El análisis financiero es una técnica de evaluación del comportamiento
operativo de una empresa, diagnóstico de la situación actual y
predicción de eventos futuros y que, en consecuencia, se orienta hacia
la obtención de objetivos previamente definidos. Por lo tanto, el primer
paso en un proceso de ésta naturaleza es definir los objetivos para
poder formular, a continuación, los interrogantes y criterios que van a
ser satisfechos con los resultados del análisis —que es el tercer paso—
a través de diversas técnicas.
Las herramientas de análisis financiero pueden circunscribirse a las
siguientes: a) análisis comparativo, b) análisis de tendencias; c)
estados financieros proporcionales; d) indicadores financieros y e)
análisis especializados, entre los cuales sobresalen el estado de
cambios en la situación financiera y el estado de flujos de efectivo.
Los indicadores financieros agrupan una serie de formulaciones y
relaciones que permiten estandarizar e interpretar adecuadamente el
comportamiento operativo de una empresa, de acuerdo a diferentes
circunstancias. Así, se puede analizar la liquidez a corto plazo, su
estructura de capital y solvencia, la eficiencia en la actividad y la
rentabilidad producida con los recursos disponibles.
En consecuencia los indicadores se clasifican de la siguiente forma:
Razones de liquidez
1) Razón corriente
2) Prueba ácida
3) Capital de trabajo
4) Intervalo básico defensivo
Estructura de capital
5) Leverage total
6) Nivel de endeudamiento
7) Número de veces que se gana el interés
Razones de actividad
8) Rotación de cartera
9) Período de cobranza de la cartera
10) Rotación de inventarios
11) Días de inventario
12) Rotación de proveedores
13) Días de compra en cuentas por pagar
14) Ciclo neto de comercialización
15) Rotación de activos
a) Ventas a efectivo
b) Ventas a cartera
c) Ventas a inventarios
d) Ventas a activos fijos
Razones de rentabilidad
16) Rendimiento sobre la inversión
17) Margen de ganancias
18) Rendimiento del patrimonio
Una vez calculados los indicadores seleccionados para responder los
interrogantes planteados se procede a su interpretación que es, quizá,
la parte más delicada en un proceso de análisis financiero, porque
involucra ya no una parte cuantitativa, sino una gran carga de
subjetividad y de limitaciones inherentes al manejo de información que
pudo, entre otras cosas, haber sido manipulada o simplemente mal
presentada. Además existen una serie de factores externos que inciden en
los resultados obtenidos, principalmente por efecto de la inflación.
Por tal motivo, todas las operaciones realizadas por una empresa, en un
período dado de tiempo, deben ser sometidas a un proceso de ajustes por
inflación, con el propósito de que las cifras arrojadas, por dichas
operaciones, se expresen en pesos constantes o del mismo poder
adquisitivo. Además, para fines comparativos, los estados financieros
deben ser actualizados de un año a otro, después de haber sido ajustados
por inflación.
Esta situación hace que ciertas razones financieras no puedan ser
calculadas con las cifras emitidas en los estados financieros, sino que
deban ser sometidas a una depuración o "corrección" adicional, que
propugna porque la interpretación de tales resultados no esté
distorsionada y conduzca a juicios erróneos y a la toma de decisiones
equivocadas.
CLASIFICACIÓN DE LAS RAZONES FINANCIERAS
Las razones financieras han sido clasificadas, para una mejor
interpretación y análisis, de múltiples maneras. Algunos autores
prefieren otorgar mayor importancia a la rentabilidad de la empresa e
inician su estudio por los componentes que conforman ésta variable
continuando, por ejemplo, con la explicación de los indicadores de
solvencia, liquidez y eficiencia. Otros textos plantean en primer lugar
la solvencia y después la rentabilidad y estabilidad, definiendo ésta
última en la misma categoría de la eficiencia. De la misma manera,
existen cientos de razones o índices que pueden calcularse con base en
los estados financieros de un ente económico, pero no todos son
importantes a la hora de diagnosticar una situación o evaluar un
resultado.
Por tales motivos, en éste texto los diversos indicadores se han
clasificado en cuatro grupos y sólo se explicarán aquellos de uso más
corriente y que posean una real importancia para los fines previstos en
la obra y sus usuarios. Dichos grupos son:
1. Razones de liquidez, que evalúan la capacidad de la empresa para
satisfacer sus obligaciones a corto plazo. Implica, por tanto, la
habilidad para convertir activos en efectivo.
2. Razones de estructura de capital y solvencia, que miden el grado en
el cual la empresa ha sido financiada mediante deudas.
3. Razones de actividad, que establecen la efectividad con la que se
están usando los recursos de la empresa.
4. Razones de rentabilidad, que miden la eficiencia de la administración
a través de los rendimientos generados sobre las ventas y sobre la
inversión.
A su vez, cada uno de éstos grupos incorpora una serie de razones o
índices que serán estudiados de manera independiente. Sin embargo,
antes de entrar en el estudio propuesto de los indicadores
financieros, debe llamarse la atención sobre un hecho que, extrañamente,
pasa desapercibido en la mayoría de los textos sobre análisis de estados
financieros publicados para estudiantes de nuestro país. Tal hecho se
refiere a la inflación que es recurrente en nuestro medio y que,
además, de manera obligatoria debe ser calculado y contabilizado su
efecto. Estas circunstancias (inflación y registro contable) conducen
a una nueva forma de interpretación de los resultados obtenidos, por
cuanto la presencia del fenómeno inflacionario en las cifras financieras
puede producir graves distorsiones frente a los estándares hasta ahora
utilizados como medida de evaluación y comportamiento.
5.3 UTILIDAD POR EXPOSICIÓN A LA INFLACIÓN
Las normas fiscales y contables definen la utilidad o pérdida por
exposición a la inflación como el saldo crédito o débito registrado en
la cuenta de corrección monetaria, respectivamente. A su vez, la
cuenta de corrección monetaria se conforma por los ajustes por inflación
practicados a las cuentas no monetarias del balance y a todas las
cuentas del estado de resultados, tal y conforme se resume en el
siguiente cuadro:
|
Inversiones en acciones y aportes |
|
Crédito |
|
Propiedades, Planta y Equipo (costo) |
|
Crédito |
|
Depreciación y agotamiento acumulado |
Débito |
|
|
Activos intangibles (costo) |
|
Crédito |
|
Activos diferidos (costo) |
|
Crédito |
|
Amortización acumulada |
Débito |
|
|
Patrimonio |
Débito |
|
De acuerdo a la definición dada, respecto de los ajustes que afectan
la cuenta de corrección monetaria puede verse claramente que dicha
cuenta está conformada por a) ajustes a cuentas del balance y b) ajustes
a cuentas de resultado. Los primeros, cuyo saldo neto en adelante se
denominará genéricamente "utilidad por tenencia de activos", aumentan o
disminuyen la utilidad porque se contabilizan en cuentas cruzadas de
balance y de resultados; en cambio los segundos no alteran la utilidad
contable, por cuanto su registro afecta, como un débito y como un
crédito —simultáneo— sólo cuentas del estado de resultados. Así mismo,
una parte de los ajustes por inflación a los activos se traslada al
estado de resultados, bien sea como un mayor valor del costo de la
mercancía vendida (ajuste a inventarios), como un mayor gasto por
depreciación, agotamiento o amortización (Activos fijos, intangibles y
diferidos) o como una menor utilidad en venta (inversiones en acciones
y aportes). Por lo tanto, la utilidad contable tradicional está siendo
afectada por tres factores, diametralmente diferentes en su efecto
sobre las pérdidas o ganancias finales:
1. Ajuste a cuentas de resultado: no alteran la utilidad final, porque
se registran como un mayor valor del respectivo ingreso o gasto contra
la cuenta de corrección monetaria. Sin embargo, los ajustes por
inflación a los dos componentes básicos del estado de resultados,
ingresos y gastos, poseen connotaciones completamente diferentes para
propósitos del cálculo de indicadores financieros que señalen o
diagnostiquen la situación de un ente económico, aunque su ajuste se
justifique en el sentido de que expresan en términos homogéneos (pesos
del último día del período que se estudia) todas las operaciones
realizadas durante el año.
Bajo estas circunstancias, el ajuste por inflación a los costos y gastos
generales se define como el mayor valor que tendría que desembolsar la
empresa para incurrir en los mismos costos y gastos pero el último día
del año o período, cuando los precios de dichos conceptos se han
incremento como producto de la inflación. Es decir que, si la empresa
quisiera seguir operando por lo menos en las mismas dimensiones y
magnitudes del ejercicio anterior, debería tener recursos suficientes
para atender sus costos y gastos, pero a los nuevos precios. En éste
sentido, el ajuste por inflación a los costos y a los gastos debe
restarse de las utilidades porque representa el mayor desembolso que se
tendrá que hacer y, por lo tanto, el dinero para atender ésa mayor
salida de dinero debe provenir de las utilidades, si no se quiere
deteriorar el patrimonio de la compañía. Por ello, para efectos del
análisis por razones los costos y gastos se deben tomar ajustados por
inflación.
En cambio, el ajuste por inflación a los ingresos sólo es útil para
propósitos de comparación entre un ejercicio y otro, mas nó para la
estimación de indicadores financieros, por que dicho ajuste,
contrario a lo explicado en el caso de los costos y los gastos
generales, económicamente no significa, por ningún motivo, que por el
hecho de haberse presentado inflación los ingresos vayan a crecer en
forma automática.
2. Ajuste a cuentas de balance: Ciento por ciento aumentan o disminuyen
las utilidades finales registradas por un ente económico, porque su
contrapartida siempre afecta la cuenta de corrección monetaria, que
pertenece al estado de resultados. Sin embargo, como se puede observar
fácilmente, ésta clase de ganancia no ha sido realizada y no proviene
de las operaciones de la compañía, motivo por el cuál mal podría
incorporarse a los indicadores que utilizan como parámetro las ganancias
o pérdidas reportadas y que incluyen, por obligación legal, éste tipo
de utilidades. En cambio, con algunas reservas, los ajustes que
afectan directamente las cuentas de balance, por ser la contrapartida
de la cuenta de corrección monetaria, si se toman en el diseño de
indicadores financieros.
3. Ajustes a cuentas de balance que se trasladan al estado de
resultados: parte de los ajustes por inflación a las cuentas de
balance —en uno u otro momento— debe ser trasladado como un mayor
valor del costo o de los gastos generales. Un caso típico de ésta
situación se observa en los inventarios, los cuales se reexpresan por
inflación, pero en el momento de ser consumidos o vendidos deben
afectar las utilidades no por el costo histórico de adquisición sino por
su costo ajustado hasta el momento de ser consumidos o vendidos. De
igual forma, pero en plazos más amplios, ocurre con la depreciación,
agotamiento y amortización, las cuales deben ser calculadas sobre el
costo de adquisición, pero debidamente ajustado por inflación, lo que
produce que el gasto por estos conceptos sea mayor al que se
registraría si no existiera la obligación de realizar ajustes por
inflación.
En resumen, no es prudente ni técnico tomar las cifras reflejadas en
los estados financieros —ni a valores históricos, ni con cifras
ajustadas por inflación— sin antes comprender con algún grado de
profundidad la filosofía del sistema integral de ajustes por inflación y
las implicaciones que conllevan sus procedimientos de contabilización,
con el objetivo de corregir algunas de las bases que sirven como
parámetro para el cálculo de indicadores financieros. Lo anterior
significa que, en algunos casos, los componentes de una razón o índice
deben ser tomados sobre sus valores originales o históricos de
adquisición, en otros de acuerdo a las cifras ajustadas por inflación y
en otros, los saldos deben ser corregidos para eliminar ajustes
parciales o totales por inflación, tal y conforme se explica
extensamente en el estudio de cada uno de los indicadores incorporados
en éste capítulo.
5.4 INTERPRETACIÓN DE LAS RAZONES FINANCIERAS
Por los motivos expuestos, los indicadores financieros deben
interpretarse con prudencia ya que los factores que afectan alguno de
sus componentes —numerador o denominador— pueden afectar, también,
directa y proporcionalmente al otro, distorsionando la realidad
financiera del ente. Por ejemplo, clasificar una obligación a corto
plazo dentro de los pasivos a largo plazo puede mejorar la razón
corriente, en forma engañosa.
Por tal circunstancia, al estudiar el cambio ocurrido en un indicador es
deseable analizar el cambio presentado, tanto en el numerador como en el
denominador para poder comprender mejor la variación detectada en el
indicador.
