El consultor en desarrollo organizacional
10-2005
(Abstract de presentación de Eric Gaynor Butterfield durante el Congreso
de Cambio y Desarrollo Organizacional, Buenos Aires, Argentina – 2003.
Organizado por The Organization Development Institute International,
Latinamerica) – Ver www.theodinstitute.org
Definiciones – Que Es Desarrollo Organizacional
- Introducción
Uno de los desafíos más importantes que recaen sobre las teorías y
supuestos básicos de OD está relacionado con la característica de una
tasa de cambio que no guarda proporción alguna con la que las
organizaciones han estado acostumbradas, siendo éste un cambio caótico.
Los cambios hasta este momento se caracterizaban por ser de tipo
“episódico”, donde la modificación se realizaba por un episodio bajo un
tiempo o una situación particular a diferencia del tipo de “cambio
continuo” donde pareciera que las fichas nunca se acomodan para quedarse
quietas por un tiempo.
Pareciera que la mayor parte de las personas se siente cómoda con el
pensamiento de Aristóteles donde el cambio era resultante de una fuerza
en oposición a la filosofía de Heráclito que postulaba una existencia en
un mundo de “un fuego interminable”.
Eric Gaynor (1997) señala que el cambio está siempre presente, incluso
cuando no se realizan esfuerzos de cambio; el solo transcurso del tiempo
deteriora lo que ahora existe. Un líder es líder hasta este momento, y
si no hace nada mejor ni siquiera ha de poder mantenerse en su lugar. El
mejor edificio del mundo ocupa el primer lugar el día de la
inauguración, pero si no se “hace algo” de allí en más el solo
transcurso del tiempo ha de ser causa de su destrucción. De modo que en
la perspectiva de Eric Gaynor el cambio existe siempre; lo que sucede es
que algunos no tienen concebida la idea de que así sea y dejan que el
tiempo transcurra aceptando el deterioro, mientras que otros están
dispuestos a hacer algo para mejorar – o incluso a “hacer algunas cosas
que le han de permitir volver a la situación original”. En sus
prestaciones e intervenciones en culturas latinoamericanas lo han
llevado a Gaynor a concluir que muchos trabajos de asesoría y
consultoría tienen un reducido impacto ya que una vez alejado el
consultor o agente de cambio las fuerzas hacia el regreso son mucho más
potentes que las fuerzas por sostener el cambio en el tiempo (Eric
Gaynor, 1999: “Congreso de Desarrollo Organizacional”, Buenos Aires –
Argentina).
Strauss (“Administración de Personal”, Mc Graw Hill - 1999) desataca que
durante los años 50 y 60 nació un nuevo integrador tipo de capacitación,
conocido como desarrollo organizacional (DO), el cual consiste
básicamente en una estrategia de intervención que hace uso de un trabajo
de proceso grupal con el propósito de modificar la cultura de la
organización. La nueva propuesta de Cambio y Desarrollo Organizacional
propone cambiar las creencias, actitudes, valores, estrategias y
prácticas de modo que la organización pueda adaptarse mejor a su
tecnología y al rápido ritmo de cambio.
Resulta interesante el pensamiento de Robert J. Marshak (“OD
Journal – Fall 2004” : Morfosis: la ventaja competitiva de Cambio
Organizacional en el siglo XXI) quien hace mención al concepto de
“morfosis” (morphing). Morfosis representa una manera adecuada de pensar
respecto de la dinámica del cambio y así también como una guía para
interpretar y actuar en el cambio constante. Originalmente Rindova &
Kotha (2001) han hecho uso del concepto de morfosis; ellos definieron
“continuous morphing como “... a comprehensive, continuous change in
products, services, resources, capabilities, and modes of organizing
though which firms step to regenerate competitive advantage under
conditions of hyper-competition”. Y entonces el autor cuestiona el
conocido modelo de 4 fases: diagnóstico, plan, implementación,
evaluación.
Según Marshak el advenimiento de la era de la información – sustentada
por las nuevas tecnologías informáticas y de comunicaciones – ha hecho
posible que todas las personas pudieran tener acceso y compartir
información en forma abierta con cualquiera, en cualquier instante y
sobre cualquier tema de una manera continua, interactiva y sin
restricción alguna. El autor destaca – siguiendo a Davis & Meyer (1998)
– que la “conectividad, velocidad y los intangibles, siendo éstos los
derivados y consecuencias de tiempo, espacio, y masa, disipan las reglas
y nos obligan a redefinir nuestros negocios y nuestras vidas”. Se
produce entonces un cambio de contextos y de paradigmas entre lo que el
autor denomina la era industrial y la era de la información, algo que
impacta decididamente sobre el Desarrollo Organizacional y hace
necesarias nuevas competencias para el desarrollo de la profesión de
Consultor.
Teniendo en cuenta la importancia de los “Orígenes” de Desarrollo
Organizacional, hemos de prestarle atención a ello antes de adentrarnos
en las Definiciones de Desarrollo Organizacional.
- Sus Orígenes
No todas las personas están familiarizadas con los orígenes de la
Profesión de Desarrollo Organizacional; yo tampoco lo estaba cuando
comencé mis estudios de Doctorado (Ph. D.) en el año 1972 en los Estados
Unidos de Norteamérica.
El Dr. Donald W. Cole (RODC) hace una descripción que le ha de resultar
muy útil al lector que esté interesado en conocer desde que lugar se ha
iniciado y algunos de los caminos que ha desarrollado hasta estos
momentos, esta muy joven disciplina profesional denominada Desarrollo
Organizacional, que encuentra mucho de su sustento en las Ciencias del
Comportamiento.
Para ello, a continuación se incluye un desarrollo del propio Dr. Donald
W. Cole que es idéntica a la incluida en la publicación anual “The
Organization Development Institute – International Registry”, que
seguramente será de interés para el lector ya que además incluye algunas
preguntas que uno puede formularse y que mantienen su vigencia en el
mundo actual.
- Una Perspectiva Histórica
“A fines de los años 70 (del siglo pasado) el Dr. Donald W. Cole comenzó
a recibir algunos llamados telefónicos que nos eran extraños. Una de las
llamadas telefónicas era de una persona que se presentó manifestando que
había sido recientemente contratado por una gran corporación de USA,
para desempeñarse como un Consultor en Desarrollo Organizacional. El nos
manifestó que no tenía entrenamiento alguno en Desarrollo Organizacional
ni tampoco experiencia. Su jefe le había solicitado que haga “team
building” dentro de la corporación con el grupo de altos ejecutivos de
la empresa. La persona que nos había telefoneado estaba requiriendo
información sobre un “workshop” a desarrollarse durante un fin de
semana, de modo que pudiera aprender “como luego hacerlo”.
Màs o menos cerca de ese mismo tiempo recibimos otra llamada de un
professor de una importante Universidad del Medio Oeste de los Estados
Unidos. El Decano le había solicitado que comience un programa de
Desarrollo Organizacional dentro de la Universidad. El tampoco tenía
entrenamiento ni experiencia en Desarrollo Organizacional. Nos solicitó
el título de un buen libro al cual el podría acudir.
Un programa académico dentro del area local había realizado con sus
estudiantes un T- Group “touchy feelie” para una división de Manufactura
de una gran corporación norteamericana. Un miembro del Departamento de
Personal informó al Dr. Donald Cole que prácticamente todo el grupo fué
despedido o transferido porque a su regreso del entrenamiento “se
involucraban en comportamientos que la gerencia de la empresa sintió que
eran inapropiados para la compañía”.
Después de que se repitieran muchas de este tipo de experiencias resultó
bastante obvio de que existía una ley de Gresham para el Desarrollo
Organizacional, donde “el O. D. malo” podría desplazar al “buen O.D.”
Parecía entonces que fuera necesario establecer algunos límites respecto
de esta muy nueva disciplina que estábamos llamando Desarrollo
Organizacional. No todas las personas que atendieran un “workshop de fin
de semana” podrían manifestar que hacían Desarrollo Organizacional o que
“eran personas de Desarrollo Organizacional”.
Resultaba claro para el Dr. Donald W. Cole que esta nueva disciplina
debía convertirse en una Profesión, y que para convertirla en una
Profesión se requerían varias cosas, siendo entre las más importantes:
Un Código de Etica internacional para Desarrollo Organizacional;
el desarrollo de un cuerpo de conocimiento único como así también de las
habilidades que las “personas D.O.” debían poseer para “ejercer D. O.”;
y
Algún tipo de límites visibles dentro de la disciplina de modo que el
público pudiera distinguir cuando alguien es competente de quien no es
necesariamente competente.
En aquél entonces (años 1979 a 1981) el Dr. Donald Cole era miembro del
Directorio del “Organization Development Network” y se esforzó en que el
O. D. Network se interesara en desarrollar un Código de Ética y en un
construir la Profesión de D. O. Como respuesta me manifestaron que
“Ellos no eran ese tipo de organización”, de modo que Cole decidió
hacerlo fundando “The Organization Development Institute”.
El Dr. Donald Cole escribió el primer código de ética en el año 1981 y
se publicó una revisión del mismo en la edición del año 1982 de “The
International Registry of O. D. Professionals and The O. D. Handbook”. A
fines de 1981 el Dr. William Gellerman, RODC, aceptó desarrollar esta
tarea habiendo realizado una tremenda labor en materia de escribir,
revisar y re-escribir el Código de Ética orientado a que dicho código
pudiera ser también adoptado por personas pertenecientes a distintas
culturas. Se han hecho más de 22 revisiones de la misma y ha sido
traducida a cinco idiomas: Ruso, Polaco, Alemán y Húngaro. El Dr.
Gellerman fue galardonado como el “Outstanding O. D. Consultant of the
Year Award” para el año 1984 por sus contribuciones en el desarrollo del
“O. D. Code of Ethics”.
Como algunos de ustedes saben la “National Training Labs” (NTL) ha sido
enjuiciada por “Certificar” asegurando que ciertas personas harían un
buen trabajo, y nosotros no queríamos tener que involucrarnos en esa
situación. De modo que en lugar de certificar a las personas hemos
preferido registrarlas, habilitar un registro de ellas. Y por supuesto
surgieron serian disputas respecto de quienes serían registrados, y
definir quien sería competente para definir “a los competentes”. Un
grupo – que hablaba en voz muy alta – sostenía que ellos eran los únicos
que podían decidir quien era realmente competente y el Dr. Cole comenzó
a sentir que debería existir algún tipo de criterio objetivo.
La solución se inclinó por una solución integral contando con las
inciales RODP (Registered O. D. Professional) para aquellos que se
consideran competentes y las inciales RODC (Registered O.D. Consultant)
para aquellos que satisfacen otro tipo de requerimientos formales.
Se mantenía el vacío en lo relacionado con las Competencias requeridas
para el desarrollo de la profesión. Estamos en The Organization
Development Institute muy agradecidos por el trabajo desarrollado por
Roland Sullivan, RODP, Dr. Gary McLean, RODC, y el Dr. William J.
Rothwell. Ellos han dedicado una enorme cantidad de su tiempo y muchas
de sus energies al desarrollo de las Competencias requeridas para la
Profesión. Por otro lado el Dr. Terry Armstrong sigue trabajando en el
desarrollo de los criterios requeridos para la acreditación en los
Programas Académicos de Desarrollo Organizacional y Comportamiento
Organizacional.”
- La Profesión de Desarrollo Organizacional
CAMBIO ORGANIZACIONAL Y DESARROLLO ORGANIZACIONAL (Abstract de
Presentación de Eric Gaynor durante el Congreso de Cambio y Desarrollo
Organizacional, Buenos Aires, Argentina – 2001) – Ver
www.theodinstitute.org
Gracias a la inspiración del Dr. Donald Cole los esfuerzos de mejora,
cambio, y desarrollo para las distintas unidades de análisis en una
comunidad, se sentaron las bases para la Profesión de Desarrollo
Organizacional.
Hasta ese entonces las profesiones que estaban directamente relacionadas
con el ámbito organizacional y empresarial tenían preferentemente una
visión estática de los fenómenos, y el estado de la ciencia de todas
esas disciplinas no podían darnos la respuesta correcta a muchos de los
dilemas, cada vez en mayor medida, vivían las empresas y organizaciones.
Y en muchos casos ni siquiera eran capaces de formularse la pregunta en
forma apropiada.
Distintas fuerzas tanto externas a como internas de la empresa, hicieron
necesario observar los fenómenos organizacionales desde una distinta
perspectiva pero sustentadas dentro de las ciencias del comportamiento.
El Dr. Cole fue pionero y en dicha calidad fundó The O. D. Institute en
el año 1968, sentando las bases para que Desarrollo Organizacional fuera
una Profesión.
Dicha Profesión tenía que tener como mínimo estándares para el ejercicio
de la profesión que encuentran su fundamento más sólido en el desarrollo
de las Competencias requeridas para D. O. Gracias al trabajo inspirador
del Dr. Donald W. Cole y el de su equipo de colaboradores hoy tenemos un
listado de Competencias para cada una de las fases del ciclo completo
correspondiente a un esfuerzo de cambio, y además tenemos competencias
generales.
Contamos además con un Código de Ética puesto que los Valores de las
personas están en el corazón mismo de todo esfuerzo de cambio. Se
incluye a continuación una descripción realizada por el propio Dr. Cole
quien hace una reseña histórica sobre la necesidad de que el cambio y
desarrollo organizacional sea una Profesión en sí misma. Gracias, muchas
gracias, Dr. Cole ! Eric Gaynor Butterfield
- Qué ES lo que caracteriza a la Profesión de Desarrollo Organizacional
Además de todas las competencias necesarias para cada una de las fases
del ciclo completo de un esfuerzo de cambio y desarrollo organizacional
como también las competencias generales, el consultor en D. O. debe
tener muy en cuenta los aspectos relacionados con los Valores y la
Ética.
Y esto es consecuencia del hecho que el Cambio – razón misma de la
existencia de la Profesión de Desarrollo Organizacional – para las
distintas unidades de análisis (el individuo, el grupo y la
organización) representa en alguna medida una “intrusión” en el “otro”
que puede llegar a atentar con el ejercicio de un “actuar libremente”
por parte e un tercero.
Todas las personas creemos que somos realmente creativas e innovadoras y
que estamos orientados hacia el cambio, pero la evidencia muestra que la
mayor parte de nuestras acciones diarias obedecen a comportamientos
“automáticos” a los cuales seguimos acudiendo y que en general no
deseamos modificar (Eric Gaynor, 2003: “Congreso e Desarrollo
Organizacional”, Buenos Aires). También somos proclives a pensar que
nosotros incluso ayudamos e impulsamos a otros a cambiar y que ese
cambio los ha de beneficiar, mientras que por otro lado estamos
convencidos que otras personas no desean ayudarnos e impulsarnos a
cambiar para mejorar nuestra situación (Eric Gaynor, 1997 : Workshop “El
Cambio en la Empresa – Implementación de Mejoras y Recomendaciones”).
Por lo tanto a la distorsión existente respecto de nuestro mundo interno
y el mundo externo también debemos agregar una orientación natural donde
las personas nos predisponemos a comportarnos en gran medida de una
manera automática, lo que hace que cualquier modificación sea
considerada “una intrusión no deseada” o por lo menos “una intrusión
poco deseada”.
El consultor que no tiene siempre en cuenta que de todas maneras es un
intruso – aunque lo haga de una manera cordial, amena, y abierta – y es
posible que encuentre fuertes resistencias en el Cliente. Eric Gaynor ha
encontrado evidencia donde muestra que las organizaciones mal
denominadas pequeñas y medianas “cambian mucho más de lo que los
profesionales y consultoras tienen en sus cabezas”. De modo que cuando
el consultor en cambio organizacional le “habla” al Cliente de la
necesidad de cambio, este lo puede observar perplejo ya que el
emprendedor sabe que su vida es muy parecida a lo que dicho Armstrong
cuando un periodista que lo entrevistaba le sugería que empezaba una
etapa nueva donde él corría con ventaja. La respuesta de Armstrong fue
que : “En esta nueva etapa muchos de los que estaban en los primeros
puestos hasta ahora quizás no puedan mantenerse en esta etapa que habría
de comenzar pero estaba seguro que algunos ciclistas que en la anterior
etapa estaban al fondo del pelotón, estarían dispuestos en ésta etapa a
jugarse la vida por llegar primeros.” El empresario y emprendedor vive
este tipo de situaciones y dentro de las culturas latinoamericanas, que
un consultor le participe a un Cliente que existe turbulencia en el
mercado se asemeja a hablarle de una “ola” que se produce en el inodoro
cuando el empresario vive día a día con olas que se asemejan a Las que
se producen como resultado de la confluencia de las aguas del Océano
Pacífico con las del Océano Atlántico.
Por lo tanto el respeto de los Valores del “otro” es de vital
importancia. Además si la organización bajo estudio por el consultor
tiene varios años de existencia, quiere decir que han hecho muchas cosas
bien durante mucho tiempo. La inicial apreciación de un consultor a ver
“problemas” en el Cliente y las implicancias de que este tenga que
cambiar necesariamente en éste momento y en una dirección predeterminada
bajo una metodología particular (que el consultor tiene solamente en su
propia cabeza) solamente es consecuencia de la vanidad del consultor o
agente de cambio. Afortunadamente ya tenemos una metodología como
“Appreciative Inquiry” desarrollada por David Cooperrider que muestra
las debilidades del enfoque tradicional donde el consultor pone foco en
los problemas y en lo que no-funciona.
Debe quedarle claro al consultor que el ejercicio de la Profesión de
Desarrollo Organizacional está directamente relacionada con el cambio de
Personas y que éstas tienen algo sumamente valioso que es su Libertad de
Elegir. Si ésta Libertad de Elegir que tiene el “otro” ha de estar
sujeta a modificación de parte del agente de cambio sin la participación
del incumbente no ha de ser nada raro que el consultor defina el
problema – bajo un esquema simple – de que el “otro se resiste al
cambio”. Eric Gaynor, 1997 (Congreso de Desarrollo Organizacional,
Argentina) muestra evidencia que las personas no nos resistimos a
cambiar sino que sí lo hacemos cuando “no sabemos cuales son las reales
consecuencias que se han de derivar como consecuencia de la
implementación del cambio”.
Por lo tanto el consultor durante todas las fases del ciclo de cambio
debe adoptar posiciones en relación con distintas opciones donde los
Valores tienen una fuerte implicancia. A este tipo de situaciones lo
denominamos “Dilemas Éticos”.
- Dilemas Éticos dentro de la Profesión de Desarrollo Organizacional
S. H. DeVogel (1992) desarrolló un trabajo de investigación con el
propósito de conocer cuáles eran los dilemas éticos más frecuentes que
confrontaba un consultor durante un esfuerzo de cambio. Trece de ellos
surgieron como los más importantes y en orden de importancia son citados
a continuación, literalmente y en inglés (en Susan H. DeVogel, Roland
Sullivan, Gary N. McLean, & William J. Rothwell, 1995):
“1. Illusion of Participation
“Employees are given the illusion of participatory decision making when
management´s mind is already made up.”
