Introducción
Partiendo del hecho que en toda empresa existen actividades que generan
valor agregado para el cliente, por las cuales éste está dispuesto a
pagar una suma de dinero, y aquellas otras que sólo generan valor
agregado para la empresa, o bien directamente no generan valor alguno,
es lógico pensar en
la eliminación o reducción a su mínima expresión de éstas últimas.
Si bien debemos reconocer que ciertos servicios como los bancarios y de
seguros tienen un fuerte componente administrativo-burocrático, también
tenemos que ser consientes del alto nivel de desperdicios que en ellos
tienen lugar.
Un impresionante caudal de recursos se pierden diariamente en
actividades de oficinas correspondientes a entes gubernamentales, como a
entidades sin fines de lucro, pero también cabe ésta particular
situación para empresas privadas y públicas dedicadas a la generación de
bienes o servicios. Los costos administrativos son elevadísimos,
pudiendo representar hasta el 30%, y en algunos casos hasta un 45%, de
los costos totales de una empresa.
La oficina viene a ser el cerebro de la empresa. La mayoría de los
directivos y profesionales, por no decir todos, controlan e influyen, o
se ven afectados por el modo en que funciona la oficina. Peso a ello,
pocas empresas disponen de un sistema de formación o de ayuda al
directivo que tiene a su cargo la oficina. Los profesionales expertos en
ingeniería, ciencias, contabilidad, derecho o cualquier otro campo de
especialización, no reciben ayuda alguna en el aprendizaje sobre el modo
óptimo de desempeñar las funciones de oficina. Además prácticamente
ninguna universidad prepara a sus alumnos para llevar una oficina,
mejorar su estilo de dirección o, al menos, saber cómo trabajar con
eficacia en el marco de su estructura.
Dentro de éste análisis cobra fundamental importancia el uso tanto de
las herramientas de gestión de calidad, como la de fluxogramas,
diagramas de procesos, diagramas de actividades, matriz de análisis de
actividades, cuestionarios de diagnóstico, y organigramas entre otros.
Detección de desperdicios. También llamados mudas en japonés, implica
capacitar a todos en el reconocimiento de los diversos tipos de
desperdicios a los efectos de detectarlos, prevenirlos y eliminarlos
sistemáticamente. Entre los siete desperdicios clásicos tenemos: a)
Sobreproducción (informes); b) Inventarios (formularios impresos); c)
Movimientos (mala disposición de la oficina o layout); d) Transporte
(exceso en el recorrido de formularios, listados, informes); e)
Procesamiento (errores de diseño de procesos); f) Fallas de calidad
(errores en información o en procesamiento de documentación para
clientes); y g) Tiempos de espera (documentos en cola sin procesar).
Eliminación de “Cuellos de Botella”. La búsqueda y eliminación
sistemática de las restricciones incrementa la velocidad de la
operatoria, disminuye la cantidad de trámites en proceso, contribuyendo
a la reducción de costos y a la mejora de los niveles de satisfacción.
Matriz de Reducción de Costos. La MRC contribuye mediante la
participación y el trabajo en equipo descubrir las distintas
alternativas y posibilidades para mejorar la calidad, incrementar la
productividad y reducir los costos, a nivel de procesos y sectores. Esta
matriz tiene como encabezados de las columnas los diversos métodos
aplicables para reducir costos, y como títulos de las filas los diversos
procesos a ser analizados.
Luego cada cruce de método con proceso (columna con fila) es tratado
por el personal interviniente en dicho proceso más especialista en las
diversas metodologías o miembros del staff interno de la empresa.
Determinándose si existe la posibilidad de aplicar la metodología en
cuestión al proceso, y de ser factible proceder a determinar el accionar
correspondiente, realizando un plan destinado a su puesta en práctica.
Los métodos de reducción que encabezan las columnas son fijadas por la
Dirección en función de sus planes estratégicos.
e-Business. Aplicación de la tecnología de Internet e Intranet a los
efectos de disminuir los trámites internos y externos. Generando de tal
forma mayores niveles de satisfacción y al mismo tiempo menores costos
de procesamiento. Un ejemplo clásico es el pedido de mercadería o
insumos.
Capacitación de supervisores. Con el fin de adecuarlos a los nuevos
tiempos, los cuales requieren más de un liderazgo inspirador y
facilitador. El nuevo supervisor debe estar preparado para incentivar la
creatividad del personal, y gestionar equipos de trabajo.
Equipos de trabajo. Entre ellos tenemos los Círculos de Calidad, los
cuales facilitan la participación activa del personal, conllevando a
éstos a un mayor y más elevado nivel de compromiso. Nunca se debe
olvidar que “los que están en la actividad concreta son los expertos”, y
por otro lado “no hay compromiso sin participación”.
Capacitación en Sistemas de Resolución de Problemas y Toma de
Decisiones. Facilita tanto las actividades de Mejora Continua, como las
tareas atinentes a los Círculos de Calidad.
Capacitación en la mejor utilización de los sistemas informáticos.
Incluye los programas especiales, como así también las planillas de
cálculo, los procesadores de texto, bases de datos, entre otros.
Implementar un Control de Gestión de Oficinas. Determinar índices,
parámetros, indicadores, ratios y razones varias, a los efectos de medir
los niveles de calidad y productividad en materia de oficina, por
actividades, por procesos, y por sectores o departamentos.
Implantación de Sistema TQM y Seis Sigma. La Gestión para la Calidad
Total implica siempre hacer extensiva la calidad a todas las actividades
y sectores de la organización, pues la organización será tan fuerte como
su eslabón más débil. Las actividades de apoyo y toma de decisiones
deben ser de calidad, para que los servicios prestados a los clientes
sean de excelencia. Implantar el Control Estadístico de Procesos y
determinar los niveles de Sigma es fundamental para monitorear de forma
permanente la capacidad de los procesos y tomar así las medidas
correctivas.
Poka Yoke – SMED – TPM. Complementando el anterior método se deben
implementar sistemas destinados a evitar la comisión de errores (Poka
Yoke), sistemas para el cambio rápido de herramientas, o reducción en
los tiempos de preparación (SMED); algo de gran utilidad a la hora de
mejorar el aprovechamiento de impresoras y otros sistemas de oficina.
Igualmente importante es disponer de un sistema de mantenimiento
productivo (TPM) es cual contribuirá a evitar la comisión de errores,
los tiempos largos de espera o tiempos muertos, y el mejor
aprovechamiento de las máquinas o instrumentos de oficina.
Ofimática. Implica la automatización en las tareas de oficina, lo cual
trae como consecuencia un incremento en la velocidad de los
procedimientos y con menor nivel de errores. Significa en otras palabras
aplicar la Tecnología Informática (TI), pero ésta no dará resultados si
antes no efectuamos una reingeniería de los procesos, pues de nada
servirá hacer más rápidamente los mismos anteriores procesos. La
utilización de sofisticadas herramientas tales como el Diseño Asistido
por Computadora (CAD), el código de barras, la programación orientada a
objetos, la utilización de monitores planos, entre muchas otras, logran
acelerar procesos, reducir el número de empleados y de espacio ocupados,
con la consecuente mejora en el ámbito de trabajo, rendimientos e
incremento de la rentabilidad. Pocas directivos tienen una real
concepción de lo que debe ser la “oficina del futuro” la cual ya es una
realidad actualmente en muchas empresas de excelencia.
Estandarización de los procesos. Lleva a normatizar la manera de
efectuar las tareas. Ello no implica la impresión de manuales, ni
tampoco la inmovilización de las mismas. Los estándares están sujetos a
continuos procesos de mejora a los efectos de lograr el objetivo CQD
(calidad-costo-entrega; la mayor calidad, al menor coste y con el menor
tiempo de entrega). Con ésta metodología estamos evitando que cada cual
realice las actividades a su mejor parecer, lográndose la normalización
en el desarrollo de las tareas por parte de todo el personal, cualquiera
sea su ubicación geográfica, experiencia, capacidad o rango. Ejemplos
abundan en las sucursales bancarias, donde una misma actividad es
efectuada de distintas formas según sea la sucursal.
