Aunque nadie puede cuantificarlo con certeza, se estima que debe haber
en la red más de 300.000 boletines electrónicos vivos, es decir, que se
publican con regularidad. Y este número aumenta casi a diario.
Sin embargo, la mayoría de ellos son de una calidad muy escasa. Y, sobre
todo, no cumplen unos mínimos requisitos que permitan a quien lo edita
beneficiarse de esta potentísima herramienta de marketing. Así que vamos
a intentar definir por qué debes crear un boletín y para qué tienes que
usarlo.
En primer lugar, un boletín electrónico es la mejor excusa para
contactar periódicamente con tu público-objetivo, con las personas que
te interesan porque tienen un perfil determinado, y por tanto forman
parte de ese grupo que has definido como tus clientes potenciales, los
que previsiblemente pueden comprar tu producto o servicio.
Nada hay más terrible que tener una web sin tráfico y tener que esperar
cruzado de brazos a que alguien se acuerde ti. En la red hay que
disponer de herramientas que te permitan establecer con tus visitantes
una relación bidireccional. Es decir, que ellos puedan venir a ti (a tu
sitio web) pero que tú también puedas dirigirte a ellos (a través de su
dirección e-mail).
Sin embargo, cuando alguien se plantea editar un boletín electrónico
siempre le surgen dos preguntas para las que parece no tener solución:
1) ¿Cómo voy a conseguir las direcciones e-mail para enviarlo?
2) ¿Quién va a escribir los contenidos del boletín?
Respecto a la primera, y aunque no forma parte del objetivo de este
artículo, te diré que tu web tiene que estar diseñada como un "campo de
minas", debes llenarla de "trampas" para provocar que tus visitantes te
den su dirección e-mail. Para eso, además de colocar en todas, o casi
todas, las páginas de tu web un anuncio con un pequeño formulario
invitándoles a suscribirse al boletín, tendrás que incluir muchos otros
artilugios, como encuestas, libro de visitas, "recomiéndanos",
autorespondedores, etc.
Y en relación con la segunda, aunque no lo creas es muy fácil llenar de
contenidos un boletín. Lo ideal es que seas tú quien escriba, ya que si
eres un experto en tu tema deberías demostrárselo a tus suscriptores.
Pero si no te ves con fuerzas para escribir de forma habitual, es
relativamente sencillo encontrar colaboradores que te cedan sus
artículos gratuitamente a cambio de que les incluyas esa pequeña
publicidad que supone su firma con el nombre, URL, e-mail, etc.
Y dicho esto, hay que aclarar algo muy importante: el objetivo de tu
boletín. Porque a diferencia de lo que muchos piensan, la finalidad de
un boletín no es tener muchos miles de suscriptores. Eso en sí mismo no
vale nada si no sabes rentabilizarlo. Ni tampoco el objetivo de un
boletín es generar dinero por sí mismo mediante la inclusión de
anuncios, algo que es previsible que ocurra si alcanzas un buen número
de suscriptores y tienes tu público-objetivo bien segmentado.
Pero aunque a nadie le amarga un dulce, y te sentirás muy contento
cuando empieces a tener peticiones de anunciantes que quieren insertar
su publicidad en tu boletín, tienes que tener en cuenta que si llenas tu
boletín de anuncios perderá interés para tus suscriptores, y puedes
empezar a ver cómo se reduce su número.
Por esa razón, la publicidad en los boletines es algo que hay que cuidar
con un mimo exquisito, dosificándola muy bien para que no resulte
molesta y cuidando que el producto o servicio anunciado tenga una
relación directa con los intereses de tus suscriptores.
Sin embargo, el objetivo básico de un boletín no es tampoco vender
publicidad. El verdadero objetivo de un boletín electrónico debe ser
"construir una sólida relación con los suscriptores para terminar
convirtiéndolos en clientes". Y ahí es donde reside el verdadero valor
de un boletín, el gran potencial de esta herramienta de marketing.
Porque cuando alguien recibe tus comunicaciones semana tras semana, y
lee tus consejos, tus opiniones y tus recomendaciones, es porque cree en
ti y en tu profesionalidad. Y eso le hace estar predispuesto para
confiar en ti cuando le propongas comprar algo, que no es otra cosa que
tu producto o servicio.
Por esta razón, un boletín electrónico es el camino más sólido para
vender productos o servicios en la red, unos productos o servicios que,
por supuesto, terminarás vendiendo en tu tienda virtual. Pero cuando tus
suscriptores lleguen a tu web, ya estarán convencidos de que van a
comprar lo que tú les recomiendas, porque creen en ti, porque se dejan
aconsejar por ti en cada número de tu boletín, porque ya sois viejos
amigos.
Esta es la razón por la que, obligatoriamente, tienes que escribir en
cada número de tu boletín, por duro que te resulte. Porque la única
manera de crear esa relación que tan buenos frutos te proporcionará es
mostrarte como alguien "real", como una persona física con nombre y, si
es posible, rostro visible. Porque así es como se establecen unas
fuertes relaciones entre las personas.
Y si de nuevo te echas a temblar pensando en que tendrás que escribir
cada semana, deja de preocuparte. Porque no me estoy refiriendo a largos
y sesudos artículos. Busca y negocia con terceros los contenidos de tu
boletín, que sean ellos los que te aporten los artículos. Pero aún así,
tú debes incluir al principio del boletín un pequeño espacio, que
podrías llamar "Editorial", "Mensaje del editor" o algo similar, en
donde aportes tus opiniones, donde "te mojes" y digas lo que piensas,
donde cada semana aportes tu toque personal, donde te muestres como un
ser humano de carne y hueso, con virtudes y con defectos, con opiniones
e incluso con dudas, pero sobre todo, alguien que contacta con sus
suscriptores de forma directa, diciéndoles lo que piensa y firmándolo
con su nombre y apellidos.
Sé que estarás pensando que si das tus verdaderas opiniones puede que
alguno de tus suscriptores discrepe de ti, o incluso que se ofenda. Y
tienes razón. Eso es algo que a mí me sucede con frecuencia. Pero no
puedes complacer a todos, porque aunque mintieras no lo conseguirías.
Así que muéstrate tal cual eres, y si alguien te envía un e-mail
discrepando, contéstale con amabilidad, pero también con firmeza. Son
tus opiniones y tienes derecho a defenderlas, sobre todo si tienen
fundamento. Y si por esa razón pierdes algún suscriptor, no te importe,
porque el que se marcha así es seguro que nunca habría llegado a ser un
cliente. Y por si lo has olvidado te lo repetiré una vez más: el
objetivo de tu boletín es "construir una sólida relación con los
suscriptores para terminar convirtiéndolos en clientes". Por eso, aquel
que no vaya a ser nunca cliente, es mejor que se marche cuanto antes,
porque lo único que hace en tu lista de suscriptores es molestar.
Si haces todo lo dicho, conseguirás dotar a tu boletín de algo
importantísimo: personalidad. Y si consigues aunar esa personalidad que
el editor debe imprimir en su publicación con la calidad de los
contenidos, ten por seguro que el número de tus suscriptores subirá como
la espuma. Y una vez que hayas conseguido esa preciada lista de miles y
miles de suscriptores, habrás encontrado la mina de oro que buscabas.
Ahora no te queda más que saber explotarla.
Luis Camacho - www.comerciohispano.com
¡Donde los empresarios crecen!
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |