Este artículo plantea que en estos tiempos de vientos neoliberales, el
mundo cultural debe comenzar a aplicar una nueva mentalidad de negocio y
competencia en busca de calidad, por medio del diseño e implementación
de una estrategia de marketing cultural, que no lo aleje del
cumplimiento de los objetivos sociales -¡y sin fines de lucro!- que
justifican su plena existencia.
El éxito de las organizaciones ahora depende de la capacidad que
desarrollen para adaptarse a los diferentes cambios internos y externos
que se producen en el medio y su capacidad para reposicionarse
creativamente y con flamantes propuestas en el mercado. Porque como nos
recuerda Hernán Palacios, ingeniero comercial de la Universidad de
Chile, "el arte tiene el poder para mover el alma, levantar el espíritu
y expandir la mente. El arte es un sistema abierto que está
constantemente creando, persuadiendo, provocando y desafiando. El buen
arte siempre perdura trascendiendo el tiempo y el espacio." Y todo ello
se relaciona directamente con la calidad de la producción artística
-relacionada con la continuidad, los conocimientos y el entrenamiento-,
aspecto que hace la diferencia entre una organización cultural exitosa y
una que fracasa.
El objetivo de este artículo es mostrar cómo el marketing por adentro y
hacia fuera de los centros culturales puede ayudar a solucionar gran
parte de los distintos problemas que se presentan en estas
organizaciones sin fines de lucro, profesionalizando su administración
para adaptarse a los cambios y responder a las necesidades e intereses
de su público, y haciendo del arte una parte integral del diario vivir
de la ciudadanía. El propósito no puede seguir siendo que estas
organizaciones traten de sobrevivir, sino que cumplan su labor de forma
viable y triunfante.
Época delicada para el arte
Distintas organizaciones culturales, tanto en Bolivia como a escala
internacional, están pasando por momentos difíciles. Una serie de
factores influyen en esta situación:
1) Factores económicos: crisis que se vive en el Continente y que obliga
a priorizar necesidades fundamentales sobre el consumo de cultura;
reducción de aportes de la empresa privada y de los fondos públicos al
mundo cultural.
2) Factores político-sociales: escasez de políticas culturales
gubernamentales; públicos acostumbrados a espectáculos gratuitos lo cual
está relacionado con el poco valor que se le asigna a la cultura;
organizaciones culturales preocupadas de sus estados financieros y no de
las demandas de sus públicos.
3) Factores de marketing: escasos conocimientos de los directores
artísticos en la promoción y venta de cultura.
En este marco, para lograr su misión es crucial que las organizaciones
culturales aprendan nuevas formas de atraer recursos y mantener sus
estados financieros sin pérdidas, mejoren sus habilidades para aumentar
y ampliar su público y construir sus propias audiencias, y aprendan a
satisfacer de mejor manera las necesidades de su segmento de mercado.
Desconocido rol de la organización cultural
Si partimos de la premisa que el arte es la relación comunicativa, vale
decir, la interacción entre el artista y su audiencia, entonces la
organización cultural -como afirma Palacios- debe servir como un enlace,
un facilitador, un canal, que permita satisfacer los intereses y
expectativas de ambos. El reto es, de este modo, lograr un equilibrio
entre el proceso de toma de decisiones del artista y las necesidades y
preferencias de la audiencia.
Al respecto, Palacios dice que "las organizaciones culturales más
exitosas son aquellas cuyos productos y servicios están dirigidos en
forma separada y distintiva a cada segmento de la población que
pretenden alcanzar, y cuyas ofertas culturales están posicionadas de
acuerdo con el punto de vista de su público. La oferta cultural es más
que la obra artística. Es la experiencia total de la audiencia."
Por lo tanto, los tres grandes retos de este tipo de organización son
innovar y explorar en los campos donde existe un valor social-cultural,
encontrar un mercado para su oferta y mantener y expandir su mercado.
