Mediante el proceso de I+D las empresas tratan de aportar un valor novedoso a sus productos y servicios, que les dote de ventajas competitivas de cara al cliente y frente a la competencia.
La innovación es una herramienta esencial a la hora de adecuarse a las
nuevas necesidades de los clientes y a los constantes cambios del
mercado antes de que lo hagan los competidores.
Asimismo, la I+D puede ser la llave para abrir a la empresa innovadora
las puertas de nuevos mercados o segmentos de la demanda hasta ahora no
conocidos.
Por eso, la decisión y rapidez para emprender proyectos y acciones
innovadoras es crucial para obtener una ventaja competitiva frente a la
competencia. La I+D, por tanto, es una herramienta estratégica para
posicionar a la pyme que desarrolla y promueve estos proyectos
innovadores en un lugar privilegiado en el mercado a tenor de la
calidad, características novedosas, usabilidad o precio de sus productos
o servicios.
Además de su valor intrínseco como generadoras de competitividad en la
empresa, las acciones de I+D requieren, asimismo, una planificación
estratégica por parte de la dirección de la compañía que definirá su
enfoque, duración, presupuesto y desarrollo. En este sentido, esta
planificación estratégica de los proyectos innovadores se enfoca
actualmente a:
- Adecuarse y adelantarse a las características y necesidades del
cliente. Conocer al público objetivo y escuchar sus deseos son elementos
primordiales para acertar con los cambios introducidos en los productos
y servicios ofertados. Podría decirse, entonces, que el cliente, junto
con los principales proveedores, es un agente imprescindible en el
proceso innovador.
- Innovar a partir de productos o servicios ya existentes, en un ansia
por mejorar la calidad de la oferta brindada al cliente. Innovar a
partir de una base ya conocida permite reducir el riesgo y las
inversiones e incrementar la velocidad con que se asumen los cambios.
- Ayudar al proceso innovador también con la mejora de los diferentes
procesos productivos. De esta forma se consigue lograr la eficiencia en
el trabajo, reduciendo el tiempo y amortizando la utilización de los
recursos físicos y humanos.
- Implicar a toda la organización -no sólo al equipo investigador y al
personal de ingeniería y de producción- en el proceso de I+D. La labor
de los otros departamentos es también esencial para asegurar la
aceptación y el éxito del nuevo producto o servicio entre los clientes.
Por otra parte, es importante poner especial cuidado en los servicios
que rodean al producto o a la prestación del servicio principal. Estos
valores complementarios sirven también para posicionar a la empresa en
el mercado frente a las compañías competidoras.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |