Introducción
Tenemos que comenzar hablando de los enormes recursos que una empresa
pierde, cuando en su gestión no se atiene a la excelencia en materia de
calidad de procesos, servicios y productos. Estudios efectuados por
diversos investigadores y gurús del nivel de Deming, Juran, Feigenbaum e
Ishikawa, nos hablan de desperdicios debidos a la falta de calidad que
rondan en promedio entre el 25 y 35 por ciento del total facturado.
Siendo la falta de calidad uno de los principales motivos generadores de
otros numerosos tipos de desperdicios, generados éstos por la necesidad
de cubrir o superar las falencias en materia de fallas y errores.
Teniendo en cuenta las cifras antes enunciadas queda totalmente claro el
enorme potencial de mejora que en materia de beneficios y rentabilidad
tiene para la empresa mejorar sus niveles de calidad, llegar a generar
productos y servicios “a la primera” pero no sólo para el cliente
externo sino también para los internos.
Un mejoramiento de la calidad implica aumentar los niveles de
productividad y consecuentemente reducir los costos de producción, pero
también los costos generales de la empresa, aumentando la competitividad
tanto por la mayor calidad, como por los menores costos. La empresa
tiene así la posibilidad de ofrecer productos de alto valor (mayor
calidad a menores precios) o bien ganar mediante precios “premium”
resultantes de un alto nivel de calidad y diseño.
Cuando de calidad se trata ya no sólo es una cuestión de cumplir con las
especificaciones, sino también de tener debidamente en cuenta, como
antes se mencionó, la calidad de los procesos, pero sin dejar de lado la
calidad de atención a los clientes, la calidad del ambiente de trabajo,
la calidad del medio ambiente, la seguridad de trabajadores, usuarios y
comunidad en su conjunto.
Así pues, calidad total es algo que lo abarca todo, tanto en procesos
como en áreas y sectores. Calidad total implica un compromiso ético con
la excelencia, lo cual significa un fervor por la mejora continua de los
productos y procesos.
Es imposible generar calidad hacia fuera de la empresa, sin generar
primeramente calidad hacia dentro de la misma. Mejorar el liderazgo, la
capacitación, los procesos productivos, los sistemas de prevención y
evaluación, la contratación y dirección del personal, la seguridad y la
comunicación interna, son algunos de los factores cruciales para que la
empresa sea altamente competitiva y pueda superar a sus oponentes. Sólo
generando la excelencia interna es factible posicionarse en la mente de
los usuarios como un oferente de productos y servicios con alto valor
agregado.
Porque la calidad responde a una ética de la gestión y del trabajo es
que los directivos eligen libremente entre hacer bien las cosas (sus
actividades, procesos y, productos o servicios) o hacerlas mal. Hacerlas
bien implica como premio aumentar sus ventas, reducir sus costos,
mejorar la calidad de vida en la empresa, y hacer factible su
supervivencia en el mediano y largo plazo. No hacerlo, o sea elegir por
hacer las cosas mal o sólo más o menos bien significa la generación de
problemas en materia de satisfacción de los consumidores o usuarios,
pérdida de competitividad y consecuentemente pérdida de cuota de
mercado, pérdida de preferencia y lealtad de los clientes y
consumidores, y por supuesto, graves problemas financieros.
Los problemas financieros son el efecto de una mala gestión, y esa mala
gestión es el reflejo de la falta de calidad en materia de producción,
de servicios, de contratación y capacitación de personal, de diseño, y
gestión crediticia entre otras.
Es por ello que volvemos a subrayar que cuando se trata de Calidad Total
se hace referencia a todos y cada uno de los aspectos de la
organización.
De nada sirve tener el mejor producto sino se dispone de la mejor
distribución o de la mejor atención al público. De que sirve disponer de
un buen diseño sino se cuenta con buenos procesos de producción y
excelentes proveedores de insumos.
Generar el mejor producto a un costo que no pueda ser sufragado por el
mercado tampoco servirá de mucho.
Calidad implica tomar en consideración los deseos y necesidades de los
consumidores, internos (a los efectos del proceso) y externos (en cuanto
a los productos y servicios ofrecidos). También significa la mejora
continua. Y ésta mejora continua no acepta la falta de adecuación a las
nuevas demandas. Por ello es que la mejora continua hace a la calidad
total.
Tal como lo manifiesta el título de una de las principales obras de
management de los últimos tiempos, las empresas deben buscar la
excelencia. Sólo la excelencia en la gestión permitirá a las mismas
ofrecer la mayor calidad de la manera más eficiente.
Treinta son los factores claves que una organización debe tomar en
consideración
si pretende lograr la Calidad Total. Son éstas, las cuestiones críticas
que se desarrollarán a continuación.
1. Compromiso de la alta administración
La alta administración debe estar totalmente concientizada y
consustanciada con la importancia estratégica y operativa de la calidad,
para lo cual deberá comprometerse plenamente tanto en los aspectos de
liderazgo y planificación, como en los vinculados con la capacitación,
mejora continua de los procesos y, los sistemas de prevención y
evaluación que permitan el mayor nivel de calidad y satisfacción. Ello
implica destinar todos los recursos que sean necesarios para hacer
factible la calidad, se trate tanto de recursos financieros como de
tiempos de dedicación.
2. Trabajo en equipo
La implementación de los sistemas de trabajo en equipo destinados a la
resolución de problemas y generación de soluciones, son una forma de
lograr la participación activa y comprometida de las personas que están
más cerca de los problemas, con lo cual se hace un uso efectivo de sus
conocimientos y experiencias, además de provocar un trabajo en equipo lo
cual aparte de generar sinergias permite una más rápida puesta en
práctica de las soluciones. Un empresa de alta competitividad no se
concibe sin la existencia de trabajos en equipo, y sobretodo sin
Círculos de Control de Calidad. Debe siempre tenerse presente que “no
hay compromiso sin participación”, y la mejor forma de fomentar la
participación es mediante el trabajo en equipo.
3. Medición de la calidad
El control de calidad debe basarse en hechos y no en simples
apreciaciones. Definir las especificaciones a cumplimentar y alcanzar,
determinar los puntos de control, los elementos o aspectos a ser
medidos, determinar los medios o sistemas a utilizar para la medición y,
capacitar a las personas encargadas de la misma, son aspectos cruciales
a tener en consideración. El sistema y medios a utilizar deben cumplir
con niveles de exactitud y precisión.
Una de las herramientas fundamentales para la medición de la calidad
radica en el seguimiento y análisis de los costes de calidad.
4. Corrección de problemas
Implica llegar a las diversas causa raíz de los diversos inconvenientes
a los efectos de superarlos, actuando de tal forma sobre las verdaderas
causas de los problemas y no sobre sus síntomas o causas más inmediatas
o superficiales.
Saber preguntar cinco o más veces de manera sucesiva el “¿por qué?” de
cada situación o problema existente, permite llegar a la causa raíz y
con ello dar solución definitiva a la misma. Grandes maestros de la
calidad como Imai, Ohno y Karatsu lo aconsejan, y los resultados están
claramente a la vista; sólo basta con observar la calidad de los
productos japoneses.
5. Comité de Calidad
La cuestión Calidad es lo suficientemente importante, razón por la cual
requiere la existencia de un comité especialmente creado a ese sólo
efecto, con el fin de monitorear la implantación del sistema de gestión
de calidad total, su posterior desarrollo y la mejora continua de los
procesos y, niveles de calidad y satisfacción alcanzados.
6. Capacitación y educación
La calidad total comienza y termina con la educación. Cuando se habla de
calidad total estamos hablando de calidad en todos los sectores y
actividades o procesos de la empresa, por tal motivo, hacer real dicha
calidad implica sí o sí capacitar a todo el personal de la empresa,
incluyendo a todos los directivos. No importa cual sea su nivel
jerárquico o sector funcional, todos deben comprender el significado de
la calidad, su importancia, y cómo hacerla realidad y mejorarla día a
día.
La capacitación es una de las bases fundamentales para lograr la calidad
total, y constituye una de las herramientas y pilares del accionar
preventivo. Aumentando los recursos destinados a la prevención
disminuyen de manera más que proporcional los costes por fallas internas
y externas. Por tal razón la capacitación cobra una importancia
fundamental a la hora de gestionar la calidad.
7. Objetivos de mejoramiento
La planificación para la mejora continua acompañado por la actividad de
benchmarking permite establecer nuevos objetivos a alcanzar en materia
de calidad, productividad, costes, y tiempos de entrega. Mejorar la
calidad es disminuir los desperdicios, generar mayores ventas e
incrementar la rentabilidad. Por tal razón la utilización del “análisis
inverso” permite partiendo de los objetivos en materia de rentabilidad
saber que niveles de calidad deben ser alcanzados para hacerlos
factible. Luego deberán establecerse los plazos y los recursos
necesarios para lograr tales objetivos.
8. Prevención de defectos
La capacitación, al igual que el Poka Yoke, el Análisis Negativo y el
Control Estadístico de Procesos (SPC) son las herramientas fundamentales
para el aseguramiento de la calidad. Actuar preventivamente y no por
reacción ante el surgimiento de los problemas es la cuestión fundamental
cuando de Gestión de la Calidad Total se trata. Asegurar la calidad
adelantándose a los hechos y adoptando medidas para evitar su
ocurrencia, determinando los factores que hacen a la calidad y
controlando su cumplimiento, permiten hacer factible procesos y
productos libres de fallas.
9. Recompensas y reconocimientos
En materia de premios, éstos deben ser de carácter global, de manera tal
de evitar las competiciones entre individuos o entre grupos. Lo que
importa es el buen funcionamiento del sistema como un todo y no sólo de
partes de éste. Cuando se trata de sugerencias, premiar al que produce
la idea y no a los que la ponen en práctica, llevará a que estos últimos
no tengan mayor interés en que dicha idea triunfe. En cambio si se
premia tanto al que la genera como a los que la ponen en práctica se
crea un ambiente de “gano – ganas”. Los que la tienen que implementar
pondrán lo mejor de sí para que las ideas triunfen, alentando a los
compañeros a generar ideas, ya que todos saldrán beneficiados de éstas.
10. Procedimientos del programa de calidad
Implantar métodos y herramientas conducentes a prevenir la ocurrencia de
errores y fallas. Dar prioridad al “control en la fuente” y la
utilización del Poka Yoke.
11. Crecimiento con rentabilidad económica
Los costos incurridos en prevención y evaluación aparte de ser fijos,
deben ser considerados como inversiones. El incrementar la prevención
implica menores necesidades de evaluación, pero sobretodo una importante
caída en los costos por fallas internas y externas. En la medida en que
la producción aumenta, los costos fijos por unidad disminuyen, aumento
que se ve impulsado por las mayores ventas debido a la excelencia en
calidad y los menores precios.
Una política y planificación enfocada a las actividades de prevención
generan notables incrementos en la rentabilidad. Una herramienta muy
útil a la hora de gestar la prevención consiste en la implementación del
Sistema Matricial de Control Interno.
12. Necesidades de los clientes
La auténtica calidad sólo es factible cuando se tiene en consideración
las necesidades y deseos de los clientes y consumidores. Diseñar y
producir algo que no necesitan o no valoran los consumidores carece de
calidad.
Realizar la calidad es tener en cuenta lo que el cliente entiendo por
calidad para un determinado producto o servicio. Sólo así la empresa
está en condiciones de generar un auténtico valor agregado.