· Cinco “S”. Los cinco pasos del housekeeping, los cuales deben
practicarse en las oficinas, son los siguientes:
1. Seiri: diferenciar entre los elementos necesarios de los innecesarios
en el lugar de trabajo, descartando a estos últimos.
2. Seiton: disponer en forma ordenada todos los elementos que quedan
después de aplicado el Seiri.
3. Seiso: mantener limpias las máquinas y los ambientes de trabajo.
4. Seiketsu: extender hacia uno mismo el concepto de limpieza y
practicar continuamente los tres pasos anteriores.
5. Shitsuke: construir autodisciplina y formar el hábito de
comprometerse en las 5 S mediante el establecimiento de estándares.
La aplicación de las 5 S contribuye a:
1. Adquirir autodisciplina.
2. Permite destacar los numerosos desperdicios en el lugar de trabajo
(computadoras, monitores, repuestos, resmas de papel entre otros
muchos).
3. La eliminación de los desperdicios (mudas) en el gemba (lugar de
trabajo) intensifica el proceso de las 5 S.
4. Señala excedentes de inventarios.
5. Reduce los movimientos innecesarios.
6. Permite que se identifiquen visualmente, y se solucionen los
problemas relacionados con escasez de elementos.
7. Resuelve problemas de logística.
8. Mejora la eficiencia en el trabajo y reduce los costos de
operaciones.
9. Reduce la probabilidad de accidentes.
Mejora Continua. Planear – Realizar – Evaluar y Actuar son los pasos
fundamentales en el Círculo de Mejora Continua de Deming. Un círculo que
nunca debe dejar de girar para hacer de tal forma cada proceso mejor día
a día.
Mejora del ámbito de trabajo. Evaluar con expertos la situación en
materia de seguridad, ergonomía, luz, calor, humedad y color de los
objetos, permitirá tomar las medidas necesarias para crear un ámbito
adecuado para la mayor productividad, y calidad de vida del personal.
Administración del Tiempo. A todos los niveles, y fundamentalmente a
nivel de dirección es fundamental el mejor uso del tiempo a los efectos
de un óptimo aprovechamiento de un recurso tan precioso y escaso.
Encarar la capacitación en materia de administración del tiempo es una
de las mejores inversiones que una empresa puede realizar.
Sistemas de motivación. La implantación del empowerment, la generación
de un ámbito con mayor participación de los empleados, la motivaciones
intrínsecas y extrínsecas, y la consecuente aplicación de los últimos
avances en materia de comportamiento organizacional, harán posible
mejorar la motivación de los empleados a los efectos de obtener de ellos
el máximo de productividad dentro de un óptimo ambiente de trabajo.
Reingeniería de Procesos. Si bien la mejora continua es importante e
imprescindible, también lo es la reingeniería a los efectos de ampliar
las ventajas sobre los competidores, o bien acortarlas o igualarlas.
La reingeniería de los procesos implica lisa y llanamente barrer con
ideas preconcebidas, dejar de lado los actuales paradigmas y forjar
nuevas formas de percibir y ver la realidad y los procesos, a los
efectos de generar cambios que provoquen incrementos de gran magnitud en
cuanto a calidad, productividad, tiempos de respuesta, tiempos del
ciclo, y niveles de satisfacción. Hoy cuando gran parte de los recursos
destinados a la educación, la salud, y la justicia se pierden en labores
de oficina es más importante que nunca encarar la reingeniería a los
efectos de volver a generar servicios con un auténtico valor agregado
para los contribuyentes, asociados y usuarios.
