Abstract de Conferencia de Eric Gaynor Butterfield, Buenos Aires 2002,
organizada por The Organization Development Institute International en
el marco de la Jornada : “Autores que vinculan el Desarrollo
Organizacional con la Economía” (www.theodinstitute.org)
Durante dicha Jornada Eric Gaynor Butterfield hizo referencia a los
siguientes autores principales que no deberían dejar de ser tenidos en
cuenta por todos aquellos consultores y especialistas interesados en los
procesos de cambio y desarrollo organizacional.
· Boulding, Kenneth E.
Kenneth Boulding nació en Inglaterra a principios del siglo XX (año
1910). Fue un cuáquero y como tal dedicó muchos de sus esfuerzos para
estudiar la relación entre las organizaciones y los valores morales.
Para Boulding todo lo que sucede en el planeta tiene cada vez más que
ver con las organizaciones las que se manifiestan como empresas,
sindicatos, partidos políticos, organizaciones voluntarios, el gobierno
nacional, provincial y municipal y distintas Cámaras Empresarias tanto
en el sector industrial, como en el primario. A este tipo de cambio
paradigmático Kenneth lo ha denominado “Revolución organizacional”.
Kenneth Boulding (“The Organizacional Revolution”; Harper – 1953)
señala que la revolución es motivada por el hecho que las personas
tienen nuevos hábitos y necesidades, pero que por encima de dichos
hábitos y necesidades lo que realmente ha impactado en mayor medida
sobre la “revolución organizacional” son los cambios que se han dado en
las técnicas, procedimientos, técnicas y metodologías de cómo debe
organizarse.
El crecimiento sostenido de las organizaciones ha dejado sus huellas,
puesto que existe miembros que pertenecen a la organización interna y
otros miembros que están afuera de la organización. Y, según Boulding
esto crea un dilema ético que no puede resolverse dentro de los 10
Mandamientos o teniendo en cuenta el sermón de la montaña. Además el
dilema ético tiene que ver con los distintos niveles de jerarquía
organizacional ya que la dirección superior puede tener que responder a
varios frentes, además de tener que responder a la sociedad en su
conjunto
Desde el momento que las empresas se ven sometidas al mercado – que
tiene más que ver con los negocios (financieros) que con las empresas -
y el mercado no responde necesariamente a las reglas competitivas y de
especialización, la revolución organizacional entra en conflicto con el
componente ético debido a los super-monopolios y conglomerados bajo
reglas de economía de escala tanto productiva como financiera. Esto hace
necesaria la existencia de una economía de mercado que sea regulada y
que la misma sea a través de una representación política, la que puede
lograrse por medio de una democracia social.
· Burnham, James
Fue un personaje interesante ya que comenzó siendo un miembro del
partido Trotskista y terminó sus días esforzándose por sostener su
hipótesis básica que consistía en que la sociedad se movería hacia ser
manejada por “gerentes”, lo que denóminó como “revolución gerencial”. E.
Whyte en su conocido libro titulado “Organization Man” se mantiene
dentro de la línea de Burnham.
Según James Burnham (“The Managerial Revolution”; Peter Smith – 1941)
incluso en los países comunistas se presentaba una fuerza gerencial que
era la clase dominante, ya que por ejemplo la Unión Soviética no hacía
desplazamientos hacia el socialismo pero tampoco lo hacía el
capitalismo. Las personas que desempeñen los roles gerenciales han de
tener el poder, los privilegios y los recursos, y por lo tanto
terminarían siendo la clase dominante.
Para poder discriminar respecto de los distintos perfiles de individuos
y unidades organizacionales Burnham desarrolla una tipología conformada
por cuatro personajes :
los accionistas que tienen un rol totalmente pasivo dentro de la
empresa
los financistas que tienen interés solamente en los aspectos financieros
que alcanza la empresa, y que es totalmente independiente de lo que la
empresa hace
los ejecutivos que establecen la visión y misión organizacional, se
interesan en la estrategia y siguen muy de cerca las utilidades y
retorno sobre la inversión como principales indicadores como asimismo la
marcha de los ingresos
las personas que tienen que ver con los procesos organizacionales y el
funcionamiento de la organización en el día a día, que lidian con
integrar eficazmente los recursos financieros, materiales, tecnológicos
y humanos, a quien James Burnham denomina gerentes.
Según James Burnham solamente aquellos que están incluidos dentro de la
cuarta categoría son los que juegan un papel de vital importancia dentro
del proceso productivo, y sugiere que se encuentra evidencia de ello
tanto dentro de la Unión Soviética como en el crecimiento de las grandes
corporaciones en otros países. Y esto se debe a que los gerentes tienen
una auto-confianza que excede a la de los banqueros, propietarios,
trabajadores, agricultores, y comerciantes. Llega a sugerir que en
muchos países “civilizados” el Parlamento está siendo reemplazado por
oficinas administrativas.
No es casualidad que una persona educada en Inglaterra (Oxford) arribe a
estas conclusiones. Como tampoco es casualidad que John M. Keynes (“The
general theory of employment, interest and money”; London: Macmillan –
1936) haya desarrollado una teoría económica donde el negocio y la
actividad financiera, se vea privilegiada por encima de la empresa, la
actividad productiva. Creemos que Joseph Schumpeter (“Capitalism,
Socialism and Democracy”; New York: Harper – 1942).a través de su teoría
del “empresario innovador” se acerca mucho más a las necesidades de
países tanto en vías de desarrollo como aquellas que tienen un mayor
grado de desarrollo.
· Galbraith, John Kenneth
A pesar de haber nacido en Canadá, J. K. Galbraith pasó la mayor parte
de su vida en los Estados Unidos de Norteamérica. Ha pasado la mayor
parte de su vida esforzándose en demostrar que el capitalismo de los
Estados Unidos de Norteamérica ha sufrido transformaciones muy
importantes y por lo tanto la teoría económica tradicional no tiene
utilidad práctica alguna. Sugiere que a pesar de que en sus inicios las
empresas parecen competir duramente, con el tiempo esta situación se
trastoca existiendo muy pocas organizaciones, presentándose una
situación que es conocida bajo el nombre de oligopolio.
Galbraith sugiere que no existen diferencias significativas entre las
organizaciones de distintos países, tanto en cuanto a la estructura de
las mismas como en lo relacionado con los mecanismos de planeamiento,
toma de decisiones y control. Cuando la empresa empieza a circular cerca
de los límites de un negocio (financiero) los requerimientos de
equipamiento, maquinaria y capital van a privilegiar casi siempre a la
gran corporación las cuales a su vez, van a depender del gobierno (quien
está siempre atento a sus operaciones y utilidades).
Las grandes corporaciones tienen cada vez mayores y mejores ventajas
respecto de las empresas pequeñas y medianas ya que por su volumen y
economía de escala están en mejores condiciones de dedicar recursos
financieros a investigación y desarrollo. Este tipo de organizaciones
están en mejores condiciones de satisfacer los requerimientos
tecnológicos fortaleciendo la relación entre organización – el mercado –
y el gobierno.
Galbraith sugiere que son seis los aspectos fundamentales que se
presentan en el proceso por el cual las organizaciones ganan en tamaño y
envergadura.
La primera de ellas, según John Kenneth Galbraith, sugiere que el
período de tiempo que transcurre entre la idea de un producto y su
fabricación final es cada vez mayor (algo con lo cual no estamos
totalmente de acuerdo). En segundo lugar debemos tener en cuenta que a
medida que se aumenta el capital dedicado a la producción se requiere
una mayor inversión.
En tercer lugar se debe prestar consideración al hecho que una vez que hemos comprometido tanto tiempo, como dinero y energía, nuestras posibilidades de retroceder disminuyen.
Cuarto, las grandes corporaciones requieren una tecno-estructura profesionalizada, y en quinto lugar las organizaciones ganan en complejidad a través de arreglos organizacionales matriciales y más allá de ellos los que a su vez hacen más necesario desarrollar mecanismos de coordinación y cooperación entre individualidades que se distancian más y más entre sí.
Finalmente, y en sexto lugar, los requerimientos arriba mencionados cada vez ponen más y más presión hacia las necesidades de planeamiento. Todos estos requerimientos juntos muestran que el “sistema industrial” típico de las grandes corporaciones es el único que puede hacer uso de los beneficios de nuevas tecnologías que se presentan en contextos bajo situaciones de riesgo.
En realidad para Galbraith el mayor planeamiento de las grandes corporaciones está realmente orientado hacia “reemplazar el rol del mercado” por encima de reducir incertidumbres y riesgos, y las empresas pueden tener mayor control sobre el consumidor haciéndolo dependiente de la organización – como por ejemplo a través de la publicidad - o teniendo un solo cliente (como cuando el gobierno se convierte en el Cliente).
