Ahora sí que la tengo clara!!! Me decía mi cliente (y amigo) cuando
evaluábamos una nueva posibilidad de negocio. Se trataba de una "nueva
posibilidad" de posibilidad de negocio.
Esto es, se supone, lo que buscamos cuando evaluamos algo. Lo hacemos
para decidir aquello que nos resulte más conveniente. Poder decidir
(elegir) entre diversas alternativas nos abre a un plano diferente, nos
enriquece, aunque las primeras veces lo sentimos como algo extraño. Nos
sentimos en un "lugar" desconocido.
Mi cliente creyó (quizo) ver que una alternativa distinta a la que venía
aceptando como "su negocio" le resultaba más rentable. Pasaba de una a
otra. Lo interesante surgió cuando le comenté que estábamos en
inmejorable situación para poder incrementar el número de alternativas
posibles, para que la elección resultara elección y no un simple "paso
de esto a esto otro". ¿Se entiende?
Hicimos una lista de las posibles alternativas que se nos fueron
ocurriendo. Resultaron ocho diferentes posibilidades a la que era la
habitual. Llegado a este punto, mi cliente me preguntó: "¿y ahora cuál
elijo?"
Indudablemente cuando elegimos se nos presenta la oportunidad de darnos
cuenta de que esto de elegir es algo que no es muy habitual en nosotros.
Ingresar a lo supuestamente nuevo (blanco o negro) es bastante usado por
nosotros y muchas veces no nos percatamos de que se trata solamente de
más de lo mismo, aunque estamos convencidos de que hemos elegido algo
nuevo, incluso, lo mejor. Es bastante común que salgamos de Guatemala
para ingresar en guatepeor.
Cada una de esas ocho posibilidades encierran fortalezas y debilidades.
Cada una implica una posición diferente frente al riesgo y a la
inversión. Cada una, a su vez, es percibida de una manera diferente por
mi cliente y por mí.
Esto que en su momento mi cliente había percibido como "claro" se le
enturbió y de repente se encontró en el medio de un análisis decisorio
(recabando información y procesándola).
Su preferencia estará volcada hacia alguna de las alternativas
analizadas y podrá o no coincidir con aquella que sea la más promisoria,
o aquella otra que implique menos esfuerzo personal, o la que requiera
menor inversión o la que vaya uno a saber qué atributo la haga
"preferible" para él, que es en definitiva el que decide.
"Parece cosa de Mandinga", me decía cuando nos volvimos a encontrar. Por
una reglamentación municipal la alternativa que en primer momento había
escogido no era viable. Tuvo que apelar a las otras alternativas, que
frente a la nueva situación se habían revalorizado.
En este proceso electivo asumimos el rol de protagonista (sujeto
decididor). Nadie puede tomar decisiones por nosotros, se trata de un
ejercicio individual y siempre hay alternativas que no estamos teniendo
en cuenta en primera instancia.
La elección nos abre a un amplio espectro de posibilidades. No se trata
solamente de un proceso a cara o cruz como solemos tomarlo.
¿La tiene más clara?
Oscar Osvaldo Conti - ocontiarrobaooconti.com.ar
www.ooconti.com.ar
Comparte tu conocimiento
Masters en línea - ISEAD
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López