Es bien cierto que vivimos en un mundo cada vez más global y mediatizado
y tanto las nuevas tecnologías como las estrategias están invadiendo
cada vez con más fuerza los mercados, sin embrago existe todavía la
creencia de que en las pequeñas empresas no necesitan en absoluto del
marketing, y esto es grave.
Toda empresa por muy pequeña que sea debe de emplear herramientas tanto
internas como externas que le permitan llegar a alcanzar la máxima
rentabilidad, pero esto puede ser un arma de doble filo según sea el
caso y la situación tanto de la empresa como tal, como del mercado en el
que se desenvuelve.
Muchas pequeñas empresas no le dan realmente el valor al marketing que
se le debe de dar, hacen negocio de la forma más tradicional sin ni
siquiera darse cuenta que están haciendo marketing de la forma más
rustica que existe. Sin embargo cada vez que se les habla de una
estrategia de marketing piensan que esto es poco rentable y no lo veamos
desde el nivel monetario sino en el desgaste de tiempo que esto les
puede suponer.
El marketing en cualquier empresa sea pequeña o grande va desde
plantearse los objetivos a corto y largo plazo, hacer un análisis de su
realidad interna y externa, delimitar bien al mercado y saber cómo es
que queremos ser percibidos y con todo esto desarrollar estrategias de
trabajo para poder conseguir todo aquello que nos estamos trazando.
Se que suena muy fácil, pero realmente lo es, hacer bien un plan de marketing no depende del tamaño de la empresa sino de los alcances de la misma, utilizar los medios que ésta tenga y con los cuales pueda cumplir los objetivos que se han propuesto. El tener miedo a la palabra marketing es algo que poco a poco se esta erradicando pero que constantemente se escucha entre los pequeños empresarios.
El utilizar cada vez más a menudo las herramientas que el marketing nos da, es algo que vemos con más frecuencia, pero desgraciadamente, este uso es en ocasiones desmedido y sin un fin en específico. La comunicación como tal es una de las más grandes herramientas que provee el marketing y la peor utilizada de todas, en muchas ocasiones no se tiene si quiera claro cual es el mensaje que se quiere dar. Los empresarios no se han puesto a pensar qué es realmente lo que quieren decir a su público y desgraciadamente no tienen claro si quiera cuál es ese público al que quieren llegar.
Entendemos que el crear y echar a andar una empresa es obviamente porque se cree que existe una necesidad a cubrir tanto geográfica como materialmente, pero pocas veces realmente nos ponemos a estudiar y analizar la verdadera necesidad, el mercado que tiene dicha necesidad y si nuestra empresa será capaz de cubrir esa necesidad.
Vuelvo a reiterar, es tan fácil hacer marketing, es perderle el miedo y es aprovechar el uso que le podamos dar para que nuestra empresa sea más rentable, tenga mucho más presencia en el mercado, que cumplamos los objetivos que nos trazamos desde un principio y que eventualmente vamos forjando. Planeemos, desarrollemos estrategias y tácticas para crear y desarrollar mercados, sin importarnos el tamaño de nuestra empresa, teniendo en cuenta y estando consientes que todos aquellos que venden algo u ofrecen algún servicio hacen marketing.