.
Aunque las organizaciones pueden tener muchas MGAPs a diferentes niveles
operando al mismo tiempo, una visión requiere de un tipo especial de
MGAP; una MGAP a nivel de la visión que se aplique a toda la
organización y requiera de 10 a 30 años de esfuerzo para completarse.
Poner la MGAP tan lejos en el futuro
requiere pensar mas allá de las capacidades actuales de la organización
y del entorno actual. De hecho, inventar tal meta fuerza a un equipo
ejecutivo a ser visionario, en vez de solo estratégico o táctico. Una
MGAP no debe ser una apuesta segura; debe tener tal vez entre un 50% y
70% de probabilidades de éxito, pero la organización debe creer que
puede alcanzar la meta de todas maneras. Una MGAP debe requerir un
esfuerzo extraordinario y tal vez un poco de suerte. Nosotros hemos
ayudado compañías a crear una MGAP a nivel visionario aconsejándoles que
piensen en términos de cuatro categorías amplias: MGAPs de objetivo a
alcanzar, MGAPs de enemigo común, MGAPs de modelo a emular y MGAPs de
transformación interna. (Vea el inserto "Las Metas Grandes, Audaces y
Peludas Ayudan a la Visión de Largo Plazo.")
Descripción Vívida
Además de las MGAPs a nivel visionario, un futuro visualizado
necesita de lo que nosotros llamamos una descripción vívida, que es
vibrante, fascinante y es una descripción específica de lo que sería el
alcanzar la MGAP. Piénselo como traducir la visión de palabras a
imágenes, como crear una imagen que la gente
pueda llevar consigo en sus cabezas. Es una cuestión de hacer una
pintura con sus palabras. El hacerlo es esencial para hacer la MGAP de
10 a 30 años tangible para la mente de las personas. Por ejemplo, Henry
Ford trajo a la vida la meta de democratizar el automóvil con esta
vívida descripción: "Yo construiré un carro motorizado para la gran
multitud…. Será tan de bajo precio que ningún hombre con un buen salario
será
incapaz de poseer uno y disfrutar con su familia la bendición de horas
de placer en los grandes espacios abiertos de Dios…. Cuando termine,
todo el mundo será capaz de pagar uno y todo el mundo tendrá uno. El
caballo desaparecerá de nuestras autopistas, el automóvil será dado por
hecho…. Y nosotros daremos
empleo a un gran número de hombres con buenos salarios."
La división de soporte de componentes de una compañía de productos de
computación tenía un gerente que fue capaz de describir vívidamente la
meta de llegar a ser una de las divisiones más solicitadas de la
compañía: "Seremos respetados y admirados por nuestros compañeros….
Nuestras soluciones serán
solicitadas activamente por las divisiones de producto final, quienes
lograrán productos estelares en el mercado principalmente debido a
nuestra contribución técnica…. Estaremos orgullosos de nosotros mismos….
La mejor gente de la compañía querrá trabajar en nuestra división…. La
gente nos dirá que aman lo que hacemos…. Nuestra gente trabajará duro
por que les gusta…. Tanto empleados como clientes sentirán que nuestra
división ha contribuido positivamente a sus vidas."
En los 30’s, Merck tuvo la MGAP de transformarse de un fabricante de
químicos a una de las compañías fabricantes de drogas preeminentes en el
mundo, con una capacidad de investigación que pudiera competir con
cualquier universidad importante. Al describir este futuro visualizado,
George Merck dijo al abrir los
laboratorios de investigación en 1933: "Nosotros creemos que el trabajo
de investigación llevado con paciencia y persistencia traerá nueva vida
a la industria y el comercio; y tenemos fe en que en este nuevo
laboratorio, con las herramientas que hemos suministrado, se avanzará la
ciencia, se incrementará el
conocimiento, y la vida humana se liberará más del sufrimiento y las
enfermedades…. Nosotros prometemos nuestra ayuda a este proyecto que
hará mérito a la fe que tenemos en él. Que su luz resplandezca, que
aquellos que buscan la verdad, que aquellos que trabajan duro para que
este mundo sea un mejor lugar
para vivir, que aquellos que sostienen en alto la antorcha de la ciencia
y el conocimiento a través de estas épocas sociales y económicas
oscuras, tomen un nuevo coraje y sientan sus manos apoyadas."
Pasión, emoción y convicción son partes esenciales de una descripción
vívida. Algunos gerentes no se sientes cómodos expresando emoción acerca
de sus sueños, pero eso es lo que motiva a otros. Churchill lo entendió
cuando describió la MGAP que encaraba Gran Bretaña en 1940. El no dijo
únicamente, "Acaben con
Hitler." Él dijo: "Hitler sabe que tendrá que arrasar esta isla o perder
la guerra. Si podemos hacerle frente, toda Europa podrá ser liberada, y
la vida del mundo podrá seguir adelante hacia horizontes más amplios y
brillantes. Pero si fallamos, el mundo entero, incluyendo los Estados
Unidos, incluyendo todo lo que hemos conocido y por lo que nos hemos
preocupado, se hundirá en los abismos de una nueva Edad Oscura, hecha
más siniestra y más prolongada por las luces de la ciencia perversa.
Dediquémonos entonces a nuestros deberes con empeño y tengamos en mente
que si el Imperio Británico y su gente permanecen por mil años, los
hombres aún dirán ‘Esta fue su mejor hora.’"
Unos cuantos puntos clave
No confunda ideología fundamental con futuro visualizado. En particular,
no confunda propósito fundamental con MGAPs. Los gerentes a menudo
intercambian el uno con el otro, los mezclan o no los articulan como
ideas distintas. El propósito fundamental, no una meta específica, es la
razón por la cual la organización existe. Una MGAP es una meta
claramente articulada. El propósito fundamental nunca se completa,
mientras que la MGAP se puede alcanzar en un lapso de tiempo entre 10 y
30 años. Piense en el propósito fundamental como la estrella en el
horizonte que será perseguida por siempre; la MGAP es la montaña
por escalar. Una vez se alcance esta cima, se puede seguir con otras
montañas. Identificar la ideología fundamental es un proceso de
descubrimiento, pero establecer el futuro visualizado es un proceso
creativo. Nosotros encontramos que los ejecutivos frecuentemente tienen
mucha dificultad para inventarse una
MGAP excitante. Hemos encontrado por lo tanto, que algunos ejecutivos
hacen mayor progreso comenzando por la descripción vívida y retroceder
desde allí hacia la MGAP. Este método incluye empezar con preguntas
como, Estamos aquí sentados dentro de 20 años; ¿Qué nos encantaría ver?
¿Cómo debería verse esta
compañía? ¿Cómo la deberían sentir los empleados? ¿Qué debería haber
logrado? Si alguien escribe un artículo acerca de esta compañía para una
revista de negocios importante, ¿Qué diría? Una empresa de biotecnología
con la cual trabajamos tenía problemas visualizando su futuro. Un
miembro de su equipo ejecutivo dijo "Cada vez que nos inventamos algo
para toda la compañía, es demasiado genérico para ser excitante, resulta
algo tan común como ‘avanzar la biotecnología a nivel mundial’." Cuando
les pedimos que hicieran un dibujo de la compañía en 20 años, los
ejecutivos mencionaron cosas como "en la cubierta de Business Week como
una historia modelo de éxito…la lista Fortune de las 10 más dmiradas…los
mejores graduados de ciencias y negocios quieren trabajar aquí…la gente
en los aviones habla de manera entusiasta acerca de uno de nuestros
productos con sus compañeros de asiento…20 años consecutivos de
crecimiento rentable…una cultura empresarial que ha dado origen a seis
nuevas divisiones…los gurús de la
administración nos usan como ejemplo de gerencia excelente y de
pensamiento progresivo," y cosas por el estilo. A partir de esto, ellos
fueron capaces de establecer la meta de llegar a ser tan respetados como
Merck o Johnson & Johnson en biotecnología.
No tiene ningún sentido analizar si un futuro visualizado es el
correcto. Con una creación - y la tarea es crear un futuro, no predecir
– no puede haber una respuesta correcta. ¿Creó Beethoven la Novena
Sinfonía correcta? ¿Creó Shakespeare el Hamlet correcto? Nosotros no
podemos responder esas preguntas; no tienen sentido. El futuro
visualizado asume preguntas esenciales como ¿lo encontramos estimulante?
¿motiva el progreso? ¿hace mover a la gente? El futuro visualizado debe
ser tan excitante por si mismo que debería mantener a la
organización motivada aún si los líderes que establezcan la meta
desaparecieran. City Bank, el predecesor de Citicorp, tuvo la MGAP:
"Llegar a ser la institución financiera más poderosa, más servicial, con
más cobertura que ha existido" – una meta que generó excitación a través
de múltiples generaciones hasta que fue lograda. De manera similar, la
misión lunar de la NASA continuó inspirando gente aunque el Presidente
John F. Kennedy (el líder asociado con el establecimiento de la meta)
murió años antes de que se completara.
El crear un futuro visualizado efectivo requiere un cierto nivel
irracional de confianza y compromiso. Tenga en mente que una MGAP no es
solamente una meta; es una Meta Grande, Audaz y Peluda. No es racional
para un pequeño banco regional ponerse la meta de "llegar a ser la
institución financiera más poderosa, más
servicial, con más cobertura que ha existido," como City Bank lo hizo en
1915. No es una pretensión tibia que "democratizaremos el automóvil,"
como dijo Henry Ford. Era casi risible para Philip Morris – como la
sexta empresa, con el 9% del mercado en los 50s – tomar la meta de
vencer al Goliath RJ Reynolds Tobacco
Company y llegar a ser el número uno. No fue nada modesto para Sony,
como un pequeño negocio con problemas de efectivo, proclamar la meta de
cambiar la imagen de mala calidad de los productos Japoneses en el
mundo. (Vea el inserto "Juntándolo Todo: Sony en los 1950s.") Por
supuesto, no solo cuenta la audacia
de la meta, sino también el grado de compromiso con ella. Boeing no solo
visualizó un futuro dominado por sus jets comerciales; apostó la
compañía con el 707 y luego con el 747. La gente de Nike no solo hablaba
de la idea de aplastar Adidas; ellos hicieron una cruzada para cumplir
con ese sueño. De hecho, el futuro visualizado debe causar que cuando la
gente caiga en cuenta de lo que se requiere para lograr la meta, se les
oiga tragar saliva.
Pero, ¿y que pasa si no se alcanza el futuro visualizado? En nuestra
investigación, encontramos que las compañías visionarias mostraron una
notable habilidad para alcanzar aún sus más audaces metas. Ford si
democratizó el automóvil; Citicorp si llegó a ser el banco con más
cobertura del mundo; Philip Morris si pasó de sexto a ser el primero y
vencer a RJ Reynolds a nivel mundial; Boeing si llegó a ser la compañía
de aviones comerciales dominante; y parece que Wal-Mart si logrará su
meta de 125 mil millones de dólares, aún sin su fundador Sam Walton. En
contraste, las compañías comparadas en nuestra investigación en general
no lograron sus MGAPs, si es que las establecieron. La diferencia no
está en poner metas más fáciles: las compañías visionarias tendieron a
ambiciones aún más audaces. La diferencia no esta en un liderazgo
carismático y visionario: las compañías visionarias a menudo lograron
sus MGAPs sin tales
líderes a la cabeza. Ni tampoco la diferencia está en una mejor
estrategia: las compañías visionarias normalmente realizaron sus metas
más por un proceso orgánico de "ensayemos un montón de cosas, y
quedémonos con lo que funcione" que por planes estratégicos bien
delineados. En vez de todo eso, el éxito está en construir la fuerza de
su organización como la principal manera de crear el futuro. ¿Por que
Merck llegó a ser el principal fabricante de drogas del mundo? Porque
los arquitectos de Merck construyeron la mejor organización de
investigación y desarrollo farmacéutico del mundo. ¿Por qué Boeing llegó
a ser la compañía de aviones comerciales dominante en el mundo? Por su
excelente organización de ingeniería y mercadeo, que tuvo la habilidad
de hacer realidad proyectos como el 747. Cuando se le pedía a David
Packard que nombrara las más importantes decisiones que contribuyeron al
crecimiento y el éxito de Hewlett-Packard,
respondía enteramente en términos de decisiones para construir la
fortaleza de la organización y su gente.