Bajo ambas situaciones existe una tendencia a que la empresa no
sea más que un pequeño aparato administrativo del gobierno, como cuando
actúa como agente recaudador de impuestos. Tarde o temprano las empresas
tendrán que crecer e irse transformando en negocios para sobrevivir a
las fuerzas del mercado, y finalmente serán órganos dependientes del
gobierno que tiene demasiado tiempo libre para elegir qué exacta porción
de la torta (impuestos) debe llegar a exigir.
Como material de lectura adicional sugerimos acceder a :
- John K. Galbraith: “The affluent society”; Hamilton - 1958
- John K. Galbraith: “American Capitalism”; Houghton Mifflin – 1962
- John K. Galbraith: The age of uncertainty”; André Deutsch – 1977.
· Perrow, Charles
Charles Perrow es un sociólogo y parte desde un punto de vista muy
diferente de la mayoría de expertos en comportamiento organizacional y
desarrollo organizacional. Para Charles lo que cuenta son la
“estructura, la tecnología, el contexto y los objetivos” y por ello es
que dichos factores son los que el ha enfatizado en su libro :
“Organizational analysis: a sociological view”, Tavistock Publications,
1970. Para fortalecer aún más su posición sobre comportamiento
organizacional señala que a otras variables como “liderazgo, relaciones
interpersonales, moral y productividad” se les ha dado menor
importancia.
Es su parecer que si el foco de nuestro interés está puesto en las
organizaciones, entonces el enfoque estructural que caracteriza a la
sociología es superior al enfoque que prioriza el individuo o los
procesos grupales. Sugiere que los esfuerzos por cambiar la personalidad
y actitud de los participantes organizacionales con el propósito de que
se produzcan cambios comportamentales, no es algo que se pueda alcanzar
“razonablemente” y más aún los esfuerzos por hacerlo ponen una carga
extra en la empresa ya que dichos esfuerzos son realmente costosos.
En el primer capítulo de su libro (arriba mencionado) destaca que lo que
algunas personas “verían” como problemas a nivel del miembro
organizacional o de grupos organizacionales, en realidad (según Perrow)
es un problema de estructura.
En el segundo libro atiende una pregunta que se han formulado casi todos los practitioners, académicos e investigadores en materia de organizaciones que tiene que ver con la posibilidad de identificar distintas tipologías organizacionales ya que sólo cuando el gerente identifica “otro tipo organizacional” está en condiciones de comprender la propia.
Y en relación a ésta importante pregunta Charles Perrow sugiere que el hecho de decir “que no hay una única mejor manera de organizar” no es suficiente y no nos lleva a ningún lado; más aún, ésta frase es parcialmente válida pues realmente existen diferencias sistemáticas entre organizaciones y también semejanzas sistemáticas entre las mismas que nos llevan a distintos grados de eficiencia para los distintos arreglos organizacionales.
Y aquí es donde sugiere que en lugar de desarrollar principios de
administración (Henry Fayol: “General and industrial management”; Pitman
– 1949) y autores más recientes como “Los 7 hábitos de las personas
efectivas” (Stephen Covey) ” es mejor dedicar nuestras energías a
identificar patrones de variación – en los arreglos organizacionales –
que luego nos sean de ayuda para predecir y explicar fenómenos
organizacionales.
Para Charles Perrow la burocracia es un muy buen mecanismo que permite
reducir el impacto de las influencias “de afuera de la organización”, y
por otro lado como consecuencia de un alto grado de especialización
interna basada en el expertise de los miembros organizacionales, permite
controlar y reducir las incertidumbres respecto de los procesos y los
productos / servicios de la empresa. Lo que ha sucedido en el contexto
en los últimos 60 años ha tenido un fuerte impacto en las empresas y
allí es donde la organización burocrática ha comenzado a tener
problemas.
Aparece el factor riesgo como inherente a toda empresa, y este factor riesgo con sus consiguientes incertidumbres y algunas variables fuera de control, hacen necesario operar de una manera distinta a lo que teníamos en la cabeza respecto de la organización burocrática.
De hecho la burocracia privilegia “rutinizar todo lo rutinizable” pero ni el más fuerte proponente de la organización burocrática va a ser tan tonto como para llegar a aceptar que dentro de la organización todas las unidades deben realizar sus tareas y actividades en forma rutinaria.
En toda organización “alguien” tiene que estar pensando en un nuevo
mercado, en un nuevo producto, en una nueva forma de comercializar el
producto, y en como prestar un nuevo y mejor servicio; y , por supuesto,
para ello hace falta contar con una unidad (que puede ser de Desarrollo
e Investigación) donde tanto las personas como las tareas no son
rutinarias.
Teniendo en cuenta esta nueva necesidad de tener en cuenta la variable
riesgo que se ha venido acelerando con el tiempo especialmente en los
países desarrollados (países que consumen aceleradamente los recursos
naturales de los países menos desarrollados y por encima de lo que éstos
pueden seguir generando) y su impacto en las organizaciones, éstas
tienen que desarrollar en sus límites con el contexto distintos tipos de
“unidades amortiguadoras” que necesariamente deben ser flexibles como
grupos de trabajo y, dentro de estos grupos se hace necesario contar con
personas altamente creativas e innovadoras.
Entonces, según Charles Perrow no sólo es necesario que existan
unidades, tareas, actividades y procesos tanto rutinarios como
no-rutinarias sino que también es muy posible que las diferencias entre
ellas tengan que ser cada vez de mayor magnitud. Y luego pasa a
expandirse más sobre éste concepto distinguiendo particularidades que no
habían sido tenidas en cuenta anteriormente, identificando dos distintos
tipos de dimensiones sobre la base de tecnologías o técnicas (siendo la
tecnología una forma de transformar recursos materiales en productos y
servicios).
grado de rutinización de la “búsqueda” o “procedimientos de búsqueda
no-analizables”. Por supuesto las maquinarias y equipos no son la
tecnología de la empresa, sino que más bien son simples herramientas.
Aquí Perrow observa lo que sucede con un participante organizacional
cuando recibe una orden o una señal, que generaliza bajo el nombre de
estímulo. Cuando a una persona le llega un estímulo inicia una búsqueda
(que llama “comportamiento de búsqueda”) donde incluso “no apreciar el
estímulo” es también un cierto tipo de respuesta. Ahora bien el estímulo
que la persona recibe puede ser “analizable” puesto que ya se ha
presentado de alguna forma en el pasado y le resulta familiar o sino, en
cambio, lo que el participante inicia es un proceso que Charles Perrow
denomina “procedimientos de búsqueda no analizables” (que no se ha dado
en el pasado). Esta variable tendría que ver con “el número de
excepciones que confronta la persona”.
grado de “variabilidad del estímulo”. Al confrontar la tarea las
personas pueden considerarla como que existe una gran variabilidad de
problemas que nos llevan a una “búsqueda comportamental”.A veces la
variedad de los estímulos es muy grande y cada tarea puede ser vista
como de una magnitud tal que exige una magnitud de búsqueda importante.
En otras oportunidades el estímulo no es muy variable o distinto en
cuanto a su magnitud y el participante se confronta con una situación
donde las situaciones le son familiares y otras son nuevas. Y Perrow
cita el caso de la industria automotriz donde cada año sale un nuevo
modelo de auto con distintas partes pero la variabilidad de éstos nuevos
estímulos le llegan a resultar familiares a las distintas personas.
De la combinación de éstas dos variables se presentan cuatro opciones
posibles que son denominadas por Charles Perrow como :
artesanal
no-rutinarias
rutinarias
de ingeniería
El modelo organizacional burocrático contempla únicamente dos opciones
posibles; las que hemos mencionado bajo b. y c. únicamente. Bajo esta
concepción Charles Perrow identifica dos tipos de arreglo organizacional
adicionales al esquema de Max Weber. Y para mostrar las diferencias de
estos distintos tipos organizacionales dentro de un área específico,
elige el educacional. Ubica en el cuadrante c. (rutinarias) a las
instituciones custodiales, y dentro del cuadrante b. (no-rutinarias) a
una agencia psiquiátrica de elite. Los dos tipos mixtos, donde el
conocimiento en una dimensión muestra desconocimiento en la otra, son
las que están bajo el cuadrante a. (artesanales) como es el caso de
instituciones socializantes, mientras que en el cuadrante d. (de
ingeniería) ubica a las escuelas con instrucción programada.
Es interesante destacar que esta visión particular de Charles Perrow
cuestiona algunos mitos de la vida organizacional, como es el caso de la
creatividad individual como algo generalizado. Perrow destaca que no
todas las personas prefieren tener actividades no rutinarias que se
modifican continuamente, para las cuales no hay resultados ni feedback
claro; ni siquiera la dirección general en las empresas prefiere operar
en este tipo de situaciones. Y por ello “el modelo burocrático puede
llegar a ser incluso – para situaciones rutinarias -, no sólo el modelo
más eficiente sino también el más humano.