Estrategias de "marketing cultural"
La Compañía de Telecomunicaciones de Chile (CTC) y Chile Tabacos son
evaluadas como empresas emblemáticas en el financiamiento sostenido de
proyectos culturales porque admiten responder a una demanda pública de
generar nuevas opciones de comunicación, vinculando al avisador
corporativo o de marca de productos con los públicos objetivos. Patricio
Bellolio, gerente de Asuntos Públicos de Chile Tabacos, explica las
motivaciones de su empresa frente a la actividad cultural: "Creemos
fuertemente que el desarrollo de la sociedad está íntimamente vinculado
al enriquecimiento espiritual y valórico de las personas. En este
contexto, todo lo que se desarrolla en el ámbito cultural, vía promoción
de una sociedad más abierta a la convivencia en armonía, respeto y
tolerancia, también forma parte de nuestro rol social."
En la dirección esbozada por Bellolio, se rescata y pondera el uso del
marketing para mejorar el bienestar de una determinada comunidad. Pero,
¿qué principios del marketing pueden ser efectivamente útiles en el
momento de "posicionar" y "vender" la producción artística y lograr la
satisfacción plena del público?
A continuación se plantean, inspirados en la propuesta de Palacios, una
serie de principios que sustentan una estrategia exitosa de marketing
que puede ser implementada por los centros culturales para cumplir sus
retos:
|
PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS DE MARKETING
CULTURAL |
|
|
Administrar de acuerdo con su misión |
- No tomar decisiones o acciones que no estén
inspiradas en su razón de ser - Cada miembro de la organización necesita
entender, apoyar y ser capaz de expresar en forma clara y concreta
la misión de ésta |
|
Focalizarse de forma más directa en sus verdaderas capacidades |
- Lograr alianzas estratégicas con otras
organizaciones culturales - Lograr auspicios o donaciones del sector
privado |
|
Focalizarse en la calidad |
- Exaltar los productos artísticos que tienen
ventajas con respecto a los demás a través de correo directo,
telemarketing, folletos, ofertas especiales, etc. - Capturar el interés de la gente enalteciendo
la calidad de presentación, producción y promoción del producto
|
|
Conocer a sus consumidores mediante técnicas de investigación
de mercados |
- Centrar la atención principal hacia el lado
de la demanda: ¡su majestad la audiencia! Recuérdese que la
esencia del arte es su comunicación con la audiencia - Conocer a sus públicos, tanto actuales como
potenciales - Escuchar a la gente para saber qué es lo que
le gusta y disgusta, qué la mantiene alejada del arte - Definir segmentos de la población
interesados en sus productos y otros que pueden ser seducidos - Ser sensibles a los distintos cambios artísticos
que son necesarios para nuestros diferentes segmentos de público - Indagar en el entorno y proponer temas de
interés social |
|
Crear accesibilidad |
- Aumentar el tamaño de la audiencia - Facilitar el acceso a distintos tipos de arte
- Apoyar proyectos que satisfagan las
necesidades de un segmento específico del público - La accesibilidad puede ser aumentada a través
de una ampliación del producto y un efectivo posicionamiento |
|
Concentrarse en el largo plazo |
- Un marketing exitoso requiere de una visión
de largo plazo - Crear una amplia audiencia para el futuro - Fomentar el arte en las escuelas y
universidades (planes de estudio) - Crear escuelas de arte dramático - Construir una audiencia entusiasta y leal |
|
Integrar el arte al diario vivir |
- Las organizaciones culturales deberían ser más
activas en esta dirección, involucrando a los artistas con la
comunidad, creando oportunidades novedosas para llevar ¾a través
de todos los medios posibles¾ el arte al público - Mostrar que el arte se puede integrar a la
cotidianidad de la gente y hacer su vida más placentera |
El éxito de los principios estratégicos que se acaban de plantear radica
en que se cuente con los suficientes recursos humanos y financieros
orientados al marketing y, sobre todo, personas con la convicción y
confianza plena en la función que cumple el marketing dentro de una
organización cultural. Asimismo, es imprescindible que los cambios sean
vistos como oportunidades más que como amenazas. Las resistencias al
cambio deben ser superadas por continuos cambios en la forma de hacer
las cosas: cambios en estructuras internas, formas de hacer negocios y
de relacionarse con el público e, inclusive, en la mentalidad para
encarar el futuro.
Un buen ejemplo nacional
Todo lo que se ha mencionado hasta aquí no es la excepción sino la regla
de lo que sucede en Bolivia. Empero, se perciben experiencias exitosas
que han sabido aprovecharse del marketing para posicionarse en el
mercado. Nos referimos específicamente a la III edición del Festival
Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra, que ha presentado 56
espectáculos montados por 28 grupos nacionales e internacionales.
¿CUÁL ES LA CLAVE DEL ÉXITO DE ESTE FESTIVAL?
Ø En primer lugar, el conocimiento a profundidad de su segmento de
mercado. Al plantearse los organizadores la búsqueda de la asistencia
del público a las salas y la satisfacción de los mismos ante el realce
de la actividad teatral, supieron que había que ponerse del lado del
consumidor: "La gente quiere cosas bastante previsibles. Al público no
le interesa mucho las cosas demasiado tradicionales. Quiere ver un
teatro fresco, bien hecho, directo y creíble. (...) El público cruceño
es sumamente sensible y espontáneo", explicó René Hohenstein, director
del Festival.
Ø En segundo lugar, la creación de accesibilidad, ya que el Festival se
planteó llegar al pueblo acercándose a los barrios alejados con
espectáculos medianos. La apuesta fue captar un público al que
tradicionalmente este tipo de oferta artística está más cerrada por
razones económicas, educativas y culturales, además del poco apoyo
estatal que se cuenta en este sentido. Así como se pudo apreciar estos
espectáculos gratuitos, otros como el de Tangokinesis (Argentina)
costaron 20 dólares por persona en el hotel de cinco estrellas "Los
tajibos" (las entradas se agotaron). En síntesis, una oferta amplia y de
calidad que contó con un abanico de posibilidades teatrales para todos
los gustos y bolsillos.
Ø En tercer lugar, el logro de alianzas estratégicas con la empresa
privada, el Estado y las autoridades departamentales (Prefectura) y
municipales (Alcaldía). El presupuesto que se manejó en el Festival fue
de alrededor de 100.000 dólares, que llegaría casi al doble si se
sumaran los auspicios conseguidos a través de descuentos de hoteles y
líneas aéreas.
Ø En cuarto lugar, focalizarse en una ventaja competitiva: el teatro.
"Porque es la única instancia de comunicación en la que las personas se
miran a los ojos: no virtualmente sino realmente. (...) El teatro nos
llama la atención sobre el valor de la memoria, la importancia de las
identidades. Porque es lo único que podemos oponer realmente a los
productos importados" (Jorge Hacker, dramaturgo y director argentino).
Un claro ejemplo de esto es la obra Santiago de Machaca, de Jaime Sáenz,
llevada a las tablas por el actor David Mondacca.
Este Festival de Teatro, que se realiza cada dos años, es el esfuerzo de
un ente independiente nacido en el seno de un grupo de la sociedad
civil: la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC). Esta Asociación -que
también tuvo a su cargo la organización de tres versiones del Festival
de Música Barroca- está integrada por personas voluntarias a la cabeza
del historiador Alcides Pareja.
No estamos lejos de la verdad al afirmar que cuando las organizaciones
culturales funcionan como entidades autónomas asumen una responsabilidad
de conjunto que las obliga a descubrir claves para generar y sostener
acontecimientos artísticos exitosos. Esto se relaciona directamente con
un manejo eficiente y transparente de los recursos económicos que les
permite seguir adelante.
Palabras finales
En líneas generales, este artículo intentó demostrar cómo algunas
estrategias del marketing se pueden aplicar creativa y exitosamente
incluso a organizaciones culturales sin fines de lucro, para que la
producción artística pueda cumplir con su propósito de comunicación con
la audiencia en dos sentidos: acercar el arte al público respondiendo a
sus necesidades y expectativas y, por otro lado, fomentar en éste un
gusto por el arte que lo lleve a buscar sus propios espacios de
crecimiento humano y espiritual.
Carlos A. Camacho Azurduy - carcamarrobaacelerate.com
Comunicólogo boliviano. Doctorando en Comunicación, Ética y Derecho a la Información de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad Diego Portales, Chile. Profesor de programas de comunicación y ciencias políticas a nivel de pregrado en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y de postgrado en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB). Consultor en planificación estratégica de la comunicación para el desarrollo. Miembro del Directorio de la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP). www.geocities.com/carcam2000
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