Proceso de planeación
Planificar para la calidad, o tomar con la debida consideración la
calidad en la planificación es el tema fundamental de este punto. Si la
calidad debe invadir todas las áreas, actividades y procesos de la
organización, es fundamental que ésta tome en cuenta la calidad en cada
una de las funciones fundamentales del proceso administrativo, siendo la
primera de las funciones la planificación.
La planificación concebida como la selección de misiones y objetivos,
estrategias, políticas, programas, y procedimientos para lograrlos; debe
tener en la calidad un punto de referencia. Cuando de objetivos de
calidad se trata, la norma ISO 9004 define los objetivos de calidad como
elementos fundamentales de calidad, tales como la aptitud para el uso,
función, seguridad y confiabilidad.
14. Planeación estratégica
La calidad total es el paso a la excelencia, y ésta última es el
objetivo estratégico de toda empresa que pretenda ser competitiva y
ganarse el posicionamiento en la mente del público consumidor.
Por tales razones, es esencial que la calidad sea uno de los elementos
centrales de la planeación estratégica. Sólo cuando la calidad forma
parte de la visión, de la misión, de los objetivos, los valores y las
políticas de la empresa, será factible lograr un compromiso absoluto de
toda la organización, sus proveedores y, distribuidores con la Calidad
Total.
15. Cultura de la calidad
La conducta de los directivos, la política de la empresa y los valores
trascendentes de la organización deben evitar contradicciones que
“torpedeen” los planes y objetivos estratégicos y operativos de la
empresa.
Poseer una cultura de la calidad implica que la organización como un
todo comprende la importancia fundamental de ésta, para la subsistencia
y competitividad de la misma. Lograr la cultura de la calidad implica
que todos los miembros de la empresa están real y auténticamente
consustanciados con la mejora continua y la generación de valor agregado
para los clientes.
16. Enfoque total de sistemas
Entender, pensar y enfocar la empresa como un sistema es el gran secreto
para alcanzar la calidad total. El comprender que el todo supera a la
suma de las partes, y que un componente o factor, sea humano o material
es tan bueno como lo es el sistema, son conceptos que tanto los
directivos como los empleados deben entender y saber comprender. De nada
servirá la suma de numerosos empleados “estrellas”, si los conflictos
entre ellos o su particular forma de ser, generan resultados menores que
aquella organización que sumando individuos inclinados al trabajo en
equipo producen óptimos resultados.
Tampoco puede dejarse de lado que muchas veces podemos cambiar
constantemente de empleados, proveedores o máquinas, y a pesar de ello
no mejorar los resultados, debido a que el sistema que genera los magros
resultados continúan sin cambios. Malas políticas, errores de
planificación, falta de confianza entre empleados y directivos, impiden
mejorar los resultados operativos.
17. Comunicación de la información
Sistemas de información eficaces y eficientes resultan fundamentales a
la hora de controlar, analizar y mejorar los niveles de calidad,
productividad y satisfacción. Tableros de Comando, Andón, Gerencia
Visual, son algunos de los elementos prácticos y creativos disponibles
para mantener a todo el personal y directivos al tanto del
funcionamiento de los procesos.
18. Políticas de calidad
Las mismas hacen a la mejor gestión de la empresa en su búsqueda de la
excelencia. Los directivos y líderes deben tener perfectamente bien en
claro adonde debe llegarse y cómo hacer para lograrlo. Sin ideas claras
y precisas los empleados no sabrán a que atenerse. Políticas claras y no
contradictorias en materia de relaciones con proveedores, contratación
de personal, inversión en capacitación y entrenamiento, y en sistemas de
premios y castigos son fundamentales a la hora de lograr la calidad
total.
19. Misión y visión
Tener bien defino a que se dedica la empresa, y donde quiere encontrarse
dentro de un largo plazo, sirve para definir los objetivos estratégicos
en materia de calidad. Sin una visión clara se dificulta el liderazgo y
el consecuente apoyo de los seguidores. Una visión de alto valor servirá
para potenciar la inspiración y firmeza del líder.