Conclusiones
El desarrollo de la oficina automatizada (OA), el nuevo concepto de
oficina virtual, la búsqueda de “Cero Papeles”, el concepto o filosofía
de “información al toque”, son las nuevas y poderosas concepciones que
guían a las empresas. El tema no es sólo cuanto papel y energía
eléctrica se consumen, ni cuanto espacio físico se utilizan o cuantas
horas hombre son abonadas, sino poder contar con información completa,
fiable, económica y oportuna para la mejor toma de decisiones, poder
brindar servicios rápidos, seguros y confiables a los clientes y
usuarios y, lograr el equilibrio entre los procesos administrativos y
los de producción y comercialización.
Tomar conciencia de la situación, atacar las causas raíces de los
desperdicios (mudas) y tomar el liderazgo para provocar el cambio son
las grandes metas de la dirección. Las labores de oficina no pueden ni
deben quedar bajo ningún punto de vista al margen de los procesos de
calidad y mejora continua.
Un desequilibrio en la relación entre los procesos
administrativos-burocráticos y los demás procesos de la organización
traerán como consecuencia desequilibrios a nivel financiero, como así
también consecuencia de orden estratégico-competitivo.
Ello es apreciable en temas como la educación, la salud, las finanzas,
los seguros, y la justicia.
Los tiempos se están acelerando, los ciclos de vida de los productos y
procesos son cada vez más reducidos, y con ello la necesidad de contar
con información que permitan rapidez decisiones en materia de marketing,
ventas, finanzas y producción. Sí un ciclo de vida de un producto o
servicio está en el orden de los seis meses, las decisiones entorno a
los mismos no pueden tardar meses, ni siquiera semanas. La velocidad, la
rapidez a pasado a ser fundamental, pero mucho mejor si la misma está
acompañada de calidad y eficiencia.
Bibliografía
Sistemas de información gerencial – Raymond McLeod – Pearson Educación –
1998
Sistemas Administrativos – Fernando Magdalena – Ediciones Macchi – 1992
Técnicas de organización, sistemas y métodos – Editorial Club de Estudio
– 1984
Organización de oficinas – Place / Hicks / Wilkinson – Hispano Europea –
1980
La oficina automatizada. Ofimática – Carlos Borrás de la Hoz – Editorial
Díaz de Santos – 1987
La solución a la productividad en oficinas – Manuel Rodríguez Rivas -
Editorial Díaz de Santos – 1993
Cómo organizar y simplificar el trabajo administrativo – J. Balderston –
Editorial Deusto – 1988
Calidad y productividad para directivos bancarios y financieros – Latzko
– Editorial Díaz de Santos – 1986
Simplificación del trabajo y reducción de los costos de oficina . Cómo
hacerlo – Evers / Janzen / Krisher – Arthur Young & Company – 1983
Grandes operaciones de oficina. Cómo perfeccionarlas (Sistemas de
servicios de oficina) – Martín Stankard – Arthur D. Little Inc. – 1983
Métodos de trabajo. Cómo mejorarlos – Irwin P. Lazarus – Lester Knight &
Associates Inc. – 1983
Administración eficiente de oficinas. Una guía de productividad y
eficiencia – Marilyn Manning / Patricia Haddock – Editorial Iberoamérica
– 1990
Productividad y calidad. Su medición como base del mejoramiento – Adam /
Hershauer / Ruch – Trillas - 1985
Kaizen. La mejora continua aplicada a las actividades y procesos
administrativas – Mauricio Lefcovich – www.monografias.com - 2003
Desburocratizar – Tercerizar – Teletrabajo. El DTT como Reingeniería –
Mauricio Lefcovich -www.gestiopolis.com - 2004
Reingeniería de Procesos en la Empresa – Mauricio Lefcovich -
www.degerencia.com - 2004
Kaizen. Detección, prevención y eliminación de desperdicios – Mauricio
Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2004
Del e-Commerce al e-Business. El siguiente paso – Ravi Kalakota y Marcia
Robinson – Addison Wesley – 2001
Calidad Total – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2005
TQM. Gestión para la Calidad Total – Mauricio Lefcovich –
www.tuobra.unam.mx - 2005
La calidad puesta a prueba – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com -
2005
Dr. Mauricio Lefcovich. Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. E-mail: mlefcovicharrobahotmail.com
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema