La situación del comercio hoy desde la óptica de la competencia por el
cliente, está posibilitando el surgimiento de un nuevo paradigma de
comercio de colaboración o cooperación competitiva entre comerciantes y
sus proveedores, bajo un esquema de Empresa Integrada. En este modelo,
ambos se concentran en potenciar al máximo los beneficios mutuos, ambos
están abandonando sus tradicionales relaciones de rivalidad,
caracterizadas por el regateo, por quien me vende mas barato, por quien
me da mas plazos para pagar y van en favor de un modelo de comercio de
colaboración, que de concretarse y perfeccionarse les dará beneficios a
ambos.
Un aspecto muy importante para que esto sé de es la existencia de
tecnología ajustada a esta necesidad y la buena noticia es que ya
existe. La tecnología del comercio de colaboración está diseñada para
acompañar la vida de un producto desde que nace en la planta de
producción hasta que expira la garantía, incluyendo el diseño, fuentes
de abastecimiento, compras, negociación con el proveedor, planeamiento y
pronósticos de demanda y optimización de precios y márgenes. Esos
programas informáticos avanzados pueden incorporar a los proveedores en
el proceso de diseño de producto y trabajar en tiempo real para
sustentar los niveles de inventarios que garanticen el menor costo en el
flujo de estos desde el insumo hasta el final.
Un cambio de paradigma es que hay que aprender a trabajar en tiempo real
y esto exige cambios, iniciando por el cambio de actitud y la perdida de
temor a esta evolución del comercio. La tecnología de apoyo a la
planeación en general se ha basado en los datos de demanda históricos,
pero las nuevas situaciones de mercado que han sorprendido, por
cualquier razón, a muchos productores las obligará a adoptar una
tecnología de respuesta. Este cambio de paradigma nos satisface el deseo
que nuestros proveedores pudiesen consultar nuestras existencias y
reponer en forma automática o semiautomática algunos elementos de
nuestra cadena de abastecimientos.
El comercio de colaboración o integración comerciante- proveedor,
significa construir capacidades de gestión de la cadena de suministros,
tales como el planeamiento de la demanda, para incluir datos de los
proveedores y comerciante y aquí aparece la tecnología como apoyo a la
solución.
Los objetivos básicos de un sistema de distribución son los siguientes:
Dar un mejor servicio al mercado. Tener menos inventario en el sistema
(desde la planta del productor hasta nuestros clientes) en toda la
tubería. No tiene sentido bajar solamente el inventario del comerciante
si para lograrlo estamos aumentando el del proveedor que se protege para
entregarnos tan pronto compremos, o al contrario aumentar el inventario
del comerciante para evitar las rupturas de inventario con el productor.
Siempre tener los que el mercado final quiere, en la tienda que lo
quiere y en el momento que lo quiere.
Los anteriores objetivos parecen contradictorios, al menos en lo que se
refiere a dar mejor servicio con menos inventario. Esta aseveración nos
indica la presencia de un conflicto no resuelto, es decir inventario
balanceado, No damos el servicio perfecto por que se requiere mucho
inventario y tener mucho inventario es malo para nuestra empresa;
entonces estamos balanceando el inventario y el servicio. Todas o casi
todas las respuestas las encontramos en esta integración propuesta entre
proveedor y comerciante que hemos dado por llamar comercio de
colaboración que no significa nada distinto a: todos en la misma cama.
Ignacio Gómez Escobar- igomezearrobageo.net.co
IGOMEZE-CONSULTORES Grupo de apoyo en Marketing Investigación de Mercados http://www.geocities.com/igomeze/ ; http://igomeze.blogspot.com/
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