En razón a las anteriores consideraciones, se recomienda el análisis
detenido de las notas a los estados financieros, pues es allí donde se
revelan las políticas contables y los criterios de valuación utilizados.
Así mismo, los resultados del análisis por indicadores financieros deben
ser comparados con los presentados por empresas similares o, mejor, de
su misma actividad, para otorgar validez a las conclusiones obtenidas.
Porque se puede reflejar, por ejemplo, un incremento en las ventas del
25 por ciento que parecería ser muy bueno —mirado en forma individual—
pero que, sin embargo, si otras empresas del sector han incrementado sus
ventas en un 40 por ciento, tal incremento del 25 por ciento no es, en
realidad, una tendencia favorable, cuando se le estudia en conjunto y
en forma comparativa.
El análisis de liquidez permite estimar la capacidad de la empresa
para atender sus obligaciones en el corto plazo. Por regla general, las
obligaciones a corto plazo aparecen registradas en el balance, dentro
del grupo denominado "Pasivo corriente" y comprende, entre otros rubros,
las obligaciones con proveedores y trabajadores, préstamos bancarios con
vencimiento menor a un año, impuestos por pagar, dividendos y
participaciones por pagar a accionistas y socios y gastos causados no
pagados.
Tales pasivos, deberán cubrirse con los activos corrientes, pues su
naturaleza los hace potencialmente líquidos en el corto plazo. Por esta
razón, fundamentalmente el análisis de liquidez se basa en los activos
y pasivos circulantes, pues se busca identificar la facilidad o
dificultad de una empresa para pagar sus pasivos corrientes con el
producto de convertir a efectivo sus activos, también corrientes.
Para la explicación de cada una de las razones financieras se empleará
como modelo, las cifras de los estados financieros incorporados en el
apéndice de éste texto.
RAZÓN CORRIENTE
Este indicador mide las disponibilidades actuales de la empresa para
atender las obligaciones existentes en la fecha de emisión de los
estados financieros que se están analizando. Por sí sólo no refleja,
pues, la capacidad que se tiene para atender obligaciones futuras, ya
que ello depende también de la calidad y naturaleza de los activos y
pasivos corrientes, así como de su tasa de rotación.
Activo Corriente / Pasivo Corriente
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
1.058.535 667.445 |
1.639.870 1.586.299 |
1.058.703 667.445 |
1.639.969 1.586.298 |
|
1.59 |
1.03 |
1.59 |
1.03 |
En este caso, la actualización de los inventarios (importante
componente de los activos corrientes) a precios actuales no está
influyendo notablemente en el comportamiento del indicador, hecho que
puede señalar una buena rotación de inventarios. Si los inventarios
fuesen muy antiguos, entonces el indicador tendería a ser mayor después
de aplicar el sistema integral de ajustes por inflación, aunque no
necesariamente esto indique una mejor posibilidad para atender las
obligaciones a corto plazo, pues pueden existir inventarios obsoletos
cuya realización en el mercado no sea fácil de llevar a cabo.
La interpretación de esta razón financiera debe realizarse
conjuntamente con otros resultados de comportamiento, tales como los
índices de rotación y prueba ácida, aunque todo parece indicar que las
razones estimadas sobre valores históricos, pueden señalar más
eficientemente la situación de las empresas, en el corto plazo, frente a
sus obligaciones.
El indicador de razón corriente presenta alguna clase de limitaciones en
la interpretación de sus resultados, siendo la principal de ellas el
hecho de que ésta razón se mide de manera estática, en un momento dado
de tiempo y, en consecuencia, no se puede asegurar que hacia el futuro
los recursos que se encontraban disponibles continúen estándolo.
Además, al descomponer los diversos factores de la razón corriente se
encuentran serios argumentos sobre la razonabilidad de su función. Por
ejemplo, los saldos de efectivo o los valores depositados en inversiones
temporales representan sólo un margen de seguridad ante eventuales
situaciones atípicas de negocios y, por ningún motivo, reservas para el
pago de operaciones corrientes de la empresa; pues suponer lo contrario
sería como descartar el principio de continuidad y pensar que la
compañía va a ser liquidada en un futuro cercano.
De la misma manera, las cuentas por cobrar y el inventario son cuentas
de movimiento permanente y en razón a ello, no es nada seguro suponer
que un saldo alto deba permanecer así, especialmente en el momento en
que se requiera para atender las obligaciones corrientes. Las dos
variables están estrechamente interrelacionadas con conceptos tales como
nivel de ventas o margen de utilidades siendo, en realidad, éstos
conceptos los verdaderos parámetros en la determinación de las entradas
futuras de efectivo.
Lo anterior se puede resumir afirmando que la liquidez de una empresa
depende más de los flujos futuros esperados de efectivo que de los
saldos, de la misma naturaleza, registrados en la contabilidad en el
momento del análisis. Además, la eficiencia en la rotación de las
cuentas por cobrar e inventarios, pretende alcanzar la máxima
rentabilidad en el uso de los activos y no necesariamente obtener
mayor liquidez.
Otra limitación de la razón corriente es que su resultado puede ser
manipulado fácilmente con el fin de obtener cifras que se requieren
para algún propósito especial. Por ejemplo, el último día del año podría
cancelarse un pasivo importante y volverse a tomar el primer día del
ejercicio siguiente, con lo cuál la razón mejora al disminuir
simultáneamente, tanto el activo (de cuyos fondos se toman los
recursos) como el pasivo corriente. También se pueden dejar de
contabilizar, en forma premeditada, partidas significativas que tengan
que ver con inventarios en tránsito; al no registrar ni el activo ni el
pasivo, la razón corriente mejora. Así mismo, se podría aplazar la
decisión de efectuar nuevas compras, dada la proximidad del cierre
contable, logrando reducir tanto el activo como el pasivo corriente,
pero incrementando el indicador.
Existen unos estándares sobre este indicador que, algunas veces, se
toman automáticamente como parámetros de medición, cuando en realidad
cada caso particular debe ser evaluado en sus propias dimensiones. Es
así como se afirma que una relación 2:1, es decir poseer activos
corrientes que dupliquen las obligaciones de corto plazo, es ideal; sin
embargo, pueden existir situaciones en las cuales hayan niveles mínimos
de inventarios y óptima rotación de cuentas por cobrar, con lo cuál
habrá liquidez suficiente para atender los pasivos corrientes, aunque el
indicador no parezca ser el mejor.
De otra parte, podría pensarse que entre más alta sea la razón
corriente, será mejor la gestión financiera de recursos. Pero, si se
mira objetivamente este caso, un indicador muy alto aunque sea
estimulante para proveedores y entidades financieras, porque
prácticamente asegura el retorno de las acreencias, es también señal de
una mala administración del efectivo y de un exceso en la inversión
propia, proveniente de socios y accionistas, quienes verán afectada la
tasa de rendimiento asociada a dicha inversión.
PRUEBA ÁCIDA
Al no incluir el valor de los inventarios poseídos por la empresa, este
indicador señala con mayor precisión las disponibilidades inmediatas
para el pago de deudas a corto plazo. El numerador, en consecuencia,
estará compuesto por efectivo (caja y bancos) más inversiones
temporales (Cdt's y otros valores de realización inmediata), denominadas
hoy día "equivalentes de efectivo", y más “cuentas por cobrar”.
(Activo Corriente - Inventarios) / Pasivo Corriente
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
800.974 667.445 |
1.121.825 1586.299 |
801.142 667445 |
1.121.924 1586.299 |
|
1.20 |
0.71 |
1.20 |
0.71 |
Como en el caso de la razón corriente, el indicador de prueba ácida
no se ve afectado por la inflación en razón a que sus componentes son
partidas monetarias, expresadas en valores nominales de origen, es
decir, que no cambian por efecto de las variaciones en el nivel general
de precios, aunque sí se ven fuertemente afectados en términos de poder
adquisitivo.
En el ejemplo, para el año de 20X2 se presentó un notorio deterioro en
el índice, debido posiblemente a la adquisición de nuevos pasivos (véase
balance general comparativo y análisis de tendencias) cuyo destino no
fue capital de trabajo sino inversión en activos fijos. Cabe aquí
preguntarse si la expansión de la estructura física mediante préstamos a
corto plazo permitirá un incremento en las ventas, capaz de generar los
recursos suficientes para atender dichas obligaciones. Muy
posiblemente esta empresa tendrá que reestructurar sus pasivos o vender
parte de los activos fijos, so pena de verse abocada a problemas de
índole financiera.
A ésta razón le aplican las mismas limitaciones expuestas cuando se
estudió la razón corriente, pues es también una prueba estática que no
toma en cuenta el principio de continuidad y parte del supuesto de que
la empresa entrará en proceso de liquidación y, en consecuencia, no
generará ninguna clase de operaciones que generen flujos de efectivo,
tales como nuevas ventas de productos o servicios propios de su
actividad.
Así mismo, eliminar la cuenta de inventarios del numerador no
garantiza una mejor liquidez pues se debe tomar en cuenta la calidad de
las cuentas por cobrar, concepto que se estudiará más adelante, y la
facilidad de realización del inventario, pues a veces es más fácil
vender el stock de mercancías o productos que recuperar la cartera. Si
las cuentas por cobrar tienen una rotación lenta, se recomienda eliminar
ésta partida para el cálculo de la prueba ácida, incluyendo en el
numerador, por lo tanto, sólo el efectivo y las inversiones temporales o
equivalentes de efectivo. Cuando se realiza ésta depuración, el
indicador así calculado se denomina "razón de liquidez extrema".
CAPITAL DE TRABAJO
Aunque este resultado no es propiamente un indicador, pues no se expresa
como una razón, complementa la interpretación de la "razón corriente" al
expresar en pesos lo que este representa como una relación.
Activo Corriente – Pasivo Corriente
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
391.090 |
53.571 |
391.258 |
53.571 |
|
|
|
|
|
Nuevamente aquí puede observarse que las ligeras variaciones que se
presentan entre los resultados, antes y después de ajustes por
inflación, no son relevantes, lo que señala —como ya se indicó— una
óptima rotación de inventarios.
Este resultado señala el exceso o déficit de la empresa, representado
en activos corrientes, que se presentaría después de cancelarse todos
los pasivos corrientes. Como puede observarse el capital de trabajo
presenta las mismas limitaciones halladas para la razón corriente, por
cuanto corresponde a la expresión absoluta de un resultado relativo.
INTERVALO BÁSICO DEFENSIVO
Es una medida de liquidez general, implementada para calcular el número
de días durante los cuales una empresa podría operar con sus activos
líquidos actuales, sin ninguna clase de ingreso proveniente de ventas u
otras fuentes.
Aunque no es un indicador de uso extendido, en épocas de inflación su
resultado puede ser sumamente útil en ciertas circunstancias de
negocios, como pueden ser las negociaciones laborales (posibilidad de
huelgas o paros indefinidos) o contratación de seguros generales
(especialmente de lucro cesante).
(Efectivo + Inversiones temporales + Cuentas por cobrar) /
(Costo de Ventas + Gastos generales) / 365
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
786.707 1.297.311/365 |
1.121.825 2.701.706/365 |
786.875 1.326.437/365 |
1.121.924 2.888.398/365 |
|
221 |
152 |
217 |
142 |
El resultado señala que la empresa podría seguir cumpliendo sus
obligaciones durante 217 días, con los resultados de 20X1 ajustados por
inflación y durante 142 días con los de 20X2, a cambio del número de
días mostrado para los mismos años, pero sin haber eliminado el efecto
de la inflación, razón por la cuál éste indicador debería tomarse
incluyendo ajustes por inflación.
La estructura de capital de una empresa puede definirse como la
sumatoria de los fondos provenientes de aportes propios y los
adquiridos mediante endeudamiento a largo plazo; en tanto que la
estructura financiera corresponde a la totalidad de las deudas —tanto
corrientes como no corrientes— sumadas al patrimonio o pasivo interno.
Las fuentes de adquisición de fondos, junto con la clase de activos
que se posean, determinan el mayor o menor grado de solvencia y de
estabilidad financiera del ente económico. La magnitud relativa de cada
uno de dichos componentes es también importante para evaluar la posición
financiera en un momento determinado.
Los indicadores de solvencia reflejan la capacidad de la empresa para
atender las obligaciones representadas en cargas fijas por concepto de
intereses y demás gastos financieros, producto de sus obligaciones
contractuales a corto y largo plazo, así como el reembolso oportuno
del monto adeudado. Lo anterior quiere decir que la proporción de deuda
y la magnitud de los costos fijos que de ella se derivan son indicadores
de las probabilidades de quiebra de una empresa por insolvencia y del
riesgo que asumen los inversionistas, dada la variabilidad de las
utilidades esperadas y que constituyen su rendimiento.
Las empresas se endeudan por muchas razones. La principal radica en que
el endeudamiento puede resultar más barato que la financiación propia
pues, por norma general, los inversionistas exigen una retribución mayor
(de otra manera, preferirían ser acreedores y no inversionistas), ya que
dentro de dicha retribución debe estar incorporado el costo de la
financiación. En otras palabras, el rendimiento que se paga a los
acreedores es fijo, en cambio es variable en el caso de los socios o
accionistas. Con un sencillo ejemplo, la anterior afirmación puede
comprenderse de una mejor manera. Supóngase una compañía con unos
activos totales equivalentes a un millón de pesos, los cuales pueden ser
financiados con recursos propios, mediante financiación externa o con
una combinación de ambas fuentes. Si también se supone una utilidad
antes de intereses de 400 mil pesos, una tasa de interés del 30 por
ciento y, para simplificar, la no existencia de impuesto sobre la renta,
se tendría:
|
CAPITAL |
DEUDA |
UAII |
INTERÉS |
UAI |
RETORNO |
|
1.000.000 |
0 |
400.000 |
0 |
400.000 |
40.00% |
|
800.000 |
200.000 |
400.000 |
60.000 |
340.000 |
42.50% |
|
600.000 |
400.000 |
400.000 |
120.000 |
280.000 |
46.67% |
|
500.000 |
500.000 |
400.000 |
150.000 |
250.000 |
50.00% |
|
300.000 |
700.000 |
400.000 |
210.000 |
190.000 |
63.33% |
|
100.000 |
900.000 |
400.000 |
270.000 |
130.000 |
130.00% |
De donde puede observarse que en la medida en que la deuda sea mayor,
también será más alta la rentabilidad de los inversionistas con
relación al capital aportado. Por esta circunstancia, se afirma que el
costo de financiación por medio de deuda es menor al costo de los
recursos propios, dada su variabilidad en éste último caso.
Otra razón para el endeudamiento es la deducibilidad de los intereses,
que puede producir, a través del menor impuesto que se paga en uso de
dicha prerrogativa, una generación importante de recursos internos para
futura financiación propia de sus operaciones; siempre y cuando dicho
menor impuesto, causado por el uso de la deducción proveniente de los
gastos financieros, sea retenido de las utilidades netas, para evitar
que los recursos así generados se distribuyan implícitamente a los
accionistas. Por ejemplo, si una compañía se financia 100 por ciento con
recursos propios (empresa X) y otra empresa lo hace en partes iguales
(empresa Y), se tendría:
|
|
EMPRESA Y |
EMPRESA X |
|
Utilidad antes de intereses e impuestos |
400.000 |
400.000 |
|
Intereses (30% sobre $500.000) |
150.000 |
0 |
|
Utilidad antes de impuestos |
250.000 |
400.000 |
|
Impuesto sobre la renta (35%) |
87.500 |
140.000 |
|
Utilidad neta |
162.500 |
260.000 |
Situación que señala un menor gravamen de $52.500, producto de
aplicar la tasa de impuestos (35 por ciento) al monto de intereses
causados ($150.000), lo cuál significa que el estado subsidia —de cierta
manera— el costo de la financiación externa obtenida por los entes
económicos.
Bajo una óptica de planeación estratégica, la empresa no debería
distribuir este menor impuesto ($52.500), sino retenerlo bajo la figura
de reserva voluntaria, para ser acumulado y, posteriormente, utilizado
en nuevos planes de inversión.
Sin embargo, esta ventaja se ha perdido en Colombia con la
implementación del sistema integral de ajustes por inflación que
grava, precisamente, el endeudamiento en pesos nominales, o sea grava
la ganancia que se obtiene al registrar deudas que serán pagadas, en el
futuro, en pesos con menor poder adquisitivo.
Para evaluar los riesgos explicados anteriormente y las posibilidades de
atender los pasivos a largo plazo existen algunos indicadores
financieros, como los que se estudian a continuaciLEVERAGE TOTAL
Mide hasta que punto está comprometido el patrimonio de los propietarios
de la empresa con respecto a sus acreedores. También se les denomina
razones de apalancamiento, pues comparan la financiación proveniente de
terceros con los recursos aportados por los accionistas o dueños de la
empresa, para identificar sobre quien recae el mayor riesgo.
Pasivo / Patrimonio
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
1.029.660 505.826 |
1.916.691 913.750 |
1.029.660 576.844 |
1.916.691 1.008.133 |
|
2.04 |
2.10 |
1.78 |
1.90 |
Para este ejemplo, los resultados se pueden interpretar de la
siguiente manera: por cada peso de patrimonio se tienen deudas por 2.04
y 2.10, para cada uno de los años estudiados, antes de ajustes por
inflación; y de 1.78 y 1.90, después de aplicar el sistema integral.
También se suele interpretar como una relación entre las dos variables
que intervienen en el diseño del indicador; es decir, se podría afirmar
que, después de ajustes por inflación, los propietarios están
comprometidos en un 178 y un 190 por ciento, respectivamente.
En naciones con bajos índices de inflación se han diseñado algunas
variantes de la anterior formulación, para mejorar y precisar los
resultados. Una de dichas variaciones es la razón "Pasivos-Capital" que
se diferencia de la estudiada anteriormente en que no incluye todos los
rubros que integran el patrimonio, sino únicamente el capital social:
Pasivo / Capital
Que, en nuestro país, tendría que ser modificada para agregar la cuenta
de revalorización del patrimonio, cuya filosofía es, precisamente,
estimar la pérdida de poder adquisitivo del capital inicial para conocer
cuál sería el monto de los aportes requeridos si se quisiera iniciar una
nueva empresa con las características operativas y de mercado del ente
que está funcionando actualmente:
Pasivo / (Capital + Revalorización Patrimonio)
Los indicadores relacionados con el concepto de "apalancamiento" y que,
por lo tanto, involucran en su análisis el patrimonio de la compañía
son, como ya se definió, análisis de la estructura financiera y de
capital y medidas de riesgo, en razón a que, en situaciones en las
cuales dicho indicador sea alto, mayores serán los pagos por intereses y
los desembolsos para atender la obligación y también mayores los riesgos
de insolvencia, en épocas de desaceleración económica o por problemas
particulares del ente.
Debe recordarse que una empresa se considera comercialmente insolvente
cuando incurre en incapacidad de cumplir, al vencimiento, con las
obligaciones adquiridas y que están representadas en deudas y pasivos
con terceros, debido principalmente a que los flujos de efectivo,
generados por el ente económico, son insuficientes.
También existen otros indicadores útiles para propósitos de la
evaluación de solvencia de una empresa, que ya se han estudiado
anteriormente, principalmente en la parte correspondiente a estados
financieros proporcionales, tales como las relaciones "Pasivo a largo
plazo-Capital", "Pasivo a largo plazo-Patrimonio" o el que se presenta a
continuación.
CAPITALIZACIÓN A LARGO PLAZO
Medida que señala la importancia relativa de las deudas a largo plazo
dentro de la estructura de capital de la empresa, tal como ya fue
definida:
Pasivo a largo plazo / Capitalización total
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
362.215 868.041 |
330.392 1.244.142 |
362.215 939.059 |
330.392 1.338.525 |
|
0.4173 |
0.2656 |
0.3857 |
0.2468 |
Mientras más alto sea este indicador, mayor será el riesgo que corre
el ente económico, por cuanto una situación imprevista que afecte los
ingresos operativos de la compañía, disminuyéndolos, podría acarrear una
situación de iliquidez e insolvencia, como consecuencia de la alta carga
financiera que las deudas a largo plazo causarían. El denominador del
presente indicador esta compuesto por la sumatoria de las deudas a largo
plazo y el patrimonio de la empresa, motivo por el cuál parece válido
que la interpretación de resultados se realice sobre cifras ajustadas
por inflación.
NIVEL DE ENDEUDAMIENTO
Este indicador señala la proporción en la cuál participan los acreedores
sobre el valor total de la empresa. Así mismo, sirve para identificar el
riesgo asumido por dichos acreedores, el riesgo de los propietarios del
ente económico y la conveniencia o inconveniencia del nivel de
endeudamiento presentado. Altos índices de endeudamiento sólo
pueden ser admitidos cuando la tasa de rendimiento de los activos
totales es superior al costo promedio de la financiación.
La tasa de rendimiento de los activos totales se calcula como el
producto de comparar la utilidad con el monto de los activos poseídos
por la compañía, como se explica en el capítulo correspondiente a
indicadores de rentabilidad. Por su parte, el costo promedio de la
financiación estará dado por la tasa que representan los intereses
causados en un período, respecto del promedio de obligaciones
financieras mantenidas durante el mismo lapso de tiempo; al resultado
así obtenido se descuenta la tasa de impuesto sobre la renta, cuando la
legislación fiscal permita la deducibilidad de los gastos financieros
incurridos.
Pasivo / Activo
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
1.029.660 1.535.486 |
1.916.691 2.830.441 |
1.029.660 1.606.504 |
1.916.691 2.924.824 |
|
67.06 |
67.72 |
217 |
65.53 |
Puede observarse en los resultados ajustados por inflación cómo la participación de los acreedores "cae" de un sesenta y siete por ciento a un sesenta y cinco por ciento. Ello se debe, naturalmente, a la parte de los ajustes por inflación que quedan registrados como mayor valor de sus respectivas partidas y que en el estado de resultados provocaron una utilidad de naturaleza "no realizada". En consecuencia, este indicador debe analizarse sin ajustes por inflación, porque —de otra manera— podría llegarse a la errónea conclusión de una mejora en los índices de endeudamiento cuando, en realidad, lo que se está haciendo es aumentar el valor de los activos totales, hasta un monto equivalente a su costo de reposición.
Por la misma razón anterior las valorizaciones deberían sustraerse del total de activos, así como las cuentas del pasivo denominadas "anticipos de clientes" e "ingresos diferidos", por cuanto su naturaleza no es propiamente de una acreencia sino que se registran de manera temporal allí, mientras ocurre la asociación de sus costos y gastos con la realización del ingreso, es decir, mientras ocurre su causación en el tiempo.
NÚMERO DE VECES QUE SE GANA EL INTERÉS
Este indicador señala la relación que existe entre las utilidades generadas por la compañía y los costos y gastos financieros en que incurre, como consecuencia de los pasivos a corto y largo plazo. Mide el impacto de los costos y gastos financieros sobre las ganancias generadas en un período dado, con el propósito de evaluar la capacidad de la empresa para generar liquidez suficiente que permita cubrir ésta clase de gastos.
Utilidad antes de interés e impuestos / Interés y gastos financieros
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
405.472 276.952 |
734.852 244.692 |
366.445 276.953 |
697.726 244.682 |
|
1.46 |
3.00 |
1.32 |
2.85 |
El valor correspondiente al concepto de “Utilidad antes de intereses e impuestos” (numerador) de este indicador fue calculado así:
|
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
20X1 |
20X2 |
20X1 |
20X2 |
|
|
Utilidad neta |
85.913 |
361.317 |
46.886 |
324.191 |
|
Mas: Provisión imporrenta |
42.607 |
128.843 |
42.607 |
128.843 |
|
Intereses |
276.952 |
244.692 |
276.952 |
244.692 |
|
UTILIDAD ANTES INT. E IMP. |
405.472 |
734.852 |
366.445 |
697.726 |
El menor valor determinado entre los numeradores (antes y después de ajustes por inflación) que asciende a $39.027 y $37.126, corresponde al resultado neto de los ajustes por inflación, así:
|
|
20X1 |
20X2 |
|
Ajuste costo de ventas |
25.576 |
29.004 |
|
Ajuste Amortización diferidos (gasto) |
989 |
11.252 |
|
Ajuste Depreciación (gasto) |
2.562 |
8.416 |
|
Saldo neto débito (crédito) Corrección monetaria |
9.900 |
11.546- |
|
|
39.027 |
37.126 |
Para el cálculo del indicador “Número de veces que se gana el interés” debe eliminarse el valor de la ganancia o pérdida por "exposición a la inflación" registrado en la cuenta de corrección monetaria, por cuanto dicho resultado no ha sido realizado por la empresa. La ganancia o pérdida por exposición a la inflación se define como el saldo neto (débito o crédito) registrado en la cuenta de corrección monetaria como producto de aplicar el sistema integral de ajustes por inflación a las partidas no monetarias del balance:
|
|
CORREGIDO |
|
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
Utilidad "real" antes intereses e impuestos Pago interés "real" |
376.346 276.953 |
686.180 244.682 |
|
|
1.36 |
2.80 |
De donde puede concluirse que, en realidad, esta empresa contaría con treinta y seis centavos en 20X1 y uno con ochenta en 20X2 para atender los gastos de operación, después de cumplir sus obligaciones contractuales, derivadas de pasivos financieros adquiridos con anterioridad. Cifras muy diferentes a las reflejadas antes de eliminar el efecto de la inflación y de "corregir" el error de contabilizar la ganancia o pérdida por exposición a la inflación.
Nótese que dentro de la utilidad depurada para el cálculo de éste indicador se incluye el rubro de “otros ingresos” o “ingresos no operacionales” los cuales, por su misma naturaleza, deberían ser excluidos, pues difícilmente sus magnitudes se volverán a realizar o repetir en el futuro.
A pesar de los correctivos introducidos en este indicador, antes de su evaluación definitiva deben considerarse algunos otros factores que inciden en su cálculo, como pueden ser:
1. Intereses y demás gastos financieros capitalizados, en razón a que provienen de financiamiento de activos fijos y contablemente pueden no estar afectando el estado de pérdidas y ganancias. Deberían sumarse a los intereses contabilizados como gasto del período (denominador);
2. La tasa promedio de interés debe ser correspondiente (después de incluir la gastos financieros capitalizados) con la tasa promedio de mercado, registrada en el año que se esté analizando. Si ello no es así, tendrá que buscarse la causa, que puede estar determinada por créditos de fomento (cuya tasa es menor a la comercial del mercado) o por una incorrecta contabilización de los pasivos o el diferimiento indebido de intereses u otros gastos financieros;
3. En algunas ocasiones es pertinente —y de hecho así lo recomiendan algunos analistas— agregar al denominador el monto de los desembolsos que, por concepto de abonos a capital, se hayan efectuado durante el año que se está analizando, así como los cánones de arrendamiento por contratos de leasing vigentes durante el período
4. Como se trata de medir la capacidad de generación de recursos que permitan cumplir oportunamente con los cargos fijos que, por concepto de financiación, se hayan asumido algunos autores recomiendan conciliar la utilidad adicionándole los gastos "virtuales" que han afectado el estado de resultados, pero que no implican desembolsos de efectivo, tales como la depreciación y amortización de diferidos. Una depuración parecida se efectúa cuando se prepara el estado de cambios en la situación financiera o el estado de flujos de efectivo, como se explica en el próximo capítulo.
Resumiendo, este indicador señala el número de veces que las utilidades cubren las obligaciones financieras inmediatas de la compañía y, por lo tanto, puede determinar su capacidad de endeudamiento. Entre mayor el resultado del indicador, mejor será su posición de crédito futuro.
Esta clase de razones, llamadas también indicadores de rotación, miden el grado de eficiencia con el cual una empresa emplea las diferentes categorías de activos que posee o utiliza en sus operaciones, teniendo en cuenta su velocidad de recuperación, expresando el resultado mediante índices o número de veces.
ROTACIÓN DE CARTERA
Establece el número de veces que las cuentas por cobrar retornan, en promedio, en un período determinado. Normalmente, el factor "ventas" debería corresponder a las ventas a crédito, pero como este valor no se encuentra siempre disponible para el analista, se acepta tomar las ventas totales de la compañía, sin importar si han sido de contado o a crédito. Por su parte, el denominador de ésta razón es el promedio registrado en las cuentas por cobrar a clientes o de deudores por mercancías, el cuál se obtiene sumando el saldo inicial al saldo final y dividiendo éste total entre dos o —para mayor precisión— el promedio de los doce últimos meses.
Ventas / Cuentas por Cobrar
|
HISTÓRICO |
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
1.620.003 304.637 |
3.102.816 227.094 |
|
5.32 |
13.66 |
Estos resultados se interpretarían de la siguiente manera: Las cuentas por cobrar de 20X1, que ascendían a $304.637 se convirtieron en efectivo 5.32 veces durante dicho período y 13.66 veces durante el año 20X2.
Por tratarse de partidas que no sufren ajustes por inflación, para el analista es indiferente evaluar la rotación de las cuentas por cobrar, antes o después de la aplicación de dicho sistema integral de ajustes por inflación.
El indicador de rotación de cartera permite conocer la rapidez de la cobranza pero no es útil para evaluar si dicha rotación esta de acuerdo con las políticas de crédito fijadas por la empresa. Para éste último comparativo es preciso calcular el número de días de rotación de las cuentas por cobrar..
PERÍODO DE COBRANZA DE LA CARTERA
Una vez conocido el número de veces de rotación de las cuentas por cobrar se puede calcular los días que se requieren para recaudar las cuentas y documentos por cobrar a clientes. Para ello, basta con dividir el número de días considerado para el análisis (30 días si es un mes o 365 si es un año) entre el indicador de rotación, previamente calculado:
Días / Rotación
|
HISTÓRICO |
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
365 5.32 |
365 13.66 |
|
69 |
27 |
Como se ha explicado que es indiferente calcular ésta razón sobre valores históricos o ajustados por inflación se dirá, entonces, que la compañía del ejemplo tardó un promedio de 69 días en recuperar las ventas a crédito, durante 20X1 y 27 días en 20X2, lo cuál parece demostrar o que la política de crédito de la empresa varió sustancialmente, de un período a otro, o que se estaba presentando un alto grado de ineficiencia en el área responsable de la cartera.
El indicador de rotación de cartera y el número de días de recuperación de las cuentas por cobrar se utilizan para ser comparados con promedios del sector al cuál pertenece la empresa que se está analizando o, como ya se ha dicho, con la políticas fijadas por la alta gerencia del ente económico. Sin embargo, sobre éste último punto debe tenerse en cuenta que un número de días de recuperación de la cartera que exceda las metas establecidas no necesariamente implica deficiencias en el área correspondiente, como ocurrió con el ejemplo tomado en éste texto, porque podría existir que unos pocos clientes, cuyos saldos sean proporcionalmente más altos que el común de la cartera de clientes, estén registrando alguna mora en el cumplimiento de sus obligaciones o disfruten de alguna prerrogativa especial, lo que hará que el promedio general se desvirtúe un poco.
Para obviar el problema anterior es útil clasificar las cuentas por cobrar de acuerdo a su antigüedad, identificando los períodos vencidos en cada caso, más o menos bajo las parámetros permitidos para establecer las provisiones para cuentas de difícil o dudoso recaudo, incorporadas en las normas tributarias y contables.
ROTACIÓN DE INVENTARIOS
Señala el número de veces que las diferentes clases de inventarios rotan durante un período de tiempo determinado o, en otras palabras, el número de veces en que dichos inventarios se convierten en efectivo o cuentas por cobrar.
Costo / Inventari
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
986.266 257.561 |
2.066.098 518.045 |
1.011.842 257.561 |
2.095.102 518.045 |
|
3.83 |
3.99 |
3.93 |
3.95 |
En este caso, es acertado que, para una mejor interpretación de resultados, el valor de los inventarios promedio (denominador) permanezca a valores históricos pero, en cambio, el valor del costo sí incorpore los respectivos ajustes por inflación, por cuanto dicha cifra expresa el monto que la compañía debería reservar para poder operar normalmente, en condiciones de inflación, o por lo menos en el mismo volumen de transacciones registrado en el período inmediatamente anterior. Por ello, además del ajuste por inflación proveniente de calcular las depreciaciones provenientes de activos fijos y amortización de diferidos, intangibles y activos agotables, debería reflejar la actualización de los demás factores que integran el costo de producción —tales como compras de inventario, mano de obra y gastos indirectos— aplicando los procedimientos que fueron derogados por la Ley 488 de 1998:
|
|
CORREGIDO |
|
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
Costo Inventario |
1.075.871 257.561 |
2.175.317 518.045 |
|
|
4.18 |
4.20 |
Sin embargo, teniendo en cuenta la anterior corrección,, la interpretación no puede hacerse en el sentido de que la rotación de inventarios mejoró con la inflación (respecto a valores históricos), sino en dirección a apuntar que esta empresa ha debido rotar 4.18 veces su inventario, a cambio de 3.83 veces en 20X1; y 4.20 veces a cambio de 3.99 veces en 20X2, si se pretendía mantener cierta estabilidad en el poder adquisitivo de la moneda.
Este indicador de "rotación de inventarios", puede —y debe— ser calculado para cada clase de inventario: materia prima, productos en proceso, productos terminados, mercancía para la venta, repuestos y materiales, entre los más comunes, en cuyo caso el factor "costo" debe ser adaptado a las circunstancias (materia prima consumida, costo de producción, costo de ventas o consumos, según se trate de una u otra clase de inventario); y el inventario promedio debe ser lo más representativo posible, ojalá obtenido con una larga serie de datos (por ejemplo los doce meses del año), aunque el promedio de sumar inventario inicial con inventario final, no invalida su resultado.
DÍAS DE INVENTARIO
Es otra forma de medir la eficiencia en el empleo de los inventarios, sólo que ahora el resultado se expresa no como número de veces, sino a través del número de días de rotación.
Días / Rotación
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
365 3.83 |
365 3.99 |
365 3.93 |
365 3.95 |
|
95 |
91 |
93 |
92 |
Estos resultados señalarían que la empresa convirtió sus inventarios en efectivo o cuentas por cobrar (a través de las ventas) cada 95 días y cada 91 días, durante 20X1 y 20X2, mirado desde el punto de vista de cifras no corregidas por inflación y cada 92 y 87 días, durante los mismos períodos, después de eliminar el efecto de la variación de precios en el cálculo de la depreciación.
¿Será esto cierto? Al parecer, no. Debe introducirse primero un cambio en el numerador de la razón (cambio que se estudió en el capítulo de "rotación de inventarios") y posteriormente revaluarse su interpretación:
|
|
CORREGIDO |
|
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
Días Rotación |
365 4.18 |
365 4.20 |
|
|
87 |
87 |
Cifras que deben ser leídas e interpretadas a la luz de "lo que debería ser". Es decir que, para que esta compañía no se vea afectada en términos de poder adquisitivo, su inventario debería retornar (convertirse en efectivo o cuentas por cobrar) cada 87 días y no cada 95 o 91 días, durante los dos años en estudio.
ROTACIÓN DE PROVEEDORES
Expresa el número de veces que las cuentas por pagar a proveedores rotan durante un período de tiempo determinado o, en otras palabras, el número de veces en que tales cuentas por pagar se cancelan usando recursos lIquidos de la empresa.
Como en el ejercicio que se ha venido desarrollando no se conoce el monto de las compras efectuadas durante el año, éstas pueden estimarse a través de la información conocida: inventarios iniciales y finales y costo de ventas. Sin embargo, debe insistirse en que la razón sería más completa si se conocieran exactamente los volúmenes de compras de inventarios hechos a proveedores.
|
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
|
20X1 |
2.0X2 |
20X! |
2.0X2 |
|
Costo de ventas |
986.266 |
2.066.098 |
1.011.842 |
2.095.102 |
|
Más: inventario final |
257.561 |
518.045 |
257.561 |
518.045 |
|
Mercancía disponible |
1.243.827 |
2.584.143 |
1.269.403 |
2.613.147 |
|
Menos: inventario final |
239.987 |
257.561 |
239.987 |
257.561 |
|
TOTAL COMPRAS |
1.003.840 |
2.326.582 |
1.029.416 |
2.355.586 |
Compras / Proveedores
|
HISTÓRICO |
AJUSTADO |
||
|
2.0X1 |
2.0X2 |
2.0X1 |
2.0X2 |
|
1.003.840 45.681 |
2.326.582 110.826 |
1.029.416 45.681 |
2.355.586 110.826 |
|
21.97 |
20.99 |
22.53 |
21.25 |
Estos resultados se interpretarían de la siguiente manera: Las cuentas por pagar a proveedores de 20X1, que ascendían a $45.681 ocasionaron salidas de efectivo durante 21.97 veces en dicho período y 20.99 veces durante el año 20X2. Sin embargo, al practicar parcialmente el sistema integral de ajustes por inflación, el valor de las compras queda expresado, también parcialmente, en términos de moneda del 31 de Diciembre de cada período, motivo por el cuál las compras también fdeberían tomarse debidamente actualizadas por inflación para obtener así el monto que costaría adquirir el mismo volúmen de inventarios, para poder seguir operando normalmente, pero a los nuevos precios afectados por la inflación:
|
|
CORREGIDO |
|
|
|
2.0X1 |
2.0X2 |
|
Compras Proveedores |
1.090.865 45.681 |
2.424.458 110.826 |
|
|
23.84 |
|