Cuántos hombres hay que descuidan su tierra, y se erigen en inspectores
de las de su vecino. JOSÉ SELGAS
RESUMEN
Para cualquier Gerente de Mercadeo sería absolutamente necesario
aprovechar las ventajas competitivas que representa el hecho de que
Venezuela pertenezca a organizaciones integracionales como lo es en este
caso la CAN. Desde luego ello conlleva a considerar cuáles son los
beneficios, oportunidades que ello representa. En el siguiente artículo
se hace un breve análisis que permite tener una visión de su
importancia, repercusiones.
ASPECTOS BÁSICOS, CONSIDERACIONES, ALCANCE
Al respecto de este tema de análisis, aportamos lo que nos lega nuestra
participante de la cátedra de Comercio Internacional del Área de
Postgrado de Faces, Programa de Maestría en Administración, Doris
Briceño La Cruz, que tengamos presente, que creado en 1969 bajo el
nombre de Acuerdo de Cartagena, la actual Comunidad Andina (CAN),
conformada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y se
estudia la posibilidad de integrar a países como Chile, Cuba y Brasil,
con lo que se llegaría a concretar un total de 8 miembros que
conformarían un Grupo de los 8 Latinoamericano y cuya Presencia pro
Témpore del Consejo Presidencial Andino ha recientemente sido asumida
por el Jefe de Estado Venezolano, Hugo Chávez.
La Comunidad Andina figura como una organización subregional con personería jurídica internacional constituida por los cinco países miembros y compuesta por los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración (SAI).
Los críticos han establecido algunas tesis, una de ellas se basa en que la globalización plantea a los países un doble desafío: la agenda externa caracterizada por las negociaciones comerciales y la agenda interna que debe lograr mayor equidad, una democracia eficiente y mejor competitividad.
Seguidamente se señalan cada uno de ellos:
Los desafíos de la globalización (Agenda externa)
• Ventajas del libre comercio, incremento de los flujos de inversión
• Oportunidades de la Sociedad de la Información
• Riesgo de mayor exclusión y fragmentación en las sociedades andinas
• Preservación de los bienes públicos globales
Desafíos del desarrollo (Agenda Interna)
• Cerrar la brecha interna de pobreza, exclusión y desigualdad
• Fortalecer la gobernabilidad democrática
• Competitividad nacional y regional
• Atención especial al sector rural y a las PYMES
En ese marco, la integración andina es la llave que articulará las dos agendas y establecerá una red de sinergias capaces de mejorar la inserción en el mundo de esta convulsionada región.
Los más pesimistas creen, por el contrario, que la carrera de los andinos detrás de múltiples acuerdos comerciales, desunidos y a distintas velocidades, terminará por destrozar los relativos logros alcanzados en estas tres décadas y media de existencia. Las críticas se extienden a los persistentes forcejeos que impiden acordar un Arancel Externo Común, los reiterados incumplimientos de la normativa aprobada y a la lentitud en concretar el Mercado Común.
Un análisis más objetivo revelaría que el proceso andino de integración tiene fortalezas y debilidades y en este contexto se hace necesario determinar que tipo de repercusiones podrían generar para Venezuela.
Siguiendo el esquema de Wagner, en la propuesta de un nuevo diseño estratégico, no caben dudas de que la CAN cuenta con un importante patrimonio jurídico e institucional. Por ejemplo, a diferencia del Mercosur que carece de un órgano jurisdiccional propio, la CAN cuenta con el Tribunal Andino de Justicia, especie de “guardián de la legalidad del proceso comunitario”. Con sus altos y bajos, la integración andina consolidó corrientes de comercio entre los cinco países, aumentó el valor agregado de los intercambios, y contribuyó a atraer inversión extranjera. Las cifras así lo demuestran. Entre 1970 y el año 2003, las exportaciones intrasubregionales aumentaron casi 43 veces al pasar de exiguos 111 millones de dólares a 4.768 millones de dólares.
En igual período, el componente manufacturero de los productos que comercian los andinos entre sí prácticamente se duplicó al aumentar de 48% en 1970 al 86% en el 2003, en tanto que la inversión extranjera acumulada creció más de 29 veces de 3.400 millones de dólares, a inicios de la década de los setenta, a 100.492 millones de dólares en el 2003.
Aún los más acérrimos detractores de la integración andina admiten que los logros - modestos o altos- no se limitaron a los aspectos comerciales. En los últimos años, a partir de la transformación del Acuerdo de Cartagena en Comunidad Andina (1997), se dieron importantes pasos en nuevas dimensiones de la cooperación como la política exterior común, la democracia y los derechos humanos.
Como miembros de la comunidad andina, los empresarios Venezolanos pueden contar con diversas ventajas que obedecen a los objetivos propios de la organización y que indudablemente comulgan hacia una fase integracionista de las naciones andinas, los cuales incluyen:
• Promover el desarrollo equilibrado y armónico de sus países miembros
• Acelerar el crecimiento por medio de la integración y la cooperación económica y social
• Impulsar la participación en el proceso de integración regional, con miras a la formación gradual de un mercado común latinoamericano
• Procurar un mejoramiento persistente en el nivel de vida de sus habitantes.
Para ello la organización se ha trazado metas tales como: la Unión Aduanera, la libre circulación de personas entre los países miembros, el Mercado Común, la Política Exterior Común, el Desarrollo Fronterizo y el Desarrollo Sostenible, entre otros que directamente involucran una consideración de las políticas económicas y sociales de las naciones andinas.
Indiscutiblemente estos lineamientos implican un alcance más amplio que la simple reducción de aranceles entre países latinoamericanos en pro a favorecer las relaciones, además implica la apertura a mercados foráneos, como por ejemplo el mercado europeo con el cual se están adelantando conversaciones para el establecimiento de una Valoración conjunta que se espera concluya en el 2006 con un Acuerdo de Asociación Bi-regional.
Por otra parte, se destacan las negociaciones que Colombia, Ecuador y Perú llevan a cabo con Estados Unidos para la firma de un Tratado de Libre Comercio, porque son las primeras que los andinos realizan con un país desarrollado, sin embargo, es motivo de preocupación el hecho de que Venezuela no participe en este tipo de iniciativas que fortalecerían la economía nacional.
LA CAN permite establecer una red de sinergias capaces de mejorar la inserción en el mundo de las empresas venezolanas, persiguiendo a su vez fortalecer las relaciones comerciales en la región, promoviendo una mayor equidad, una democracia eficiente y mejor competitividad .
No cabe la menor duda como nos lo cita Doris Briceño, se le presentan a
las empresas venezolanas las siguientes oportunidades:
• Eliminación de barreras administrativas y tributarias que afecten o limiten la actividad de intercambio comercial.
• Incremento considerable de las oportunidades de inversión dentro de los propios países de la región.
• Promoción de una protección adecuada a los derechos de propiedad intelectual, mediante el registro de patentes de productos y marcas.
• Estímulo creciente y sostenido de la competitividad producto de la apertura de los mercados, con lo cual a su vez se establecen procesos efectivos para estimular la producción nacional con altos niveles de calidad.
• Protección ante toda práctica desleal de Comercio Internacional, en caso de presentarse, la CAN permite la aplicación de las legislaciones nacionales, por ende promueve las condiciones para una competencia justa en países foráneos.
• Los países miembros de la organización se comprometen a no otorgar ningún tipo de subsidios a las exportaciones.
• Economías de Escala Debido al incremento del tamaño del mercado por la liberalización del comercio, las empresas potencialmente tendrán la posibilidad de dirigir la oferta de sus bienes y servicios a un mayor número de consumidores, y beneficiarse de la economía de escala al lograr un menor costo de producción al diluir este costo entre un mayor número de unidades producidas.
• Reducción de los costos de transacción, en este contexto, se debe mencionar que en una economía liberalizada los costos de transacción para realizar negocios entre los miembros de la comunidad tienden a reducir e igualarse a cero, debido a que (en una unión aduanera) los aranceles dejan de aplicarse para sus miembros y existe menor exigencia de trámites administrativos para ingresar bienes, servicios, capital y personas a distintos Estados e invertir porque los Estados que conforman la comunidad son uno solo y brindan un trato igual y sin discriminación para los miembros de esta comunidad.
• Aumento del flujo comercial al liberalizar el comercio y eliminar las barreras arancelarias, el flujo comercial entre los Estados miembros de la comunidad incrementará significativamente debido al crecimiento del tamaño del mercado respecto al número de consumidores que demandan bienes y servicios.
• Eliminación de ineficiencias, debido al incremento del tamaño del mercado y al número de competidores, se eliminará las protecciones a productores ineficientes tales como aranceles, subsidios, entre otros, lo cual permitirá la asignación de los escasos recursos a un menor precio y una mejor calidad a las personas que valoren más el bien y estén dispuestos a pagar un valor por esto, sobre la base de criterios de análisis económicos y no de medidas políticas.
• Dinamismo en la innovación y en los progresos tecnológicos, el aumento de la competencia en el mercado generará instará a que las empresas inviertan más capital en investigación para innovar sus productos y lograr mayores avances tecnológicos, lo cual le permitirá tener una mayor competitividad en un entorno dinámico.
• Mayor poder de negociación en el ámbito internacional, la Integración Económica permite a las empresas comunidad tener un mayor poder de negociación como bloque a nivel internacional mediante la presentación de iniciativas comunitarias en el Organismo Mundial del Comercio - OMC, en las negociaciones para suscribir el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas -ALCA, entre otros, debido a la facilidad y rapidez para negociar de forma uniforme y plantear propuestas apoyadas en una sola unidad comunitaria a nivel de Sudamérica.