Seventy-one percent of respondents reported that they face this dilemma
at least occasionally. The most common methods of handling it are
confronting the client (44 percent) and negotiating an alternative
approach (18 percent). Few respondents refused to cooperate or
terminated the consulting relationship based on this client behavior.
2. Skip the Diagnosis
“I am asked to skip a needs assessment or diagnosis and just do an
intervention (for example training, or team building).”
Sixty-five percent of respondents reported that they face this dilemma
at least occasionally. The most common methods of handling it are
negotiating an alternative approach (35 percent) and confronting the
client (25 percent). Eight percent of the respondents refuse to comply.
None reported terminating the consulting relationship.
3. Inappropriate Intervention
“I am asked to conduct an OD intervention (for example, team building)
which I think is inappropriate for the organization.”
Sixty-one percent report this dilemma as occurring at least
occasionally. Negotiation (32 percent), action research (30 percent),
and confrontation (28 percent) are the most common methods of handling
it. Few respondents refused to comply; none reported terminating a
consulting relationship.
4. Stretch the Limits of My Competence
“I try a new intervention with a client that might stretch beyond my
competency or skill.”
Fifty-eight percent of respondents face this situation at least
occasionally. The most common methods of handling it include action
research (43 percent) and taking independent action (24 percent). Some
respondents (17 percent) report that they do not consider this to be a
problem. Very few (14 percent) discussed it with their clients.
5. Coercion
“Employees are forced to participate in an intervention against their
will.”
Fifty-seven percent of respondents report confronting this dilemma at
least occasionally. The most common methods of handling it are to
negotiate (37 percent), confront the problem (23 percent), or gather
more information using action research (23 percent). None of the
respondents refused to cooperate or terminated the consulting
relationship.
6. Political Pressure
“I find my behavior shaped by the internal policies of the client
organization.”
This dilemma is reported by 57 percent of the respondents occurring at
least occasionally. There is little consensus on how to deal with this
problem. The most frequent approaches used by respondents are applying
action research (23 percent) and taking independent action ( 23
percent). Others negotiated (18 percent), responded indirectly (17
percent), or simply do not consider it to be a problem (15 percent).
7. Informed Consent
“Employees are drawn into an organization without really knowing what
they are getting into.”
Fifty-six percent of respondents report that this occurs at least
occasionally. They deal with this problem through negotiation (34
percent), action research (21 percent), independent action (18 percent);
or confrontation (18 percent). None of the respondents reported refusing
to cooperate or leaving the consulting relationship. Five percent do not
consider this to be a problem.
8. Client has Misled the Consultant
“I discover that the client has misled me about the nature of the
problems in the organization or his or her willingness to cooperate.”
Fifty-four percent of respondents report that this occurs at least
occasionally. The most common methods of handling this problem are
confrontation (46 percent) and action research (25 percent). Few
respondents terminated their consulting relationships with clients
because of this problem.
9. Misuse of Information
“A manager asks me for information with the intent to use that
information for administrative purposes (for example promotions,
dismissals).
Fifty percent of respondents report that this occurs at least
occasionally. There is no clear consensus on how to approach this
dilemma. The most frequent response is to refuse flatly (23 percent).
Other respondents will negotiate an alternative approach (17 percent),
confront the problem (15 percent), or conduct action research (13
percent). Fifteen percent did not consider this to be a problem.
10. Violate Confidentiality
“A manager asks me to divulge information that I have explicitly
promised not to share with others ( for example, what happened in a
team-building session).
This is at least occasionally a problem for 47 percent of the
respondents. Of that group, 47 percent handle it by refusing to comply,
and an additional 29 percent confront the problem by saying they did not
like it (without necessarily refusing).
11. Priority of Interests
“I struggle with whose interests should take precedence: management´s or
employee´s”.
Forty-six percent of the respondents report that this occurs at least
occasionally. The most common methods of handling this problem are
action research (40 percent) and negotiation (26 percent).
12. Role Expectations
“I get caught between my view of the consultant´s role and the
expectations the client has about what my role should be.”
This dilemma is experienced at least occasionally by 44 percent of the
respondents. Negotiation (38 percent) and confrontation (31 percent) are
the most typical methods of handling the problem.
13. Conflict with Co-Consultant
“I disagree with a co-consultant about what to do with the client.”
This dilemma is reported as occurring at least occasionally by 43
percent of respondents. They are most likely to negotiate (44 percent),
conduct action research (27 percent), or confront the problem (22
percent) in order to resolve the dilemma.”
En su trabajo los autores (Susan H. DeVogel, Roland Sullivan, Gary N.
McLean, & William J. Rothwell, 1995) incluyen el trabajo de Bayles
(1981) con relación a los distintos tipos de normas éticas, siendo
ellos:
- Estándares, que describen las calificaciones y valores de las
personas;
- Principios, que describen las responsabilidades individuales, dejando
cierto grado de latitud sujeto a la interpretación del individuo; y
- Reglas, que describen fielmente cuales son los deberes y obligaciones.
El consultor tiene a su disposición distintos instrumentos para
auto-apreciarse en relación a los “Valores”. Para clarificar los mismos
los autores sugieren observar un instrumento desarrollado por Susan H.
DeVogel que se orienta a evaluar en qué grado los Valores son “claros”
(Values-Clarification Instrument). El mismo se reproduce, literalmente y
en inglés, en la sección siguiente.
- Cómo clarificar respecto de los Valores en D.O.
“OD Values-Clarification Instrument”
“Instructions: This instrument consists of pairs of statements related
to OD values. Read each pair. For each pair, indicate how important each
statement is to you by rating the statements according to their relative
values. You must allocate a total of three points to each pair of
statements, but the points may be distributed however you like. For
example, you may give all three points to one statement if you think the
other is completely unimportant or if you like both statements, you
might allocate two points to the statement you prefer and allocate one
point to the other.
Although there will be some repetition of ideas throughout the
instrument, treat each pair of statements independently. Do not struggle
long over any decision; go with your initial instinct. If you are
bothered by the strength of any statement, mentally add the words
“generally” or “usually” to it.
Example:
It is important to me that …
a. I can go to the beach during the summer: 3
b. I have fresh vegetables: 0
or
I have fresh fruit: 2
I can go to the beach during the summer: 1
It is important to me that:
1a the client decides how far the OD process should be pushed through
the organization ----
1b all participants understand why an intervention is being conducted
2a I abide by a client´s preference for a certain intervention, whether
or not a diagnosis has indicated that it is needed
2b when I have reached the limits of my ability to serve a client, I
discuss the situation with the client and offer options
3a when I am asked to give advice about an organizational problem, I
assist the client in exploring the problem further rather than offering
my opinion
3b I try to remain neutral when I encounter a client system´s politics
4a I refuse to share what went on during an intervention with people who
were not present in the group
4b if I have doubts about the effectiveness of a requested or proposed
intervention, I share those doubts with the client
5a I am willing to discuss my professional ethical dilemmas with
colleagues
5b I do not remain silent when I see evidence of gender discrimination
or sexual harassment in a client organization
6a all participants in an intervention should be there willingly
6b when a manager asks me for feedback about his or her personal
effectiveness, I give my honest views
7a. I try to remain neutral when I have friends within an organization
7b I serve as a mentor to somebody who wishes to enter the field of OD
or who is less experienced.
8a I trust the client´s judgment when the client believes that an OD
process has proceeded far enough
8b I give recommendations rather than instructions about how the OD
process should proceed
9a when alternative interventions seem to be equally beneficial, I let
the client choose the intervention
9b I refuse to share what went on during an intervention with people who
were not present in the group
10a when a manager asks me for feedback about his or her personal
effectiveness, I give my honest views
10b I do not participate in organizational processes that will result in
people losing their jobs
11a I do not work for a client whose product or service conflicts
with my personal values
11b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
12a all participants understand how an intervention will proceed before
we begin
12b I view myself as a facilitator rather than as an expert
13a I do not downplay the estimated time or cost when preparing an
intervention proposal
13b I attend as many meetings of professional organizations as I can
14a I insist that the organization confront difficult issues when I
believe that the client prefers to avoid them
14b I do not reveal the names of my clients to others without the
express permission of my client
15a before I try a new intervention, I study the theory behind it
15b I try to be aware of the biases I bring to any interaction,
including my own cultural and gender biases.
16a the client should determine what interventions are appropriate for
the organization
16b I insist that the organization confront difficult issues when I
believe that the client prefers to avoid them
17a I do not share personal information that I know about an employee,
regardless of how I gained it
17b I do not take on consulting projects in areas in which I have little
knowledge or experience
18a when alternative interventions seem to be equally beneficial, I let
the client choose the intervention
18b I do not work for a client whose product or service conflicts with
my personal values
19a the client should determine which interventions are appropriate for
the organization
19b I am willing to discuss my difficult cases with colleagues
20a all participants understand why an intervention is being conducted
20b I try to remain neutral when I get caught between conflicting
emotional needs of organizational members
21a I insist on raising difficult issues, even if I know that doing so
might jeopardize my contract or job
21b I am honest with a client about the extent of the potential benefits
that might be expected from an intervention
22a I view myself as a facilitator rather than as an expert
22b I do not take on consulting projects in areas in which I have little
knowledge or experience
23a employees have the right to decide how much of their personal
opinions to disclose to others during an OD intervention
23b I never share information if I have promised to keep it confidential
24a I try to remain neutral when I have friends within an organization
24b I only take on as many clients as I have time to serve well
25a if a manager asks me to gather information to help fire somebody, I
refuse
25b before I try a new intervention, I study the theory behind it
26a I abide by a client´s preference for a certain intervention, whether
or not a diagnosis has indicated that it is needed
26b I refuse to give recommendations about who should be laid off, based
on information I have gained during an OD intervention
27a when I am asked to give advice about an organizational problem, I
assist the client in exploring the problem further rather than offering
my opinion
27b If I have doubts about the effectiveness of a requested or proposed
intervention, I share those doubts with the client
28a when asked by a client about a specific intervention, I am
truthful about whether or not I have ever tried it
28b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
29a employees should not be forced by their supervisor or manager to
participate in an OD activity
29b I do not remain silent when I see evidence of discrimination against
persons with differing abilities in a client organization
30a I trust the group to find the answers to organizational problems
30b I am willing to discuss my difficult cases with colleagues
31a I usually refuse to share what went on during an intervention with
people who were not present in the group
31b I do not remain silent when I see evidence of gender discrimination
or sexual harassment in a client organization
32a I allow the client to determine the pace and direction of the
consulting relationship
32b I disclose the risks of an intervention, even if I believe the
potential benefits greatly outweigh the risks
33a I try to remain neutral when I get caught between conflicting
emotional needs of organizational members
33b I do not keep silent when I see evidence of racism in a client
organization
34a all participants in an intervention should be there willingly
34b before I try a new intervention, I study the theory behind it
35a I allow the client to determine the pace and direction of the
consulting relationship
35b I do not participate in organizational processes that will result in
people losing their jobs
36a all participants understand how an intervention will proceed
before we begin
36b I keep clear boundaries between my personal and professional
relationships
OD Values Scoring I
Instructions: Transfer your scores from the instrument to this scoring
form. Note that the items are not listed sequentially. When you have
filled in all the blanks, total each of the nine columns.