Además de prestar atención a la estructura organizacional como resultado
de la tecnología imperante, Perrow considera que el contexto también
tiene singular importancia y no duda en hacer saber que “lo que aparece
como competencia muchas veces no lo es” (en situaciones oligopólicas y
en la cúspide de sus respectivas distintas empresas, los líderes tienen
más cosas en común con su competidor que las que no lo son). Y además de
la tecnología, contexto y estructura tiene en cuenta la variable
“objetivos” organizacionales, para lo cual se sugiere que el lector
acuda al trabajo de Drucker en relación a dirección por objetivos (MBO).
Ver Peter Drucker: “The practice of management”; Harper & Row – 1954.
Finalmente presta alguna consideración a la variable individual “al
sugerir que la trascendencia del líder organizacional es alcanzada
cuando éste toma en consideración aspectos tales como la misión
organizacional, el carácter de la misma y su grado de respuesta de la
organización burocrática autoritaria que aparece como algo inevitable
dentro de una sociedad supuestamente democrática.”
· Schumacher, E. Fritz
Fritz Schumacher tuvo una trayectoria muy interesante en su vida.
Estudió economía en Inglaterra y los Estados Unidos de Norteamérica, y
en los últimos años se dedicó a la agricultura – llegando a ser
Presidente de una organización agrícola orgánica - y al periodismo.
Sus pensamientos se distancian de la de los economistas y profesionales
de ciencias políticas. Para Fritz Schumacher “lo pequeño es bello” (“Small
is beautiful: A study of economics as if People Mattered”; Blond and
Briggs – 1973); ir en pos de lo grande es acercarse a la destrucción”
con lo cual deja bien en claro lo que piensa respecto de las grandes
corporaciones y grandes conglomerados. A continuación se describen
algunos de los principales postulados de Schumacher :
1. No es posible solucionar los problemas del hombre en el planeta a
través de la producción industrial y/o en masa
2. Es importante crear pequeñas unidades descentralizadas que agrupen a
las personas
3. En aquellas situaciones donde solamente se puede producir en gran
escala para ser competitivo, de todas maneras se puede lograr “trabajar
desde lo pequeño incluso dentro de lo grande”
4. Las organizaciones necesitan trabajar bidimensionalmente focalizando
tanto en el orden como en el ejercicio de la libertad
5. Usar tecnología intensiva en los países del tercer mundo carece
absolutamente de sentido
6. Las tecnologías intermedias debieran reemplazar a las “tecnologías
gigantescas”
7. El cambio con tecnologías intermedias puede hacerse en una forma
suave y moderada, especialmente en países del tercer mundo donde las
personas no están acostumbradas a una tasa de cambio transformacional
“alta”
8. Las organizaciones deben radicarse donde las personas viven
9. Los grandes centros urbanos no son los mejores lugares para que las
personas pasen una parte importante de su vida trabajando
10. No es razonable que los responsables del gerenciamiento en las
organizaciones tengan que trasladarse a sí mismos y a su familia cada
tres o cinco años como resultado de una promoción o desplazamiento
lateral
11. Debe facilitarse la creación de entidades pequeñas y medianas que
requieren muy poca inversión de capital para su lanzamiento
12. La producción en las empresas debe tener en cuenta principalmente
aquellos materiales que se consiguen fácilmente dentro del contexto en
el que la organización opera
13. Se necesita una tecnología “con cara humana” , “una tecnología
no-violenta” donde no se hace abuso de los recursos ni de la gente
14. Se necesita apartar del esquema de producción actual donde los
países industrializados consumen los recursos a tasas muy altas
Como consecuencia de sus postulados y esquema conceptual E. Fritz
Schumacher se anima a desarrollar cinco principios para manejar grandes
corporaciones con el propósito de orientarlas hacia centros de negocios
relativamente autónomos. Ellos son :
a. el principio de la función subsidiaria sostenido en el hecho que
ninguna tarea debe ser desarrollada en una jerarquía más alta respecto
de donde es posible que sea realizada
b. el principio de la venganza donde la unidad subsidiada debe ser
protegida en contra de todo tipo de reproches
c. el principio de la identificación donde debe hacerse visible los
resultados de cada uno de los centros de resultados
d. el principio de la motivación que sugiere que todos los esfuerzos no deben estar orientados hacia reemplazar trabajo personal por equipos de computación o automatizados
e. el principio del axioma del medio que sostiene no ser beneficioso
tratar de conseguir cumplimiento por uno de dos extremos : persuasión o
instrucciones detallados .
