Uno de los principios legados por la Calidad Total, es el referido a "la
siguiente etapa de su proceso es su cliente" lo cual vino a ser conocido
como Cliente Interno dando gran importancia al análisis de los procesos
río abajo, siguiendo su cauce natural.
Hoy día el concepto de Cliente Interno, se mantiene vigente y es
reforzado en los principios de la gestión de la calidad, con el "Enfoque
basado en procesos", y el "Enfoque de sistemas".
Premios como el "Malcolm Baldrige" o el de la "Excelencia" de la Cámara
de Industrias de Costa Rica en la categoría de "Gestión de Procesos",
también reconocen la importancia del Cliente Interno. La metodología
para el establecimiento de la conocida filosofía de Motorola sobre 6
Sigma, (ver Qué es 6 Sigma ) establece como una de las condiciones la
identificación de clientes internos.
Karl Albretch en su libro "Cliente Interno" dice: "Si desea que las
cosas funcionen afuera, lo primero que debemos hacer es que funcionen
adentro". Esto obliga a que las empresas desarrollen una cultura de
servicio hacia lo interno de la empresa, si es que quieren ser
reconocidas por sus clientes por la calidad de servicio que brindan.
Tanto en las evaluaciones de participantes en el "Premio a la
Excelencia", como en las auditorías de los sistemas de Gestión de la
Calidad de ISO, hemos encontrado muy pocas empresas, con una metodología
para administrar el servicio al Cliente Interno o diciéndolo en términos
de ISO: una forma para "gestionar las interacciones entre los procesos".
Se requiere unos pocos pasos para desarrollar una cultura de servicio
interno:
1.- Identificar los Procesos y sus interacciones (Principio de ISO).
2.- Identificar los clientes internos de esos procesos.
3.- Identificar los productos entregados a esos clientes.
4.- Definir las posibles características de calidad valoradas por esos
clientes (ponerse en los zapatos del cliente).
5.- Confirmar con los clientes los criterios definidos (preguntarle a
ellos).
6.- Negociar parámetros de medición para el logro de satisfacción de
esos criterios.(Contratos)
7.- Traducir las necesidades de los clientes en requisitos para la
prestación del Servicio (QFD).
8.- Iniciar el proceso de Mejora Continua o Kaizen (AMEF, Análisis de
Modo y
Efectos de Falla, Seis Sigma, Cpk, Índice de Capacidad de Proceso).
Algunas empresas realizan evaluaciones para medir el índice de
satisfacción de los Clientes con sus proveedores internos, tales como:
Compras, Informática, Recursos Humanos, Mantenimiento, Contabilidad,
etc., en donde para cada característica de servicio se mide tanto la
importancia para el cliente, como su nivel de satisfacción. Empresas de
avanzada, ligan la entrega de bonificaciones, con el grado de
satisfacción de los Clientes Internos. Si no hay satisfacción, no hay
bonificación; de ésta forma se podría decir que el servicio interno si
paga.
Conocemos una empresa en donde, si alguien llega donde el gerente a
quejarse de un departamento, primero saca de su archivo la última
evaluación realizada, y los parámetros de negociación entre ambos
departamentos.
Si la evaluación recibida de este departamento es alta, hace la
siguiente pregunta ¿ha cambiado algo, pues la última evaluación
realizada aparece como un departamento excelente , o bien ¿de cuáles
parámetros de negociación estamos hablando?. El mensaje implícito está
orientado a verificar sí las evaluaciones reflejan el verdadero
comportamiento del proveedor interno y no como un simple ritual, con una
calificación alta para no perjudicarlos en su bonificación, así mismo,
evalúa si en los procesos de negociación se establecen parámetros de
medición, sobre aquellos aspectos vitales para los Clientes Internos.
Cuando una gerencia realmente se involucra y actúa de forma como la
anterior, los resultados se alcanzan y por supuesto esto repercute en la
satisfacción de los clientes externos, las ventas y las utilidades.
Un requisito adicional para el buen funcionamiento de este proceso, está
relacionado con las técnicas de negociación entre los actores, en donde
existen varias metodologías, las cuales facilitan la "comunicación entre
las dos partes, para llegar a un acuerdo, cuando algunos intereses son
compartidos y algunos son opuestos".
En los procesos de negociación cliente proveedor interno, algunas veces
se plantea la duda sobre la dualidad de cliente y proveedor al mismo
tiempo. Esto se soluciona utilizando el concepto de río abajo, siguiendo
su cauce natural: "quién recibe mi trabajo, es mi cliente". Un ejemplo:
el departamento de contabilidad, algunas veces se considera cliente de
toda la empresa, todo lo contrario, este departamento brinda al resto de
la empresa, un servicio de procesamiento de información para la toma de
decisiones, servicio fácil de contratar con un proveedor externo (out
sourcing). Cuando se entrega información a una área para ser procesada o
bien se nos brinde un servicio, no implica que en ese momento ellos sean
los clientes, esto equivaldría a decir que cuando le doy mis
requerimientos a la persona que nos atiende en un restaurante, en ese
instante él sea mi cliente, esto en ningún momento es así.
Una pregunta usual es "¿tienen los clientes internos el derecho a exigir
y recibir productos y servicios de calidad?".
La respuesta es SI, porque "las características de los productos que se
entregan al cliente final, NO se obtienen solo en una única o última
etapa del proceso, sino que cada etapa debe aportar su parte con la
certeza de que el producto final, está condicionado por la calidad de
esos aportes". "El desempeño de un sistema, nunca es igual a la suma del
desempeño de cada una de sus partes. Es el producto de sus
interacciones".
Tom Peters escribió: "No puedo imaginar una compañía que haya encontrado
la manera de servir al cliente externo mientras maltrata al cliente
interno". Lo anterior, referido principalmente a aquellas jefaturas, que
creen son ellos los clientes de sus empleados. La razón de ser de una
empresa son sus clientes, la razón de ser de un jefe son sus
subalternos, sus Clientes Internos, a los cuales les brinda un servicio
de liderazgo, motivación, entusiasmo, entrenamiento, etc. Esto es dar
vuelta a la pirámide. Lo mismo es válido cuando se dan luchas internas
entre Ventas y Producción y así entre otros departamentos, olvidando que
la única pelea es contra la competencia luchando por el favor del
cliente.
Recientemente escuchamos a un gerente decir que no compartía el
concepto, pues solo existía un cliente, el externo, y a él se debía todo
el esfuerzo de la organización. Si bien coincidimos en parte con esta
opinión, es cierto que nadie entrega lo que no recibe, si un subalterno
no recibe buen trato difícilmente brindará buen trato a los clientes.
Igualmente escuchamos a un gerente decir "Mis empleados deben tratar a
los clientes, de la forma como yo mismo quisiera ser tratado". Lo
correcto hubiera sido escuchar: "Mis empleados deben tratar a los
clientes, como yo los trato a ellos". El compromiso es diferente, pues
muy probablemente muchas empresas se queden sin clientes si los
empleados les dieran el mismo trato.
En conclusión: ninguna unidad de la empresa se justifica a sí misma,
sino que su razón de ser, está en el producto que entrega al proceso
siguiente, ese proceso, es su cliente.
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