Client Autonomy: 1a 2a 8a 16a 19a 26a 32a 35a Total
Informed Consent: 1b 6a 12a 20a 23a 29a 34a 36a Total
Collaboration: 3a 8b 9a 12b 18a 2a 27a 30a Total
Objectivity &
Independence: 3b 7a 14a 16b 20b 21a 24a 33a Total
Confidentiality: 4a 9b 14b 17a 23b 25a 26b 31a Total
Truth telling: 4b 6b 10a 13a 21b 27b 28a 32b Total
Professional
Development: 5a 7b 13b 15a 19b 25b 30b 34b Total
Social Justice: 5b 10b 11a 18b 29b 31b 33b 35b Total
Recognizing Limits: 2b 11b 15b 17b 22b 24b 28b 36b Total
OD Values Scoring II
Instructions: Transfer your total score for each of the nine values on
the scoring form to the chart below:
OD Value Score
Client Autonomy …..
Informed Consent …..
Collaboration .….
Objectivity and Independence .….
Confidentiality …..
Truth Telling …..
Professional Development …..
Social Justice …..
Recognizing Limits …..
The higher your total score for a particular value, the more important
that value is to you. On the lines provided, rank order each value
according to the score you have accumulated for each. The resulting list
may help you gain insight into how you resolve ethical conflicts,
particularly when you must choose between two values that are both
important to you.
Value preferences: ……………………………………………………………………
Para mayor información puede acercarse a The Organization Development
Institute International, Latinamerica a través de:
www.theodinstitute.org y también por este medio: info@theodinstitute.org
- Definiciones de Desarrollo Organizacional
Podemos decir que D. O. enfatiza el foco en la Organización en su
conjunto y en su Desarrollo como así también el de sus distintos
componentes desde la cúspide y hasta la misma base, como así también a
través de toda la organización en forma transversal. Un verdadero
Desarrollo Organizacional tiene sus fundamentos en la teoría (Kart
Lewin: “No hay mejor práctica que aquella que está basada en una buena
teoría”) y usualmente su punto de entrada puede ser a través del trabajo
con y en equipos usando enfoques de auto-aprendizaje y auto-diagnóstico,
identificando aspectos claves como es el desarrollo de habilidades y
competencias de Liderazgo. Es dirigido desde la cúspide, gerenciado por
ejecutivos y apoyado por personal staff. Muchas de las actividades de
desarrollo tienen en cuenta los sistemas de la empresa, su historia,
tradición, como ha ido a través de las transiciones, sus prácticas y
procesos pasados y presentes como así también su cultura y clima
organizacional, lo que hace necesario tener siempre en cuenta a las tres
unidades de análisis existentes en toda empresa.
Vamos a incluir un resumen de definiciones de Desarrollo Organizacional,
aunque casi podríamos decir que existen tantas definiciones de
Desarrollo Organizacional como tantos autores que se han referido al
tema. Unas de las dos definiciones más tempranas en materia de D. O.
fueron las realizadas por Richard Beckhard (“Organization Development:
Strategies and Models”, Reading, MA: Addison-Wesley - 1969) y Warren
Bennis (“Organization Development: Its nature, origin, and prospects”,
Reading, MA: Addison- Wesley – 1969).
Según Richard Beckhard (1969 – citado más arriba) “El Desarrollo
Organizacional es un proceso planificado que se desarrolla a todo lo
ancho de la organización, que es dirigido desde la cúspide, con el
propósito de aumentar la efectividad y salud de la organización a través
de intervenciones planeadas en los “procesos organizacionales” haciendo
uso del conocimiento de las ciencias del comportamiento”.
Warren Bennis (1969 – citado más arriba) lo define de esta manera: “El
Desarrollo Organizacional es una respuesta al cambioi, representando una
compleja estrategia educativa con la intención de modificar las
creencias, actitudes, valores, y estructura de las organizaciones de
modo que ellas puedan adaptarse de mejor manera a las nuevas
tecnologías, mercados, y desafíos, como así también al vertiginoso ritmo
del propio cambio”.
En el año 1969 el autor W. French señalaba que el Desarrollo
Organizacional representa un esfuerzo a largo plazo para mejorar las
capacidades de la empresa en material de resolución de problemas y para
lidiar con los cambios externos, lo que es realizado con ayuda externa
por medio de consultores dentro de la ciencia de la conducta humana, o
agentes de cambio, que son los términos mas usados.
Robert Golembiewski (1969) señala que Desarrollo Organizacional implica
un intento normativo y una estrategia orientada a la re-educación con el
propósito de influir sobre el sistema de creencias, valores y actitudes
existentes dentro de la organización de modo que la misma pueda
adaptarse de una mejor manera a la acelerada tasa de cambio en la
tecnología, en el contexto industrial, y en la sociedad en su conjunto.
También incluye la re-estructuración formal de la organización la que es
frecuentemente iniciada, facilitada y reforzada a través de cambios
normativos y comportamentales.
Por otro lado Lippitt (1969) define a Desarrollo Organizacional como un
proceso de fortalecimiento de los procesos humanos en las organizaciones
orientados a mejorar el funcionamiento del sistema orgánico de modo que
pueda alcanzar sus objetivos. Tambi8én Lippitt hace referencia al
término de Renovación Organizacional señalando que el mismo es el
proceso de iniciar, crear y confrontar aquellos cambios que son
necesarios de modo que las organizaciones puedan convertirse o
mantenerse “viables”, o que le permitan adaptarse a nuevas condiciones
para solucionar problemas, aprender de las experiencias, y moverse hacia
una mayor madurez organizacional.
Michael Beer (“Organization Change and Development: A systems view”.
Santa Monica, Ca: Goodyear – 1980) destaca cuales son las principales
metas a alcanzar por medio del Desarrollo Organizacional, siendo las
principales:
aumentar la congruencia – alineación entre la estrategia, la estructura,
los procesos, las personas y la cultura organizacional;
Desarrollar nuevas y creativas soluciones para la organización;
Desarrollar las capacidades que le permitan a la organización
auto-renovarse.
M. Beer (1980) define a Desarrollo Organizacional como un proceso a
través de toda la organización que incluye la recolección de datos,
diagnosis, acción, planeamiento, intervención y evaluación orientados a
los tres puntos mencionados más arriba.. Y que ello es realizado como
resultado de la colaboración entre los distintos miembros
organizacionales trabajando conjuntamente con un agente de cambio que
hace uso de teorías de las Ciencias del Comportamiento, investigación y
tecnología. Michael Beer privilegia el aspecto de poner énfasis durante
la etapa de Diagnóstico en las incongruencias que puedan existir entre
el contexto, las estructuras, los procesos y las personas.
Los autores Schmuck y Miles (1971) definen al Desarrollo
Organizacional como: “Un esfuerzo planeado y sostenido orientado al
mejoramiento de los sistemas haciendo uso de las Ciencias del
Comportamiento, y aplicando métodos reflexivos y auto-analíticos.
Para W. Burke & Hornstein (1972) el Desarrollo Organizacional es un
proceso de cambio planificado y ese cambio implica el cambio de una
cultura organizacional que evita examinar los procesos sociales
(especialmente la toma de decisiones, planeamiento y comunicación) hacia
un modelo que institucionaliza y legitimiza el auto-análisis y el
examen.
Hall (1977) destaca que el Desarrollo Organizacional se refiere a un
esfuerzo a largo plazo desarrollado para mejorar las capacidades de
resolución de problemas y la habilidad de lidiar con los cambios
externos, lo que es realizado a través de consultores expertos con base
en las Ciencias del Comportamiento.
En (1983) Davis destaca que Desarrollo Organizacional consiste en una
serie de workshops, técnicas, programas, y enfoques sistémicos con base
teórica y de intervenciones de consultoría individuales orientadas a
asistir a las personas dentro de las organizaciones en su accionar del
día a día dentro de las empresas como así también respecto de los
complejos procesos que ello implica. Todo esto está sustentado en un
marco de creencias, prejuicios, y valores que son sostenidos por el
propio consultor en desarrollo organizacional.