E. Fritz Schumacher es un fuerte adepto a las organizaciones pequeñas ya
que en éstas se pueden desarrollar esquemas participativos, relacionar
los esfuerzos con las recompensas, y el propietario desarrolla su rol en
forma natural y equitativa. En empresas medianas muchas estas virtudes
comienzan a diluirse y sus aportes no se hacen visibles. Finalmente en
las grandes corporaciones la entidad en sí misma no es más que una
ficción ya que permite a los accionistas vivir como parásitos depredando
lo que otros trabajan. No hay duda que por sobre todo para Schumacher
“lo pequeño es realmente hermoso”. Ver también: G. McRobie “Small is
possible”, Harper & Row – 1981.
· Whyte, William H.
William H Whyte nació en el año 1917 ha sido un periodista y una persona
“curiosa” respecto de como viven las personas en sociedad.
No cabe ninguna duda que su lucidez en observar los fenómenos
organizacionales le permite dilucidar algunos de los dilemas que
vivencian las personas – especialmente el cuerpo profesional, gerencial
y directivo – dentro de las organizaciones. Para Whyte los gerentes y
directivos viven el conflicto resultante de la ética protestante
tradicional y una nueva ética social, que los puede llevar a la
neurosis. Algunas características que vivencia el grupo directivo y
gerencial son :
comienzan a subir en la pirámide como resultado de su expertise
profesional, pero con los años deben vivir las frustraciones de las
reuniones de comité
escuchan que deben ser sociables a medida que suben en la pirámide
organizacional,. Pero esto no siempre es válido para su familia y su
grupo de amistades
se llevan trabajo a su casa lo que afecta negativamente su relación con
su familia, mientras que durante el día dedica mucho tiempo a hacer
eficientemente muchas cosas que no son necesarias
se dan cuenta con el transcurso del tiempo que es difícil tener una vida
balanceada a medida que uno hace progresos en la pirámide organizacional
quieren controlar sus propios destinos (se caracterizan por tener planes
de “independencia” ... que ni siquiera ponen en marcha cuando se jubilan
o los retiran)
en realidad son controlados por la organización ... pero deben aparentar
que actúan con libertad
dedican más y más horas en el trabajo y con el trabajo, pues es de allí
de donde derivan sus mayores y mejores satisfacciones
a través de la ética social imperante – que contrasta con la ética
protestante – el equipo gerencial cree que está persiguiendo sus
intereses cuando en realidad los únicos intereses a satisfacer son los
de la organización
la organización predomina sobre las personas buscando siempre consensos
muy cerca de la mediocridad
son reclutados en base a su creatividad e iniciativa pero luego se les
parametriza en sus comportamientos transformándolos en “repetitivos” y,
si no son afortunados, han de ser despedidos – paradójicamente – por su
falta de iniciativa e innovación que obviamente perdieron como resultado
de su convivir diario dentro de la empresa
Estas características emergen en gran medida por la ética social que se
contrapone a la ética protestante, siendo ésta ética la que provee una
explicación y también justificación por las presiones que la sociedad
ejerce sobre los individuos.
Para William H. Whyte “The Organization Man”; Simon & Schuster – 1956)
la ética social se compone de tres proposiciones básicas que se
complementan y fortalecen entre ellas: cientificismo, pertenencia, y
“actuando juntos”. La ética social hace que los estudiantes en el
proceso de graduarse en las Universidades se van alejando paulatinamente
de la ética protestante y para cuando llega el momento de ingresar a una
empresa la influencia de la empresa da asesta el golpe final a la ética
protestante. Se busca una persona bien “redondeada integralmente” bajo
la ética social.
Los gerentes de personal en las empresas y las universidades con
programas de administración de negocios, ya no requieren profesionales
que se maten trabajando. Ahora pueden jugar al golf y no es necesario
trabajar tan duro; más aún si trabajan muchas horas es probable que se
los tilde de ineficientes. La ética protestante ha muerto y emerge una
nueva ética que Whyte llama social.
El “management” tiene que empezar a aprender a vivir con éstos
conflictos pues si no lo hace su carrera laboral puede verse
interrumpida y afectada negativamente (para mayores detalles se sugiere
que el lector acuda al libro del Dr. Donald Cole y Eric Gaynor titulado
“Suicidio Profesional o Asesinato Organizacional”.
Eric Gaynor Butterfield informesarrobatheodinstitute.org Ph. D. (abd) - Presidente The Organization Development Institute International, Latinamerica (Board member de The Organization Development Institute- Worldwide) www.theodinstitute.org
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