20. Constancia y planeación para la competitividad
La calidad se diseña y se produce, no se controla. Es una forma de
afirmar con justeza la importancia crucial que tiene planear y dejar
elementos que permitan una estandarización tanto de los procesos como de
los productos y servicios. La calidad no debe ser nunca propiedad de un
individuo, sino de la organización. Cuando la calidad depende de un
individuo la organización perderá la calidad cuando pierda a éste. La
calidad debe depender del buen funcionamiento del sistema, y no de las
capacidades de uno o varios individuos. Ello hace también a pensar a la
organización y a la calidad total como un sistema.
21. Métodos de supervisión
Los métodos y sistemas de supervisión han cambiado radicalmente. Los
grupos tienden a autodirigirse, con lo cual los supervisores pueden
controlar a un mayor número de personal, concentrar sus esfuerzos en ser
facilitador e inspirador de los Círculos de Calidad, dedicarse a las
actividades con mayor grado de creatividad e innovación, para de tal
forma mejorar la calidad de los productos y procesos. Su conducta debe
dejar de ser reactiva, para darle prioridad al enfoque preventivo y
proactivo.
22. Interacción entre los departamentos
La conjunción entre los diversos departamentos es fundamental tanto a la
hora de reducir costes, como a la hora de mejorar los plazos y tiempos
de respuesta. Una mejor comunicación horizontal acelera y facilita la
resolución de los problemas, mejorando además la gestión de los
procesos.
Ha llegado la hora de hacer caer los muros, permitiendo un auténtico
trabajo en equipo de la organización como un todo. No hay más lugar para
los “clanes” o “tribus”. Los departamentos y sus miembros juegan para un
solo equipo que es la empresa.
23. Control de proveedores
Se debe terminar con la práctica de adquirir bienes o servicios sobre la
base del menor precio, es necesario evaluar el coste total, para lo cual
debe tomarse en consideración la calidad de los productos, los planes de
mejoramiento a mediano y largo plazo, la participación de los
proveedores en los diseños de productos, servicios y procesos, las
frecuencias y volúmenes de entregas entre otras.
Poseer proveedores de primer nivel reduce los costes de inspección, al
no ser necesario las verificaciones de contenidos, calidad y cantidad,
pudiendo recepcionarse los insumos y partes directamente en las líneas
de ensamble o producción.
24. Auditoría de Calidad
Las Auditorías Operativa e Interna, deben centrar su esfuerzo en mejorar
la calidad de la organización como un todo, para lo cual se encargarán
de controlar el cumplimiento de los estándares fijados, como así también
de las políticas de calidad establecidas.
De nada servirá limitarse a evitar desfalcos, si se están perdiendo
clientes por la mala atención o los decepcionantes niveles de
satisfacción. Perder clientes implica perder el principal capital de la
empresa, perdiendo ventas y futuros clientes (debido a la publicidad
boca a boca negativa). Nunca debe olvidarse que el coste de conseguir un
nuevo cliente supera al coste de conservar uno actual.
25. Control del proceso
Definir los estándares, evaluar el cumplimiento de los mismos, y planear
su posterior mejora conforman las características distintivas del
control de proceso. El Control Estadístico de Procesos es el arma
fundamental, y por lo tanto la comprensión de éste de parte de
directivos y empleados es crucial. Cabría preguntarse cuantas empresas
tienen hoy día implementado el Control Estadístico de Procesos.
26. Diseño del producto
Concentrar el esfuerzo en el momento de diseñar el producto o servicio
tiene consecuencias e implicancias de gran magnitud en los posteriores
costos de elaboración y procesamiento. Aumentar el tiempo y los recursos
en ésta labor, genera importantes reducciones posteriores en materia de
costos y fallas.
27. Compromiso con la mejora continua
La aplicación de las etapas de Planear-Realizar-Evaluar y Actuar (PREA),
constituyen la esencia del proceso de mejora instaurado por el Sistema y
Filosofía Kaizen. La mejora continua es uno de los pilares fundamentales
del “Lean Production”, lo cual permite una disminución continua de
desperdicios (mudas).
28. Creatividad e Innovación
Hacer de la creatividad e innovación fuentes permanentes de mejora en
los productos, servicios y procesos. La organización debe hacer de la
creatividad una forma de resolver y prevenir problemas, satisfacer
nuevas necesidades y requerimientos de los clientes internos y externos.
Por tales motivos, la dirección debe remover los obstáculos y barreras a
la creatividad e innovación, generando un ambiente propicio para su
fecundación y desarrollo.
29. La ética como factor clave y determinante
Sin ética no hay calidad. Una auténtica calidad en servicios y
productos, requiere del más alto nivel ético por parte de directivos y
empleados. La ética en los negocios y la ética de trabajo es lo que se
observa como factores fundamentales en las empresas de excelencia.
El respeto por los empleados, por los consumidores, y por la comunidad,
resultan los cimientos sobre los cuales se construyen las empresas que
generan un alto valor agregado en todo el sentido del término.
30. Reconocer los factores del comportamiento organizacional
La calidad requiere liderazgo, ética, capacitación y planeación entre
otros factores claves. Pero el no reconocer a tiempo los factores
psicológicos, sociológicos, políticos, antropológicos y psicosociales a
los cuales están expuestas las relaciones y comportamientos humanos,
hará fracasar todo intento por lograr la Calidad Total. Es aquí donde el
Desarrollo Organizacional y una correcta dinámica de grupos cobra vida e
importancia vital para el futuro de la empresa.
Conclusiones
No hay calidad sin ética. La ética es la base de la calidad. El
compromiso ético lleva a los empresarios que la adoptan a buscar
incesantemente generar la mayor calidad en el ambiente de trabajo para
sus empleados y obreros, la mayor calidad en los productos y servicios
para sus clientes y consumidores, y la mayor calidad para la comunidad.
A parte de las cuestión ética, el mismo sano egoísmo del cual nos
hablaba Adam Smith, debe llevar a los empresarios dentro de un juicio
racional a buscar la mayor calidad total a los efectos de incrementar
sus beneficios, ya que mediante la calidad generan menos desperdicios,
aumentan la satisfacción de su personal y de tal forma incrementan sus
niveles de productividad, aumentan la satisfacción de los clientes y
usuarios, generando al mismo tiempo y gracias a todo ello una fuerte
ventaja competitiva para la empresa y sus marcas.
De lo antes dicho surge claramente que la ética es rentable para la
empresa, pues moviliza a todos sus componentes humanos en la búsqueda de
la excelencia, la cual se apoya en la filosofía de la mejora continua.
Si cada empresa busca la mejora continua de sus productos y procesos,
mejorando su calidad, reduciendo sus costes, e incrementado la
productividad, contribuye no sólo a su propia capacidad competitiva,
sino que genera en la sinergia con las demás empresas un ámbito de
crecimiento económico, el cual se ve sustentado en toda economía sana
por el incremento en sus niveles de productividad.
La calidad total es algo que no sólo debe importar al empresario
individual, debe ser objeto de interés por parte de las cámaras
empresarias, universidades, gobiernos, políticos, consumidores, e
inclusive el periodismo. La calidad es la base de la productividad, y
ésta es el auténtico motor del desarrollo económico, algo que está por
encima del mero crecimiento económico. Así lo han entendido y
comprendido países como Japón o Estados Unidos, donde la calidad total
es un asunto de Estado.
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Cadena de la Calidad – Groocock – Díaz de Santos – 1997
Administración Total de la Calidad – Joann Haberer – Iberoamericana -
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Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2004
Gestión de Calidad para la Excelencia. GCE – Mauricio Lefcovich –
www.gestiopolis.com - 2004
Dr. Mauricio Lefcovich. Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. E-mail: mlefcovicharrobahotmail.com
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