Nielsen (1984) señala que Desarrollo Organizacional es un intento
orientado a influenciar a los miembros organizacionales para que
expandan su grado de “candidez” entre todos respecto de sus visiones
distintivas de la organización y sus respectivas experiencias en ella,
con el propósito de asumir mayores responsabilidades por sus propias
acciones como participantes organizacionales. Nielsen asume que uno de
los supuestos de Desarrollo Organizacional radical en que cuando las
personas salen en la búsqueda de ambos objetivos simultáneamente, es muy
probable que puedan descubrir nuevas maneras de trabajar conjuntamente
que ellos mismos experimentan como más efectivos para el logro de sus
propios objetivos y también de los objetivos organizacionales
(compartidos). Y cuando esto no llega a suceder – lo que es posible –
las actividades los han de ayudar a comprender “el porqué de ello” como
así también les agrega luz respecto de hacer elecciones significativas
dentro de este mismo grado de comprensión.
Para Warrick (1984) el Desarrollo Organizacional es un sistema planeado
y a largo plazo hacienda uso principalmente de estrategias en las
Ciencias del Comportamiento para comprender, desarrollar, y cambiar
organizaciones para mejorar su tanto su situación actual como futura en
materia de efectividad y salud.
P. McLagan (“Models for HRD Practice”. Alexandria, VA: American Society
for Training and Development – 1989) señala que Desarrollo
Organizacional “Pone foco en asegurar la salud de las relaciones dentro
y entre las distintas unidades y en ayudar a los grupos a iniciar y
manejar el proceso de cambio. El énfasis principal del Desarrollo
Organizacional está puesto en las relaciones entre los individuos y
entre los grupos, entre sí. Por lo tanto la intervención es orientada
hacia influenciar la relación de individuos y grupos con el propósito de
impactar eficazmente a la organización como un sistema integral”.
En el año 1989 Vaill tiene una definición bastante simple para
Desarrollo Organizacional: “Se trata de un proceso para mejorar
procesos”.
Para W. Burke “Organization Development: Principles and Practices”, N.
York, Little, Brown & Co. – 1982) el Desarrollo Organizacional está
íntimamente ligado con el factor Cambio. Sugiere que la mayor parte
dentro de la disciplina asocia D. O. con los consultores quienes a su
vez tratan de ayudar a Clientes a partir de las ciencias del
comportamiento tales como la psicología, sociología, antropología y
otras disciplinas relacionadas. Definitivamente una enorme cantidad de
personas dentro de esta joven disciplina sugieren que el D. O. implica
Cambio y que la aplicación del Cambio es clave para el funcionamiento
eficaz de la organización.
W. Burke & Schmidt (1985) definen a Desarrollo Organizacional como un
proceso que intenta aumentar la efectividad organizacional al integrar
los deseos individuales de crecimiento propio con los objetivos
organizacionales. Sostienen que en su manifestación típica es un proceso
y esfuerzo de cambio planeado, que involucra a todo el sistema por
cierto tiempo, y que los esfuerzos de cambio están estrechamente ligados
con la misión de la organización.
En el año 1987 Beer & Walton sugieren que Desarrollo Organizacional
comprende un conjunto de acciones que son realizadas para mejorar la
efectividad organizacional y el bienestar de sus participantes
organizacionales.
French, Bell & Zawacki (1989) señalan que Desarrollo Organizacional es
un proceso por el cual se intenta cambiar el sistema en forma planeada
que se orienta a que las organizaciones puedan alcanzar de la mejor
manera posible sus objetivos a corto y largo plazo.
Vaill (1989) destacan que el Desarrollo Organizacional es un proceso
organizacional para comprender y mejorar tanto los procesos individuales
como integrales que se desarrollan para realizar cualquier tarea y en la
búsqueda de cualquier objetivo. Lo resume señalando que en los últimos
años se ha orientado a ser “un proceso para mejorar procesos”
Para W. French y C. Bell, Jr. (“Organization Development: Behavioral
Science Interventions for Organization Development”, Englewood Cliffs,
N. J. : Prentice-Hall – 1990) el Desarrollo Organizacional es un
esfuerzo a largo plazo apoyado por la alta dirección de la organización
con el propósito principal de mejorar los procesos de resolución de
problemas y de renovación, lo que es usualmente realizado a través de un
diagnóstico de tipo cooperativo gerenciando la cultura organizacional y
dando especial énfasis en los equipos y las culturas inter-grupales.
Esto es realizado con la asistencia de un consultor-facilitador y por
medio del uso de marcos teóricos y tecnologías de la Ciencia del
Comportamiento Aplicada junto con Action Research.
The Organization Development Institute (www.odinstitute.org) lo define
(“Organization Development: A Straightforward Reference Guide for
Executives seeking to Improve Their Organizations”, Ed. The O. D.
Institute, 1991) “como una serie de procesos planificados por medio del
cual los recursos humanos son identificados, utilizados, y desarrollados
en distintas maneras que fortalecen la efectividad organizacional al
aumentar las capacidades de resolución de problemas y de planeamiento.
Porras & Robertson (1992) definen al Desarrollo Organizacional como un
conjunto de teorías basadas en las ciencias del comportamiento, junto
con valores, estrategias y técnicas orientadas a planificar el cambio en
el ambiente de trabajo dentro de las organizaciones con el propósito de
alcanzar el desarrollo individual y mejorar la performance
organizacional, a través de la modificación de sus miembros
organizacionales en su trabajo.
Por su parte, Church, Waclawski & Siegal (1996) definen a Desarrollo
Organizacional como un campo basado en “valores” que promueven cambios
positivos humanísticos, así de simple. Si no están promoviendo y sujetos
a estos valores humanísticos entonces se está llevando a cabo Desarrollo
Organizacional puesto que D. O. tiene que ver con el cambio humanístico
a todo nivel dentro de la organización. Básicamente D. O. tiene que ver
con mejorar las condiciones y las vidas de las personas en las
organizaciones y se relaciona por lo tanto con ayudarles dentro del
marco de sus tareas diarias.
Chiavenato, I. (“Administración de Recursos Humanos” – 1998; Ed.
Atlas, Colombia) señala que "El concepto de Desarrollo Organizacional
está profundamente asociado con los conceptos de cambio y de capacidad
de adaptación de la organización a los cambios".Chiavenato, I. (1998)
considera que “Desarrollo Organizacional incorpora cinco técnicas
principales: un método de retroalimentación de datos, desarrollo de
equipos, enriquecimiento y ampliación del cargo, entrenamiento en
sensibilidad y la consultoría de procesos".
- El método de retroalimentación de datos incluye un inventario de
datos e información respecto de varios aspectos correspondientes a los
procesos organizacionales. Pueden obtenerse de distintas maneras;
observación directa, relevamiento de información real; preguntas y
cuestionarios estructurados, semi-estructurados o abiertos, entre otros.
La información es sometida a reuniones donde participan los directivos
clave. Parte del supuesto que cuantos más datos cognoscitivos el
individuo reciba al respecto de una situación, mayor será su posibilidad
de organizar los datos y actuar creativamente. Este supuesto está sujeto
a evidencia empírica por Kames March & Herbert Simon..
- Desarrollo de equipos y métodos de entrenamiento de equipos.
Se realiza bajo la coordinación de un facilitador, especialista o
consultor buscando eliminar las barreras interpersonales pre-existentes.
El desarrollo de un equipo pasa por las siguientes etapas:
- Se formula un problema a partir de la percepción de una necesidad
- Se presentan posibles soluciones alternativas
- Se tratan de anticipar las posibles consecuencias
- Se realiza un planeamiento de la acción a desarrollarse
- Se adoptan medidas para la acción
- Enriquecimiento y ampliación del cargo.
Posibilita y se le da la oportunidad al trabajador para su crecimiento,
reconocimiento, desafío y necesidad de auto-realización personal. Las
evidencias de diversos trabajos de campo muestran que no siempre a mayor
enriquecimiento se han alcanzado mayores niveles de productividad (Eric
Gaynor : “Congreso de Desarrollo Organizacional”, Argentina – 2003).
- Entrenamiento de la sensibilidad (Grupos T).
Según Chiavenato éste ha demostrado ser uno de los métodos más
eficaces en el mejoramiento de la competencia interpersonal, en la
disminución de la ansiedad y en la reducción del conflicto intergrupal.
Según Eric Gaynor Butterfield se han dado algunas consecuencias
disfuncionales como resultado de los “Grupos de Sensibilidad” y por ello
le sugerimos al lector repasar las páginas iniciales de este trabajo
donde el Dr. Donald Cole hace referencia a la Historia de Desarrollo
Organizacional – Una Perspectiva Histórica.
- Consultoría de Procesos.
Edgar Schein (1968) sugiere que se distinga el concepto y práctica de
consultoría de procesos de los métodos convencionales de consultoría
como ser el “método de compra” donde el consultor baja del estante una
best practice o el método de “método – paciente” donde la perspectiva
del consultor tiene que ver principalmente con su anterior ejercicio
profesional, que usualmente responda a una especialidad como “Diplomado
Universitario”. Bajo la opción de la consultoría de procesos la
competencia del consultor está ligada a auxiliar a la organización para
el mejoramiento de sus procesos humanos en sus distintas etapas, desde
el trabajo en conjunto.
Dyer (1997) señala que Desarrollo Organizacional se trata de un
proceso por el cual las acciones son tomadas para liberar los esfuerzos
creativos y productivos de las personas al mismo tiempo que se alcanzan
ciertos legítimos objetivos organizacionales tales como la rentabilidad,
competitividad y sustentabilidad.
En el año 1999 French & Bell (1999) definen a Desarrollo Organizacional
como un esfuerzo a largo plazo, conducido y apoyado por la alta
dirección para mejorar la visión organizacional, su capacidad de
“empowerment”, su aprendizaje y sus procesos de resolución de problemas
a través de un proceso continuo de gerenciamiento colaborativo en la
cultura organizacional – dando especial énfasis en la cultura de
“equipos de trabajo intactos” y otras configuraciones de equipos
posibles – haciendo uso del rol de un consultor – facilitador y la
teoría y tecnología de las ciencias aplicadas del comportamiento,
incluyendo “action research”.
Para Cummings & Worley (2001) el Desarrollo Organizacional es la
aplicación a todo nivel dentro de la organización del conocimiento en
cuanto a la aplicación de las ciencias del comportamiento hacia el
desarrollo planeado y reforzamiento de las estrategias organizacionales,
estructuras, y procesos que conducen a la efectividad organizacional.
En la publicación “OD Journal – Fall 2004” de The Organization
Development Institute: “OD in ten words or less: adding lightness to the
definitions of Organizational Development” Ross Chifo trae nuevamente a
nuestras mentes la inquietud que presentaron Terry y Ann-Marie Armstrong
en el Monthly Newsletter de Noviembre 2002 de The O. D. Institute:
¿Podemos nosotros, como profesionales en OD, desarrollar una sola
definición de OD que puede llegar a ser comprendida por todos los que no
son profesionales en OD ?
El autor cita un trabajo de investigación desarrollado por D. Warwick en
el año 2002 y en base las respuestas de 39 personas sintetizó su propia
definición: “Organization Development is a planned, systems,
collaborative, and primarily behavioral science based process for
understanding and changing organizations and improving their present and
future health and effectiveness”. Mas recientemente Warrick (2004) ha
redefinido OD como “a process for understanding, developing, and
changing organizations and improving their health, effectiveness, and
self-renewing capabilities”.
Ross Chifo sugiere que es necesario un modelo en esta tarea de crear una
definición de OD y para ello identifica seis componentes principales, a
saber:
QUÉ: qué es OD
MEDIOS: a través de qué medios es que consigue OD su objetivo
ACCION: Cuál es la acción (como verbo) que describe lo que OD hace
CONTEXTO: Dentro de que contexto funciona OD
MODALIDAD: A través de qué medio puede OD alcanzar su objetivo.
Como resultado de una investigación realizada por Chifo emergieron diez
categorías principales:
Avanzar respecto de la renovación organizacional
Comprometer la cultura organizacional hacia el cambio
Posibilitar rentabilidad y competitividad
Asegurar la salud y el bienestar tanto de las organizaciones como del
personal
Facilitar el aprendizaje y el desarrollo
Mejorar la resolución de problemas
Aumentar la efectividad
Iniciar y/o gerenciar el cambio
Fortalecer el sistema y el proceso de mejoras
Apoyar la adaptación al cambio
- El Caso Práctico de “Gould Electronics”
Teniendo en cuenta una experiencia desarrollada en Gould Electronics
puede identificarse un modelo conceptual fundamentado en 7 etapas
principales que amplía el tradicional ciclo de cuatro fases compuesto
usualmente de : identificación del problema a resolver, plan de acción,
implementación y evaluación.
Las 7 etapas principales han sido:
La dirección de Gould Electronics percibió la necesidad de realizar un
cambio apoyado en un profesional de Desarrollo Organizacional. Es
importante destacar que en Gould Electronics identificaron tempranamente
la necesidad de que se desarrollaran agentes de cambio internos que
trabajaran en equipo con los consultores externos.
Recopilación de Información y Absorción de hechos, creencias y valores
para un Diagnóstico preliminar. Usualmente es realizado a través de un
análisis de los procesos, acceso a reuniones sobre la toma de decisiones
e implementación de proyectos, observación directa, cuestionarios
(estructurados, semi-estructurados o abiertos), información sobre la
historia y el desarrollo de la organización, a lo que se recomienda
agregar algunos datos financieros y económicos junto con información
relacionada a los ingresos como estos se ven impactados por fuerzas
contendoras o competidoras. Michael Beer sugiere hacer uso de una
secuencia embudo donde de un método deductivo se pase en el tiempo a un
método inductivo fortalecido en mucha información dura de tipo puntual.
Lo aprendido por el consultor es retro-alimentado al Cliente,
especialmente a aquellos que son los tomadores de decisión dentro de la
organización. Es una etapa sumamente crítica pues de la manera en que la
información es compartida por el equipo consultor con el Cliente, es
posible que el Cliente de variadas respuestas – algunas quizás
disfuncionales – en base a sus diferentes interpretaciones, las cuales a
veces no llegan incluso a ser compartidas abiertamente pero que más
adelante afectan el proceso de cambio organizacional.
La siguiente etapa está vinculada con el desarrollo de un diagnóstico
conjunto del problema (es de hacer notar aquí la importante contribución
de David Cooperrider con su desarrollo conocido bajo el nombre de
Appreciative Inquiry” que se aleja de la concepción de la consultoría
como una orientación a resolver “un problema”.
Edgar Schein (1968) deja bien en claro que existen diversas formas
de resolver que es lo que debe hacerse en un trabajo de consultoría
diferenciando los enfoques de “médico-paciente” donde se opera bajo la
forma de prescripción o la de “método de compra” donde se pre-define el
tipo de problema. Sugiere que ambos opciones pueden afectar
negativamente el proceso de cambio y desarrollo organizacional,
presentando a la “consultoría de procesos” bajo un diagnóstico conjunto
como la opción más efectiva en el tiempo. Según Edgar Schein la elección
de un método de diagnóstico equivocado puede conducir directamente a un
diagnóstico equivocado o a ruidos en la comunicación que conducen a que
el Cliente no esté en condiciones de dar credibilidad al diagnóstico o a
aceptar la “receta”.
e. La Acción constituye la etapa siguiente, que se caracteriza por la
necesidad de “romper los comportamientos automáticos en que son
partícipes tanto las personas, como los grupos y la organización en su
conjunto”. Se trata de “romper el hielo” en el cual todos los
participantes están posicionados. Es una de las fases más críticas y
desafortunadamente a la cual se le presta menos atención especialmente
en el caso de las grandes corporaciones consultoras donde parecen
arremeter “con su prescripción” – ya “probada” en otro lado, sin tener
en cuenta el escenario actual de la nueva organización, sus contendores,
el contexto en el cual opera, su clima y cultura organizacional, como
así también su tecnología y red comunicacional.
f. Habiendo emprendido la acción es necesario realizar algunas
mediciones para “saber donde estamos parados”.
Esta fase aparece mucho en los libros y textos, pero en la pràctica
no resulta tan sencillo qué es lo que debe medirse y tampoco se sabe muy
bien “cual es la mejor medida de que las cosas están funcionando de
acuerdo a lo planeado” (Eric Gaynor : “Congreso de Desarrollo
Organizacional, Trelew, Argentina – 1997). Teniendo en cuenta que el
proceso de Desarrollo Organizacional debe ser sostenido en el tiempo es
clave tener en cuenta las modificaciones y cambios que deben
introducirse sobre la marcha.
Esto puede requerir que se repita nuevamente muchas de las etapas
arriba mencionadas y se redirecciones los esfuerzos. Es desafortunado
que en muchos trabajos de consultoría los consultores y los Clientes – a
pesar de signos negativos en la marcha del proceso de cambio y
desarrollo organizacional – se sigan embarcando en el proyecto original
aunque se sabe que los resultados no han de ser alcanzados.
Este enfoque de ceñirse a “la Propuesta de consultoría” es un
enfoque de tipo burocrático que contrasta con la filosofía de Desarrollo
Organizacional, pero está sumamente presente dentro del mundo de las
grandes corporaciones industriales y financieras y las grandes firmas
consultoras (Eric Gaynor: Congreso de Desarrollo Organizacional, Trelew
– 1997).
- El Proceso de Aprendizaje (El desarrollo organizacional en la
organización “que aprende”)
Peter Senge (1990) ha enfatizado la importancia de los procesos de
aprendizaje en las Organizaciones –construyendo sobre los sólidos
pilares de algunos notables exponentes anteriores (March & Simon, 1958;
Karl Weick, 1968).
Una de las preguntas clave que Eric Gaynor formula durante la primera
etapa de consultoría se relaciona con: ¿En que negocio está su empresa?
A la que muy bien se le pueden agregar las siguientes teniendo en cuenta
que en épocas de “reducción” los ingresos de “uno” pueden no provenir de
Clientes sino más bien de los Clientes de un contendor:
- ¿Qué es lo que hemos aprendido hasta ahora en la empresa y hecho como
para aún mantener una ventaja competitiva con otros contendores?
- Qué es lo que estamos aprendiendo en la actualidad en nuestra empresa
para poder consolidar nuestra ventaja competitiva con los contendores?
- Qué es lo que debemos aprender – rápidamente AHORA – para proteger a
nuestros Clientes actuales y seguir consiguiendo Nuevos Clientes de
nuestros contendores?
Es bueno que en la empresa la dirección de la misma tenga presente una
frase del filósofo y maestro griego, Séneca. “Algunas personas se burlan
de quien trata de enseñarles algo; otras se sienten avergonzadas de
ello, como en el caso de que tuvieran que asistir a la escuela cuando
están en la edad adulta. Nunca es demasiado tarde para aprender... y no
es ninguna vergüenza aprender algo mientras lo ignoremos, es decir,
mientras vivamos’.
Jerry Levey (1983) en “Human Brain Built to be Challenged - Brain/Mind
Bulletin, afirma que “Los grandes de la historia, tanto los hombres como
las mujeres, no sólo poseían aptitudes intelectuales superiores...
Tenían fantásticos niveles de compromiso emocional, motivación,
capacidad de prestar atención... todo lo cual refleja un cerebro en
acción altamente integrado’. La transformación de una empresa en una
organización de rápido aprendizaje es un viaje que representa una forma
de hacer crecer no sólo el negocio, sino también las respectivas
carreras de las personas.
Regis McKenna, asesor en los procesos de aprendizaje en el área de
marketing con alta tecnología sugiere que las compañías no deben dedicar
demasiado tiempo a extensas y costosas investigaciones de mercado, sino
que más bien se esfuercen por llegar a alguna conjetura con una sólida
base de información y hagan inmediatamente una prueba inicial con un
producto, algo que los Japoneses vienen repitiendo con éxito desde hace
varias décadas.
A veces en los Seminarios y Congresos me formulan una pregunta que es
bastante común (Eric Gaynor Butterfield – “Congreso de Desarrollo
Organizacional, Argentina, 1999): ¿En qué se diferencia el
comportamiento de las computadoras con el comportamiento de los humanos?
No es fácil responder, pero lo que si sabemos es que una diferencia
substancial consiste en que dentro del área de comportamiento los
humanos tenemos la posibilidad de equivocarnos. Solamente los errores
pueden inducirnos a modificar nuestras acciones y son un magnífico motor
para el desarrollo de la creatividad y su aplicación práctica: la
innovación.
Existe un modelo (DIDPAPT) que se puede utilizar para tomar nota de los
errores, y por medio del cual las personas y los grupos hacen una
"autopsia" al hacerse a sí mismos una serie de preguntas:
¨ En relación con Desarrollar: ¿Cómo desarrollamos la idea para este
proyecto? ¿Cómo la habríamos podido desarrollar mejor?
¨ En relación con Investigar: ¿Cómo hicimos la investigación
necesaria? ¿Cómo la habríamos podido hacer mejor?
¨ En relación con Deducir: ¿Cómo dedujimos conclusiones, soluciones y
respuestas basadas en nuestra investigación? ¿Cómo habríamos podido
hacer un análisis más efectivo o más eficiente?
¨ En relación con Planificar: ¿Cómo preparamos juntos nuestro plan?
¿Cómo habríamos podido planificar mejor?
¨ En relación con Aplicar: ¿Cómo aplicamos nuestro plan? ¿Cómo se
emprendió la acción? ¿Comprendieron con claridad las personas qué era lo
que se debía hacer? ¿Sabían cómo hacerlo? ¿Se demoró la acción? ¿Cómo
habríamos podido aplicar nuestro plan en una forma más eficiente y más
efectiva?
- En relación con Adoptar: ¿En qué medida lo aplicado ha sido
adoptado en forma correcta? ¿En qué medida la adopción se hay
generalizado e internalizado?
¨ En relación con Probar: ¿Qué clase de sistema de supervisión y
retroalimentación preparamos para probar nuestro plan y su aplicación?
¿Dio resultado? ¿Qué habría podido funcionar mejor?
¨ En relación con Transferencia Organizacional: ¿Les hemos
transferido nuestro aprendizaje de este proyecto a “la organización en
su conjunto? De no ser así, ¿cuáles han sido los motivos? De ser así,
¿cómo lo logramos? ¿De qué manera lo podríamos podido hacer mejor?
Eric Gaynor Butterfield ha destacado en numerosas oportunidades que una
persona, un grupo o una organización tiene que encontrar la mejor manera
de “destruir” las prácticas y procedimientos que ha estado haciendo si
es que quiere sostenerse en el tiempo. Hasta en el deporte esto es
cierto. Un pitcher de béisbol tiene que modificar sus tiros pues los
bateadores ya han aprendido muchos de sus trucos, al igual que los
arqueros de fútbol aprenden respecto de cómo los pateadores ejecutan los
penales. Usted puede conformarse con ser un Estudiante inferior, que
pertenece a la categoría de haberse graduado en una Universidad – por
mejor que fuera – y luego de haber obtenido el Diploma no se actualiza.
Eric Gaynor muestra que más del 75 % de los profesionales no pertenecen
a su Asociación de Profesionales donde tienen la oportunidad de
actualizarse respecto de la disciplina, arte, o ciencia en la cual se
han Diplomado.
Para aquellos interesados en ampliar su perspectiva y en especial con
cambio a gran escala pueden acceder al artículo publicado en el “OD
Journal Summer 2002”: Respuesta a Preguntas de un Agente de Cambio, por
Peggy Colman. En dicho trabajo la autora intenta responder a la
siguiente pregunta: Que es lo que hace falta y es necesario para
conseguir un efectivo cambio en amplia escala? Para ello ha tomado en
cuenta su experiencia anterior, incluso un cambio de sistemas en gran
escala que fue totalmente exitoso, una revisión de la literatura en
cambio y desarrollo organizacional, experiencias de cambio bajo Calidad
Total y también el trabajo de Solomon Asch donde se identifican las
condiciones necesarias para un diálogo efectivo:
- la percepción de un mundo que se comparte,
- la percepción de que todos somos igualmente humanos
- la percepción de un diálogo abierto
La autora hace una revisión de los distintos autores y consultores en
materia de Cambios en gran escala, entre ellos:
- Ronald Lippitt & Ed Lindaman
- Fred Emery, Eric Trist & Merrelyn Emery
- Fred Emery
- Donald C. Klein
- Barry Oshry
- Marvin Weisbord & Sandra Janoff
- Paul Tochinsky, Kathleen Dannemiller
- David Bohm
- Harrison Owen
- Masaaki Imai
- David L. Cooperrider
- Barry Richmond
- Richard H. & Emily M. Axelrod
- Bill y Mary Pasmore, Alan Fitz, Bob Rehm & Gary Frank
- Todd Siler
- Robert W. Jacobs & Frank McKeown
- Bill & Cindy Adams
Sugiere que los altos directivos deben reflexionar en el proceso de
Cambio y Desarrollo Organizacional respecto de las diferencias entre un
modelo tradicional de pensamiento vs. un nuevo modelo de pensamiento
donde se marcan algunas diferencias:
En cuanto a la visión: la gerencia es dueña vs. la propiedad compartida
En cuanto a la información: la necesidad de saber vs. la información
como pública
En cuanto a las contribuciones: yo solo hago mi trabajo vs. Que es lo
que yo puedo hacer ?
En relación a la persona: ellos solamente quieren mis manos y mi cabeza
vs. Yo puedo ser yo mismo, lo que realmente importa es quien soy yo
En relación a la sabiduría: Reclutemos a un experto vs. Entre nosotros
tenemos el conocimiento y las habilidades que necesitamos e incluso
sabemos como llegar a ellas.
En cuanto al sistema: yo conozco mi parte y es todo lo que tengo que
llegar a saber vs. Yo comprendo como nos encajamos unos con otros
En relación al proceso: Este ha sido un buen evento; pero ahora volvamos
al trabajo real vs. Nosotros aprendemos continuamente juntos y también
cambiamos trabajando juntos.
No debe destacar la manera en que visualiza D. D. Warwick – RODP el
Desarrollo Organizacional. En un artículo publicado en el “OD Journal
Spring 2002” bajo el título de “La Ilusión de que a uno le va bien
mientras que la Organización está en retroceso”, Warwick hace una serie
de reflexiones a tener en cuenta para aquellos interesados en el
mejoramiento continuo de las organizaciones que ellos mismos dirigen.
Para Warwick las organizaciones de hoy día para sobrevivir deben
alcanzar la clase de nivel mundial, deben conseguir cada vez más con
menos recursos, y todo debe hacerse mejor, más rápido y de manera más
inteligente. Es un muy buen llamado de atención para aquellas
organizaciones que solamente están interesadas en la “performance”. El
autor hace referencia a los cambios produce en dos organizaciones donde
las respectivas entidades privilegiaron el enfoque hacia los resultados
por encima de las personas.
Warwick señala algunos puntos más importantes para todos aquellos que
están interesados en los procesos de mejora, cambio y desarrollo
organizacional:
- A qué se debe que los líderes caen en la trampa de funcionar bajo
“Ilusiones Organizacionales”
- Cuales son los altos costos en que se incurren por funcionar bajo
“Ilusiones Organizacionales”
- Cuál es el impacto que tienen las Ilusiones organizacionales en el
personal
- Cómo se puede evitar la trampa ilusoria
- Como entrenar a los líderes a conducir
- Cómo mantener a los líderes en contacto con los empleados, clientes y
las mejores prácticas organizativas.
- Cómo realizar chequeos reales
- Cómo desarrollar sistemas que permitan apreciar el valor agregado
- Como designar un equipo alineado con la cultura organizacional.
Y finalmente una pregunta a la que todo directivo en la cúspide debe
responderse: ¿ Que es lo que se está haciendo en la empresa para evitar
las potenciales ilusiones organizacionales ?
- Algunas palabras “Finales”
(Abstract y traducción libre de Eric Gaynor Butterfield – The
Organization Development Institute International, Latinamerica – Jornada
de Desarrollo Organizacional – Aprendizaje – Creatividad, Mayo 2001)
Todas las profesiones tienen una característica en común que radica en
la dificultad de los profesores en enseñar y de los alumnos en aprender
sobre un cuerpo de conocimientos que, una vez terminados los estudios
formales deben ser aplicados. Esto es también especialmente cierto para
la profesión de Desarrollo Organizacional donde muchas veces los
profesores no saben como responder adecuadamente a las inquietudes y
preguntas de los alumnos, a los ojos de éstos.
Tom Kalliath (University of Waikato) hace mención especial a este punto
que está relacionado con la diferencia que existe entre el conocimiento
y la práctica en la edición del “Organization Development Journal – Fall
2002” señalando que esto tiene una vieja data. Un proverbio chino señala
que “Si me cuentas me he de olvidar, si me muestras lo he de recordar,
pero si me involucras he de entender”. Para Edgar Schein esta relación
entre la teoría y la práctica es ejemplificada señalando que “Uno puede
leer algo y buscar donde están las correlaciones en relación a lo que la
ciencia formal le enseña a uno en materia de conceptos y “constructs”, o
en cambio uno puede ir directamente a experimentar algo. Existe
frecuentemente una enorme brecha entre lo que uno experimenta y lo que
uno sabe conceptualmente”.