Finalmente, al pensar acerca del futuro visualizado, tenga cuidado del
síndrome de Ya Llegamos – una letargo complaciente que surge cuando una
organización ha logrado una MGAP y no la reemplaza con otra. NASA sufrió
de ese síndrome después de los aterrizajes exitosos en la Luna. Después
de que se aterriza en la Luna,
¿qué más se puede hacer? Ford sufrió del síndrome cuando no estableció
una nueva meta de igual trascendencia después de que democratizó el
automóvil, dando a General Motors la oportunidad de pasar al primer
lugar en los 1930s. Apple Computer sufrió del síndrome después de lograr
la meta de crear una computadora que los no técnicos pudieran manejar.
Las compañías nuevas sufren frecuentemente
del síndrome de Ya Llegamos después de volverse anónimas o después de
alcanzar una etapa en que su sobrevivencia ya no parece cuestionada. Un
futuro visualizado ayuda a una organización solamente mientras no haya
sido alcanzado. En nuestro trabajo con compañías, frecuentemente oímos a
los ejecutivos decir,
"Esto ya no es tan excitante como lo era antes; parece que perdimos
nuestro ímpetu." Usualmente, esa clase de comentarios señalan que la
organización ha escalado una montaña y aún no ha escogido una nueva para
escalar.
Muchos ejecutivos trabajan con declaraciones de misión y de visión.
Desgraciadamente, la mayoría de esas declaraciones se convierten en un
estofado desordenado de valores, metas, propósitos, filosofías,
creencias, aspiraciones, normas, estrategias, prácticas y descripciones.
Usualmente ellas son una cadena estructuralmente ilógica de palabras
aburridas y confusas que evocan la respuesta "Cierto, pero ¿a quién le
importa?" Aún más problemático, rara vez dichas declaraciones tienen una
conexión directa con la dinámica fundamental de las compañías
visionarias: preservar el núcleo y estimular el progreso. La visión
simplemente proporciona el contexto para traer a la vida esta dinámica.
Construir una compañía visionaria requiere 1% de visión y 99% de
alineación. Cuando usted tiene una excelente alineación, un visitante
podría venir del
espacio exterior e inferir su visión de las operaciones y actividades de
la compañía, sin jamás leerla en papel o reunirse con un solo ejecutivo.
Crear alineación puede ser su trabajo más importante. Pero el primer
paso
siempre será replantear su visión o misión en un contexto efectivo para
construir una compañía visionaria. Si lo hace correctamente, usted no
tendría que volverlo a hacer en por lo menos una década.
Collins y Porras - hectorarrobahfainstein.com.ar
Aportado por: www.hfainstein.com.ar Actividades de consultoría, capacitación y facilitación de procesos para contribuir al aprendizaje y desarrollo de personas, equipos y organizaciones, tanto en el ámbito público como privado, y en organizaciones no gubernamentales. infoarrobahfainstein.com.ar
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