El área de Cambio y Desarrollo Organizacional es particularmente
sensible puesto que los conocimientos deben ser aplicados a personas,
grupos y organizaciones, donde se espera que se produzcan
transformaciones tanto actitudinales como comportamentales. Y la
pregunta que nos formulamos tiene que ver con “¿Qué es lo que tenemos
que hacer aquellos que enseñamos Cambio y Desarrollo Organizacional para
integrar los contenidos en Cambio y Desarrollo Organizacional (teoría)
con los procesos de Cambio y Desarrollo Organizacional (práctica)? Y lo
que es más difícil aún, teniendo en cuenta la importancia de los
“valores” en el área de Desarrollo Organizacional ¿ Cómo hacemos para
aprender sobre los valores de los practitioners en Desarrollo
Organizacional cuando realizan intervenciones, cuando en la Universidad
(en el aula) la materia de valores tiene facetas distintas de las que se
presentan dentro del mundo organizacional donde a veces, según los
economistas “los recursos son limitados” o “son percibidos como que son
limitados” como afirma Eric Gaynor (The Organization Development
Institute World Congress, 1997, Colima, México).
En la edición de “Fall 2002” del ODJournal la columna editorial de Tom
Kalliath es seguida por ocho interesantes artículos que intentan dar
respuesta al interrogante en cuestión.
El primero de ellos es titulado “Active Learning for Organizational
Development Students : The Masterpiece Project” y ha sido desarrollado
por Jennie Carter Thomas (Belmont University), quien propone las
fortalezas del Masterpiece Project para superar el ataque a que están
sujetas las Universidades de Administración y de Negocios en el sentido
de que son demasiado teóricas.
En el Masterpiece Project equipos de estudiantes trabajarán
asociadamente con empresas y organizaciones sin fines de lucro,
esforzándose con el equipo gerencial a estudiar un área de mejora que ha
sido identificada dentro de la organización, a lo que le sigue la
investigación correspondiente, y el desarrollo de recomendaciones para
el cambio y la mejora. Carter señala que esto se ha estado llevando a
cabo con más de 100 empresas, tanto grandes como medianas, algunas de
ellas pertenecientes a Fortune 500 y que en más de una oportunidad las
organizaciones han repetido la experiencia. Bajo el Masterpiece Project
las personas operan bajo lo que se podría denominar un “equipo que
aprende” (Peter Senge).
Elisabeth Porter realiza una segunda propuesta en el artículo de esta
misma edición del OD Journal titulado : “Politics, Change and Reflective
Practitioners”. Porter sugiere que la mayor parte de los estudiantes
universitarios en Cambio y Desarrollo Organizacional por lo general
tienden a evitar aquellas materias de contenido político, al
considerarlas como de poca importancia o innecesarios, y esto es algo
que Porter misma quisiera modificar.
La proposición central de Porter (Southern Cross University) radica en
que la enseñanza de “Política” a los estudiantes y graduados en
Desarrollo Organizacional los ha de beneficiar a éstos en el ejercicio
de su trabajo como profesionales de cambio organizacional. Siguiendo a
Porter el arte de Desarrollo Organizacional tiene que ver con la
crítica, distintos argumentos y posiciones, la construcción de
conceptos, el diálogo y la conversación, el escucha y la apreciación de
distintas perspectivas, y todas ellas también pertenecen a los
basamentos naturales de la política. Finalmente sugiere que al
familiarizarse con la política aquellos involucrados en Cambio y
Desarrollo Organizacional van a ganar “empowerment” en cuanto a ser más
críticos reflectivamente, más sensibles culturalmente, políticamente
astutos, y agentes transformacionales inspiradores e iluminadores.
El tercer artículo relacionado con Innovaciones en como enseñar Cambio y
Desarrollo Organizacional es el de Granger Macy (Ithaca College) & Joan
C. Neal (Central Missouri State University). La propuesta de ellos toma
conceptos de la organización que aprende y del aprendizaje experiencial
y desarrollan un método de discusión de casos basado tanto en el diálogo
como en el aprendizaje en la acción. Según Macy & Neal, de todos los
conceptos asociados a la organización que aprende, tanto el diálogo como
la discusión son sumamente difíciles de enseñar efectivamente.
Para llevar adelante su propuesta los autores presentan una técnica
con la cual se han alcanzado resultados eficientes y además los
estudiantes han podido disfrutar el proceso. Este método de casos basado
en el diálogo a través de intensos toma de roles de los participantes,
le permite ganar conciencia de la fuerza e importancia de modelos
mentales invisibles que emergen inevitablemente cuando las personas se
involucran en el diálogo y la discusión.
David L. Luechauer (Butler University) & Gary M. Shulman (Miami
University) escriben el cuarto artículo bajo el título de : “Creating
Empowered Learners : a decade trying to practice what we teach” y
muestran algunas de las técnicas que ellos han utilizado en los últimos
diez años para fortalecer el empowerment en los que aprenden. Tanto
Luechauer como Shulman están conscientes de los sentimientos de poco
poder “powerlessness” de los estudiantes universitarios próximos a
trabajar en Cambio y Desarrollo Organizacional. Con el propósito de
aliviar esta disfunción, los autores sugieren que aquellos interesados
en enseñar Cambio y Desarrollo Organizacional debieran familiarizarse
con modos de aumentar el grado de poder / de influencia de los
individuos, proponiendo diversas técnicas para ello. En la medida que
los estudiantes en Cambio y Desarrollo Organizacional se sienten que es
más significativo lo que hacen, y que lo hacen es congruente con lo que
predican en cuanto a valores, los resultados positivos han de acompañar
a la enseñanza.
Por su lado Marilyn Laiken (University of Toronto) pone foco en un
aspecto distintivo y de suma importancia en su artículo titulado:
“Managing the Action / Reflection Polarity in the OD classroom : A path
to transformative learning”. Basándose en la proposición de Sócrates en
el sentido que “una vida no examinada no vale la pena vivirla” canaliza
esfuerzos y energías para crear un espacio de aprendizaje para la
reflección colectiva donde sea posible llevar a cabo una transformación
como resultado del aprendizaje a nivel individual, organizacional y
social.
Para ello hace referencia a un caso práctico desarrollado en la
Universidad de Toronto en el curso denominado “Developing and Leading
High Performing Teams: Theory and Practice”. Laiken arriba a las mismas
conclusiones que proponen los eruditos e investigadores en el
aprendizaje de adultos, como ser: Lewin, Argyris, Kolb, Mezirow y
Cranton, donde los educadores han tenido que rendirse ante las
evidencias que muestran como aquellos que han reflexionado sobre su
propia experiencia en la vida le da la oportunidad de realizar cambios
actitudinales y comportamentales. Laiken hace mención a un proyecto en
particular conocido bajo el nombre de “Course 1107” donde comparte la
metodología y técnica seguida en esta enriquecida propuesta de
aprendizaje.
Por su parte Thomas Kalliath (University of Waikato) muestra como el
aprendizaje en acción ha emergido en los últimos diez años como una
poderosa y efectiva herramienta para el aprendizaje a largo plazo tanto
de los ejecutivos como de la organización. El argumento que manifiesta
Thomas tiene que ver con que si los estudiantes estuvieran
familiarizados con la metodología del aprendizaje en acción durante sus
estudios, ellos han de estar en mejores condiciones de aprender y
aplicar el aprendizaje en acción en las empresas.
Para ello Thomas Kalliath presenta cuatro metodologías que permiten
entrenar a los estudiantes en Cambio y Desarrollo Organizacional bajo la
metodología de aprendizaje en acción. Si las universidades quieren
seguir conservando su prestigio y posicionamiento en la sociedad han de
tener que privilegiar el hecho de que son industrias intensivas en
conocimiento, y más específicamente industrias intensivas en
conocimientos aplicados.
Arthur Poropat (Griffith University, Australia) sugiere que el
“paradigma de lo inconmensurable” tiene fuertes implicancias para la
enseñanza de Cambio y Desarrollo Organizacional sugiriendo que
justamente es la aceptación de lo inconmensurable lo que aumenta el
grado de poder y de influencia respecto a explorar distintos enfoques y
propuestas a los ojos de los estudiantes. Incluye en el artículo una
serie de críticas respecto de métodos que guardan relación con lo
inconmensurable e incluye Poropat algunas sugerencias fuertemente
basadas en la práctica en lugar de la teoría. Realiza además algunas
sugerencias respecto de cómo enseñar Cambio y Desarrollo Organizacional
donde se da especial énfasis en el rol de la exploración mutua como así
también en el de desarrollo de ideas, dando un ejemplo puntual de dicho
enfoque.
En el último artículo, Kecia M. Thomas y Harriet Landau ambos de
University of Georgia, muestran que existe una significativa
superposición entre los valores fundamentales de la “pedagogía
instructiva” en el aprendizaje-de-servicio con la cultura prevaleciente
en el área de Desarrollo Organizacional. Ambos autores presentan un caso
en el cual el aprendizaje-de-servicio representó un mecanismo crítico
para motivar a los estudiantes de doctorado a comprometerse en el
proceso de aprendizaje en un seminario de efectividad y cambio
organizacional.
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Eric
Gaynor Butterfield
informesarrobatheodinstitute.org Ph. D. (abd) - Presidente The
Organization Development Institute International, Latinamerica (Board
member de The Organization Development Institute- Worldwide)
www.theodinstitute.org